lunes, 29 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 93: Siete brazos

Mukamoto alzó la vista, el enemigo sonreía mientras sostenía con ambas manos su magna espada. Siete grandes filos se alzaban en el aire, bloqueando la lanza del enemigo mientras su amo lo observaba fijamente. Dio un paso, Mukamoto cerrò su puño izquierdo y se abrió camino entre los cadáveres hasta llegar a su adversario.
Un golpe, Mukamoto lanzó su puño con fuerza contra el rostro de Morian:
  • Seis… - Dijo el anciano con suavidad
De inmediato uno de los filos de la espada desapareció al instante, y un brazo surgía tras la espalda del viejo. El puño de Mukamoto fue bloqueado de momento. Mukamoto se lanzó hacia atrás y con fluidez tomó su arma:
  • Muy descuidado de tu parte cuando ya sabes el poder de esta espada… Realmente esperaba mucho más de ti…
Mukamoto dio un paso hacia atrás y lanzó una mirada; sus tres brazos se movían de un lado hacia el otro, el tercero sosteniendo un gran sable y el principal sustentando su seis brazos. Pero no acabaría allí, Mukamoto lanzó un grito e inmediatamente remarco su sendero. Los ataques comenzaron a caer al instante sobre Morian, quien bloqueaba y esquivaba cada uno de ellos, mientras sus contraataques llovían al enemigo. Se lanzó hacia atrás, el rey de los mares daba pasos acelerados hacia atrás mientras una gran ola se formaba en su antebrazo.
Un gran movimiento y la enorme ola de agua caía sobre su oponente:
  • Cinco…
La ola debió su camino al instante y el cuerpo del anciano se dejó ver nuevamente. Un nuevo brazo sostenía un nuevo florete. Sus ojos estaban clavados sobre Mukamoto quien daba grandes bocazas de aire mientras recuperaba el aliento:
  • Ya deberías saberlo, eso no funcionara… - Exclamó el anciano
  • ¡Cállate!
Mukamoto tomó nuevamente su lanza y se lanzó al ataque. Los filos comenzaron a chocar de inmediato, chispas saltaban a su alrededor mientras Mukamoto saltaba, corría y giraba en un intento de acabar con el enemigo:
  • ¡Cuatro!
En ese momento una espada atravesó su hombro izquierdo, haciendo caer grandes cantidades de sangre, pero Mukamoto no se detendría y los ataques no cesaban…

domingo, 28 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 92: El maestro

  • Finalmente nos conocemos… El príncipe de los mares…
  • ¿Quién eres? – Preguntó Mukamoto sin quitar la vista del anciano
El viejo lanzó una risa y luego volvió a mirar a Mukamoto:
  • Claro que no me reconocerás, después de todo aun eras un niño cuando te conocí… - Explicó el anciano – Soy Morian, patrimonial de las cinco calaveras rojas
  • ¿Y cómo es que tú me conoces? – Inquirió Mukamoto sin aun estar satisfecho
  • De seguro recuerdas aquel día… El día en que tu pueblo fue abrasado… - Mukamoto permaneció neutral a las palabras y siguió escuchando – Aquel día, luego de escapar del enemigo, tú y Utamo comenzaron un largo camino, llegando hasta la casa de un viejo conocido…
  • ¿Y cuál es tu papel en esta historia?
  • Aquel viejo, los entrenó durante varios años, eso fue hasta que finalmente decidieron continuar su viaje y despedirse del viejo… - Exclamó – Pero antes de eso, de seguro lo recuerdas, solo días antes de que partieran varios hombres llegaron hasta la morada de tu maestro…
  • Lo recuerdo…
  • Adivina que… Yo era uno de aquellos hombres, hombres que luego de su partida regresarían y acabarían con tu maestro…
Mukamoto quedó paralizado de momento:
  • ¿Que acabas de decir?
  • En simples palabras, yo asesiné a tu maestro…
Una lágrima comenzó a caer de su ojo izquierdo. Mukamoto se alzó con furia, tomó su lanza y la arrojó con toda su fuerza. La lanza viajaba a una velocidad inigualable hacia su objetivo. Morian realizó un ligero movimiento y repentinamente tomó una gran espada y bloqueo el ataque. Mukamoto lanzó un vistazo sobre su filosa, no podía creerlo. Aquella espada, la espada de los siete brazos, espada perteneciente a las diez armas del Infarmento, se hallaba en sus manos. La espada que anteriormente había pertenecido a su maestro, ahora se hallaba en sus sucias manos:
  • Puedo notar por tu rostro que ya te has percatado de mi filosa… - Indicó Morian entre risas – Ahora sabes que la historia es cierta, ¿Cómo responderás entonces?

