miércoles, 31 de agosto de 2016

Energía X Revolution Capítulo 9: Noticias

  • Señor, hay noticias sobre Hamada…
Retorn dio la vuelta y clavó sus ojos sobre su subordinado:
  • ¿Dónde está? – Preguntó el líder
  • Aún no está completamente confirmado, pero logramos obtener datos desde la nave… - Explicó el hombre – El trayecto de la nave desde el imperio hasta aquí fue rápido y o hubo lugares en donde Touma lograra bajar de ella, excepto por una zona…
El hombre se acercó a él y enseñó una pantalla traslucida que sostenía en su mano izquierda:
  • El hoyo 3B4, la nave del escuadrón fue tomada por la fuerza de la singularidad, pero logró escapar de alguna manera…
  • ¿Quieres decir que Hamada tuvo que ingresar en el hoyo?
  • Es una posibilidad, eso daría tiempo suficiente para que la nave escapara del horizonte…
Retorn dio la vuelta ya agachó su cabeza:
  • ¿A dónde se dirige ese hoyo?
  • Un planeta llamado TrES-2b – Explicó él – El planeta donde los seres oscuros conviven…
Retorn alzó su rostro y miró con pujanza a su vasallo:
  • Prepara todo, partiremos en cuatro horas… - Dijo el cabecilla – Y llévense a sus compañeros nuevamente al calabozo…
  • ¡Bien!

martes, 30 de agosto de 2016

Energía X Revolution Capítulo 8: Preguntas

El trio entró en la sala, acompañados de un guardia, quien, con un arma en sus manos caminaba junto a ellos y los dirigía al lugar:
  • Entren… - Dijo el hombre
De inmediato, Tenma colocó su mano en el picaporte y abrió la puerta. Los tres ingresaron en el lugar:
  • Finalmente podemos hablar a solas… - Dijo Retorn, quien se hallaba en el centro de la sala, con sus manos en su enorme abrigo y la mirada clavada en ellos – Supongo que están enterados de toda la situación, asique voy a ser lo más directo posible; ¿Dónde está Hamada?
Mukamoto dio un paso al frente y miró a Retorn fijamente:
  • ¡Nunca te lo diremos, Maldito! – Exclamó
  • Mh… Qué agradable sujeto… - Dijo Retorn, para entonces girar su rostro y mirar a Tenma – Desde ahora hablaré contigo... ¿Dónde está?
  • ¿Por qué querrías saberlo? ¿Acaso no es suficiente casi matarlo aquella vez? – Curioseó Tenma
  • Por supuesto que no… Si no ha muerto entonces es mi trabajo aún no termina… - Contestó el hombre – Además, por más de que tú no me lo digas tarde o temprano lo encontraremos…
  • ¿Por qué te interesa tanto mi hermano? ¿Qué tiene de especial?
Retorn lanzó una carcajada y el sonido retumbó dentro de su casco:
  • Podría decirte que en el pasado fuimos muy buenos amigos, aunque eso claramente cambió… - Manifestó él – Entonces, ¿Darás una respuesta a mi pregunta?
  • ¡Claro que no! – Respondió furioso
La sala quedó en completo silencio. Retorn dio un paso al frente, alzó su mano derecha y de inmediato clavó su temible mirada sobre Tenma:
  • Mejor cambiaré un poco las cosas desde ahora… Me dirás dónde está Touma…
Una lagrima comenzó a caer del ojo derecho de Tenma. Cerró su puño, su cuerpo temblaba con fuerza:
  • ¡Cállate! – Gritó Tenma con fuerza
El golpe salió lanzado hacia el casco de Retorn, quien rápidamente lo esquivó y clavó sus nudillos en el pecho de su oponente:
  • No inicies una batalla que no podrás terminar…
Un chorro de sangre salió lanzado de la boca de Tenma. Mukamoto se acercó a ambos y al instante se lanzó al ataque. En el momento, una de las piernas de Retorn hundió el abdomen de Mukamoto, quien abatió contra el suelo con fuerza.
De repente alguien entró en la sala. Uno de los soldados asomaba su cabeza y dirigía sus ojos hacia Retorn:
  • Señor, tenemos noticias sobre Hamada…

lunes, 29 de agosto de 2016

Energía X Revolution Capítulo 7: Celda

Tenma, Mukamoto y Joker ingresaron en la celda. El lugar estaba repleto de personas, todas apretujadas unas contra las otras como si de basura se tratase. Mukamoto y Tenma quedaron boquiabiertos, mirando fijamente a su entorno, un lugar completamente obscuro y desagradable:
  • ¡Tenma! ¡Chicos! – Se escuchó de inmediato
Tenma giró su rostro y lanzaron una mirada sobre él; Hore se acercaba a ellos, cubierto de ropajes desalineados y completamente ajeno a la higiene:
  • ¡Hore! – Exclamó Tenma
  • Finalmente han llegado… – Dijo él
  • ¿Qué está sucediendo aquí? – Preguntó Mukamoto
Hore lanzó un vistazo a su alrededor y agachó la vista:
  • Es Retorn; todos aquellos en su contra han sido encerrados aquí…
  • ¿En contra? ¡¿Acaso se impusieron contra ellos?! – Inquirió Tenma
  • Así es… Fue tan solo días después de que se fueran… Los ciudadanos que aún no lograban aceptar el régimen autoritario de Retorn se alzaron y formaron la Unión Cívica Guerrillera – Explicó Hore – Mizuki y Luis también están aquí…
  • Entonces ha quebrado completamente la institución gubernamental… Los antiguos jefes ahora solo son civiles…
  • ¿Y qué sucedió con los gobernadores?
  • Genji se ha unido al régimen terrorista y Kazama nadie lo sabe… ¡Más importante! – Gritó Hore - ¡¿Dónde están Touma y los demás?!
Tenma agachó su cabeza, Mukamoto repitió la acción y sus ojos se mojaron por completo:
  • Murieron… - Se escuchó de inmediato
Todos alzaron la vista. El poseído cuerpo de Joker, con el mismo rostro de siempre, mantenía la mirada fija en Hore:
  • Todos murieron, solo Tenma, Mukamoto y Michsfield lograron sobrevivir…
Hore quedó impactado. Sus ojos quedaron completamente abiertos ante tal respuesta:
  • ¡Claro que no! -. Exclamó Mukamoto - ¡Touma no ha muerto todavía! ¡Él tiene que estar vivo aún!
Hore agachó su rostro:
  • Entonces… - Dijo para quedarse un momento callado – Entonces solo ustedes lo lograron…
  • Así es… Claudio murió, Joker vendió su alma, Touma acabó con Ryu y él desapareció… Solo nosotros estamos ahora…
Hore se apoyó sobre una de las paredes y se dejó resbalar por la misma. De repente alguien abrió la celda:
  • ¡Tenma, Joker y Mukamoto! – Gritó uno de los guardias, quienes los esperaban detrás de la salida - ¡El grande quiere verlos!

