Andrei tomo su cuchilla e inmediatamente acabo con varios de ellos. Willis siguió sus pasos, tomo su pistola y comenzó a hacer caer uno por uno, hasta que ya ninguno se le acercara. Fue entonces cuando los demás comenzaron a ayudarlos.
Era una masacre, la sangre caía al suelo tiñéndolo de rojo. Los cuerpos se acumulaban a un ritmo fuera de lo normal, no alcanzaban a entender que estaba pasando que ya estaban cayendo al suelo con una herida en su pecho, era increíble.
Luego de unos minutos, cuando ya no quedaba nadie en el lugar, siguieron su camino. Había un pasillo largo y bien iluminado por donde provenían los esclavistas, David pensó que tal vez por allí se encontrara su objetivo, y cuando llego al final, se encontró con una puerta gris que interrumpía su paso. Pero, de un momento a otro, esta ya se hallaba en el suelo, Keil había tirado la puerta de un solo golpe, aunque eso no les importo mucho, el caso era que ya estaba abierta.
Andrei y los demás entraron a la habitación, donde se hallaba un hombre, fumando un cigarrillo y apoyado sobre la mesa. Willis tomo su pistola y observo a David para confirmar que el fuera su objetivo, pero no lo era, y así se lo dijo David.
Pero Wullis no lo dejo libre solo por esto, al contrario, el golpe del disparo lanzo al cadáver metros hacia atrás, haciéndolo golpear contra un muro de concreto.
- ¿Si no se encuentra aquí, donde se encontrara? - Se preguntaron todos
En ese momento se escucho un ruido, una especie de radio, que decía:
- Hey, Luis, cuando el barco llegue ven a mi casa, habrá una fiesta esta noche. Solo deja a los esclavos dentro del barco
Fue justo, fue impresionante la precisión en que el mensaje llego, era su objetivo quien hablaba, y ahora sabían donde se encontraba, solo faltaba acabarlo, y su trabajo estaría echo.

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