Tomé una de mis cuchillas y con agilidad corrí hacia él, apreté fuertemente, mis pies brincaron con fuerza, mi cuerpo llegó a la altura de sus ojos, realiza un rápido movimiento y la cuchilla se arrimó a su rostro, lo había logrado, o al menos eso creía.
El filo paso frente a sus ojos, pero logro esquivarlo con suma rapidez, para luego cerrar su puño e implantarlo contra mi rostro inmediatamente. Mi cuerpo salió lanzado contra el muro.
No me detuvo, di la vuelta y seguí con el combate, para volver con el mismo resultado, volverme a apalear.
La sangre cubría mi cuerpo, me encontraba tendido en el suelo, él se acercaba lentamente hacia mí. Coloque mis brazos sobre el suelo y me levante lentamente:
- Al parecer te sobreestime… - Exclamo el hombre mientras se arrimaba
Quizás era cierto, tal vez hasta yo mismo me sobreestimaba, pero yo lo seguía observando fijamente, sin quitar mí vista de encima y sin decir nada:
- Al fin y al cabo no eres más que ellos… Tal vez deba matarte al igual que a ellos… Entonces morirás como viviste, como una bazofia…
Fue allí cuando mi cuerpo se endureció por completo. Mis ojos se abrieron por completo, estaba tratando de basura a las personas, estaba tratando como una mierda a todo aquel que fuera un ser humano, estaba insultando a su propia raza.
La furia ya rodeaba mi alma, pero con este último comentario había cavado su propia tumba. Debía acabarlo, no quedaba otra opción más que matarlo.
Gire mi brazo y con mi mano izquierda tomé una de mis cuchillas, para luego lanzarla contra su cuerpo y perforar el pecho de mi adversario.
Ron observo la filosa, incrustada en su carne dañaba su piel oscura y ensangrentado. Levanto la mirada:
- ¡Maldito! – Grito con fuerza
Yo di un gran paso y de un salto patee su cuerpo, mi pierna se detuvo al instante, su piel era tan dura como el diamante. Acerco su brazo, tomó mi pie izquierdo y lanzo mi cuerpo contra el suelo. Los fragmentos de cemento comenzaron a caer sobre mi cuerpo. El me lanzo una mirada e inmediatamente golpeo mi pecho continuadas veces.
La sangre saltaba hacia su rostro, de repente un sonido comenzó a sonar. Ron se levantó al instante y de su bolsillo retiro una especie de alarma, la originadora del ruidoso chillido:
- Al parecer ya no queda tiempo, debo rime… - Explico – Tienes suerte, al parecer mañana aun estarás vivo… - Dijo el – Aunque no te alegres… Solo estas extendiendo tu vida un tanto más… La próxima vez que nos veamos, de seguro acabaras muero… Adiós
Ron dio la vuelta, mis vista se volvió nublosa, su cuerpo se alejaba lentamente, no podía hacer nada, lo único que lograba pensar era en ¿Cómo un monstruo como él podía estar libre? Pero no podía hacer nada al respecto…

No hay comentarios:
Publicar un comentario