martes, 19 de julio de 2016

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” Capítulo 4: Motín

  • Ya tratamos este problema antes, ¿No es cierto? – Preguntó Paul de pie frente a ambos – Si tienen un problema conmigo agradecería que lo trataran conmigo…
  • ¡Cállate! – Exclamó Sala, para entonces quitar las manos de Cortez y tomar a su jefe del cuello – ¡Tú eres quien divide la familia! ¡Por más que ganes poder y prestigio nunca lograras acercarte al nivel de nuestro verdadero cabecilla! ¡El problema no se resolverá hasta que acabemos contigo!
Paul alzó sus manos, tomó la muñeca de Sala y la dobló con fuerza, haciendo sufrir y arrodillarse frente a él a su peón:
  • Entonces inténtelo… Acaben conmigo… - Dijo Paul, para entonces dar la vuelta – Vengan quienes quieran, inténtenlo…
Pasaron unos segundos hasta que varios de los miembros comenzaron a arrimarse y hacerle frente al chico. De inmediato comenzaron a correr hacia él. Paul se colocó en posición y alzó la vista.
Cortez dio un paso adelante, seguro al entrar en batalla y ayudar a Paul contra la rebelión, cuando su mano brazo fue tomado con fuerza. Dio la vuelta, William colocaba su fría mirada sobre él y le prohibía el paso.
Los golpes comenzaron a llegar, Paul hacía volar a sus adversarios, tomándolos con fuerza y danzando contra ellos mientras lanzaba y recibía golpes por doquier. Manchas de sangre comenzaban a verse en las camisas de los miembros, quienes, a pesar de ser castigados por los golpes del chico, lograban ver una esperanza al notar que sus puños si llegaban a Paul. Y nuevamente se colocaban de pie.
Entre tantos ataques y golpes esquivados y bloqueados, llegaban por sí solos varios que acertaban al objetivo y dibujaban un moretón en el cuerpo del jefe, quien, decidido a ganar la batalla, se concentraba completamente en la batalla sin dejarse ir por los aires ajenos.
Pasaron un par de minutos hasta que los miembros rebeldes fueron sometidos por Paul, quien, aún de pie, recuperaba el aliento y limpiaba el hilo de sangre en su rostro. Alzó la frente en alto:
  • Y bien, ¿Alguien más tiene problemas con mi dirigencia? -Preguntó para hallarse sin respuesta. Paul dio la vuelta y observó a los heridos - ¿Por qué no son como los doble? ¿No ven? Ellos no se rebelan ante mi…
Paul colocó sus manos en los bolsillos y se fue del lugar, dejando a sus adversarios desparramados por toda la sala.

No hay comentarios:

Publicar un comentario