- ¡Fuego!
Millones de balas se cruzaron de extremo a extremo. El ruido de las armas retumbando en el lugar. Los heridos cayendo al suelo al instante de ser abaleados. El doloroso grito de los miembros. Ambas familias atacaban una a la otra.
El suelo se teñía de rojo, la sangre se abría paso entre los cuerpos. Las lágrimas abatían sobre el suelo. Ramírez dio un paso, tomó su rifle y apretó el gatillo. La bala atravesó el cráneo de un contrario, haciendo saltar un chorro de rojo y caer de inmediato.
Un disparo, la bala impactó en el pecho de Héctor, quien levantó la vista de inmediato. Alguien, al otro lado de la sala, lo observaba fijamente. Su masacra blanca ocultaba su rostro, dando paso a varias líneas obscuras que se trazaban en la mismo. Un sombrero en su cabeza, un gran abrigo negruzco, John Cortez, quien se ocultaba tras la máscara, defendía a sus hombres con una única pistola en su mano.
Héctor lo miró con furia y tomó su rifle. El cartucho salió al aire y la bala salió lanzada hacia Cortez, quien se movió con ligereza y esquivó la misma. Un paso hacia adelante, John comenzó a correr hacia su enemigo, con su arma en mano y sus ojos repletos de energía. Ramírez frunció el ceño, para entonces colocarse en posición y lanzar un grito. Nuevamente una bala fue disparada.
Se inclinó con rapidez, la bala rozó su sombrero. John se deslizó hacia su adversario, su puño cerrado, la mirada fija y las energías altas. Un salto, el puño de John aterrizó sobre el mentón del cabecilla, quien salió lanzado unos metros hacia atrás y dio contra el suelo.
Alzó la mirada, el enmascarado lo observaba detenidamente, de pie frente a él, manteniendo la cabeza agacha, rodeado por un peligroso aura. Un rápido movimiento, Héctor pateo el abdomen de Cortez, quien se alejó unos metros por el impulso dando lugar a que Ramírez se colocara de pie:
- Tal vez tuviste suerte antes… - Dijo Héctor - ¡Pero no pasará dos veces!
Ramírez cerró su puño, dio un paso hacia adelante y se lanzó contra John. Un golpe, el rostro de John era apaleado con fuerza. Lanzado hacia atrás y recobrando la postura. Cortez se lanzó al contraataque, lanzando una magna patada y golpeando el hombre de Héctor. Un deslizamiento, Héctor se colocó en posición, justo a tiempo para recibir un inmediato disparo en su mano.
Un chorro de sangre se extendió por el suelo, un fuerte grito proveniente de Ramírez comenzó a sonar. John dio el momento, cerro su puño y de inmediato impartió una paliza a su enemigo. Haciéndolo retroceder.
La mirada directa, la furia se dibujaba en su rostro, un hilo de sangre colgaba de sus labios. Héctor dio un paso hacia atrás, realizó un rápido movimiento y al instante tomó su rifle, para segundos después presionar el gatillo…

No hay comentarios:
Publicar un comentario