sábado, 31 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 16: Doble temple

Tomé mi espada y salí lanzado contra el grupo de chicos, para entonces cortar a cada uno de ellos en unos pocos segundos.
Los cuerpos comenzaron a caer uno por uno, la sangre cubrió el suelo y grandes seres completamente negros comenzaron a escapar de las heridas de cada uno de los cadáveres.
En ese momento sentí que algo estaba pasando detrás de mí, di la vuelta, uno de ellos seguía vivo, y aun peor, escapaba a una velocidad increíblemente alta a pesar de todavía estar en su forma humana, pero no tenía tiempo para seguirlo, los demonios estaban justo allí, debía dejarlo ir.
Aferré con fuerzas el mango de mi filosa y dando un gran paso me embalé contra todos aquellos seres. Mi espada se movió por sí sola, atravesando sus cuerpos y derramando su sangre por todo el lugar.
En ese momento era una persona totalmente diferente; al batallar me convertía en alguien terrorífico, sediento de sangre, el cual quería acabar con cada uno de los seres que se encontraba frente a él.
Y no era solo allí, antes también había sido así, en mis supuestos “sueños”, también. Y es por eso que debía controlarme.
Di el último corte y acabé con todos. Mis brazos comenzaron a temblar, una enorme y aterradora sonrisa me dominaba, el sentimiento de matar me colocaba en la cima del mundo.

viernes, 30 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 15: Llanto

Di la vuelta con rapidez y comencé a correr en un intento desesperado de alejarme de aquel espantoso lugar. Fue en ese momento que un insoportable sonido, el cual recordaba haber escuchado antes, comenzó a sonar en mi cabeza.
Mis torpes pies golpeaban contra el suelo mientras mi cuerpo se movía de un lado hacia otro, Tropecé contra mí mismo, mi cuerpo emprendió viaje hacia el frio suelo. Una lágrima comenzó a caer de mi ojo izquierdo.
El irritante sonido hacia estallar mi cabeza, mis gritos sonaban fuertemente, mezclado con mi sollozo y un toque de desesperación. Tenía miedo, pero a la vez una sed de sangre consumía mi cabeza:
  • ¿Solo debo seguir el chillido? – Me pregunté a mismo
Alcé mis ojos, una enorme espada me esperaba justo frente a mí, estire mi brazo y la tomé con fuerzas, una luz comenzó a rodearla, el cielo nublado estaba bajo ella. Levanté mi cuerpo y con las pocas fuerzas que tenía me puse de pie:
  • ¡Entonces eso haré!
Mis alas se alzaron con esplendor:
  • ¡Entonces seguiré el maldito sonido! – Grité mientras mis lágrimas seguían fluyendo
Di un impulso con mi pierna derecha y mi cuerpo salió disparado contra el firmamento. Respire con fuerza, el sonido se hacía cada vez más y más fuerte, hasta que finalmente llegué; era un gran parque, el cual se encontraba a solo unas cuadras de mi casa.  
Observé a lo lejos, un grupo de hombres golpeaba y apuñalaba a varias personas. La sangre recorría el suelo, los gritos de auxilio comenzaron a oírse poco a poco, pero nadie se acercaba. La muerte estaba justo frente a sus ojos.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 14: No fue un sueño…

Un extraño sonido comenzó a taladrar mis oídos. Abrí mis ojos, el despertador sonaba fuertemente junto a mi  rostro. Levante mi mano, el cansancio seguía comiéndome, no había podido dormir nada realmente. Largue un bostezo y saque las lagañas de ambos ojos:
  • Volví a soñar con ello… - Me dije mientras me levantaba
Camine hacia mi venta y largue un vistazo:
  • ¿Un sueño?.... ¿Realmente fue… un sueño?
Recordé todo lo pasado el día anterior, intentando diferenciar la realidad de la ficción, pero no lo lograba:
  • No… no fue un sueño…
Mis ojos se abrieron de una manera increíble. Voltee con rapidez, me cambié de ropa y sin hacer mucho escándalo salí de casa.
Paso tras paso, mi cuerpo se movía rápidamente a través de toda la gente que en ese momento se encontraba fuera.  ¿A dónde me dirigía?, fácil, al lugar donde supuestamente había acabado con aquellos violadores; debía comprender si mis recuerdos habían sucedido realmente, quería comprender en que estaba metido.
Llegué al lugar. El almacén estaba rodeado de vehículos policiales, quedé impactado. Comencé a caminar muy lentamente hacia el lugar, el cual se encontraba rodeado por una cinta que escribir “Prohibido el paso”.
Las luces parpadeantes, los continuos chillidos de los oficiales. Di un vistazo; la sangre cubría las paredes completamente, uno de los cadáveres se encontraba en el suelo, mientras que el restante se hallaba tapado con una manta blanca.
Retrocedí unos pasos, era cierto; yo había acabado con ellos. Yo, el ángel de la muerte había asesinado a aquellos delincuentes, había salvado a la joven, había remontado en lo alto, observando la ciudad a mis pies. Yo, yo realmente era… era la mismísima muerte en persona.

martes, 27 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 13: En el firmamento