sábado, 27 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 91: Maremoto

Mukamoto dio un paso hacia atrás, los soldados se apalancaban sobre èl minuto a minuto, los cadáveres caían al suelo uno por uno, su cuerpo comenzaba a agitarse. Un brazo arriba, una enorme ola de agua se elevó en el aire y se lanzó sobre los oponentes. Mukamoto corría a una velocidad monstruosa, mientras el agua saltaba y ahogaba a todos sus enemigos, los golpes no cesaban.
El filo de la lanza atravesaba sus cuerpos, la sangre fluía y era lavada segundos después por una enorme ola que ocultaba los cadáveres del afuera.  De repente se detuvo, Mukamoto se colocó de pie y espero hasta que los millones de adversarios se arrimaran a él, en ese momento una magna ola surco los cielos, Mukamoto arrastraba el cuerpo de sus adversarios con tan solo mover sus brazos. Las enormes olas caían sobre los enemigos y volvían a elevarse, una y otra vez, mientras el grito seguía en el aire y los soldados continuaban dando batalla:
  • Es un monstruo…
Mukamoto daba pequeños pasos, mientras a su alrededor la ruina y el caos seguían creciendo, el rey del agua abría paso entre sus adversario, observando fijamente a cada uno de los oponentes, viendo desde cerca la masacre que el mismo provocaba. Lo único que bastó fue cerrar sus puños, y la ola se trasformó en un maremoto que se lanzó contra unos pocos y los arrastro hasta su propio fin. Los enemigos a su alrededor observaban al enemigo, quien se hallaba de pie y no realizaba ningún movimiento.
De pronto un sonido entorpeció el lugar, Mukamoto alzó la vista, un anciano de gran edad caminaba lentamente hacia él, con sus manos en los bolsillos de su abrigo blanco, el abrigo del Infarmento, y observándolo fijamente tras aquellas arrugas. Solo una sonrisa, una onda masiva se lanzó en el aire y varias ondas se propagaron en el lugar, instantes después el batallón, todos sus soldados estaban en el suelo, derramando su sangre y siendo nada más que cadáveres sin vida.

viernes, 26 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 90: Descenso

Mukamoto se hallaba tendido sobre una de las sillas, esperando ansioso a que finalmente la nave aterrizara, ansiosa de que todo acabara y pudieran finamente volver a la Tierra. De repente una fuerte alarma comenzó a sonar en la nave, Mukamoto se colocó de pie y se acercó al tablero de mando:
  • Al parecer ya hemos llegado…
Acercó su dedo a un gran botón y lo pulso con fuerza, de inmediato la alarma dejó de sonar y la nave se frenó de repente. Segundos después la nave aterrizaba lentamente sobre la superficie del planeta. Mukamoto se alejó del tablero y se arrimó hacia la salida, no sin antes tomar su gran abrigo y su enorme lanza. La nave realizó un brusco movimiento y finalmente se detuvo:
  • Llegó la hora…
La salida se abría lentamente y una nube de vapor comenzaba a asomarse por el lugar:
  • Estoy listo…
La puerta se abrió del todo y Mukamoto salió de la nave. Montañas de soldados se encontraban a unos cuantos metros del lugar, miles de escuadrones que lo observaban fijamente y parecían estar esperándolo hace mucho:
  • ¡A él! – Gritó uno de los soldados
De inmediato sus voces se hicieron una y todos comenzaron a lanzar fuertes gritos, mientras corrían armados y con rapidez hacia la nave. Mukamoto lanzó una mirada y de momento dio un salto. Flexionó sus piernas, empuño su lanza con fuerza y cayó sobre el suelo. Alzó la mirada, el batallón seguía corriendo haca él con fuerza, los gritos abundaban en aquel lugar, una sonrisa se plantó en su rostro:
  • ¡Vamos!
Mukamoto dio un paso y de inmediato se lanzó contra los miles de soldados. En ese momento chorros de sangre comenzaron a saltar por todo el lugar, su lanza atravesaba el cráneo de uno de ellos, su pierna aterrizaba sobre el pecho de un segundo. Ambos cayeron al suelo y algunos de sus compañeros se detuvieron de inmediato. Mukamoto siquiera cerró los ojos, la batalla recién comenzaba y no acabaría hasta que todos aquellos soldados se encontraran tendidos en el suelo, agonizando y rogando perdonar sus sucias vidas.
Un salto, los cuerpos comenzaron a brotar uno por uno, los soldados se apalancaban sobre Ryu, quien pateaba y golpeaba a cada uno de ellos. Los tomaba de sus nucas y los hacia estallar contra sus camaradas, para entonces atravesar su cuerpo con el filo de su arma, y seguir con el siguiente. Un lago de sangre comenzaba a formarse bajo ellos, Mukamoto corría rápidamente mientras sus daba grandes saltos y danzaba en el aire, cortando y apaleando a cada uno de ellos.
De momentos algunas espadas y guadañas se asomaban por el lugar, Mukamoto bloqueaba su ataque y de inmediato los hacía retroceder, nadie era capaz siquiera de tocarlo, su poder era demasiado. Algunos corrían de él, pero eran alcanzados antes que nadie, otros corrían hacia él, pero eran masacrados de todos modos, nadie se salvaba de aquella ola de muerte y caos.

