Lorenzo y Zabala cruzaban miradas fijamente. Klaus, aprovechando el momento y viendo sus graves heridas, se colocó de pie, dio la vuelta y comenzó a correr desesperadamente, dejando un rastro de sangre tras él. Jake tomó su arma y apuntó hacia Klaus, quien escapaba del lugar:
- Ni lo intentes… - Dijo Zabala, con la mira sobre el oficial – Ese maldito es mío…
El policía dio la vuelta y se colocó en posición:
- Y pensar que hace ya quince años que los tres nos separamos…
- Qué lindo reencuentro, ¿No crees?
Lorenzo lanzó una sonrisa y dio un paso al frente. Zabala comenzó a reír:
- Esperaba ansioso este momento, el momento en que acabaría contigo… - Dijo Zabala. Lorenzo daba un paso tras otro, arrimándose a él - ¡Vamos, ataca!
Los pasos siguieron dándose uno tras otro. Con una lentitud infernal mientras el oficial se acercaba. Zabala alzó la mirada y frunció el ceño:
- No me hagas perder el tiempo…
De inmediato colocó un pie tras otro y el dictador se embaló contra el oficial.
Su puño voló contra su pecho y sus nudillos se inyectaron en su cuerpo, un chorro de sangre salió de su boca y su cuerpo dio varios pasos hacia atrás. Lorenzo había dado el primer golpe. Zabala recuperó la respiración y colocó una mirada sobre él; tomó su pistola y la levantó de inmediato:
- ¡Muere!
El gatillo fue pulsado tres veces, las balas volaron hacia Lorenzo quien las esquivó sin mucho esfuerzo. Levantó sus ojos, Zabala ya no se encontraba frente a él y un penetrante dolor daba contra sus costillas; Zabala pateaba con fuerza el cuerpo de su enemigo. Lorenzo, quien recibía el golpe, era arrastrado centímetro por centímetro en el suelo por el impacto del golpe. Una enfermiza sonrisa se dibujaba en el rostro de Zabala, la batalla recién comenzaba.
Al otro lado del campo; Jimmy seguía batallando contra miles de oficiales que lo rodeaban y se lanzaban uno tras otro. El cuerpo de Jimmy comenzaba a cansarse, ya habían pasado más de diez minutos que él se hallaba de aquella forma, perforando el cuerpo de sus adversarios, quietándoles las vidas y acaparando los cadáveres sobre los demás.
Se paró un momento y respiró profundamente, al instante un oficial se embaló contra él. Jimmy golpeó su rostro con fuerza y realizando un extravagante movimiento hundió una de sus cuchillas en su cuello, atravesándolo por completo. El cuerpo cayó al suelo.
Alzó la vista, alguien se acercaba con rapidez, asesinando policías en su camino y haciendo saltar litros de sangre sobre sus cabezas:
- Al parecer alguien viene a ayudarme… - Dijo Jimmy para sí mismo
Los policías dieron la vuelta y en un instante acabaron todos en el suelo, derramando sangre. Aquel que se acercaba había acabado con todos en un instante. La figura se acercó al lugar y dio la vuelta. Los civiles se arrimaban hacia ambos felizmente, aclamando su victoria en aquel sector del parque.
Jimmy dio un paso atrás y lanzó una sonrisa. Los ojos volvieron a colorearse de negro y descansó sus brazos. Alzó la vista de inmediato y quedó paralizado: los civiles eran cortados uno tras otro. Sus cuerpos eran cortados en dos por la espada de aquel que había llegado de ayuda:
- ¿Acaso será un zabalista? – Se dijo Jimmy – No, no hay posibilidad de que lo sea, ellos están siendo contenidos por ambos grupos, los atacantes y los oficiales… Nunca llegarían hasta acá… Entonces, él…
El joven dio la vuelta, se trataba de aquel chico que me había encontrado en el callejón el día anterior. Aquél que golpeando a varios chicos me había encontrado y que yo había intentado detener, el mismo había acabado con los civiles sin piedad alguna y frente a mis ojos. Aquel joven era un monstruo.

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