lunes, 11 de abril de 2016

Relato de un Imperio Capítulo 18: El choque de Maderos (Parte III)

Los hombres de sombrero y saco negra golpeaban y sujetaban con fuerza a los miembros restantes de la familia Maderos:
  • ¡Vamos! ¡Apúrense, debemos irnos cuanto antes!
Del otro lado de la habitación, decenas de hombres se balaban contra los oficiales, quienes se hallaban en la calle frente a la estructura. Las balas golpeaban las paredes y hacían estallar ventanas. Miembros de la familia del lado oeste abatían cada dos por tres, heridos en el áspero suelo.
Un par de docenas de adversarios, eran atados con fuerza, rodeando cuerdas gruesas en sus brazos y siendo llevados a una esquina de la sala, donde eran cuidados por varios de los miembros. Eric, quien cuidaba de los rehenes, sostenía medio temblequeando un rifle en ambas manos, observando a sus compañeros caer, y de igual manera a policías siendo fusilados a la vez.
De repente un fuerte sonido se oyó en el lugar y una de las paredes del edificio voló en pedazos. Escombros se esparcieron por todo el lugar, golpeando a varios de los adheridos e hiriéndolos por poco.
Paul y Cortez bajaron las escaleras y miraros su entorno con fluidez:
  • ¡John! – Se oyó en las cercanías. Ambos levantaron la mirada. Ernesto, quien los cubría desde abajo, los miraba de reojo - ¡Ustedes váyanse ahora mismo! ¡Nosotros nos ocuparemos de esto!
  • ¿Estás seguro?
  • ¡Váyanse! ¡Va a llevar un tiempo poder salir de aquí!
Cortez, quien confiaba en su compañero y entendía la situación en la que se hallaban, tomó su arma y corrió hacia la entra del lugar. El dedo en el gatillo y en segundos las balas comenzaron a perforar el cuerpo de los oficiales, quienes caían muertos a medida que John se arrimaba al automóvil. Paul repitió el suceso, dejando a varios de los policías dañados en el suelo. Ambos subieron en el automóvil y salieron lanzados del lugar de inmediato. Mientras las balas golpeaban su vehículo y destrozaban su carrocería.

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