jueves, 25 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 89: Infierno rojo

  • Levántate, maldito… Ha llegado tu hora…
Salamander, observando fijamente a su adversario, frunció el ceño, tomó su filosa y de in mediato se lanzó contra él. El filo de la espada de su enemigo se acercaba con rapidez hacia él. Touma realizó un rápido movimiento, dando un giro y golpeando el arma con su brazo izquierdo, quebrando en miles de pedazos la enorme espada en mano del adversario. Salamander quedó boquiabierto, fragmentos de acero se desparramaban por todo el suelo, la espada de Democles había sido destruida por un humano desarmado.
Touma alejó el brazo que sostenía la empuñadura de su cuerpo y lanzó un golpe justo al pecho de Salamander. Salamander salió lanzado pasos hacia atrás y cayó al suelo al instante. Touma alzó la vista, sus ojos estaban completamente negros, ya no lo dictaba la razón, en aquel momento su única razón de existir era acabar con Salamander. Un gran paso, Touma se colocó frente al enemigo y con fuerza pateo el rostro del oponente. Salamander salió lanzado nuevamente. No se rendiría, no pararía, los golpes seguían aterrizando uno y otro sobre Salamander, quien derramaba sangre cada dos por tres. El cuerpo de Salamander era usado como una bolsa de arena por su adversario, quien lo seguía como a una pobre pelota de juego, a la cual podía patear y golpear todo lo que quisiera, apalearlo tan fuerte como pudiera y lanzarlo tan lejos como le fuera posible. El rostro de Salamander estaba completamente magullado, Touma se acercaba lentamente hacia él, un golpe sobre su rostro, el siguiente justo en su garganta y luego un rodillazo en sus costillas.
Salamander, de momento, se levantó con todas sus fuerzas, cerró su puño y lo lanzó contra el rostro de Touma. Había dado, su puño había caído justo sobre el objetivo, eso era seguro, pero    Touma, controlado por la ira, no sufrió el más leve daño y siguió lanzando golpes contra Salamander. Una patada, el pie de Touma saltó contra su pecho y disparó al enemigo contra una de las abundantes montañas.
El cuerpo de Salamander estaba completamente enterrado en aquellas enormes rocas. No le quedaban fuerzas, su vista estaba borrosa, lo único que lograba ver era a su enemigo caminando hacia él, con sus puños cerrados y encastrados de sangre, dejando caer gota tras gota de su sangre. Touma alzó su mano, nuevamente un golpe dio contra la mejilla de Salamander, su cabeza dio un enorme giro, y un manchón de sangre se arrastró por toda la montaña. Touma lanzó un nuevo golpe, esta vez destinado a la mejilla contraria. Sus nudillos dieron contra la mejilla izquierda y de nuevo un manchón de sangre se extendió por el lugar, esta vez por el contrario.
Touma tomó el rostro de Salamander y lo acomodo con ligereza, para entonces dar un impulso y chocar ambas cabezas con fuerza, un chorro de sangre comenzó a saltar de un lado al otro. Touma soltó una de sus manos y con la otra siguió sosteniendo la cabeza de Salamander. Salamander lanzó un vistazo, el puño restante de Touma se acercaba con rapidez hacia su cráneo. Un golpe, la cabeza de Salamander retumbó un segundo. El siguiente dio en el mismo lugar, una mancha roja comenzaba a abrirse en el lugar. El tercero fue el certero, un trozo de hueso comenzó a salir detrás de la herida, un charco de sangre comenzaba a fluir de la herida, pero Touma seguía lanzando continuados golpes.
Pasaron un  par de minutos hasta que Touma se detuvo, estaba exhausto, podía moverse, pero su puño ya no podía seguir, estaba cubierto de heridas, raspaduras y manchas rojizas. Touma dio un paso hacia atrás y observo el cadáver un momento, era un monstruo, aquello delante de él era un monstruo. Touma lanzó un respiro y el cadáver cayó sobre el suelo.
Touma dio la vuelta y lentamente comenzó a caminar, sin decir una palabra. Llegó hasta el lugar donde había desamparado sus pertenencias, para entonces colocar su abrigo, ordenar sus guantes y finalmente tomar su espada. Alzó la vista, aquel cielo rojizo seguía sobre él, en ese momento una lágrima comenzó a caer de su ojo derecho. Devolvió la vista, y dio un paso, aun le quedaba un largo camino por recorrer, y su objetivo seguía en mente, debía rescatar a Ryu fuese como fuese…