domingo, 28 de agosto de 2016

Energía X Revolution Capítulo 6: Espera

  • Así es, soy un híbrido… Una mezcla entre ser oscuro y Dram…
  • ¿Dram? – Preguntó Touma – No he oído hablar de ellos…
  • Es bastante común no hacerlo; compartimos nuestro hábitat con los dragones y no muchos de la raza deciden salir del lugar… - Explicó él – De todos modos, mi Figuro no es lo suficientemente fuerte como para tirar abajo el muro…
Touma se agachó de inmediato y se recostó sobre el suelo:
  • Entonces solo queda esperar…
Mientras tanto, en el planeta tierra, el Escuadrón H acaba de aterrizar en el lugar: Mukamoto, Tenma, Joker ya poseído y Michsfield eran los sobrevivientes aquella guerra ya ganada.
La puerta se abrió y todos comenzaron a bajar: con sus rostros amargados y la vista perdida. De repente un pequeño sonido se oyó y todos levantaron la mirada. Retorn esperaba la llegada del grupo, con un gran grupo de acompañantes elevando sus armas:
  • Los estuve esperando todo este tiempo, Escuadrón H…
De inmediato los oficialistas se arrimaron al grupo y lo encerraron por completo:
  • Todo el grupo queda detenido desde ahora, si se resisten, mis hombres no dudaran en disparar…
Mukamoto lanzó un vistazo sobre Tenma, quien ascendió su cabeza, desmaterializó sus armas y alzó sus brazos. Mukamoto repitió la acción y los demás lo siguieron. Los hombres se lanzaron sobre ellos y de inmediato los aprensaron con grandes cadenas:
  • Enciérrenlos de inmediato… - Dio la orden Retorn

sábado, 27 de agosto de 2016

Energía X Revolution Capítulo 5: Batalla

Nicolas marchaba lentamente hacia Touma, quien, arrimado al muro de la habitación, sostenía su obscura filosa con ambas manos. Una perturbadora sonrisa se trazaba de oreja a oreja en el rostro del ser oscuro y sus filosas garras se movían junto a él.
Nicolas dio un gran paso adelante y de inmediato se embaló contra su oponente. Touma se preparó y sin dar paso atrás estalló su puño contra la mandíbula de Nicolas, para entonces lanzar una patada y mandar a volar a su adversario.
Touma alzó su vista; Nicolas se mantenía de pie a unos diez metros de su posición. Con la mirada fija en él y apretando bien los dientes. De repente ambos comenzaron a correr hacia el otro; Touma con su espada en mano y Nicolas abriendo más y más sus garras. Se encontraban a solo metros y la batalla acabaría cuando un material traslucido y amarillento se interpuso en su camino.
Dos grandes brazos bloqueaban el paso de uno y otro. Ambos lanzaron un vistazo: Dos grandes brazos de aquellas características tan extrañas se formaban desde el cuerpo de Augusto, quien caminaba hacia ellos con lentitud:
  • Ya deténganse… - Dijo Augusto – Esto es ridículo…
Touma y Nicolas bajaron sus brazos para entonces detener su vista en su compañero de encierro:
  • Realmente son fuertes, no, demasiado fuertes…. – Decía Augusto mientras retiraba sus extrañas extremidades del lugar - ¿Acaso no pueden derribar estos muros y liberarnos?
  • No, son demasiado resistentes… - Respondió Touma – Cuando choqué contra él lo supe; no podría hacerlos caer tan fácilmente, tal vez con toda mi energía, pero luego de ingresar en la singularidad mi cuerpo la perdió toda y mi cabeza da vueltas constantemente
  • ¡¿Acaso esa no era tu mayor fuerza?!
  • Claro que no… Tardaría al menos diez horas en recuperar siquiera la mitad de ella… - Dijo Touma – No puedo hacer nada por ahora…
Augusto lanzó un vistazo sobre Nicolas:
  • No, aunque me cueste admitirlo no soy lo demasiado fuerte como para hacerlo…
Augusto se dejó caer al suelo y lanzó un suspiro:
  • Maldición… Entonces tendremos que esperar…
  • ¿Y tú? – Inquirió Touma - ¿Qué son esos brazos que acabas de utilizar?
  • ¿Mi Figuro? – Respondió – Es un poder especial de mi raza…
  • ¿Raza? ¿Acaso no eres un ser oscuro?
Augusto lanzó una pequeña risa:
  • Touma, él es como nosotros; un ser oscuro ha tomado a otro ser…
  • Así es, soy un Híbrido…

viernes, 26 de agosto de 2016

Energía X Revolution Capítulo 4: Historia

Los seres oscuros son seres que han vivido en paz desde los inicios de su raza. Han esquivado cada intento de batalla que se les pusiera encima y gracias a ello el avance de su raza había sido impresionante. Esto era así hasta que un día, hace ya cincuenta años, un rebelde se alzó contra el sistema, preparó guerrilleros a su favor y, luego de varios intentos fallidos, derrocó al gobernante de la raza; su nombre era Haller, y junto a sus compañeros Ritter y Floy tomó el poder por la fuerza y dividió el reino en tres grandes zonas: Mirtha, Sordal y Lorenzo.
Los habitantes no tardaron mucho en sublevarse ante Haller, quien con fuerza suprimía cada intento de rebelión. Fue entonces, en aquel momento de lucha y sangre que cuatro rebeldes formaron el grupo que sería reconocido como los “Banderas rojas”. El grupo ha luchado por la libertad de su país desde entonces.”
Touma alzó su vista:
  • ¿Por qué nunca me habías dicho todo esto? – Dijo él luego de escuchar la historia de Nicolas
  • ¿Por qué debería? – Preguntó Nicolas con una sonrisa en su rostro – Creo que estas olvidando lo distante que es nuestra relación a pesar de haber compartido un cuerpo…
Touma frunció el ceño y se colocó de pie con rapidez. Sus dientes comenzaron a ser apretados con fuerza dentro de su boca y rápidamente materializó una filosa en su mano izquierda:
  • ¡Maldito! – Gritó parta entonces lanzarse contra su compañero
El filo de la espada dio contra las garras de Nicolas, quien se lanzó por detrás y dibujó una malévola sonrisa en su rostro:
  • Intenta derrotarme siquiera… Mi cuerpo ya no está siendo limitado por ti, puedo vencerte fácilmente…
Un paso adelante y Touma se echó a correr con su filosa sostenida en ambas manos. La espada comenzó a moverse de un lado al otro intentando acabar con su adversario, quien bloqueaba y esquivaba cada uno de sus ataques. Las chispas saltaban en el aire, ambos observaban firmemente a su otro.
De repente una abrumadora patada impactó contra el abdomen de Touma. Su cuerpo salió disparado contra una de las paredes de la sala. Una montaña de polvo se alzó en el aire, Touma dio vuelta y rostro un momento, el muro estaba intacto a pesar de tal golpe. Un nuevo vistazo hacia adelante, Nicolas caminaba lentamente hacia él, con sus garras bien abiertas y preparadas para rebanar su cuerpo.

