- ¿Y porque lo asesinaron…?
James alzó la vista y observó a Paul con firmeza:
- ¿Perdón?
- El cabecilla de su familia, entiendo que fuiste tú quien lo asesino… ¿Por qué?
- ¿Acaso tiene valor esa información?
- Mas para dejarlo pasar… - Explicó Paul, sentado frente a él, con sus manos cruzadas y la mirada fija
- Bien… - Dijo él – Héctor Ramírez, nuestro anterior jefe, como usted sabe, no solo era un asesino con influencias drogadictas como todos lo conocían. Él, también, tenía graves problemas mentales…
- ¿De que estas hablando?
- Era un psicópata descontrolado… Con lanzamientos vehementes continuos, maltratador y hasta torturador no solo de sus enemigos, también de sus hombres…
- ¿Y esto puede ser probado?
- Claro que sí, el poseí… - Indicó James para quedarse con las palabras en la boca
- Bien, puedes retirarte…
James quedó en silencio un momento y abrió sus ojos con fuerza:
- Disculpe, pero aún…
- Solo cállate y dile a todos tus compañeros que preparen sus cosas… Están adentro…
Todos en la sala quedaron de inmediato en pleno silencio. John, quien miraba a su jefe, dibujó una pequeña sonrisa en su rostro. James, con una mueca de oreja a oreja, se levantó de su silla y se paró frente a su nuevo cabecilla:
- Muchas gracias, señor… - Dijo para entonces dar la vuelta y, con ligereza, abandonar la habitación
John se acercó a su jefe:
- Entonces, ahora que recuperamos nuestro terreno… ¿Cuál es su siguiente orden?
- Por ahora pueden estar tranquilos… Mientras sea con sus rostros ocultos tienen libertad de hacer cualquier cosa durante la próxima semana… - Explicó Paul
- Entendido…

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