miércoles, 24 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 88: Sin cenizas

Los pies de Touma se detuvieron lentamente, sus ojos estaban fijos en el cadáver de Kou. Pasaron un par de segundos hasta que Touma alzó su mano, la acercó a su rostro y fregó el mismo, secando las lágrimas en él. Sus cicatrices, recubiertas con piel de Mayabi, comenzaba a desacere lentamente, haciendo de ellas manchas marrones en todo su cuerpo.
Touma dio la vuelta, el Ave Fenix se hallaba a metros de él. Se mantenía en el cielo, escupiendo llamas segundo a segundo y abriendo sus alas con fuerza, Touma frunció su ceño, y de inmediato el Fenix fue encerrado en un magno cubo de cuatro por cuatro materializado por Touma, quien de inmediato alzó su brazo izquierdo.
Una fuerte explosión estalló en la habitación, seguida por miles de estallidos que hacían volar el cuerpo del pájaro, obligándolo a morir y revivir para seguir un mismo ciclo. Salamander observaba desde lejos, su Torem moría una y otra vez frente a sus ojos, aquellas enormes explosiones hacían volar a su compañero, hacían saltar llamas en todas direcciones. El ave daba gritos de sufrimiento mientras acercaba el rostro al muro de la caja, pero no podía salir.
Aquella enorme bola de donde provenía su nueva vida aparecía una y otra vez, pero nunca desaparecía por completo. Touma lanzó un gran grito y al instante erró su puño. Las explosiones comenzaron a ser aún más frecuentes, el ave ya siquiera lograba verse, las explosiones ocultaban todo dentro de aquella caja, solo los gritos les decían que la bestia erguía allí.
De repente los gritos se detuvieron, Touma comenzó a dar lentamente la vuelta y al instante las explosiones hicieron volar la caja tras él. Fragmentos de materia X comenzaron a volar por todos lados, las explosiones se abrían lugar, Touma clavaba la mirada sobre su siguiente víctima. Salamander lo observaba con temor.
Touma tomó su espada y de inmediato la incrustó en el suelo, para entonces arrebatar su enrome abrigo y tenderlo sobre el suelo junto a sus oscuros guantes. Touma cerramos puños y se colocó frente al enemigo:
  • Levántate, maldito… ¡Ha llegado tu hora! – Gritó Touma furioso

martes, 23 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 87: Las lágrimas de un héroe