jueves, 25 de agosto de 2016

Energía X Revolution Capítulo 3: Encerrados

Su cabeza daba vueltas en el lugar. Touma alzó la vista y no logró reconocer el lugar en el que se hallaba; un lejano techo que no estaba a menos de veinte metros a lo alto. Se colocó de pie y observó a su alrededor. Su ser oscuro, Nicolas, comenzaba a levantarse de igual manera, con sus ojos pegados en el suelo y alzando su cabeza:
  • ¿Tienes idea de que es este lugar? – Preguntó Touma
  • Sí, creo que se trata de los calabozos del reino… Mira… - Dijo señalando por detrás
Touma dio la vuelta para entonces encontrarse con una enrome reja que bloqueaba su salida, resguardada por dos hombres que dé pie esperaban fuera. Touma comenzó a caminar hacia ellos:
  • ¡Hey, líbrennos, malditos! – El lugar quedó en silencio - ¡Maldición, líbrennos!
  • No servirá´ de nada… - Dijo alguien por detrás
Ambos dieron la vuelta, otro ser oscuro se acercaba lentamente hacia Nicolas:
  • ¿Eres el caballero oscuro del que todos hablan, no es cierto? – Preguntó él
  • ¿Caballero oscuro? – Dijo Touma desentendido del asunto - ¿De qué rayos hablas?
  • Así es, Touma Hamada, el caballero oscuro… Quien logró derrocar al rey del Infarmento y destruir la organización, todos hablan de ti en estos momentos…
Touma lanzó un vistazo sobre Nicolas, quien con una gran sonrisa en su rostro intentaba contener sus carcajadas:
  • ¿Tenías idea de esto, Nicolas?
  • ¿Cómo podría?, recuerda que he estado contigo todo este tiempo… - Respondió Nicolas
De inmediato, el ser oscuro restante se alzó con fuerza<a y lanzó un vistazo sobre Nicolas:
  • ¿Dijiste Nicolas? – Preguntó él - ¿Uno de los cuatro fundadores de los Banderas rojas?
  • Realmente tienes suerte, yo no sabía su nombre hasta hace unas horas… - Dijo Touma medio molesto
Nicolas bajó su rostro y quitó la vista de encima:
  • Ahora que lo pienso, eres bastante similar… - Dijo él para entonces tomar su mano – Es un gusto, mi nombre es Augusto, actual líder de los Banderas rojas… Realmente me sorprende y estoy agradecido por conocerlo, mi señor…
Nicolas retiró su mano de la de Augusto y dio un paso atrás. Touma dio un paso adelante y nuevamente fijó sus ojos en su compañero:
  • Espera, necesito que me expliques ¿Qué está pasando aquí realmente? – Preguntó Touma
  • ¿A qué te refieres?
  • Llegamos aquí y casualmente es tu planeta natal, si es que eso es correcto…
  • Así es…
  • No solo eso, sino que tu nombre es Nicolas, eres buscado por los del planeta y no podemos dejar de lado, eres el fundador de un grupo… ¿Qué está sucediendo realmente?

miércoles, 24 de agosto de 2016

Energía X Revolution Capítulo 2: Ronda

  • ¡Arriba las manos! – Se oyó en el lugar
Touma lanzó un vistazo; un grupo de hombres los rodeaba completamente. Grandes cascos cubrían sus rostros y el resto del uniforme lo recubría. Grandes armas eran sostenidas por los seres, quienes, con la cabeza en alto, las apuntaban hacia Touma y el ser oscuro:
  • Pensé que nunca volvería a verte, Nicolas… - Exclamó alguien por detrás
Las tropillas se abrieron en dos y alguien comenzó a arrimarse hacia ellos:
  • Han pasado más de quince años desde que fuiste sometido en Polux… Aunque no puedo decir que te haya extrañado…
Touma quedó paralizado; su piel era obscura como las cenizas, sus ojos eran de un tono rojo brillante y su cabello completamente obscuro. Un gran abrigo rojo lo cubría desde los hombres y se arrastraba junto a él. Grandes garras crecían en sus manos: se trataba de un ser oscuro al igual que aquel que por años había vivido dentro de sí:
  • ¿Nicolas? – Se dijo a si mismo Touma - ¿Será que está hablando de…?
  • ¿Qué quieres, Ritter? – El ser de Touma dio un paso al frente y plantó cara ante el ser surgente
  • Me habían dicho que varios aldeanos te habían visto en las cercanías, tan solo pensaba saludarte... – Explicó Ritter – … y comentarte que tu condena no ha sido pagada aún… Exlíder de las banderas rojas…
Nicolas dio un paso al frente, frunció el ceño y abrió sus enormes garras:
  • ¡Maldito! – Exclamó para entonces lanzarse al ataque, de inmediato las garras de Ritter rozaron su cuello y Nicolas abatió contra el suelo
Touma, desesperado, tomó su espada, la empuñó con fuerza y se embaló al ataque:
  • Siquiera deberías intentarlo, caballero negro… - Sugirió Ritter – Tu energía ha sido absorbida por la singularidad, en este momento no puedes contra mi…
Touma hizo oídos sordos a su adversario y lanzó un ataque hacia él, quien lo esquivo y atravesó su brazo con las garras de su mano:
  • Te lo advertí…
Un chorro de sangre saltó del perforado brazo de Touma y se cruzó por todo el lugar. El cuerpo de Touma dio contra el suelo al instante.

