Rápidamente me solté de sus manos y me embalé contra él. El filo de mi cuchilla comenzó a moverse de un lado al otro, realizando zetas en el aire como intentando tomarlo. No pasó un momento, su puño dio contra mi rostro y de inmediato di contra el muro a mi izquierda:
- No intentes ser el héroe que no eres… - Exclamó con una sonrisa en su rostro, para entonces dar un paso al frente y colocar sus ojos sobre mi
Me coloqué de pie y al instante tomé posición. Lancé un golpe, mis nudillos rozaron a mi adversario, quien clavó su pie contra mi rostro y me hizo caer nuevamente. Un hilo se sangre salió de mi boca.
Alcé la vista, él caminaba lentamente hacia mí, con sus puños cerrados y mostrando sus dientes. Di un paso al frente y me disparé en un segundo. Enfurecido comencé a lanzar desesperados ataques al aire, intentando acertar alguno:- Eres el primero que logra estar aun de pie luego de tantos golpes de mi parte… Eres realmente fascinante
Su puño nuevamente dio contra mi pecho y me hizo retroceder. Intenté lanzarme devuelta, pero mis piernas no respondían. Abatí contra el suelo:
- Bien, al parecer ya es hora de irme… Mañana debo levantarme temprano y no miento al decir que quiero descansar… - Explicó
De repente un puño cruzó frente a sus ojos. El joven respondió con ligereza, tomando el brazo del atacante, elevándolo en el are y haciéndolo estallar contra el suelo. Giré mi rostro, era Tomas, quien había intentado defender, terminar mi batalla, pero había acabado al igual que yo, en el frio y sucio suelo.
El chico dio la vuelta y elevó su mano izquierda como despedida. Da inmediato su figura desapareció en la oscuridad de la noche:
- Maldición… Perdimos… - Exclamé sin emoción
- ¿Y acaso no pensabas descansar esta noche?
- Cállate…

No hay comentarios:
Publicar un comentario