lunes, 22 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 86: Touma VS Salamander

La sangre caía de su mano izquierda con pujanza, sus ojos estaban fijos en Salamander, quien lo observaba estupefacto:
  • No moriré aquí…
Touma materializó con rapidez una cuchilla y la lanzó con fuerza. Instantes después la hoja atravesaba el pecho del enemigo, obligándolo a retroceder. Salamander alzó la vista, Touma, frente a él, tomaba su espada y de inmediato un Mizaru surgía bajo él. Touma retrocedió un paso e instantáneamente miles de bolas de fuego comenzaron a lanzarse contra el oponente. Salamander intentó esquivarlos, pero rápidamente los ataques comenzaron a impactar sobre su cuerpo, haciéndolo bailar en el lugar, causando heridas fatale en todo su cuerpo y haciendo saltar litros de sangre.
Salamander, juntando toda su fuerza, tomó su espada y comenzó a desviar los disparos, para entonces colocar la filosa en el suelo y abrir un Mizaru de defensa. De repente un gran escudo resplandeciente se alzó en lo alto, cubriendo a Salamander por completo. La vista sobre Touma, Salamander no alejaba su mirada del enemigo, con un profundo odio por él, intentando recuperar la respiración y descansar algunos segundos. Touma dio un gran paso y de inmediato lanzó nuevamente una cuchilla, la cual salió lanzada y perforó uno de los lados del cilindro que cubría a su oponente:
  • Maldito – Decía Salamander mientras observaba la rotura de su escudo y extirpaba la navaja de su cuerpo
Touma siguió su camino, y luego de unos segundos un segundo verduguillo atravesó el broquel. Salamander comenzó a desesperarse, las cuchillas seguían cayendo sobre el vidrio, y no tardaría demasiado en quebrarse. Lanzo una mirada, y de inmediato una sonrisa se posicionó en el rostro de Touma. La última cuchilla atravesó el vidrio.
Fragmentos de vidrio comenzaron a caer de inmediato, el broquel caía en pedazos. Salamander, furioso, corría hacia Touma desesperado, con su espada en mano y dando grandes pasos:
  • Debo hacerlo, por más que mi espada se quiebre en millones de pedazos… - Se decía Touma mientras observaba su Zulfingar – ¡Debo hacerlo!
Touma tomó su espada y con rapidez bloqueo el ataque, para entonces separar la filosa de su camino y aterrizar su puño sobre el rostro de Salamander. Salamander realizó un movimiento hacia atrás y su pierna apaleo el torso de Touma. Touma salió lanzado metros a su derecha.  Touma levantó la vista, se encontraba recostado en el suelo. Dio vuelta la mirada, su espada seguía en pie, podía seguir. Lentamente comenzó a levantarse, y luego tomar su espada.
Lentamente el filo comenzaba rasgar el suelo y de nuevo un Mizaru se abría bajo él. Salamander lo miraba fijamente, un clon comenzaba a germinar a su lado y ambos comenzaban a correr hacia Salamander. Salamander tomó su espada y con rapidez cortó a uno de ambos los Touma. La sangre saltaba con fuerza, el clon se desvanecía en el aire y la filosa de Salamander, esta vez dirigiéndose al verdadero Touma, realizaba fuertes movimientos. Touma tomó su espada y con pujanza atajó el ataque.
 La espada de Touma emitió un extraño sonido, pero aún no se desgajaba. Touma dio un salto y de inmediato un rodillazo dio contra la frente de Salamander, quien cayó  sobre el suelo. Touma realizó un rápido movimiento y un tajo se abrió en el cuerpo de Salamander.
Un chorro de sangre se abrió camino en el suelo. Salamander se levantó de u salto y lanzó un fuerte puñetazo en el rostro de Touma. Ambos dieron un paso hacia atrás, y segundos después ambas filosas chocaban una contra la otra, una y otra vez, realizando las mismas combinaciones y haciendo saltar gotas rojas. Touma se lanzó de costado, en ese momento una enrome bola de energía se materializó sobre el filo de sus Zulfingar. Touma, con fuerza, realizó el movimiento e hizo estallar la bola contra Salamander.
De inmediato el enemigo salió lanzado contra una de las montañas. Ambos se miraban furiosos, era el momento, el final de la batalla finalmente había llegado.       Ambos dieron un paso y comenzaron a correr hacia el otro, con su puño en alto y apretujando sus dientes. Se encontraban a solo metros, ambos dieron un salto y el puñetazo salió lanzado:
  • Touma – Oyó de repente Touma
El puño de Touma aterrizó sobre el rosto de Salamander, haciendo estallar al enemigo contra el suelo…

No hay comentarios:

Publicar un comentario