martes, 23 de agosto de 2016

Energía X Revolution Capítulo 1: Malestar

Él abrió los ojos y la primera imagen con la que se halló era un firmamento completamente obscuro. Su cuerpo se hallaba tendido sobre una superficie rocosa que rasgaba su piel con cada movimiento. Se colocó de pie, su cuerpo estaba completamente herido y su cabeza daba vueltas, alzó la vista; en las lejanías, casi indistinguible del horizonte, lograba ver una línea de puntos que se trazaba finamente.
Dio la vuelta, alguien se alejaba del lugar. Un paso al frente y Touma comenzó a caminar con ligereza hacia él:
  • ¿En dónde estoy? – Se preguntaba
Su cuerpo se tambaleaba con cada paso que daba, su visión borrosa se volvía más nítida poco a poco, pero aquel que se alejaba seguía siendo no más que una mancha:
  • ¡Espera! – Gritó con fuerzas, intentando llamar la atención del ser - ¡Espera un segundo!
Su voz parecía perderse en el lugar. Touma dio un paso más allá y en segundos se encontró corriendo hacia él, hasta que, luego de unos minutos, logró llegar hacia él. La mano en el hombro, Touma levantó la mirada y la posicionó sobre él, quien dio la vuelta y clavó sus ojos sobre él.
Una escalofriante sonrisa de oreja a oreja. Ojos tan negros que parecían haber sido carbonizados en el averno. Touma quedó boquiabierto, quien se encontraba allí era alguien que él ya conocía; se trataba del ser oscuro, de aquel ser que años llevaba siendo en su cuerpo:
  • Finalmente, despiertas, Touma… - Dijo el ser, para entonces alzar su brazo, sacar sus enormes garras como cuchillas y rozar el rostro de Touma
Un paso atrás. Touma se lazó en el suelo, dio la vuelta con ligereza y de inmediato materializó una espada entre sus manos. Una gota de sangre comenzó a viajar por su mejilla:
  • Maldito… ¿Qué haces aquí?
  • ¿Qué hago aquí? – El ser rio – Creo que en cuanto a eso sé lo mismo que tú… Puedo decirte que llegamos aquí luego de ingresar en aquélla singularidad…
En ese momento un recuerdo llegó hasta Touma; Tenma estirando su brazo para salvarlo del ingreso a aquel infernal hueco en el espacio. Su bufando partiéndose en dos y su cuerpo siendo tomado por el fenómeno:
  • ¿Por qué estas fuera de mí? ¿Qué ha sucedido?
  • No lo sé… Como ya te dije, sé lo mismo que tú…
Touma se colocó de pie y guardó su florete y observó a su alrededor. El dolor había pasado, los malestares también y un sonido comenzaba a oírse poco a poco:
  • Al parecer ya están aquí… - Exclamó el ser
  • ¿Qué quieres de…
  • ¡Levanten las manos!

domingo, 21 de agosto de 2016

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” (FINAL) Capítulo 37: Noticias

Los vehículos volvían de la zona. Martínez, sentado en el asiento pasajero y acompañado de Suarez al volante. Las heridas seguían en el cuerpo del oficial, la sangre empapaba las vendas que lo cubrían, pero aun así una sonrisa persistía en su rostro, la idea de entender que había encontrado un digno oponente:
  • Al parecer la pasó bien allí… - Dijo Suarez sin quitar la vista del volante - ¿Qué piensas de él?
  • No es cualquier persona, no es alguien que tan solo ha tomado el mando de un bando sin entender nada sobre ello… - Respondió Martínez – Es joven, muy joven para ser sincero, pero su habilidad intelectual es enorme, más de lo que había creído hasta ahora…
  • ¿Eso significa que se nos pondrá difícil desde ahora?
  • ¿Desde ahora? – El jefe lanzó una risa – Esto no es desde ahora, yo creo que ese chico ha estado jugando con todos nosotros desde hace ya un tiempo…
  • ¿Cuál es su teoría?
  • No lo sé, aún…
El coche quedó en pleno silencio y el comunicador de Suarez comenzó a sonar con fuerza. Suarez colocó su mano en su bolsillo y tomó el aparato, para entonces pulsar un botón y colocarse junto a su boca:
  • ¿Si? Habla Suarez, oficial del lado oeste… Si… Así es, él está aquí… - Decía atendiendo a la llamada cuando de repente su rostro se tornó completamente blancuzco y el coche se detuvo con pujanza - ¡¿Cómo?
Las llantas de vehículo se clavaron en el suelo, dejando una gran marca dibujada en él. Sus ojos se abrieron completamente, Sánchez lanzó un vistazo sobre él, quien dejó caer el comunicador al suelo y dio vuelta su rostro:
  • El jefe de la policía nacional… ha caído…
Continuará…

sábado, 20 de agosto de 2016

Relato de un Imperio “Segunda temporada” Capítulo 36: Disputas territoriales (Parte IX)

Las tropas se abrieron paso. Los rostros blancos abrían fuego contra los Dicarino. Montenegro dio un paso al frente y lanzó un vistazo, sus hombres caían uno por uno, por más de que fueran la mayoría ellos eran quienes perdían:
  • ¡Retirada! – Exclamó con fuerza
Los Dicarino dieron la vuelta e intentaron escapar, para encontrarse con que, del frente contrario, los enmascarados realizaban la misma acción. Era una masacre.
James se colocó de pie y levantó la mirada, Eric corría hacia él con ligereza. Montenegro, enfurecido, tomó su arma y bloqueó su paso. Eric dio un paso al costado y lanzó un arma hacia James, quien la tomó en el aire y apuntó hacia Montenegro.
Un disparo, la bala impactó contra la espada de su adversario, quien dio la vuelta y cerró su puño. Eric se embaló contra el grandulón. Un golpe, el puño de Montenegro daba contra el rostro de Eric. James se lazó hacia Montenegro en un intento desesperado de forzar a su enemigo. Un segundo ataque y su codo dio contra el abdomen de James.
Ambos cayeron al suelo. Montenegro agarró con rapidez su arma y apuntó hacia James:
  • ¡Maldito! – Gritó sin contenerse
Su dedo estaba a punto de presionarlo cuando Eric saltó sobre él y lo tomó por el cuello. James aprovechó el momento y lanzó una aprisionarte patada contra el muslo izquierdo del adversario. Montenegro cayó de rodillas, tomó los brazos de Eric y con fuerza lo hizo caer de espaldas contra el suelo.
Abrió sus ojos, James se hallaba frente a él, lanzando un golpe a punto de dar contra su mentón. Su mano sobre su cráneo, su cuerpo fue despejado al instante, su camino cambió y su cuerpo aterrizó sobre el suelo con pujanza.
Montenegro se colocó de pie y lanzó un respiro. Alzó la vista e intentó detectar a Eric, quien no se hallaba en el lugar del golpe. Dio la vuelta, su pistola apuntaba justo a su abdomen.
El disparo sonó y se mezcló en el momento en aquella balacera musical. Una herida se abrió en su cuerpo y la sangre comenzó a salir. James desde su lugar, alzó el arma y dio una segunda bala. El disparo dio justo en su brazo. La sangre comenzó a teñir su piel de rojo, las pistolas eran disparadas una y otra vez con el único objetivo de dar contra su cuerpo, el cual, al ritmo de los disparos danzaba herido en el lugar. La sangre saltaba por todos lados y el terror lograba distinguirse en su rostro.
Pasaron un par de minutos hasta que los disparos se detuvieran y el cuerpo del enemigo dejara caer sus brazos ya sin fuerza. Él seguía vivo, o más bien justo en el límite de esa categoría. La sangre coteaba lentamente y sus ojos estaban fijos en el suelo por más de que su corazón aun latiera.
James se colocó de pie, guardó su arma y se arrimó a Eric:
  • ¿Por qué tardaste tanto? – Preguntó James para entonces arrimarse a Eric
  • Solo cállate y agradece, recuerda que fui yo quien te ha salvado…
Ambos alzaron la mirada; sus hombres eran vencedores nuevamente, los Dicarino cubrían las calles de rojo y se amontonaban uno sobre otros, tan solo unos cuantos, en el mismo estado que su superior, eran atados de pies a cabezas y juntados en un mismo lugar. La batalla había acabado, pero tan solo eso.

