viernes, 8 de julio de 2016

CMCA? “3era” Capítulo 25: Obscuridad

Jimmy y Uriel entraron al edificio. Una obscuridad absoluta comenzaba a tragarlos paso tras paso. Dos caminos se abrían en el lugar, una enorme escalera que llevaba a una planta superior, y a su lado, un corredor que parecía perderse a lo lejos:
  • Tú ve por las escaleras… - Dijo Jimmy de sacas
  • ¿Entonces deberemos separarnos? Es una lástima – Dijo Uriel, observándolo de manera enfermiza – A decir verdad, quería estar un poco más contigo…
Jimmy, sin siquiera darle importancia, dio un paso al frente y se embaló contra el corredor:
  • Finalmente me logré separar de él… - Se dijo Jimmy en voz baja
Un paso tras otro, Jimmy se hundía en tan semejante lobreguez, lo único que sabía con certeza era que si seguía derecho debía encontrarse con algo, ya fuera una habitación, una puerta o tan solo un muro, pero para descubrirlo debía seguir.
Mientras tanto, fuera del edificio, Kai batallaba contra decenas de enemigos, quienes aún luego de ver la aplastante derrota de sus compañeros, insistían en seguir. El cuerpo de Kai era casi intocable, y acompañado de aquellas granadas que de vez en cuando Kai utilizaba para librarse de algunos adversarios parecía ser invencible. El suelo se teñía de rojo y las montañas eran cada vez más y más altas, Kai seguía en el lugar.
Pasó poco más de media hora, Jimmy seguía por el corredor cuando una luz comenzó a verse a lo lejos:
  • Una salida… Ya era hora…
Al llegar al lugar, se encontró en una habitación techada, faltante de dos muros que daban la vista a un enorme parque, la luz de la luna entraba por el lugar y reflejaba el metálico suelo. Por encima de su cabeza, entrepisos se asomaban y se ocultaban detrás de la noche. Jimmy entró al lugar, nadie se hallaba allí, parecía estar desierto, o al menos fue así hasta que un sonido se oyó en el lugar:
  • ¿Quién está allí? – Preguntó Jimmy, sabiendo que era inútil pues nadie responde cuando se hace esa pregunta
Su mano comenzó a arrimarse a su bolso para tomar una cuchilla, sus dedos rozaban el cuero de la bolsa cuando algo se introdujo en su muslo derecho. Lanzó un vistazo, una herida se abría con fuerza en el lugar, pero lo que había sido no dejaba rastro.
No pasó más de un minuto hasta que nuevamente el rayo pasó a su lado y un tajo se abrió en su hombro izquierdo. Jimmy lanzó un grito y apretó sus dientes con fuerza. El sonido se escuchó nuevamente, Jimmy tomó una cuchilla de inmediato y bloqueo el ataque, una figura humana sostenía una espada entre manos e intentaba cortarlo nuevamente. El ser dio un salto hacia atrás y alzó su rostro, sus rasgos comenzaron a distinguirse a la luz de la luna, Jimmy frunció el ceño, se trataba de Uriel.

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