Los miembros gritaban con furia, escandalizados por la información recientemente dada. John Cortez, sobre el contexto, observaba a sus hombres, igualmente de molesto y sin poder responder a sus preguntas:
- ¡¿Porque intentan armar una guerra contra la milicia?! – Exclamaban - ¡Solo harán que nos maten!
- ¡Así es! ¡Vamos a volver a estar en peligro! ¡¿Acaso nunca podremos estar tranquilos?!
- ¡Ya lo sé! ¡Entiendo lo que dicen, pero tienen que entender que esto nos beneficiara! – Contestaba Cortez
- ¡¿Y cómo nos beneficiara?! – Exclamó uno de los hombres al fondo - ¡Si estas tan seguro entonces explícanos, Cortez! ¡Explícanos porque nuestra familia está siendo dirigida por el asesino de nuestro verdadero cabecilla! ¡Explícanos porque es un niño de secundaria!
- Solo cálmense, tienen que…
- ¡Explícanos esta descabellada situación! ¡No vamos a morir por las exigencias de un niño!
John quedó en silencio, cerró sus puños y agachó la vista. Fruncido el ceño, los ojos contra el suelo, las palabras en la boca. Los miembros que antes glorificaban la familia, ahora gritaban y abucheaban contra ella.
Un corto paso. Paul subió al escenario, con sus manos en su saco y alta la mirada. Lentamente, el chico, se arrimó al baldaquín y se enfrentó a la muchedumbre:
- Yo les explicare porque… - Exclamó el chico. Todo el lugar quedó en silencio de inmediato – Primero quiero presentarme, soy Paul Darot, quien hace unos días tomó el control de su grupo, como ustedes ya deberían saber
- ¡Asesino! – Se escuchó del lado izquierdo de la sala. Paul lanzó una pequeña carcajada y lanzó una mirada sobre el responsable
- Así es, como dice su compañero, yo fui quien asesino a su anterior jefe… Pero eso no es algo relevante en este momento, yo vengo a explicarles el porqué de la situación actual… - Dijo con tranquilidad – Como ya saben, hemos logrado derrotar a la familia Maderos. Tomar su territorio y pertenencias también, eso es algo bueno, creo que nadie en esta sala está en desacuerdo. Pero hay un problema, recientemente di la orden de enviar un ataque a la milicia, claro a cargo de varios de nuestros rehenes. Esto, según algunos, significaría un problema para nuestra familia, ya que claramente la milicia nos atacaría luego
- ¡Maldito!
- Pero déjenme decirles algo… Luego del ataque hacia Maderos, nuestra familia está bajo el ojo de la policía, el menor descontrol y significaría la muerte para todos nosotros – Explicó el chico – Y es por eso, que la único que podemos hacer es hacer desaparecer esta familia. ¿Cómo? Se preguntarán. Muy fácil, lo único que debemos hacer, es simular la muerte de todos nuestros miembros. – Dijo – Por lo que cuando la milicia venga a atacarnos, los únicos que serán asesinados serán los rehenes, quienes quedaran remplazándonos nosotros nos refugiamos…
- ¡¿Y de que sirvió el ataque a Maderos?! ¡Si de igual modo perderemos el territorio!
- Claro que no… Ya que, como es la milicia quien nos atacará, el territorio quedará a cargo de la primera familia que lo tome… La cual será, viendo el territorio y las familias cercanas, la familia Doble… - Expuso – Entonces, cuando nosotros, finalmente volvamos al juego, la familia del lado oeste habrá desaparecido, y, en cambio, una nueva familia habrá surgido… Completamente ajena al ataque de Maderos y libre de la justicia… Pero, sin perder los terrenos de la familia…
El lugar quedó en completo silencio. La explicación del cabecilla, Paul había dejado boquiabiertos a todos, quienes observaban ya no con odio, sino con temor al chico:
- Ahora, si me disculpan… - Dijo Paul para acomodar su sombrero – Me retiro…
Paul dio la vuelta y se alejó del estrado.

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