viernes, 19 de agosto de 2016

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” Capítulo 35: Disputas territoriales (Parte VIII)

James lanzó un vistazo, su pistola se hallaba a solo unos metros de él. Rápidamente se colocó de rodillas y se lanzó sobre ella. Un golpe bastó, la pierna del hombre impactaba contra el mentón James y este se alzaba en al aire. Un chorro de sangre salía disparado de su boca y su cuerpo realizaba un movimiento parabólico y volvía a aterrizar en el suelo.
El hombre se acercó al arma de James, la alzó y con fuerza la lanzó lejos de su ubicación:
  • Para que logremos entendernos mejor voy a decirte algo que al parecer no sabes; mi nombre es Fred Montenegro, subjefe de la familia Dicarino – Explicó el hombre con la mirada fija en su adversario – Ahora, si entiendes cuál es tu posición en este momento serás inteligente y no me atacarás nuevamente, claro que si lo haces me veré obligado a acabarte, pero seré bueno y me divertiré un poco contigo…
James se colocó de pie nuevamente:
  • Oh, aquí vamos…
Un paso al frente, James cerró su puño y se embaló contra el hombre. Un golpe en su pecho lo hizo retroceder y caer de rodillas al instante:
  • Tal parece que no eres de los que piensan… Bien, me regalarás un rato de diversión…
James levantó la mirada nuevamente. Una ronda de miembros de la familia contraria los encerraba a él y a Montenegro en el medio, dándole paso a la batalla. Un movimiento, James se echó a correr nuevamente y lanzó un puñetazo, su adversario lo esquivó y golpeo su rostro sin perder tiempo, la máscara se embarró de rojo.
Un giro. James alzó sus puños y nuevamente dio un paso hacia él. Los golpes comenzaron a ser lanzados por James inicialmente, siendo cada uno de ellos un desperdicio total al ser esquivados por Montenegro:
  • Ahora es mi turno…
Los nudillos del hombre se inyectaron en la máscara de James, una avalancha de golpes se dio contra él y la sangre comenzó a saltar con fuerza. James cayó de rodillas frente a él. Montenegro tomó su arma y la plantó sobre la frente de James:
  • Es tu fin, mi enmascarado amigo…
De repente una explosión retumbó en el lugar y todos dieron la vuelta. Un grupo de rostros blancos encabezado por Eric se abría paso en la calle y se lanzaba al ataque.

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” Capítulo 34: Disputas territoriales (Parte VII)

Ambas paredes lo mantenían atrapado como un simple insecto. El enorme ventanal del local le prohibía salir de allí sin ser visto. James descansaba su vista sobre la ventana. Los Dicarino seguían acumulándose en el lugar y una gota de sudor comenzaba su viaje desde su frente. Habían pasado no menos de diez minutos desde que Eric había emprendido camino:
  • Maldición, Eric aún no da señal de vida… El pasillo no puede ser tan largo y no puede haberse perdido… ¿Qué lo estará retrasando? – Pensaba James - ¿Acaso me veré obligado a actuar por mi cuenta?
De repente un vehículo estacionó en el lugar. James se asomó nuevamente por la ventana; un hombre de gran altura y musculatura bajaba del coche y todos dieron la vuelta para saludarlo:
  • ¡Buenas tardes, señor! – Se oyó con fuerza en el lugar
El hombre se acercó a uno de los Dicarino:
  • ¿Han logrado encargarse de todos? – Preguntó el grandulón
  • No, lo sentimos, pero aún no hemos acabado con todos… - Explicó – Creemos que en este local hay varios de ellos, pero no hemos ingresado aún
  • ¿No han ingresado? ¡¿Qué mierda esperan?!
  • Estábamos esperando su permiso, señor…
El hombre frunció el ceño:
  • ¿Mi permiso? – Una pequeña risa y un cañón en lo alto. El hombre presionó el gatillo y la bala perforó la cabeza del subordinado, el cadáver cayó al suelo - ¡Abran paso, inútiles!
James, intentando salvar su vida y no ser descubierto se arriesgó y de inmediato se lanzó sobre el suelo, para entonces arrastrarse contra la pared y tomar su arma.
La puerta cayó contra el suelo y una montaña de polvo se alzó en la habitación. El hombre entró en la sala y lanzó una mirada sobre James, quien con su pistola en alto temblaba con fuerza. Un disparo, la bala dio contra el muro, justo al lado del hombre, quien dibujó una enfurecida mueca y caminó ligeramente hacia él:
  • ¡Encontré a su oculto adversario! – Dijo intentando molestar a sus hombres
La mano sobre su hombro, James intentó escapar de él, pero con rapidez un golpe lo hizo caer al suelo. La mano en su cuello, el cuerpo de James se alzó en el aire y fue lanzado fuera del local, justo sobre la vereda, raspándolo completamente:
  • Ustedes vayan a ver si hay alguno más… - Dijo el hombre – Yo me encargaré de este maldito…

miércoles, 17 de agosto de 2016

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” Capítulo 33: Disputas territoriales (Parte VI)

James y Eric se resguardaban tras uno de los locales de la cuadra. Los disparos seguían atravesando la ventana, los cuerpos seguían cayendo del otro lado. La familia Dicarino, sin piedad, perforaba el cuerpo de todo ser vivo que estuviera a su alcance.
El noreste del país, en las ciudades del cabo, antes poseída por la familia Loredo y adquirida por los rostros blancos, se inundaba en muerte y caos. Los miembros de la familia Dicarino batallaban contra los rostros blancos desde hace horas. James y Eric habían sido mandados por Paul con un gran grupo de sus hombres para retener a sus enemigos, pero no era suficiente, ellos eran demasiados.
Eric lanzó un vistazo, James mantenía su vista sobre sus enemigos, ocultándose detrás de la cortina, temiendo por ser asesinado en el momento. Los demás, quienes se ocultaban en las cercanías del lugar, seguían ocultos dentro de los distintos comercios:
  • ¿Tienes algún plan? – Preguntó James
  • ¿Cómo?
  • ¿Has pensado en algo? ¿Cómo podemos salir de aquí?
  • No, no lo sé… - Respondió Eric
  • He estado observando un rato, los Dicarino se han estado juntando en esta manzana durante la última media hora… - Explicó James – Creo que saben que estamos aquí
  • Entonces lo saben… - Eric dejó su arma en el suelo y bajó la vista – Al parecer no queda más que hacer…
  • No, creo que te equivocas… - Dijo James, Eric lanzó un vistazo sobre su compañero – Creo que podríamos aprovechar esto…
  • ¿A qué te refieres?
  • Cuando llegamos a este lugar pasamos por la calle trasera. Recuerdo haber avistado una puerta al reverso de nuestra posición…
  • ¿Acaso crees que…?
  • Sí, creo que esa puerta es una salida secundaria de este local…
Eric tomó su arma y la cargó:
  • Si me quito de esta ventana nos detectarán de inmediato, es imposible que no lo haga… Lo único que puedo hacer es salir por esta puerta… - Dijo enseñando la puerta frente a él - Necesito que tú, con cuidado, vayas a la parte trasera de este local y confirmes nuestra teoría…
  • Bien… - Eric se colocó de pie con prisa
  • Espera… - Dijo antes de dejarlo ir. Rápidamente tomó de su saco un comunicador y lo lanzó hacia las manos de Eric – Enciéndelo cuando llegues, yo poseo el otro… Te daré las indicaciones cuando lo hagas…
  • Entiendo…
Eric dio un paso, ingresó por un largo y obscuro pasillo que parecía no ir a ningún lado y se lanzó al camino.