Salamander se hallaba en el suelo, con su rostro encharcado en sangre, observando firmemente a su contrincante. Touma permaneció suspendido por un momento, ¿Qué había sido aquello? él estaba plenamente seguro de haber percibido la voz de alguien, la voz de Kou, pero más gruesa que de costumbre, como si su fuerzas fueran nulas. Dio la vuelta, a lo lejos, su Torem se encontraba en llamas, echado junto a una montaña, ensangrentado y herido:
  • ¡Kou! – Echó un grito para luego aproximarse a Kou
  • Detente… – Escuchó nuevamente – No vale la pena…
  • ¡Estas dañado! ¡Morirás si no hago nada!
  • Así es… No me queda mucho tiempo, Touma… - Decía la bestia – Debes seguir tu solo…
  • ¡Claro que no! – Prorrumpió Touma - ¡Si tú caes yo caeré contigo! ¡Es por ello que efectuamos el pacto!
  • No… No dejaré que mueras, debes terminar con todo esto… Tú debes vivir
  • Es muy tarde…
  • ¡Kou!
  • Debes salvar a Ryu, no puedes morir en este lugar…
  • ¡Eso es lo que yo debería decir! ¡Debemos salvar a Ryu! ¡Ambos – Decía Touma – ¡Debemos salvarlo y luego volver todos juntos a la nave!, ¡Como un escuadrón!, ¡Como compañeros!
  • Adiós Touma…
Una lágrima comenzó a caer de los ojos de Touma. Dio un paso y de inmediato abordó a correr con rapidez hacia su feligrés:
  • Gracias por todo, pero… Debo partir…
En ese momento una sonrisa se posicionó en su rostro y la unión se perdió:
  • ¡Kou! – Vociferaba Touma mientras marcaba un camino dejando caer cada una de sus lágrimas - ¡Kou no mueras!
A lo lejos, Kou cerraba los ojos pesadamente y volvía a abrirlo segundos después. Se movía con cautela, aun no había muerto, entonces, ¿Por qué sus mentes ya no estaban conectadas? ¿Por qué aquel sentimiento de seguridad y comodidad había desaparecido? ¿Por qué ya no eran uno? Solo había una respuesta, Kou había roto el pacto. Kou, al no poder dejar morir a su dueño, rompió el pacto antes de morir, salvando a su querido compañero.
Las lágrimas seguían fluyendo y Touma corría desesperado hacia su compañero:
  • ¡Kou! – Gritaba fuertemente, tan fuerte que su garganta comenzaba a gastarse poco a poco, su voz ya no era la misma
Kou, a lo lejos, parecía decir algo, algo que Touma no lograba comprender, pero aquella última sonrisa se lo dijo todo:
  • Sigue adelante, Touma…
Sus ojos se cerraron repentinamente y no volvió a moverse. Kou había muerto…

lunes, 22 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 86: Touma VS Salamander