El constante ruido se detuvo. El sonido de las gotas cayendo fuera del almacén comenzó a sonar poco a poco y recupere la cordura luego de unos segundos. Bajé la mirada y observe la sangre, para entonces dar la vuelta y caminar fuera del lugar.
Caminé varios minutos por la acera mientras pensaba en lo que acababa de pasar, aquella extraña situación y la reciente aparición de Gabriel frente a mí.
Me detuve un segundo; ¿Eso significaba que yo realmente era el ángel de la muerte? ¿Era cierto que las muertes de todo el mundo estarían a cargo mío? ¿Qué significaba exactamente aquel puesto?
Levanté la mirada, las gotas comenzaron a caer sobre mi rostro, escurriendo la sangre que aún se encontraba en mi rostro.
No comprendía lo que significaba, no entendía como funcionaba, pero me encantaba; acabar con aquellos seres, masacrar a las personas que han sido tomadas por el mal. Me encantaba sentir como mi espada atravesaba sus malignos cuerpos, era una emoción inigualable, un sentimiento de libertad supremo.
Mis alas se extendieron a lo largo y ancho de la cuadra. Me elevé en el cielo y el viento comenzó a golpear mi rostro. Las nubes se veían a lo cerca, volaba por los cielos como todo celestial ángel, como todo ser supremo.
Baje la mirada, la ciudad se sentía como una pequeña moneda debajo de mí, ¡Nadie podía superarme! ¡Todos se encontraban por debajo! ¡Eso es lo que sentía! ¡Aquel hermoso sentimiento!
  • ¡Es hermoso! – Grite enloquecido - ¡El rojo de la sangre es hermoso!, ¡Encantador!...
Una sonrisa se posiciono en mi rostro:
  • ¡No dejare ni uno vivo! ¡Acabare con todos ellos! – Proclamé – ¡Escucharon malditos!

lunes, 26 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 12: Misión

Trozos de acero comenzaron a caer sobre la superficie, una irritante luz entro en el almacén, allí se encontraban, primero había tardado un momento en percatarme de la situación, pero finalmente entendí lo que sucedía; Dos hombres, una chica, la chica era forzada a cosas que ella no deseaba, y los hombres, violentamente golpeaban y vulneraban a la misma.
El chillido seguía sonando, ¿Debía acabarlos para terminar con este el constante sufrimiento?, debía ser eso. Comencé a acercarme y dando un gran paso corrí hacia ellos.
Me encontraba a solo unos metros cuando tomé mi espada y decapite a uno de ellos. La sangre comenzó a saltar sobre la chica y el otro sujeto, quien asustado tomó un arma de su saco y la apunto a quien sabe que, ya que no lograba verme.
Gire mi cuerpo y atravesé su pecho con mi filosa, la cual cubierta de sangre seguía danzando en el aire. Di unos pasos hacia atrás, la jovencita aprovecho el momento y no dudo en salir corriendo del lugar.
Las lágrimas empapaban el suelo mientras la chica escapaba y sollozaba fuertemente. Un bienestar me apretujo de repente, pero el chillido seguía allí.
Gire mi rostro, ambos cadáveres chocaron contra el suelo e inmediatamente dos enormes entes de cuerpo totalmente deforme y oscuros como la noche comenzaron a escapar de las aberturas de los muertos.
Una sonrisa invadió mi rostro, tomé mi espada e inmediatamente salí disparado contra ambos seres, para entonces cortarlos fuertemente y emparrar mi rostro de rojo. Una risa escapó de mí, el chillido había acabado, mi misión había concluido.

domingo, 25 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 11: Sigue el sonido

  • Parece que finalmente llegó la hora…
Baje mi rostro, Gabriel, el ángel que pensaba, era parte de mi sueño, se encontraba justo frente a mí, sonriéndome con sus enormes alas abiertas en el firmamento. Que paralizado un instante y los gritos cesaron:
  • Tu primera misión. Debes cumplirla
¿Entonces no era un sueño? ¿Todo había sido real? ¿Realmente era cierto que yo sería el supuesto nuevo Ángel de la muerte?, no podía creerlo, todo había sido verdad. Gabriel acercó su mano hacia mí y una gran espada (La cual reconocía) se dispuso justo delante de mí.
Di unos pasos, el bullicioso ruido no acababa, seguía sonando, pero de algún modo lograba oír a Gabriel:
  • Sigue el ruido… síguelo y acaba con ellos… acaba con la maldad… esa es tu misión
Arrime mi brazo y de un movimiento tomé la filosa. ¿Si seguía aquel sonido, acabaría mi misión?, entonces solo debía seguirlo. Gabriel toco mi frente con su meñique y dos grandes alas comenzaron a producirse en mi espalda. Gire mi rostro, para observarlas un momento y luego devolver la mirada, pero el ya no se encontraba allí, había desaparecido totalmente.
Ahora sabía lo que debía hacer, solo debía hacerlo. Me acerque a la esquina más alta de la edificación (Donde aún más fuerte se oía el sonido, por lo que de allí provenía) y luego de pensarlo un segundo me lance al aire. Mis alas se abrieron de una manera impresionante y mi cuerpo comenzó a volar por los cielos como s de un ave se tratara.
El sonido sonaba cada vez más fuerte mientras me acercaba a mi destino, la sangre seguía fluyendo, aunque ya ni importancia le daba, estaba demasiado concentrado demasiado en el chillido.
Pasaron un par de minutos hasta que finalmente encontré el punto fuerte, de donde el sonido emanaba. Era un pequeño almacén, casia abandonado y de puertas de hierro. Comencé a descender y toque el suelo con mis pies. Me acerque a la entrada (La cual era bastante grande y de acero) y tomando mi espada corte la misma en dos.
Trozos de acero comenzaron a caer sobre la superficie, una irritante luz entro en el almacén, allí se encontraban, primero había tardado un momento en percatarme de la situación, pero finalmente entendí lo que sucedía; Dos hombres, una chica, la chica era forzada a cosas que ella no deseaba, y los hombres, violentamente golpeaban y vulneraban a la misma…