martes, 16 de agosto de 2016

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” Capítulo 32: Disputas territoriales (Parte V)

Ambas balas atravesaron en corto espacio entre ambos, impactando en el hombre derecho de cada uno, haciendo saltar chorros de sangre de su herida. Una mirada con odio, ambos dieron un paso hacia atrás y se lanzaron al ataque. Paul alzó su brazo, sost6eniendo su puño cerrado listo para el golpe. Martínez lo tomó con rapidez, para entonces dar la vuelta y hacerlo estallar contra el suelo.
La frente de Paul dio contra el suelo y un manchón de sangre la embarró por completo. Paul se levantó de inmediato, para tomarlo por la espalda, patear con fuerza y hacer caer a su adversario.
Dio la vuelta, Paul abría su abrigo con fuerza:
  • ¡Retirada! – Se escuchó a lo lejos. Ernesto ordenaba a los rostros blancos huir de la batalla
Una mueca se distinguió a través de la máscara de Paul. Una aterradora sonrisa se formaba. Su único ojo visible estaba clavado en Martínez, quien se colocaba de pie, empapado en sangre y herido por doquier.
Un rápido movimiento, miles de bombas volaron por el aire, Paul las lanzaba a todo su alrededor, no dependiente de si en el lugar había oficiales o rostros blancos. Martínez se lanzó hacia atrás y se cubrió detrás de un vehículo.
Miles de estallidos se oyeron en el momento. Las cosas volaban con fuerza, el fuego crecía, la muerte traducida en gritos se oía en el lugar y los cadáveres abatían sobre el suelo. Martínez tomó su pistola y se colocó de pie.
Un vistazo, él ya no estaba allí, ellos no estaban allí, habían partido, dejando en el lugar muerte cruda y sin piedad. Dio la vuelta, varios de sus compañeros, incluyendo a Suárez, seguían allí, heridos, pero vivos, y aunque no significara ni la mitad del grupo Martínez lanzaba una sonrisa.

lunes, 15 de agosto de 2016

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” Capítulo 31: Disputas territoriales (Parte IV)

Ambos se lanzaron uno contra el otro. Los golpes comenzaron a lanzarse desde ambos lados y cada uno bloqueaba con sigilo los golpes contrarios. Los puños eran desviados, bloqueados, esquivados y contraatacados, pero ninguno lograba llegar hasta su objetivo y apalear el cuerpo del otro. Los dos dieron un paso atrás.
Mientras tanto, en el lugar, el campo de batalla sonaba con fuerza. Los disparos de ambos grupos formaban balaceras contrarias con las que intentaban suprimir a los enemigos. Las bajas lograban verse en ambos grupos, ninguno mayor que otro. Los cuerpos seguían cayendo al suelo y cubriéndolo completamente de rojo, la batalla continuaba.
Martínez dio un giro y lanzó un golpe. Su antebrazo impactó de inmediato contra la cara de Paul, para entonces lanzar un puñetazo y hundirlo justo en su pecho. Paul dio un paso hacia atrás y tomó su pistola, de oyeron dos disparos, las balas viajaron a lo largo y dieron contra el cuerpo de Martínez, una en su brazo derecho y otra en su abdomen, un chorro de sangre saltó y embarró el suelo bajo él.
La vista arriba, Paul se acercaba hacia Martínez y comenzaba a lanzar tormentas de golpes que daban contra el cuerpo del oficial. Se movía de un lado al otro, los puños del chico reventaban con fuerza contra su adversario y la sangre saltaba de un lado al otro.
No lograría resistirlo, no podría resistir uno más de esos golpes sin defenderse y él lo sabía. Martínez dio un paso al frente, abrazó a Paul y se lanzó contra él, haciéndolo caer contra el suelo. El puño en alto, Martínez lanzó un puñetazo contra el ojo de Paul, quien luego de recibirlo alzó sus piernas y se quitó de encima a su enemigo, haciéndolo caer de espaldas por detrás.
Ambos se colocaron de pie y se miraron fijamente:
  • Este chico… Este chico no es cualquiera, sabe pelear, lanza golpes certeros y directos al contrario de cualquier otro… Él sabe lo que hace… - Se decía Martínez mirando con atención a su oponente
El cuerpo de Paul estaba demasiado agitado, su máscara empapada en sangre se volvía pesada y no le dejaba respirar con facilidad, debía terminar este de inmediato, de otro modo no podría resistir.
Un paso al frente, ambos alzaron sus armas y las apuntaron uno hacia el otro, sus cañones se cruzaron y sus ojos se miraron fijamente. La batalla entre ambos monstruos no acababa aún.

domingo, 14 de agosto de 2016

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” Capítulo 30: Disputas territoriales (Parte III)