La sangre caía de su mano izquierda con pujanza, sus ojos estaban fijos en Salamander, quien lo observaba estupefacto:
  • No moriré aquí…
Touma materializó con rapidez una cuchilla y la lanzó con fuerza. Instantes después la hoja atravesaba el pecho del enemigo, obligándolo a retroceder. Salamander alzó la vista, Touma, frente a él, tomaba su espada y de inmediato un Mizaru surgía bajo él. Touma retrocedió un paso e instantáneamente miles de bolas de fuego comenzaron a lanzarse contra el oponente. Salamander intentó esquivarlos, pero rápidamente los ataques comenzaron a impactar sobre su cuerpo, haciéndolo bailar en el lugar, causando heridas fatale en todo su cuerpo y haciendo saltar litros de sangre.
Salamander, juntando toda su fuerza, tomó su espada y comenzó a desviar los disparos, para entonces colocar la filosa en el suelo y abrir un Mizaru de defensa. De repente un gran escudo resplandeciente se alzó en lo alto, cubriendo a Salamander por completo. La vista sobre Touma, Salamander no alejaba su mirada del enemigo, con un profundo odio por él, intentando recuperar la respiración y descansar algunos segundos. Touma dio un gran paso y de inmediato lanzó nuevamente una cuchilla, la cual salió lanzada y perforó uno de los lados del cilindro que cubría a su oponente:
  • Maldito – Decía Salamander mientras observaba la rotura de su escudo y extirpaba la navaja de su cuerpo
Touma siguió su camino, y luego de unos segundos un segundo verduguillo atravesó el broquel. Salamander comenzó a desesperarse, las cuchillas seguían cayendo sobre el vidrio, y no tardaría demasiado en quebrarse. Lanzo una mirada, y de inmediato una sonrisa se posicionó en el rostro de Touma. La última cuchilla atravesó el vidrio.
Fragmentos de vidrio comenzaron a caer de inmediato, el broquel caía en pedazos. Salamander, furioso, corría hacia Touma desesperado, con su espada en mano y dando grandes pasos:
  • Debo hacerlo, por más que mi espada se quiebre en millones de pedazos… - Se decía Touma mientras observaba su Zulfingar – ¡Debo hacerlo!
Touma tomó su espada y con rapidez bloqueo el ataque, para entonces separar la filosa de su camino y aterrizar su puño sobre el rostro de Salamander. Salamander realizó un movimiento hacia atrás y su pierna apaleo el torso de Touma. Touma salió lanzado metros a su derecha.  Touma levantó la vista, se encontraba recostado en el suelo. Dio vuelta la mirada, su espada seguía en pie, podía seguir. Lentamente comenzó a levantarse, y luego tomar su espada.
Lentamente el filo comenzaba rasgar el suelo y de nuevo un Mizaru se abría bajo él. Salamander lo miraba fijamente, un clon comenzaba a germinar a su lado y ambos comenzaban a correr hacia Salamander. Salamander tomó su espada y con rapidez cortó a uno de ambos los Touma. La sangre saltaba con fuerza, el clon se desvanecía en el aire y la filosa de Salamander, esta vez dirigiéndose al verdadero Touma, realizaba fuertes movimientos. Touma tomó su espada y con pujanza atajó el ataque.
 La espada de Touma emitió un extraño sonido, pero aún no se desgajaba. Touma dio un salto y de inmediato un rodillazo dio contra la frente de Salamander, quien cayó  sobre el suelo. Touma realizó un rápido movimiento y un tajo se abrió en el cuerpo de Salamander.
Un chorro de sangre se abrió camino en el suelo. Salamander se levantó de u salto y lanzó un fuerte puñetazo en el rostro de Touma. Ambos dieron un paso hacia atrás, y segundos después ambas filosas chocaban una contra la otra, una y otra vez, realizando las mismas combinaciones y haciendo saltar gotas rojas. Touma se lanzó de costado, en ese momento una enrome bola de energía se materializó sobre el filo de sus Zulfingar. Touma, con fuerza, realizó el movimiento e hizo estallar la bola contra Salamander.
De inmediato el enemigo salió lanzado contra una de las montañas. Ambos se miraban furiosos, era el momento, el final de la batalla finalmente había llegado.       Ambos dieron un paso y comenzaron a correr hacia el otro, con su puño en alto y apretujando sus dientes. Se encontraban a solo metros, ambos dieron un salto y el puñetazo salió lanzado:
  • Touma – Oyó de repente Touma
El puño de Touma aterrizó sobre el rosto de Salamander, haciendo estallar al enemigo contra el suelo…

domingo, 21 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 85: No puedo

Un gran salto, Kou aterrizó justo frente al gran pájaro. De inmediato las garras salieron lanzadas y se enterraron en su cuerpo. El cuerpo del ave era desgarrado, la sangre era derramada continuamente y los horrorizares gritos del oponente consumían el lugar poco a poco, hasta que finalmente el silencio se crecía, e pájaro había muerto. Pero nuevamente enorme bola de fuego se cristalizaba y renacía el ave, repitiendo el mismo movimiento cada vez que Kou lo asesinaba.
Luego, el ave se elevaba en el cielo y atacaba con fuerza a Kou, quien caía al suelo de inmediato, sus fuerzas comenzaban a desaparecer poco a poco:
  • No puedo, no puedo continuar… - Se decía Kou mientras observaba a su enemigo – No puedo derrotarlo, no puedo hacerlo…
El pájaro aceleró su vuelo y se lanzó de nuevo contra Kou, quien se puso rápidamente de pie y con todas sus fuerzas detuvo el ataque para entonces arrojar un golpe y lanzar al ave lejos de él:
  • Si tan solo…. Si tan me quedaran energías, podría, tal vez, derrotarlo, pero en mi estado lo mejor que puedo hacer es cubrirme…
Nuevamente la bola de fuego se posó sobre él y el pájaro continuo su vuelo, lleno nuevamente contra Kou:
  • Esto nunca acabará…
El ave abrió sus enromes garras y las aterrizó contra el cuerpo de Kou, estruandolo9 una y otra vez y sacando hasta su última gota de sangre. Kou abrió su boca y una bola de energía se posó sobre ella, la cual salió disparada de inmediato y dio contra el cuerpo del enemigo. El pájaro dio un agudo grito y se lanzó en el aire, dejando caer a Kou en el suelo nuevamente:
  • Es mi fin…
El ave Fenix sobrevolaba a Kou y una llamarada caía sobre su cuerpo, haciéndolo arder. Kou observaba el lugar, enromes montañas a lo lejos, un gran cielo rojizo, y un leve viento, ya no tenía fuerzas, no podía levantarse, estaba recostado sobre un gran charco de su propia sangre.
Una segunda pasada, el ave se dirigió hacia su oponente y tomándolo con sus garras lo lanzó contra una de las enormes montañas. Kou lanzó un vistazo nuevamente, a lo lejos, Touma y Salamander batallaban con todas sus fuerzas, chocando espadas y golpeándose uno al otro, haciendo saltar litros de sangre. Una sonrisa se posó en su rostro y una lágrima comenzó a caer de su ojo izquierdo:
  • Touma…