sábado, 24 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 10: Chillido

El aula estaba repleta de gritos y chillidos, como siempre. El profesor, de ya edad avanzada, explicaba ecuaciones matemáticas las cuales pocos observaban y aún más pocos entendían.
Las gotas de lluvia golpeaban la ventana, la cual se encontraba justo a mi lado. Gire mi rostro, un enorme ave negra se asentaba en lo alto de un árbol, una sensación llego a mi cabeza y de momento un bramido insufrible comenzó a molestar  mis oídos.
Di la vuelta, pensando que el sonido provenía de la sala, pero no era así, al parecer nadie más que yo podía oírlo. La resonancia aumentaba a medida que el tiempo pasaba, dejándome completamente alejado del mundo real.
El sonido seguía repiqueteando, quede paralizado ¿Qué estaba ocurriendo?, creí que mi tímpano estaba a punto de explotar, pero no era así. El profesor seguía dando la clase, pero ya ni atención podía prestar.
De repente el chillido se elevó y de un salto me levante y coloque mis manos sobre el banco, gotas de sangre comenzaron a caer sobre la butaca, eran mis ojos, estaban llorando sangre.
Di un grito, estaba sumido en la desesperación, pero nadie se daba cuenta de esto, era como si no estuviera allí, como si fuera un fantasma en medio de la sala.
Mi cuerpo comenzó a moverse por sí solo, rápidamente di unos pasos y escape de la sala. Mis torpes pasos daban contra el suelo mientras el líquido rojo aun caía sobre el mismo, marcando un camino rojo que me seguía a todas partes.
Corrí por el pasillo hasta llegar a las escaleras de la azotea, subí por ellas y en unos momentos me encontraba bajo una lluvia que empapaba mi cuerpo completamente. Levante mi rostro, mi cuerpo temblaba contantemente y el sonido proseguía sonando, cada vez más y más fuerte:
  • Parece que finalmente llegó la hora… - Dijo una voz frente a mi
Baje mi rostro, Gabriel, el ángel que pensaba, era de mi sueño, se encontraba justo frente a mí, sonriéndome  con sus enormes alas abiertas en el firmamento.

viernes, 23 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 9: Todo es un sueño

Abrí mis ojos, me encontraba tendido sobre mi lecho. Un pequeño rayo de luz pasaba entre las cortinas y caía sobre mi rostro, el sonido de un pájaro comenzó a oírse fuera de mi morada.
Levante mi rostro y coloque mi brazo sobre mi rostro, de repente los recuerdos del día anterior volvieron a mi cabeza. Di un salto, mi cabeza golpeo contra la pared y exaltado comencé a observar mi cuerpo, intentando encontrar alguna señal de que lo que recordaba era cierto, pero no.
Las cicatrices de las garras atravesando mi piel, la sangre que había manchado de rojo mi camiseta, nada de ello estaba allí, todo había sido un sueño.
Lance un suspiró y baje la mirada, para luego colocar mis pies sobre el suelo, caminar hacia el ventanal y con un solo movimiento abrir las cortinas. El sol ilumino repentinamente mi rostro, lo alejé unos metros y luego volví la mirada.
Levante mi brazo izquierdo y observé mi reloj, era la hora del colegio, debía prepararme.
Luego de eso di la vuelta para cambiar mi ropa y salí de mi habitación. Mi madre aún no se había despertado, por lo que luego de desayunar deje su parte sobre la mesada y emprendí camino hacia el colegio.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 8: Placidez

Elevé mi rostro, me encontraba de pie, rodeado de montañas de cadáveres. Todos habían muerto. En ese momento una sonrisa se instaló en mi rostro, era la primera vez que me había divertido tanto, acabar con aquellos demonios, la pasión del momento y la sangre saltando a mí alrededor, había conquistado mi corazón por completo.
De repente una mano se asomó por mi hombro y se situó sobre él. Era Gabriel. Ese fue el momento en que me di cuenta de la situación en la que estaba; Si el, tan solo viera aquella estupefacta sonrisa llena de felicidad, luego de acabar con todos aquellos demonios, no sería aceptado como Ángel, eso era lo que yo pensaba.
Debía controlarme y eliminar aquel gesto de mi rostro, sino acabaría todo para mí; no podría obtener aquel sentimiento de placidez, no podría linchar nunca más.
Mi rostro volvió a la normalidad y gire mi cuerpo, efectivamente, Gabriel se encontraba detrás de mí, observándome fijamente:
  • Lo lograste…
  • Asa es… - Respondí como si nada hubiera sucedido
  • Sera mejor que volvamos lo más antes posible… Deben estar esperándonos
  • Bien… Vamos
Las alas de Gabriel se extendieron en un segundo y ambos levantamos vuelo, la luz que anteriormente ya había entumecido, por así decirlo, mi cuerpo y quede totalmente inconsciente en el momento.

martes, 20 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 7: Hecatombe

Mi cuerpo se movía lentamente, caminando hacia la gran avalancha de demonios, los cuales me observaban más fijamente cada pasó que daba. Tomé la espada concedida por Gabriel y efectuando un exagerado movimiento comencé a correr.
Mi centella parecía ser pesada, aunque verdaderamente no lo era, era liviana y su filo pretendía ser increíble. Alcé la vista, uno de ellos se aproximaba por la derecha, sostuve la filosa con fuerza y el borde comenzó a penetrar en el cuerpo del demonio, la sangre comenzó a saltar sobre mí.
Gire mi rosto, de nuevo uno de ellos se arrimaba, esta vez por el lado contrario, no dude un segundo, mi espada atravesó su cuerpo. La manera de cortar, su escueto manejo, aquella espada era increíble, ahora lo entendía, podría hacerlo.
Nuevamente mire hacia adelante, otro demonio se acercaba ¡Si podría hacerlo! Ubique mi mano derecha sobre su cabeza y echándolo hacia abajo corte su cuerpo en dos. Estaba seguro, no importaba cuantos fueran, con tal espada podría acabarlos.
Los demonios comenzaron a avalanchar sobre mí en cuestión de segundos, pero sus cuerpos no tardaban en convertirse en otro de los muchos cadáveres en el suelo. La sangre danzaba constantemente en el aire mientras el filo de mi enorme espada se movía de un lado hacia otro.
Lancé un grito, las garras de los seres comenzaron a rozar mi cuerpo a medida que circulaba y acababa con cada uno de ellos. Una enorme risa comenzó a emerger de mi boca, estaba disfrutándolo, era realmente divertido ver como aquellos seres caían uno tras otro. De repente otro más se acercó hacia mí por detrás, di la vuelta y con una fluidez inhumana acabe con el oponente.