  • ¿El jefe de los rostros blancos? ¿Qué quieres decir? – Preguntó Suarez
  • Lo que acabas de escuchar…
Martínez tomó con fuerza su arma y se embaló hacia el campo de batalla:
  • ¡Espera! ¡Martínez!
Un paso tras otro. Martínez corría a una velocidad inhumana, atravesando los muros de disparos que se cruzaban frente a él. Con la vista fija en su objetivo, aquel coche negro que se escondía en la obscuridad de la noche.
Un último paso, Martínez alzó su arma y miró fijo al vehículo, el cual no se hallaba a más de cuatro metros:
  • Vamos, sal, maldito… - Se decía Martínez en su cabeza, dibujando a la vez una inquebrantable sonrisa y apuntando con fuerza a sus enemigos
Dentro del vehículo, Sala y Paul miraban detenidamente a su enemigo:
  • Al parecer se ha dado cuenta… - Dijo Paul, para entonces lanzar una pequeña risa, tomar su máscara y colocársela
  • Espera, ¿Piensas salir? – Preguntó Sala
  • Pero claro que sí, alguien ha logrado descubrir mi posición actual y lo menos que puedo hacer es seguir con su juego…
Paul tomó su pistola, colocó su sombrero negro y alzó la vista:
  • Además, nunca logrará vencerme, deberías saberlo pro experiencia…
Paul abrió la puerta del vehículo, Martínez avivó la mueca formando una de oreja a oreja y clavando sus aterradores ojos sobre él:
  • ¡Él es! ¡Él es el Don!
Paul bajaba del vehículo, con su pistola en mano y apuntándola contra Martínez. Un disparo, Martínez se resguardó contra la pared y se colocó en posición.
Un paso al frente. Paul comenzó a caminar con fluidez hacia su adversario, con su cañón en lo alto listo para disparar. El retumbe del gatillo sonó en el lugar. Martínez se avalanchó contra el suelo y rodó, esquivando la bala y escapando de una herida mortal, para entonces colocarse de pie.
Paul separó su arma y se embaló hacia su enemigo. Martínez intentó esquivarlo, pero el puño del enmascarado dio contra su mandíbula de inmediato. Martínez no se quedó quieto y lanzó una brumadora patada contra el pecho de Paul, haciéndolo retroceder. El cuerpo de Martínez abatió contra el suelo y se miraron fijamente. Esta batalla recién comenzaba y ambos lo sabían, habían encontrado a su mayor enemigo.

sábado, 13 de agosto de 2016

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” Capítulo 29: Disputas territoriales (Parte II)

Los disparos sonaban en el lugar. Las calles se transformaban en campos de batallas disputados entre ambas familias: los Dicarino y los rostros blancos. A la vuelta de la calle, Paul y Sala observaban desde el vehículo, alejados a tan solo metros de la balacera. Los cuerpos caían uno por uno, los refuerzos dirigidos por Ernesto arrasaban con todo adversario que se les interpusiera.
La luna se alzaba en el cielo. Los vehículos policiales se dirigían al lugar, encabezados por el jefe de la zona, Martínez. Las sirenas sonaban con fuerza. Los civiles abandonaban las calles y de inmediato ingresaban en sus hogares. La sangre seguía corriendo en el lugar y la obscuridad de la noche comenzaba a pedir más:
  • Esta vez conseguiré algo, estoy seguro de ello… - Se decía Martínez, quien llevaba preparando todo desde hace ya varias horas
Un último disparo, el humo del cañón se mezcló con el de su cigarro. Ernesto levantó la vista, sus contrarios habían caído y el ataque había sido contenido. Los sonidos se hicieron más fuertes, sus ojos se abrieron completamente, decenas de patrullas se dirigían desde todas direcciones hacia el lugar:
  • ¡La policía está aquí! ¡Rearmen sus puestos! – Exclamó con fuerza, sorprendido e intimidado por la cantidad de coches que lograban apreciarse
Paul lanzó un vistazo desde la ventana, sus hombres enmascarados comenzaban a bloquear las calles con los vehículos, utilizándolos como un retraso para los policías. Una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro y las patrullas comenzaron a estacionar.
Los oficiales bajaban en grupo. Con sus armas en mano y su vista en alto, el fuego se abrió en el momento. Los rostros blancos cubrían su terreno mientras las fuerzas enemigas intentaban entrar por ambos lados:
  • Suarez, no es necesario acabar con todos… - Dijo el oficial Martínez – Solo necesitamos tomar miembros de los Dicarino, ese es nuestro objetivo aquí…
  • Señor, no será posible….
  • ¿Cómo?
  • Ellos no están aquí, acabaron con todos…
Martínez salió de la patrulla, tomó su arma y alzó la mirada. Una enorme sonrisa se desprendió de oreja a oreja:
  • Al parecer hay algo mejor que eso… - Afirmó Martínez
  • ¿A qué se refiere?
  • ¿Ves aquél vehículo estacionado en el callejón? – Inquirió Martínez señalando el coche en el que Paul se hallaba – Aquellos dos hombres no han bajado, es posible que me equivoque, pero mi intuición me dice que alguno de ellos es el jefe de los rostros blancos…

jueves, 11 de agosto de 2016

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” Capítulo 28: Disputas territoriales

James se arrimó a Paul, tendió su mano hacia él y lo ayudó a colocarse de pie:
  • ¿Quién era él? – Preguntó alguien en sus cercanías
Paul dio la vuelta, Eric mantenía su vista sobre él esperando una respuesta:
  • Nadie importante…
  • ¿Nadie importante? Acaba de decir que es tu hermano, acaba de decir que te fuiste de casa… - Explicó - ¿Por qué nunca nos hablaste de él?
  • No lo creí necesario, ¿Qué cambiaría?
  • No lo creíste necesario, bien… ¿Fue eso o nos estas ocultando algo más, Paul?
Paul lanzó un vistazo sobre él, dio la vuelta y comenzó a acercarse lentamente hacia él. Un rápido movimiento, la mano derecha de Paul tomó la corbata de Eric y lo tomó con fuerza:
  • No deberías meterte en temas que no te incumben, Eric… - Profirió – Tan solo calla tu boca de una vez…
De repente alguien tomó con fuerza el hombro de Paul. El chico lanzó un vistazo; William, con sus ojos bien abiertos y su puño cerrado lo miraba desde cerca:
  • Paul, varios grupos de los Dicarino entraron en nuestro territorio, los lados noroeste y oeste presentan bloqueos de calles, disparos y ataques a nuestros hombres… - Dijo él intentando contener su furia al ver como Paul amenazaba a su compañero
Un paso atrás, Paul soltó de inmediato a Eric y le dio un pequeño empujón hacia atrás:
  • Bien… - Paul lanzó un vistazo sobre Eric – Eric y James llevaran un grupo y se dirigirá al lado noroeste. Yo y Ernesto iremos al lado oeste… William, quedarás a cargo del resto y te encargarás del edificio
  • Espera ¿Tú irás? – Interrumpió Sala - ¿Acaso John no debería encargarse de eso? Sabes que no confiamos en ti lo suficiente como para…
  • Oh, Sala, tú vendrás con nosotros… - Dijo Paul para entonces dar la vuelta y salir de la sala
  • Siquiera me escucho… Maldito…
William alzó la vista, toda la muchedumbre plasmaba sus ojos sobre él mientras se mantenía en el lugar:
  • Ya lo escucharon, armen los grupos y síganlo…

miércoles, 10 de agosto de 2016

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” Capítulo 27: Visita familiar

