lunes, 12 de octubre de 2015

CMCA? “2nd” (FINAL) Capítulo 20: Todo acaba

Sus ojos habían perdido el brillo de antes, la pelea había acabado. Retire mi cuchilla y me aleje unos pasos, su cuerpo cayó plenamente en el suelo.
Di la vuelta para caminar hacia la salida, pero fue entonces cuando algo tomó mi pantalón. Era su mano, intentando detenerme para continuar con la batalla:
  • Este acabado… - Dije en voz baja – Solo ríndete…
  • Mátame… - Respondió. Gire mi rostro
  • No creas que voy a caer tan bajo como para aniquilar a alguien que ya derrote…
  • ¡Mátame! – Grito con todas sus fuerzas, yo no le di importancia, solté su mano y seguí mi camino.
Estaba a solo unos metros de la salida cuando alguien se acercó hacia mí, di un vistazo, era Amelia, quien se encontraba parada a mí lado:
  • Gracias… - Exclamo con una sonrisa en su rostro – Gracias por salvarme y perdón por lo que te hice…
  • No me jodas… - Alegué – ¿Realmente crees que voy a perdonarte? ¡Vete a la mierda! – Grite con fuerzas, su rostro comenzaba a tornarse pálido – Solo te salve por pura lastima, pero creo que ni eso mereces…
  • Pero…
  • Solo cállate, cada palabra que sale de tu boca es increíblemente molesta…
Regrese la mirada hacia la salida y abrí la puerta lentamente. Bajé las escaleras de madera, esquivando los dos cadáveres que se encontraban desparramados por el suelo e intentando no lavar mis zapatos en el charco de sangre que se extendía, hasta finalmente llegar a la puerta y salir lentamente y con la cabeza ha agacha:
  • Finalmente… - Escuche una voz – Sabia que estabas aquí…
Levante mi rostro, ellos se encontraban allí: Klaus, Tomas, Jessica, Alex, Kai y Noa. Todos frente a mí, con una sonrisa en su rostro y apoyados sobre la furgoneta:
  • ¿Qué hacen aquí?
  • Vinimos a buscarte, claro está… - Respondió Klaus
  • ¿Cómo supieron que?
  • Tomas nos contó todo, cuando nos dijo con quién estabas juntándote supimos de inmediato que estaba sucediendo…
  • ¡Y porque mierda están aquí afuera cuando estaba peleando yo solo con todos ellos!
  • Porque confiamos en ti… Sabíamos que podrías y no teníamos ninguna duda…
Una sonrisa se plantó en mi rostro, seguí mi camino:
  • Vamos a casa… - Exclamé
Todos se acoplaron en la furgoneta al igual que yo y Klaus se montó en su moto y ambos partimos hacia el cuartel.

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