lunes, 19 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 6: Averno

Sus alas se abrieron en lo alto y Gabriel brotó desalado hacia el vano del domo. Mi vista se estremeció y nuevamente una luz cegó mis ojos. El viento dio un gran soplido y mi mente quedó en blanco.
Al despertar me encontraba sobre un terreno húmedo, abrí los ojos, por su textura parecía ser tierra, pero se percibía que no lo era.  El aire era ardiente, a tal punto que tu cuerpo pesaba más de lo normal, costaba respirar y unos extraños sonidos inundaban el ambiente.
Levante mi cuerpo lentamente, Gabriel se encontraba allí, de pie sobre una roca, con la vista baja
  • Finalmente despiertas… - Dijo el
  • ¿Dónde estamos?
  • La entrada al inframundo, el lugar donde miles de demonios de bajo nivel sin dueño se reúnen… Se podría decir que es el lugar más pacífico del averno…
Levante la mirada, nos encontrábamos sobre un pequeño monte. Bajo el, miles de demonios se encontraban asechándose entre sí, rugiendo y gimiendo, cortándose los unos a los otros con sus filosas garras.
  • ¿Y qué hacemos aquí? – Pregunté
  • ¿Tú que crees?, esta es tu misión, debes demostrar que sirves para esto…
  • Pero si fallo, ¿Moriré? – Exclame aun sabiendo la respuesta, el giro su rostro
  • Entonces será mejor que no falles…
Quede en silencio un minuto y luego di la vuelta:
  • ¿A dónde crees que vas?
  • A casa…
  • No puedes hacerlo… No puedes volver sin antes luchar
  • ¡Debe ser una broma! – Grite – No puedo luchar contra ellos, ¡Soy un humano!
  • Son de bajo nivel…
  • ¡Pero son demonios! – Pronuncie furioso. Gabriel dio la vuelta
  • ¡Por favor!, en tus entrenamientos peleabas con mayores cantidades que esto… Claramente podrás hacerlo…
Lo pensé un momento, él tenía un buen punto:
  • ¿Y si lo hago que gano? – Inquirí
  • No morirás…
El silencio retornó. Debía rendirme, él tenía razón. Acerque mi mano hacia mi espalda y pesadamente tome la filosa de su mango
  • Bien, lo hare…. – Respondí mientras caminaba hacia su lado
  • Sera mejor que te apures…
  • Bien

domingo, 18 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 5: Es imposible

El ser gigante bajo su mirada y nos observó fijamente:
  • ¿Entonces ya están aquí? – Pregunto el enorme
  • Así es… - Respondió mi salvador
El ser giro su rostro unos pocos centímetros y colocó sus ojos sobre mí. El silencio comenzó a abundar, su mano comenzó a elevarse lentamente y en unos segundos su dedo índice se encontraba apuntando hacia mí:
  • Azrael, señor de la muerte… - Exclamo con un tono fuerte y orondo, inconfundible – Acércate…
Di unos pasos y comencé a acercarme lentamente, su cuerpo se veía interminable desde mi altura, era inmenso, supremo, increíblemente poderoso:
  • Azrael… En todo el universo, la guerra entre el bien y el mal a existido desde sus inicio. Miles de personas son poseídas diariamente y los ángeles no pueden encargarse de ellos, es por ello que existen los exorcistas, pero ellos tampoco pueden desterrar al mal, son incapaces de acabar con demonios de alto nivel…
El ambiente comenzó a ponerse tenso de un momento a otro:
  • Por esta razón una familia humana se ha encargado de estos durante milenos; La familia Ashika… Capaces de acabar con cualquier demonio que se os presente, capases de peligrar su vida para salvar la de miles… - Exclamo el ser – Esa es tu familia, y esa es la razón por la que te encuentras aquí…
  • Y usted quiere que yo sea el nuevo Ángel de la muerte ¿Cierto? – Pregunté
  • Así es…
Lance una pequeña risa y en unos momentos una enorme carcajada comenzó a anegar el salón:
  • ¡Esto debe ser una broma! – Grite con fuerzas aun sin parar de reír - ¿Realmente piensan que yo, un imbécil promedio, es capaz de luchar contra demonios? – Vocifere, mi rostro cambio de un momento para otro y la furia me consumió - ¡No me jodas! – Exclame - ¡No podría! ¡Es imposible que alguien como yo lo haga!
  • Eso mismo es lo que piensan ellos – Dijo él. Di la vuelta, miles de aquellos seres alados (Que al parecer si eran ángeles) me observaban a lo lejos – Pero yo estoy seguro de que puedes hacerlo…
  • Es imposible… – Dije esta vez con un poco de tristeza
  • Te he visto, tu habilidad con la espada es increíble, ningún ancestro tuyo ha tenido tú mismo talento… Eres especial… - Exclamo – Y es por eso mismo que quiero probárselo a ellos y a ti mismo… Si tan solo me dejas probártelo veras que eres inexpugnable…
Dude un momento, pero finalmente lo había decidido;
  • Bien… Hare lo que digas… - Respondí – Pero si fallo la prueba me dejaras en paz…
  • ¡Perfecto! – Grito – Gabriel, prepara todo, ya es hora….
  • Bien – Respondió mi salvador, quien ahora sabía que se llamaba Gabriel – Vamos…