sábado, 20 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 84: Lamento

Touma observaba fijamente a Salamander, su cuerpo estaba completamente inmóvil, sus manos temblaban sutilmente:
  • ¿Muerto? – Dijo Touma de repente - ¿Quieres decir que estoy, muerto?
Salamander dio un paso hacia adelante y comenzó a caminar hacia su adversario lentamente. En ese momento un fuerte grito hizo estallar el lugar, y tan solo instantes después, Touma corría de manera desesperada hacia el enemigo. Un golpe, el rostro de Salamander giró apresuradamente y un gran chorro de sangre se extendió por el suelo. Un segundo ataque, el cuerpo de Salamander era apaleado fuertemente, pero su sonrisa no era borrada de su rostro.
Salamander dio un paso hacia atrás y pateo con fuerza el abdomen de Touma, haciéndolo retroceder al momento. El rostro abajo y lágrimas caían de sus ojos, Touma observaba con tristeza el árido suelo bajo sus pies:
  • No puede ser, no es posible… - Se decía Touma – Es imposible que yo haya muerto, nunca podría olvidarme de algo tan… - Dijo, pero instantáneamente recordó su estadía en el hospital, justo después de la batalla contra Retorn. Sus compañeros aseguraban que no había muerto, pero el sabía que algo no andaba bien en aquel momento…
  • ¿Ahora lo ves? – Preguntó Salamander – No puedes negarlo…
Las lágrimas seguían brotando de sus ojos mientras las palabras del enemigo golpeaban en su cuerpo:
  • Ahora solo quédate quieto un instante y deja que acabe con tu sufrimiento, ¡Touma! – Decía mientras tomaba su filosa y comenzaba a correr hacia él
Se hallaba a tan solo pasos de distancia. Salamander corría a una velocidad monstruosa. Un rápido movimiento, Salamander lanzó el ataque y un fuerte sonido se oyó en el lugar.
Las gotas de sangre chorreaban una por una, Touma observaba a su enemigo con odio, un profundo odio hacia él:
  • ¡Claro que no! – Gritó de inmediato - ¡No dejaré que acabes conmigo! ¡He venido aquí por Ryu y no moriré hasta hacerlo!
Salamander observaba sorprendido lo sucedido. La mano de Touma sujetaba con fuerza el filo de su espada, derramando su propia sangre pero estancando el ataque por completo, salvando su vida de una horrible muerte:
  • ¡Ni pienses que acabaras conmigo tan fácilmente!
Al mismo momento, Touma y el Fenix batallan bestialmente, lanzando ataques uno contra el otro segundo a segundo. El ave ya muerto varias veces, pero como la leyenda dice, sigue renaciendo de sus propias cenizas. En cambio, Kou se encuentra en un estado lamentable, su respiración es más rápida de lo normal, su cuerpo está cubierto de heridas y golpes, el cansancio comienza a consumirlo, pero la batalla aun continua…

viernes, 19 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 83: Un ser viviente…

