Al día siguiente ella no asistió a clases. El día aún estaba lluvioso y yo me encontraba desvelado por la noche anterior, el sueño me consumía de apoco.
Me encontraba tendido sobre mi asiento, en el descanso, cuando Tomas se me acercó;
- Al parecer la pasaste bien ayer… - Expreso el – Ella aun no llega…
- Hoy debemos salir de nuevo, a la salida debo ir hacia el departamento para arreglarme y nos encontraremos… No hay problema
- Eso espero, no deberías confiarte tanto con ella… Recuerda que eres un atacante…
- No lo olvido
Las horas pasaron con lentitud, hasta que finalmente llegó la hora de salida. Tomas y yo caminábamos cada uno a su morada (Aunque él vivía justo al lado mío) tenía la esperanza de que la encontrara a la salida, pero nunca apareció.
- Hoy tendremos reunión nuevamente…
- Cierto… - Respondí decaído
- La vez anterior no la pasamos muy bien en la misión, espero que hoy sea distinto. – Explico Tomas
- Aquel hombre era increíblemente fuerte, era inmune a cualquiera de mis ataques…
- ¿Qué te esperabas? Después de todo era coronel…
- Ciertamente, pero de todos modos… Él era increíble – Cerré mi puño – Juro por mi vida que cuando lo vea, acabare con el
- Mejor olvídalo, tienes suerte de haber salido con vida… Cuando lo veas, mejor dile gracias… - Di vuelta la cabeza y lo mire con furia
- ¡Te digo que lo acabare! – Grite
- Claro que si… Tú lo acabaras… - Soltó una pequeña risa
Yo solté mis brazos y coloque la vista en el camino, habíamos llegado al lugar. Ambos subimos las escaleras rápidamente y nos encontramos cada uno frente a su entrada:
- Nos vemos esta noche
- Adiós – Respondí mientras entraba a mi departamento
Tomé mi teléfono, aun no era la hora, debía vestirme y correr rápidamente al lugar de encuentro, entonces podríamos vernos…

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