viernes, 16 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 4: Entrada

Abrí mis ojos, me encontraba elevándome en el firmamento, acompañado del ser que antes había salvado mi vida. Sus alas se habían extendido a lo largo del cielo mientras el viento golpeaba en mi rostro y la luz cada vez más fuerte del sol alumbraba mi cuerpo.
La luz rodeo el lugar, me encontraba recostado en un suelo eterno, rodeado de blanco. Levante la mirada, me encontraba en una especie de domo gigante, el cual poseía un enorme hueco sobre nuestras cabezas. El lugar estaba repleto de seres que al igual que mi salvador poseían alas, ellos me observaban fijamente:
  • Vamos… - Dijo alguien. Gire mi rostro, era el ser – Debemos presentarnos ante el señor…
Levante mi cuerpo lentamente y luego comenzamos a caminar muy lentamente hacia un enorme portón que se encontraba a lo lejos. Ellos me observaban, susurraban entre si y abrían paso al ser que me guiaba, era una sensación extraña; no sabía dónde me encontraba, no sabía quiénes eran ellos (Aunque por suposición podía decir que se trataban de seres angelicales) y no entendía hacia donde marchaba, la confusión me dilapidaba.
Luego de unos momentos (Que aunque parecían ser pocos realmente el camino había sido realmente extenso) nos encontramos frente al gran portón (Miles de veces más alto que nosotros) el cual, mi salvador, logro abrir con tan solo pronunciar unas pobres palabras en un idioma totalmente desconocido para mí. Ambas puertas comenzaron a separarse y la luz comenzó a colisionar contra mi rostro. Aparte la mirada un momento.
Entramos al lugar, compuesto de cuatro grandes murallas que funcionaban como paredes y más allá, una segunda puerta del mismo tamaño que la anterior. Nos dirigimos hacia ella y de la misma forma fue abierta por el ser:
  • Hemos llegado, mi señor – Exclamo el ser mientras se reverenciaba ante un enorme ser que se encontraba sentado sobre un trono, unos metros adelante – Aquí esta Azrael, el Sr. De la defunción. Nuestro nuevo Ángel de la muerte…

jueves, 15 de octubre de 2015

Ángel de la Muerte Capítulo 3: Decisión

Una brisa revoloteo con mi cabello, mi mirada fija en el individuo que acababa de salvarme, mi cuerpo seguía sin responder:
  • Un… ¿Ángel de la muerte? – Repetí
  • Así es… - Alegó
El ser dio la vuelta y lánguidamente se colocó de rodillas frente a mí:
  • Y ahora; Azrael, Sr. De la muerte, precisamos su servicio en la batalla contra el mal.
Permanecí en silencio unos segundos:
  • Lo siento… Debes estar indagando a alguien más… - Explique embrollado pero a la vez seguro de lo que exponía
  • ¡Es improbable el hecho de que yo haya errado! ¡Por favor, requerimos tu ayuda!
  • ¡No soy ningún ángel de la muerte! ¿A caso no entiendes eso?
  • ¡¿Entonces donde piensas que está tu padre?! – Rugió él. Disimule un momento y cedí mi rostro – ¿Porque piensas que tu familia siempre ha cuidado de ti más de lo que habitualmente haría cualquier estirpe? ¡Llegando al punto de que tienes conocimiento de cómo esgrimir una espada y cualquier otro tipo de arma!
Comencé a especular todo lo que él había dicho, ahora todo tenía sentido. Levante mi rostro y coloque mis ojos sobre él:
  • Supongamos que lo que tú dices es cierto… Entonces ¿Qué debería hacer? – Exclame
En ese momento el ser arrimo su espada hacia mí y levante su rostro:
  • ¡Ayúdanos! – Respondió – ¡Ayúdanos a acabar con todo el mal en la tierra!
Acerque mi mano y con desgana tome el mango de la filosa, para luego levantarla y colocarla sobre mi hombre:
  • Bien… Tomare tu palabra… - Respondí
El ser alado se colocó de pie y posicionándose frente a mí sonrió:
  • Buena decisión, Sr. Azrael… - Exclamó – Debemos apurarnos, el señor debe de estar esperándonos…

miércoles, 14 de octubre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 2: El salvador

Abrí mis ojos, mi cuerpo estaba totalmente cubierto de sangre, aun tiritando, pero sin señal de haber sido herido. Alcé la mirada, el ser se encontraba aun frente a mí, pero con una discrepancia, su brazo había sido cercenado.
De repente un sonido pausó el momento, lancé una mirada alguien se acercaba, asimismo poseía alas, pero no era igual a ellos, el desprendía un aura de fuerza y valentía, él estaba aquí para protegerme.
El ser amputado dio la vuelta y en un abrir y cerrar de ojos su cuerpo se hallaba en dos piezas que se deshacían en el aire.
El ser restante no contuvo, y de un solo movimiento salió disparado contra mi redentor, quien al verlo por segunda vez me pude percatar, poseía una formidable y magna espada.
Las garras del ser se alzaron en lo alto mientras volaba a grandes velocidades hacia mi salvador, quien tomando su espada con fuerza pudo bloquear el ataque de su adversario y luego cortar una de sus alas sin mucha dificultad.
La sangre que emanaba del ser teñía el suelo de rojo, y los chillones gritos de dolor mientras este abatía contra el suelo provocaban un enorme malestar auditivo. Pero mi salvador no se detuvo allí, y tomando la espada con ambas manos cortó al ser en dos, convirtiéndolo en cenizas que se espumarían al cabo de unos segundos.
Dio la vuelta, su mirada daba terror, pero a la vez protección y pureza. Él se alzó en el cielo y sin dudar un segundo aterrizo frente a mí:
  • ¿Te encuentras bien? – Preguntó el
  • Así es… Gracias por salvarme… - Agradecí. El dio la vuelta y levantó su mirada hacia el firmamento. Las gotas de lluvia aún caían con fuerza sobre la zona
  • Descuida, es mi deber hacerlo… - Respondió
  • ¿Qué eran ellos? – Inquirí
  • Demonios de bajo nivel para ser más específicos, comandados por el rey Asmodeo
  • ¿Y qué querían de mí?
  • Matarte… - El lugar quedó en completo silencio un segundo
  • ¿Pero, por qué? – Curioseé. El giro su rostro y colocó su mirada sobre mi
  • Porque tú eres el descendiente de un ángel, el Ángel de la muerte…

martes, 13 de octubre de 2015

Ángel de la Muerte Capítulo 1: Seres en el firmamento

Caminaba muy lentamente, las gotas de lluvia golpeaban mi cabeza mientras mis zapatos se empapaban en charcos enormes de agua que se encontraban en el frío suelo. El cielo estaba completamente nublado, los truenos caían uno por uno y el silencio abundaba en el ambiente.
De repente sentí que algo me asechaba, desvié la mirada; nada. Seguí mi camino, acompañado tan solo del silencio. Nuevamente lo sentí, estaba seguro, algo me seguía, una gota golpeo mi frente, una risa comenzó a sonar, levante la mirada, en lo alto se alzaban dos seres alados de pelaje gris y grandes sonrisas de oreja a oreja.
Mis ojos fijos en aquellos seres que me observaban en lo alto, mis manos temblaban al igual que mis piernas, un frio soplido comenzó a abrazarme, fue cuando ellos comenzaron a descender.
Intentaba escapar, quería hacerlo, pero el temor no dejaba a mis piernas siquiera moverse, estaba perdido. Sus voces repetían mi nombre mientras se aproximaban más y más.
Al cabo de unos segundos se encontraban justo frente a mí, sus ojos atemorizantes repletos de oscuridad causaban que el ya incontrolable miedo que me consumía se transformara en desesperación.
Levantó su brazo, el ser se encontraba a punto de extirpar mis ojos con sus filosas garras, el sonido de sus risas y el frío en el ambiente hacían que aquella escena pareciera una autentica película de terror, pero no era una, estaba a punto de morir realmente y yo no podría hacer nada, estaba perdido.

lunes, 12 de octubre de 2015

CMCA? “2nd” (FINAL) Capítulo 20: Todo acaba

Sus ojos habían perdido el brillo de antes, la pelea había acabado. Retire mi cuchilla y me aleje unos pasos, su cuerpo cayó plenamente en el suelo.
Di la vuelta para caminar hacia la salida, pero fue entonces cuando algo tomó mi pantalón. Era su mano, intentando detenerme para continuar con la batalla:
  • Este acabado… - Dije en voz baja – Solo ríndete…
  • Mátame… - Respondió. Gire mi rostro
  • No creas que voy a caer tan bajo como para aniquilar a alguien que ya derrote…
  • ¡Mátame! – Grito con todas sus fuerzas, yo no le di importancia, solté su mano y seguí mi camino.
Estaba a solo unos metros de la salida cuando alguien se acercó hacia mí, di un vistazo, era Amelia, quien se encontraba parada a mí lado:
  • Gracias… - Exclamo con una sonrisa en su rostro – Gracias por salvarme y perdón por lo que te hice…
  • No me jodas… - Alegué – ¿Realmente crees que voy a perdonarte? ¡Vete a la mierda! – Grite con fuerzas, su rostro comenzaba a tornarse pálido – Solo te salve por pura lastima, pero creo que ni eso mereces…
  • Pero…
  • Solo cállate, cada palabra que sale de tu boca es increíblemente molesta…
Regrese la mirada hacia la salida y abrí la puerta lentamente. Bajé las escaleras de madera, esquivando los dos cadáveres que se encontraban desparramados por el suelo e intentando no lavar mis zapatos en el charco de sangre que se extendía, hasta finalmente llegar a la puerta y salir lentamente y con la cabeza ha agacha:
  • Finalmente… - Escuche una voz – Sabia que estabas aquí…
Levante mi rostro, ellos se encontraban allí: Klaus, Tomas, Jessica, Alex, Kai y Noa. Todos frente a mí, con una sonrisa en su rostro y apoyados sobre la furgoneta:
  • ¿Qué hacen aquí?
  • Vinimos a buscarte, claro está… - Respondió Klaus
  • ¿Cómo supieron que?
  • Tomas nos contó todo, cuando nos dijo con quién estabas juntándote supimos de inmediato que estaba sucediendo…
  • ¡Y porque mierda están aquí afuera cuando estaba peleando yo solo con todos ellos!
  • Porque confiamos en ti… Sabíamos que podrías y no teníamos ninguna duda…
Una sonrisa se plantó en mi rostro, seguí mi camino:
  • Vamos a casa… - Exclamé
Todos se acoplaron en la furgoneta al igual que yo y Klaus se montó en su moto y ambos partimos hacia el cuartel.

domingo, 11 de octubre de 2015

CMCA? “2nd” Capítulo 19: Rojo

De nuevo caí sumido en la furia, grandes llamas comenzaron a rodearme, esto ya había sucedido, el descontrol había vuelvo a tomarme vivo, pero deje llevarme. Mis pies se movieron a una velocidad increíble, mis ojos estaban fijos en su objetivo, lance una patada, pero él la esquivo con facilidad, para luego intentar golpear mi cuerpo aun en el aire, no obstante pude detenerlo.
Mis golpes hacían retroceder a mi adversario mientras éste esquivaba cada uno de mis golpes y contraatacaba de nuevo. Di un salto y abatí unos pasos hacia atrás. El sonrió y sin dejar pasar un segundo se lanzó contra mí, intente golpearlo, pero mi golpe fue  bloqueado y su puño aterrizo en mi estómago:
  • Ahora sufre… - Dijo mientras un hilo de sangre colgaba de mis labios - ¡Maldito!
El impulso su brazo, dándole más fuerza al golpe y lanzando mi cuerpo contra la pared. Los escombros y trozos de maderas comenzaron a caer sobre mí, levante la mirada, él se acercaba rápidamente. Di un gran salto y con fuerza cerré mi puño y lo levante en lo alto, al igual que él lo había realizado segundos antes. Ambos cuerpos chocaron, nos miramos mutuamente, el odio agitaba el ambiente.
Él se alejó unos pasos y me observo fijo, para luego colocar sus manos en lo alto y decir orgulloso:
  • ¡Vamos! ¡Ataca!
Fue entonces cuando tomé dos de mis cuchillas las cuales con rapidez lance contra él, perforando sus dos brazos. Un chorro de sangre salto hacia el suelo, los gritos de dolor comenzar a rebosar.
Gire la mirada, uno de sus compañeros me apuntaba con su arma en alto, di un gran salto y tomé una de mis cuchillas. El filo de mi arma siquiera se logró ver, sus manos empapadas en sangre reposaban en el suelo, un nuevo grito comenzó a sonar.
Ahora solo faltaba a uno, quien corría hacia mí con una afilada espada en sus manos, eleve mi cuerpo y lance un golpe, su cuerpo salió disparado, convirtiéndose en una enorme mancha de sangre en el polvoriento muro.
Volví hacia mi adversario, quien ya había logrado librarse de ambas cuchillas, su mirada de furia intentaba intimidarme, pero no lo hacia
  • ¡Acabare contigo! – Grito fuertemente
El comenzó a correr rápidamente hacia mí, reiteradamente tomé una de mis cuchillas, para entonces correr hacia él y abrir un enorme tajo en su pecho. Levante mis ojos, el sollozo sangriento del hombre comenzó a empapar mi rostro, el ya no podía hacer nada, yo había vencido.

