Su pie izquierdo se adelantaba al derecho dando un gran impulso y viceversa, haciendo correr a Andrei hacia su destino, el sótano de la mansión.
Andrei entro por la puerta principal y sin dejar de correr comenzó a buscar la entrada a la habitación subterránea en que Mitsuki se encontraba.
Pasaron varios minutos hasta que Andrei encontrara la entrada, eran dos grandes puertas de maderas que se abrían hacia fuera y que parecían no haber sido abiertas hace años, estaban cubiertas de polvo.
Andrei tomo las dos perillas que poseía y abrió la entrada, donde una pequeña escalera lo esperaba.
Comenzó a bajar lentamente hasta que llego al suelo, las luces estaban apagadas y no había señal de vida dentro de aquel sótano
- Mitsuki ¿Dónde estás? – Dijo intentando encontrarla. De repente alguien se acercó por detrás de ellos
- Asique realmente viniste… - Andrei dio la vuelta, era Hook, acompañado de Mitsuki a quien sostenía plácidamente, aunque la poca iluminación no dejaba ver sus rostros
- ¿Qué está sucediendo? – Pregunto Andrei confundido, ¿Porque ambos se encontraban entrelazados?
- Lo siento, pero creo que has sido engañado…
- ¿Qué quieres decir? ¡Deja ir a Mitsuki! – Exclamo Andrei furioso
- ¡Mitsuki te mintió! ¡Todo esto fue una trampa!- Explico Hook – ¿Realmente creías que alguien así, se enamoraría de un sucio homicida como vos?
Andrei comenzó a subir lentamente, escalón a escalón, acercándose hacia ellos, mientras sus ojos vidriosos derramaban pequeñas lagrimas
- Claro que no… - Dijo Andrei confundido – Ambos nos amamos… ¿No es cierto Mitsuki?
- Lo siento… Yo no quería hacerlo… - Dijo ella con un tono triste – Yo no pretendía lastimarte… - Mientras más se acercaba más se veían sus rostros, ella miraba hacia otro lado, intentando no verle la cara y con ojos susceptibles
El corazón de Andrei estallo en mil pedazos
- Hasta nunca Andrei – Dijo Hook dando la vuelta, aun sosteniendo a Mitsuki quien lo seguía con pena – Ah, por cierto, Jason, mi homicida contratado se quedara contigo, espero que se diviertan – Decía con una malévola sonrisa mientras se alejaban lentamente
De repente las puertas del sótano se cerraron y la luz se encendió. Andrei io la vuelta inmediatamente, detrás de él se encontraba de pie un hombre de sombrero, con grandes ojeras y guantes negros, era Jason, el asesino de quien Hook hablaba...

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