viernes, 3 de julio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 15: La historia de Keil y Willis (Parte 3)

La misión consistía en acabar con un esclavista, aunque no nos dio más información que esa, aunque realmente no la necesitábamos.
Luego de que nos explicara todo, los cuatros nos subimos en la gran camioneta negra en que David me había traído al galpón. David se puso al volante, yo me senté a su lado y los demás se sentaron en los asientos traseros. Y así, la camioneta arranco y salió disparada contra la ruta.
No savia exactamente a done íbamos, suponía que íbamos a recoger el armamento, ya que una misión no se puede realizar sin un buen armamento en tus manos. Cuando llegamos me di cuenta de que había acertado, mesas y mesas repletas de armas de óptima calidad inundaban el pequeño local.
David se bajó de la camioneta y se acercó hacia un hombre que se encontraba sentado en una silla de madera en una oscura esquina del lugar. Ambos se tomaron la mano en señal de respeto y comenzaron a hablar durante unos largos minutos, hasta que finalmente el hombre acerco dos enormes bolsas hacia David, este las acepto y volvió a la camioneta.
Al entrar me paso ambas bolsas, espié dentro, era asombroso, todo tipos de armas y municiones ocupaban la bolsa, la cual estaba a punto de romperse por el peso de estas. Aunque por alguna razón no las aprecie mucho tiempo y volví a dejarlas en el lugar.
La camioneta arranco de golpe y salió disparada, esta vez contra un camino de tierra detrás del local. El polvo saltaba a nuestros alrededores y las ruedas del vehículo marcaban un camino de huellas en la calle
  • ¿Ahora adonde iremos? – Pregunte yo
  • Un lugar fuera de la ciudad, allí nos prepararemos para mañana mismo salir y terminar el trabajo – Respondió el
La camioneta sigue andando durante varios minutos, mientras tanto nos entreteníamos hablando sobre antiguos trabajos de cada uno, conociéndonos mejor. Parecía que Willis y Keil ya se conocían de antes y habían trabajado juntos bastante tiempo, eran muy unidos. En cambio, yo siempre estuve solo, mis trabajos eran fáciles gracias a mi gran habilidad, pero eran realmente aburridas, eso me hizo pensar.

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