sábado, 10 de octubre de 2015

CMCA? “2nd” Capítulo 18: Cruzada

Tome mi cuchilla, di un gran paso y salte hacia mi adversario. El estiro su brazo y vigorosamente  apaleo mi rostro, mi cuerpo salió embalado contra un muro, pero pude detener el impacto con mis extremidades y volví a hacia él.
Un movimiento resuelto, el intento soslayarlo, pero con sumo cuidado yo avance y roce con el filo de mi cuchilla su frio cuerpo. Una línea de sangre se trazó en el suelo, di la vuelta. Él se encontraba observándome, enfurecido pero pertinente a la vez:
  • Eres mejor de lo que pensaba… - Decía el mientras apreciaba mis titilantes ojos rojos – Pero no creas que podrás vencerme con solo eso…
  • ¡No me ensoberbezcas!
Di un rebote reiteradamente  y mi cuerpo salió disparado, su puño se aproximó hacia mi rostro y tomándome del cuello: me lanzó contra la superficie, para luego arrojarse sobre mí y magullar mi rostro continuadas veces.
Un hilo de sangre recorría mi mejilla, pero no sentía dolor, era más bien ira y la emoción de la batalla, dos sentimientos que se interponían y me hacían dudar de si lo que hacía, era realmente por el bien de los demás.
Alcé mi pierna derecha y de un meneo aparte al hombre y luego me alce, aún con mis ojos asentados en él.
Ambos corrimos unos hacia el otro y los golpazos comenzaron a repartirse uno a uno. Gotas de sangre y sudor recorrían el aire y danzaban a nuestro alrededor mientras los mudos gritos de Amelia sacudían la situación.
Cerré mi puño, mis nudillos dividieron sus ojos con pujanza y los suyos sonrosaron mi pecho, haciendo botar de mi boca un manantial de sangre que embarro el suelo. Los dos nos aislamos inmediatamente.
Tomé un par de cuchillas y dando magnos y livianos pasos me acerqué con pulcro, para en ese momento brincar con impulso y hacer repercutir su nauseabundo cuerpo, haciéndolo estrellarse y caer de repente.
Me aleje de nuevo. El me observaba a unos metros, levantándose de su desplome y aun con aquella endeble sonrisa la cual me hacía recordar demasiado a Klaus:
  • Muy bien… - Dijo el – Ahora si comencemos... ¡Ahora si puedo pelear con toda mi fuerza!, ¡Vamos!, ¡Ataca!

viernes, 9 de octubre de 2015

CMCA? “2nd” Capítulo 17: Sufrimiento


Acerque mi mano al picaporte y de un golpe abrí la puerta. Di un vistazo, la habitación estaba oscura, iluminada por solo unas lámparas y la luz que provenía de las ventanas.
Un hombre con una enorme alto, sonrisa y mirada escalofriante me observaba entrar, a su derecha, un par de hombres de traje acompañaban a una chica la cual luego de unos segundos pude distinguirla; era Amelia.
  • Finalmente llegas… Jimmy… - Exclamo el hombre de la mirada escalofriante – Estaba esperándote…
  • ¡¿Quién eres?! ¡Suelta a Amelia!
  • ¿Amelia? – Pregunto el hombre para luego echar una risa – ¿Realmente te dijo que así se llamaba?
  • ¿A qué te refieres?
  • Ella es mi novia… - Quede impactado – Yo la mande para poder atraerte a nosotros… Acabar con el más reciente miembro de los atacantes sería un verdadero acto después de todo…
  • Ustedes… ¿Son anti atacantes? – Pregunte
  • ¡Felicidades! – Exclamo - ¡Acertaste!
Di unos pasos hacia atrás y luego observe a la “Amelia” (Si es que así podía ser llamada) ella me observaba, una lagrima brotaba de su ojo izquierdo – Lo siento – Esas palabras llegaron a mi cabeza, aunque sabía que ella no las había pronunciado de algún modo había logrado percibirlo
  • Ahora… prepárate para ser acabado…. – Dijo el hombre mientras se acercaba hacia mi
Mis manos comenzaron a temblar poco a poco y mi vista comenzó a tornarse borrosa, sabía exactamente lo que estaba sucediendo, pero no encontraba la respuesta ¿Qué debía hacer?  
Levante la mirada, sus pies se acercaban lentamente y el suelo retumbaba poco a poco mientras él se aproximaba.
En ese momento nuevamente escuche su voz – Sálvame – La respuesta era tan clara como el agua, debía salvarla, no podía dejarla estar en aquel lugar, ¡ella quería ser libre! Gire mi rostro, efectivamente, ella me observaba fijamente, sollozando en silencio, pidiendo mi ayuda, el dolor la consumía, debía hacerlo.
Mis ojos se tornaron rojos de momento y fije mis ojos en el hombre que lentamente se acercaba, estaba decidido a hacerlo:
  • Liberare a Amelia… - Dije en voz baja, él se detuvo un momento – ¡Acabare contigo y liberare a Amelia de su sufrimiento!

