La bala perforó la mano de Camou, quien rápidamente lanzó una patada contra el cuerpo de Tomas y se lanzó hacia atrás. El cuerpo del chico rodó sobre el suelo, haciendo caer su rifle y expulsándolo metros lejos de él. Ambos se colocaron de pie y alzaron sus puños, la cortina de polvo comenzaba a desaparecer lentamente. Un paso al frente, ambos se embalaron uno contra el otro y los golpes comenzaron a sonar.
Un golpe tras otro, ambos se hallaban en una tormenta de golpes. Una enorme avalancha de ataques que provenía de ambos y afectaba a ambos, sus puños daban contra sus cuerpos y la sangre saltaba. Tomas dio un paso atrás y se lanzó al ataque, de inmediato una castigadora patada dio contra su garganta, haciéndolo retroceder. El cuerpo de Tomas quedó tendido en el suelo, Camou comenzó a acercarse lentamente, dejando manchas rojas en el camino hacia su enemigo.
Camou alzó su puño y lo lanzó contra el recostado rostro de Tomas, quien de inmediato se alzó con fuerza, tomó el brazo atacante de su adversario, lo elevó en el aire y el cuerpo de Camou abatió contra la superficie. Ambos se colocaron de pie.
Ambos respiraban con dificultad, estaban muy maltratados, el sudor corría por su cuerpo y se mezclaba con las heridas, haciéndolas arder. Camou lanzó una carcajada:
- Esto no terminará jamás, niño… - Exclamó – Nadie puede ganar esta batalla, ni tú, ni yo…
Tomas seguía respirando a un vertiginoso ritmo:
- ¿Sabes qué? Terminaremos esto, pero no hoy… Te has ganado mis respetos… - Exclamó el hombre, para entonces deshacer su posición de ataque, agacharse, tomar sus cigarros, su saco y su arma de fuego – Ya veremos cuando, pero si seguimos así no habrá vencedor que recuerde su victoria... – El hombre dio la vuelta y lanzó una mirada sobre Tomas – Pero no pienses que esto a acabado… Volveremos a encontrarnos…
Camou finalmente regresó la mirada al camino:
- Al parecer tu amiga no está nada mal tampoco… Ha acabado con todos mis subordinados ella sola…
Tomas observó alrededor, era cierto, Jessica había acabado con la ronda de adversarios y se hallaba recostada en la tierra, dando grandes soplidos de aire. Tomas regresó la mirada, Camou se alejaba lentamente del lugar. Un paso hacia su compañera:
- Jessica, lo siento… - Dijo intentando remediar sus enfermizas ganas de pelear
Jessica lanzó una mirada y se colocó de pie, su hermoso cuerpo fue alumbrado por el brillo de la luz reflejada por la luna en el firmamento:
- Solo cállate…- Dijo ella – Ahora vamos, tenemos que encontrar un lugar donde pasar la noche…

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