Eric corría por los pasillos, dirigiéndose con apuro hacia la oficina de Paul. Un rápido movimiento, la puerta se abrió de golpe y Paul alzó la vista:
  • ¡Paul, un hombre ha entrado en la sala! – Exclamó
  • ¿Cómo?
  • ¡Ven rápido! ¡Él dice ser tu hermano!
Paul se levantó de la silla repentinamente y ambos se embalaron hacia el lugar.
El salón principal era un rejunte de gente, las miradas estaban fijas en él, su cabello rubio brillaba con fuerza, sus ojeras eran enormes, sus claros ojos daban paso a la maldad. Adam mantenía los brazos caídos y los ojos bien abiertos. Paul entró en el salón y todos colocaron su vista sobre él:
  • Oh, Paul… Finalmente me recibes, estaba cansado de ser aborrecido por estos imbéciles…
  • ¿Qué quieres? – Preguntó Paul
  • ¿Qué quiero?, vienes un día, descubro que eres un miembro de los rostros blancos y desapareces no sin antes intentar matarme… ¿Realmente creías que no vendría?
Paul frunció el ceño y dio la vuelta:
  • Sáquenlo de aquí…
Den inmediato decenas de hombres se lanzaron contra el chico. Los puños en alto y su decisión por acabar con el joven era fuerte, tan fuerte como lo era el respeto que sentía por Paul, quien, a pesar de haber atacado a su familia los había acogido y dado un lugar.
Un golpe, Paul dio la vuelta, sus hombres eran apaleados por Adam, quien lanzaba puñetazos contra ellos y los hacía abatir contra el suelo. Los ataques no cesaron, quienes se hallaban en el edificio en ese momento cerraron sus puños y atacaron, para cavar de la misma forma que sus compañeros. Paul apretó sus dientes fuertemente y dio la vuelta:
  • ¡Maldito!
Sus nudillos rozaron su cuerpo. Adam tomó el brazo de Paul e hizo chocar a su hermano contra el suelo, para entonces arrimarse a él y golpear con pujanza su mejilla:
  • Volverás conmigo… - Exclamó Adam – No puedo estar indudable de tu seguridad cuando te rodeas de gente tan débil…
  • ¡Cállate! ¡No iré a ningún lado!
Adam lanzó una pequeña sonrisa y soltó a su hermano, quien de inmediato cayó al suelo:
  • Bien… Volveré este viernes, si logras tocarme en una pelea uno a uno entonces te dejaré en paz…
Paul fregó la sangre de su rostro y levantó la vista:
  • Hasta entonces no volveré… Tal y como tú quieres…

martes, 9 de agosto de 2016

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” Capítulo 26: Desorden nacional (Parte IV)

Las banderas se alzaban en alto. La policía nacional y la milicia combatían duramente frente a la magistratura. La sangre teñía el suelo y los ojos de los combatientes se impregnaban en sus adversarios. Gritos de guerra se oían sonar con fuerza. Cuchillas, pistolas, rifles y fusiles hacían sonar el lugar transformándolo en un infierno. Rojos contra azules, como siempre había sido.
Humberto alzó la vista. Su brazo ensangrentado abatía contra el suelo. Gonzales danzaba con ambas cuchillas en sus manos, moviéndose con rapidez zarandeando aquellas hojas de medio metro que más que cuchillas parecían ser floretes.
Un movimiento desesperado. Humberto tomó su rifle con su único brazo sano y las balas comenzaron a embalarse contra Gonzales. Ninguna de ellas logró tocarlo, pasaron solo segundos y su segundo brazo tenía el mismo horrible final que su igual.
Humberto lanzó un fuerte grito y clavó sus ojos contra Gonzales, quien daba lentos pasos hacia él. De repente su brazo se alzó en lo alto y el filo dibujó la luz del sol en su rostro:
  • ¡Maldito! – Gritó Humberto - ¡Esto no acaba aquí!
El machete dio contra su cráneo. La sangre saltó por doquier y el filo quedó enterrado en su cabeza, traspasándola por completo y dejándose ver por debajo. Gonzales retiró el filo y dio un paso atrás; el cadáver cayó al suelo con gracia.
La multitud seguía en combate, grandes llamas consumían la bandera de los federales, la cual, alzándose en lo alto, ardía en llamas y seguía su curso. Él dio un paso; Romero, subjefe de la policía nacional miraba fijamente la cruel muerte de su superior. Lanzó un vistazo, sus hombres perdían terreno y eran masacrados por la milicia, formando un suelo de cuerpos los cuales pisoteaban sin siquiera mirar.
Gonzales comenzó a acercarse con sus armas en mano. El pecho de Romero comenzó a cerrarse y de inmediato su respiración cesó. Dio la vuelta, alzó su puño y gritó:
  • ¡Retirada!
En ese momento dos mitades dieron vuelo en el lugar. La parte superior de su cuerpo era arrancada con fuerza por el filo de las cuchillas de Gonzales, quien arrancaba de raíz su vida. Los oficiales dieron un paso atrás y el grupo comenzó a huir de la escena.

lunes, 8 de agosto de 2016

Relato de un Imperio “Segunda Temporada” Capítulo 25: Desorden nacional (Parte III)

  • ¡Impongo oficialmente un conflicto armado contra la milicia! – Exclamó Humberto, cabecilla de la policía nacional
Una sonrisa de oreja a oreja se posicionó en el rostro de Montecarlo:
  • Es una lástima… - Dijo Montecarlo con gracia - ¡Ahora!
De inmediato miles de militares comenzaron a entrar en escena, rodeando las tropillas oficiales mientras estos apuntaban contra su cabecilla. Humberto lanzó un vistazo, todos sus hombres eran rodeados por los enemigos, quienes con sus armas en alto esperaban la orden de fuego.
Montecarlo dio la vuelta y pretendió entrar en la magistratura, cuando los disparos comenzaron a sonar. Lanzó un vistazo; los oficiales abrían fuego contra sus hombres y los hacían abatir contra el suelo. Los militares, a la vez, se lanzaban contra el bando contrario y repetían la acción. El combate se había levantado y ningún lado se quedaba atrás. La sangre comenzaba a embarrar el suelo y el fuego se avivaba más y más:
  • ¡No subestimes a mi país! ¡Maldito bastardo! – Se escuchó al instante. Humberto corría hacia Montecarlo, con su puño en alto y enfurecido por su trato
Montecarlo dio la vuelta, su puño impactó contra el de su oponente, quien dio contra el suelo sin siquiera lograr tocar al militar:
  • Al contrario, creo que aún los sobreestimo…
Humberto alzó la vista, Gómez se posicionaba frente a él, con dos enormes cuchillas en su mano, bloqueando el camino contra su mayor, quien entraba en el lugar:
  • Ocúpate de él, Gómez…
  • ¡Bien!
El orgullo de Humberto se partió en pedazos al comprender la situación. Sus manos sobre el suelo, un paso al frente y nuevamente se colocó de pie, para entonces tomar su ametralladora y apuntar hacia su nuevo contrincante:
  • ¡Maldición! – Exclamó
Un muro se balas se lanzó contra Gómez, quien empuñó su arma, dio un paso al frente y realizó un rápido movimiento. El brazo de Humberto se alzó en el aire junto a una enorme ola de rojo. Sus ojos se incrustaron sobre el oficial.