Paul, Eric y William, caminaban lentamente por la acera. Paso tras paso los tres jóvenes estaban más cerca de su destino, aunque solo Paul sabía con certeza cuál era, a lo lejos, magnas nubes grises comenzaban a ocultar el celeste firmamento que hasta esa hora se había mantenido en lo alto.
De repente un fuerte ruido se escuchó a unos metros. Los tres alzaron la mirada, un auto completamente negro se estacionaba en la esquina, y casi instantáneamente, dos hombres de traje bajaban y se acercaban hasta ellos:
- ¿Paul, que sucede? – Preguntó Eric, atemorizado por el suceso
- Solo cálmate un momento…
Uno de los hombres, pareciendo estar apurado y agitado de igual manera se colocó delante de ellos y los observó fijamente:
- Necesito que nos acompañen un momento…
Fue en ese momento que Eric y William entendieron lo que sucedía; la familia del oeste estaba justo frente a ellos.
Paul dio un paso y giró su cabeza:
- Vamos, nos están esperando… - Dijo cuidadosamente, para entonces lanzar una sonrisa y subirse sin el menor problema al vehículo
William y Eric se observaron mutuamente, y, aun seguridad, pero con un tanto más de confianza, siguieron al muchacho y se sentaron en el vehículo. Ambos hombres de trajo subieron luego de ellos y segundos después el auto salía lanzado hacia la calle.
Eric y William miraban desorientados a su alrededor, dejando de lado a los dos hombres de antes, en el vehículo solo se hallaba John Cortez, la mano derecha del ya difunto jefe, quien estaba completamente desarmado y observaba con cuidado a Paul:
- Paul Tumay ¿No es cierto?
- Así es… - Respondió Paul - ¿Qué necesitas?
- Entiendo que conoces y estas al tanto de nuestra complicada situación tanto económica como territorial – Exclamó Cortez – La familia Maderos intenta quitarnos del mapa, y en este momento, principalmente por el hecho de que se encargaron personalmente de asesinar a nuestro jefe, estamos completamente indefensos ante cualquier ataque. Ninguno de nuestros hombres, incluyéndome, está preparado para tal puesto…
- Ve al grano…
- Necesitamos alguien a la cabeza de nuestra familia, alguien con determinación y sin miedo, la que tu mostraste al asesinar a nuestro jefe… - Explicó – Queremos que te encargues de nuestra familia…

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