lunes, 20 de julio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 32: Eterna batalla

El auto se alejaba rápidamente del lugar, pero Andrei, con la mínima intención de dejarlos ir, corrió hacia la calle a toda velocidad y llego a tiempo para encontrarse con un hombre montado en una Goldwing que pasaba por el lugar.
Andrei no lo pensó dos veces al soltar el puño y bajar al hombre a la fuerza, para luego coronar en la motocicleta y embalarse detrás de Hook.
Pasaron unos pocos minutos y Andrei ya había alcanzado a Hook, quien se encontraba volando en la ruta, pisando a fondo el acelerador, intentando romper la barrera de la luz y cruzar el mar entero en su automóvil. Andrei, quien lo perseguía por detrás, tomo una pistola que llevaba en su bolsillo trasera, y apuntando al vehículo dio tres disparos.
De repente el vehículo se desvió y chocó contra un edificio, pues una de las llantas había reventado y descentrado el auto. Las llamas consumían el vehículo poco a poco, estaba aboyado, sus puertas atolladas y el humo que salía de él hacia irritar a cualquiera.
Repentinamente se escuchó un fuerte ruido, miles de trozos de vidrios comenzaron a volar, Hook estaba intentando salir por la ventana delantera. Una mancha de sangre obstruía su ojo derecho y su ropa estaba rota y desgastada.
Andrei comenzó a acercarse rápidamente hacia él, mientras tanto el levantaba su arma y apuntaba hacia Andrei. Apretó el gatillo, la bala salió disparada y golpeo el suelo a unos centímetros de Andrei. Este, sin prestarle mucha atención tomo su pistola y apretó el gatillo varias veces.
Una, dos… Un par de balas habían impactado contra el cuerpo de Hook, pero este aún seguía de pie y con fuerzas, pocas, pero aún le quedaban para estar de pie y apretar un indignado gatillo.
Andrei se acercaba lentamente hacia Hook, quien aún seguía disparado inacentuada y desesperadamente. Andrei esquivaba las bajas una por una sin mucho esfuerzo, para luego, encontrándose a solo centímetros de él, lanzar una patada y lanzarlo contra el suelo. El hombre cayó de golpe y moribundo, Andrei se acercó lentamente y apunto su pistola hacia su rostro, apretó el gatillo…
“Crick…”
Era increíble, su cartucho ya no tenía balas, pero eso no hizo mucho problema. Andrei lanzo la pistola al suelo y lanzando su puño disparado hizo volar el rostro de Hook. Un chorro de espesa sangre colgaba de su barbilla, su ojo estaba morado y su nariz sangraba, estaba acabado, pero de algún modo aún estaba consiente, y no se rendía.
Hook se levantó, Andrei cerró ambos puños y comenzó a largar uno por uno contra el hombre, quien desprendía sangre a lo tocado y aún seguía de pie. Hook dio unos pasos hacia atrás, cerró su puño y se lanzó sobre Andrei, él lo esquivo con facilidad y volvió su vista hacia él, justo a tiempo para enterarse de que un nuevo golpe lo esperaba frente a él.
El rostro de Andrei estallo contra el suelo ¿Cómo aún tenía fuerzas? ¿De dónde las sacaba? ¿Acaso era un monstruo? Aunque eso no importaba realmente, Andrei dio vuelta su rostro y lo observo, él se acercaba con su brazo en alto y acercándolo a gran rapidez contra su pecho.
  • ¡Muérete maldito homicida! – Gritaba el
Un par de golpes recibidos y Andrei se hizo unos metros hacia atrás, tomo su última cuchilla y se acercó rápidamente.
  • ¡No dejare que te lleves a Mitsuki! – Respondía Andrei
Andrei tomo la cuchilla e intento cortar el rostro de Hook, pero él lo esquivo y lanzo un golpe hacia su estómago. La cuchilla cayó rotundamente en el suelo y dejándola de lado Andrei respondió con otro golpe en la nuca.
Era un “dar y recibir”, un “dice y responde” Ambos hombres se repartían un golpe tras otro, nadie se rendía. Hook lanzo una patada, Andrei la esquivo y golpeo el pecho de Hook un par de veces. Hook dio unos pasos hacia atrás y lanzo un golpe contra el rostro de Andrei, el impacto provoco que este desanduviera un centímetro y restituyera un cabezazo contra él. Ambas cabezas se golpearon fuertemente, la mancha de sangre en la cabeza de Hook se hacía cada vez más magna y condensa, aquel golpe le había provocado un gran daño, aun no dejaba de tocarse su mugrienta cabeza.
  • “Es mi oportunidad” – Pensó Andrei
Andrei bajo su punto de rotación y tomando su cuchilla lanzo una apuñalada contra el pecho de Hook. La cuchilla atravesó su carne, la sangre comenzó a salir. Hook levanto la  mirada hacia Andrei, su cara de odio y amargura provocaba felicidad dentro de Andrei, había ganado la batalla.
El cuerpo cayó al suelo, aun con la cuchilla perforando su corazón, quedó de rodillas, tan solo para expectorar un cacho íntegro de sangre y caer forzudamente contra el suelo, manchándolo de sangre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario