Las llamas se arrojaron sobre Joker, quien tan solo tuvo tiempo para cubrir su cuerpo con una fina capa de hielo, el cual se derretiría inmediatamente. Joker cayó plenamente en el suelo, levantó la mirada, él seguía allí, observándolo.
Joker se colocó inmediatamente de pie nuevamente realizó dos filosas de hielos, con las cuales se lanzaría al ataque. Joker se movía a una velocidad impresionante, pero ninguno de sus ataques lograba llegar a su enemigo, quien esquivaba de manera muy tranquila y atacaba a su oponente lanzando grandes llamas de fuego.
Un salto, un giro, un desesperado meneo, Joker apenas lograba esquivar los ataque del pequeño, quien aún siquiera se veía interesado en combatiré, era más bien una orden que se le había dado, era solo un juego para él. Joker dio unos pasos hacia atrás, su respiración se hacía cada vez más rápida y profunda. Su cuerpo apenas lograba moverse, su vista comenzaba a tornarse borrosa, peor no se detendría, seguiría batallando a si le costara la visa.
Joker dio un gran paso y se arrimó al niño, quien lanzo una vaga mirada y repentinamente apaleo su pecho con una de sus llamas. Joker salió lanzado unos metros, cayendo de espalda y dando un gran giro en el suelo, las raspaduras comenzaba a abundar en su lastimado cuerpo, no podía seguir así, el reciente ataque había quemado su pecho, el cual Joker, socorriéndose a si mismo, había cubierto con hielo, pero de todos modos estaba herido, muy mal herido y no podía ocultarlo, debía cambiar su estrategia:
- ¿Porque haces esto, niño? – Dijo Joker entre respiros - ¿Qué es lo que quieres?
- Tamou debe matarte, eres un intruso… Un intruso… - Dijo el niño sin pestañar
- ¿Tamou? Supongo que ese es tu nombre… - Expuso Joker – Escucha Tamou, no debes matarme, nosotros no pretendemos hacerles daño…
- Eres intruso, los intrusos deben morir, deben ser castigado… Eso es lo que me ordena mi padre…
- ¿Tu padre? ¿Quién es tu padre?
- Mi padre es quien desea verte muerto… El intruso debe morir
- ¡No debes hacerlo! ¡No lo hagas caso a tu estúpido padre! – Gritó Joker
- ¿Mi padre, estúpido?... ¿Mi padre estúpido?... – Dijo el niño mientras razonaba. Segundos después miles de llamas lo encerraron por completo - ¡Mi padre no es estúpido… ¡El intruso debe morir!
Las llamas se abrieron con fuerza y comenzaron a dirigirse rápidamente hacia Joker, quien luego de plasmar una enrome barrera comenzó a correr rápidamente. Los ataques impactaban contra el muro, trozos enromes de hielo comenzaban a caer y cocaban contra el suelo, abriendo el paso del monstruo. El niño comenzaba a acercarse.

No hay comentarios:
Publicar un comentario