jueves, 8 de octubre de 2015

CMCA? “2nd” Capítulo 16: Situación

Llegué al lugar, me encontraba frente a una gran edificación de dos pisos y bastante deteriorada. En lo alto, la luz resplandecía en pequeñas ventanas las cuales se encontraban trizadas y llenas de polvo.
Observe el papel para verificar, y efectivamente, aquel era el lugar. Me acerqué lentamente a la entrada y la abrí poco a poco.
El suelo era de una madera sucia y en mal estado, un pequeño pasillo y una gran escalera se encontraban frente a mí, invitándome al paso pero alejándome a la vez. Di unos pasos, de repente unos pasos se acercaron y un hombre de traje se asomó en la escalera:
  • ¡Vete de aquí! ¡Maldito! – Grito el hombre para luego tomar una pistola de su traje y apretar el gatillo varias veces
Las balas golpearon el suelo, ninguna logro darme, estaba seguro de que en algo malo me acababa de meter, pero debía seguir.
Pise el suelo varias veces, di un salto y tomando una cuchilla realice un perfecto trazo de sangre en su garganta. El cadáver atravesó las escaleras y cayó contra el suelo.
Di la vuelta, uno de sus “compañeros”, vestido de igual manera, se encontraba detrás de mí, apunto de volar mi cabeza en pedazos. Reaccioné con suma rapidez y patee su rostro, para luego tomar su camisa y abollar su rostro contra el muro. Unas cuantas gotas de sangre salpicaron mi camisa.
Mire a mi alrededor, estaba a salvo, o al menos en ese momento. Observe a los difuntos, la sangre había tiznado totalmente el suelo, tiñendo la madera de rojo y convirtiéndola en una perfecta sala para un corto de terror.
No entendía lo que estaba sucediendo, pero la curiosidad me carcomía, por lo que gire y seguí mi camino.
No pasado más de un minuto hasta que finalmente llegue al final de la escalera, la cual a tal punto ya rechinaba al dar cada paso y la madera cada vez se encontraba en peor estado.
Levanté la mirada, una puerta de color celeste opaco y que al parecer hace añares que se había pintado, se sitiaba frente a mí. Acerque mi mano al picaporte y de un golpe abrí la puerta, fue entonces cuando mi mente se terminó de confundir por completo, ¿Qué estaba sucediendo?

martes, 6 de octubre de 2015

CMCA? “2nd” Capítulo 15: Encuentro fallido

Me encontraba camino al lugar donde nos encontraríamos, corría ágilmente mientras el viento sacudía en mi rostro con fuerza.
Los autos pasaban a mi lado y el ruido de las personas provocaba un farsante “No me interesa” en el ambiente, algo así como cuando intentas convencerte de que no quieres algo pero realmente no es así.
Llegue a la zona de encuentro, donde supuestamente ella me esperaría, pero no estaba allí. Levante mi rostro el sol se encontraba justo sobre mí, lanzando el resplandor de sus rayos sobre mí ya cansado cuerpo; “Esperare un rato”.
Pasaron alrededor de una hora tal vez y ella aún no se asomaba por el lugar. Levante mi celular, ninguna llamada, ni un mensaje, su rastro había desaparecido completamente y no había vuelto a saber de ella.
En ese momento recordé, el papel que había caído la noche anterior sobre el suelo de mi departamento; Aquel bendito papel de hoja que tenía escrito una dirección, ni más, ni menos. Coloque la mano en mi bolsillo y rápidamente lo encontré dentro, era el mismo, aun con la dirección trazada y un corte mal hecho que parecía haberse cortado con los dientes (O algo por el estilo).
Observe el escrito; Doyakuald 2043, el lugar no se encontraba muy lejos de donde me encontraba, me intrigaba saber que era lo que allí se encontraba, tenía el presentimiento de que ella estaba allí.
Me levante de la butaca, el viento soplo fuertemente y di la vuelta con rapidez, colocando un pie tras otro hasta comenzar el camino al lugar.

lunes, 5 de octubre de 2015

CMCA? “2nd” Capítulo 14: Vía


Al día siguiente ella no asistió a clases. El día aún estaba lluvioso y yo me encontraba desvelado por la noche anterior, el sueño me consumía de apoco.
Me encontraba tendido sobre mi asiento, en el descanso, cuando Tomas se me acercó;
  • Al parecer la pasaste bien ayer… - Expreso el – Ella aun no llega…
  • Hoy debemos salir de nuevo, a la salida debo ir hacia el departamento para arreglarme y nos encontraremos… No hay problema
  • Eso espero, no deberías confiarte tanto con ella… Recuerda que eres un atacante…
  • No lo olvido
Las horas pasaron con lentitud, hasta que finalmente llegó la hora de salida. Tomas y yo caminábamos cada uno a su morada (Aunque él vivía justo al lado mío) tenía la esperanza de que la encontrara a la salida, pero nunca apareció.
  • Hoy tendremos reunión nuevamente…
  • Cierto… - Respondí decaído
  • La vez anterior no la pasamos muy bien en la misión, espero que hoy sea distinto. – Explico Tomas
  • Aquel hombre era increíblemente fuerte, era inmune a cualquiera de mis ataques…
  • ¿Qué te esperabas? Después de todo era coronel…
  • Ciertamente, pero de todos modos… Él era increíble – Cerré mi puño – Juro por mi vida que cuando lo vea, acabare con el
  • Mejor olvídalo, tienes suerte de haber salido con vida… Cuando lo veas, mejor dile gracias… - Di vuelta la cabeza y lo mire con furia
  • ¡Te digo que lo acabare! – Grite
  • Claro que si… Tú lo acabaras… - Soltó una pequeña risa
Yo solté mis brazos y coloque la vista en el camino, habíamos llegado al lugar. Ambos subimos las escaleras rápidamente y nos encontramos cada uno frente a su entrada:
  • Nos vemos esta noche
  • Adiós – Respondí mientras entraba a mi departamento
Tomé mi teléfono, aun no era la hora, debía vestirme y correr rápidamente al lugar de encuentro, entonces podríamos vernos…