- ¿Sabes Andrei? Todo este tiempo he estado buscándote, en cambio, ahora te he encontrado ya dos días seguidos, es muy irónico ¿No crees? – Dijo Keil ara luego lanzar una patada sobre Andrei – ¿Porque no respondes? Comienzas a incomodarme, Andrei…
- ¿Qué pretendes de mí?
- ¿Que pretendo? No mucho, solo acabar con tipo muy, muy lentamente, observando mientras cada uno de tus huesos se convierte en polvo delante de mí… Verte sufrir – Dijo Keil. Luego cerro su puño y lo lanzo contra el rostro de Andrei – Levántate…
Andrei se levantó lentamente del suelo y se puso de pie, pero no paso más de un segundo hasta que Keil se lanzara contra él y comenzara a golpearlo una y otra vez.
Un hilo de sangre colgaba de la boca de Andrei, su cuerpo había sido cortado, raspado y pateado, se encontraba en muy mal estado, pero a Keil no le importaba y seguía golpeándolo.
Andrei se encontraba de rodillas en el frio y mugriento suelo, recibiendo una enorme paliza de parte de Keil, su antiguo compañero, y de un momento hacia otro el poseía una pistola en sus manos
- ¿Sabes qué es esto? – Dijo el mientras sostenía el arma – Claro que sabes… Después de todo, nuestro amigo David murió a causa de una de estas ¿Me equivoco? – Exclamo el – ¿Pues adivina qué? El que mato a David, no fue ningún guardia, ningún esclavista… Aquella vez, el que disparo a David, fui yo, Andrei… - Andrei quedo impactado – Así es, el muy maldito no nos dejaba fumar, no nos dejaba divertirnos, lo odiaba… Pero claro que no podía decírselo… Después de todo su nivel y habilidades eran en muchos sentidos superior a la mía
- ¿Fue por eso que lo hiciste? – Pregunto Andrei malherido y con la voz ronca
- En parte…
- ¿A qué te refieres?
- Me refiero a que mayoritariamente, su muerte fue causado por nada… Solo una obsesión mía de matar gente que me caía mal… Igual que ahora va a pasar contigo…
En ese momento la furia se despertó en Andrei, su amigo, David, había muerto a causa de nada, de una simple tontería como era Keil y su estúpida y retrasada filosofía vacía, eso no podía quedar así.
Andrei, consumido por la ira, se levantó del suelo y golpeo fuertemente a Keil, lanzándolo unos pasos hacia atrás y dejando marcado su puño en su rostro. Rápidamente Keil, feliz por su reacción, no se quedó quieto y devolvió el golpe. Andrei lo esquivo y sin dudarlo un minuto, implanto nuevamente su puño en la cara del maldito, haciéndolo caer al suelo.
Una enorme mancha de sangre se podía observar en el rostro de Keil, justo encima de su enorme sonrisa desprendida la cara de aquél puerco malnacido. Andrei se acercó lentamente hacia él, pero Keil, ágilmente y sin tropiezos, lanzo una patada contra su pierna, tirándolo al suelo en el que él ya se hallaba.
Keil se puso de pie y tomo su arma
- Parece que fuiste un necio hasta el final, Andrei… - Dijo Keil mientras lo observaba furioso pero a la vez feliz – Es una lástima… En un principio me caíste bien – Este cargo su arma, coloco el dedo en el gatillo y el tiempo se detuvo.
Andrei observaba fijamente, el cañón del arma que en unos segundos, dispararía la bala que quitaría su vida, o al menos eso pensaba. En ese momento, una enorme explosión sacudió toda la vereda, un camión se había estrellado contra un edificio.
Keil quito la vista de Andrei durante unos segundos, y aprovechando la ocasión, Andrei tomo una cuchilla que llevaba en su saco y haciendo un exagerado movimiento, movió su brazo hacia Keil y lo apuñalo justo en el cuello.

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