Los ataques no cesaban. Touma y Salamander repartían puñetazos, espadazos y grandes golpes uno hacia el otro, mientras el fuego se expandía más y más. Un lago de sangre crecía minuto a minuto, mientras las filosas atravesaban la piel de su enemigo y sus puños aterrizaban sobre el rostro del mismo.
Touma dio un giro e inmediatamente su antebrazo dio en el pecho de Salamander, haciéndolo retroceder. Salamander lanzó un fuerte grito, para entonces acercarse y con un exagerado movimiento penetrar su espada en su brazo izquierdo. Ninguno se detendría, era una batalla a muerte.
Ambos se alejaron de momento y lanzaron un respiro, su respiración era bastante más rápida que de costumbre, el cansancio los comía vivos. Salamander levantó su rostro y los ojos se clavaron en el enemigo.
  • Y pensar que a pesar que cando aun eras humano lograste derrotarme…
  • ¿De que estas hablando? – Preguntó Touma – Yo aún soy humano…
En ese momento la sonrisa se transformó en risa, y su cuerpo ser echo hacia delante:
  • ¿Realmente aun lo crees? Luego de haber vuelto de la muerte, ¿Crees que aun eras realmente humano? – Exclamó Salamander – No es así, nosotros no deberíamos estar aquí… No somos más que monstruos…
Touma quedó paralizado al oír aquello:
  • ¿De que estas hablando? Yo aún no he muerto, yo nunca he muerto…
  • ¿Entonces aun no lo sabes? – Inquirió el enemigo - ¿Aun no te percatas de tu muerte? ¿O es que nunca lo supiste?...
  • Ya te lo dije, no he muerto, nunca lo hice y mi cuerpo nunca fue resucitado…
Salamander lanzó nuevamente una gran risa:
  • Tú deberías saberlo mejor que nadie, alguien que ha renacido no es sentido igual que los vivientes. Su alma está muerta, por más que el máximo te haya vuelto a la vida, no eres un ser viviente… - Explicó Salamander – Esa energía que poseen los vivos, que solo ellos poseen, esa energía no se siente en tì…
  • ¡¿De que estas hablando?!
  • Déjame ser más claro… No eres un ser viviente, Touma Hamada…

jueves, 18 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 82: Kou VS Ave Fenix

Las llamas se alzaron en el cielo, sus restos se esparcían por el aire lentamente, el Ave Fenix había muerto. Pasaron un par de segundos hasta que una enorme bola de fuego se materializó en el lugar, e inmediatamente las cenizas fueron atraídas por él, formando nuevamente al enorme Ave.
El Ave dio un par de pasos y lanzó un fuerte chillido, para entonces abrir sus enromes alas y volar hacia Kou. Kou, observándolo fijamente, sin siquiera parpadear, estaba paralizado. El pájaro se acercaba rápidamente, con sus garras abiertas como para asir a Kou. Un abrir y cerrar de ojos bastó para que Kou recuperara el conocimiento y volviera nuevamente en sí.
El ave se hallaba a tan solo metros de Kou, quien con rapidez abrió sus garras, dio un salto y se aferró del pájaro. Las garras comenzaron a chocar instantáneamente, chorros de sangre saltaban en el aire mientras las enromes filosas de Kou atravesaban la carne del enemigo, quien caía a gran velocidad y daba fuertes alaridos de dolor.
Un gran estallido, el ve impactaba contra el suelo con fuerza. Kou, a unos metros del herido, lo observaba fijamente, dando grandes respiros, intentando recuperar el ritmo. Un leve movimiento, el ave solo dio señal de vida, moviendo tenuemente una de sus alas, pero Kou lo sintió al instante y una enorme bola de energía se materializó sobre su mandíbula.
La bola fue lanzada de inmediato y dio contra el gran pájaro, causando una magna explosión. Las montañas caían una por una mientras el cuerpo del pájaro se convertía en cadáver, pero volvía a ser un pájaro consumadamente vivo luego de unos segundos:
  • ¡Mierda! – Se dijo Kou - ¡Esto no acabara nunca!
Mientras tanto. Salamander se colocaba de pie, luego de recibir un puñetazo de su oponente, Touma:
  • Maldición, siempre es lo mismo contigo… Cuando parece que morirás te levantas y retomas tu energía con la ayuda de quien sabe que ser todopoderoso… - Exclamaba Salamander mientras limpiaba su rostro ensangrentado y tomaba su gran espada - ¡Es por eso que te odio!
Salamander realizó un rápido movimiento y su filosa se acercó a Touma, quien ligeramente materializó una cuchilla y atajó con fuerza el ataque:
  • ¡A eso me refiero!
Salamander alzó su pierna e intentó dar a su adversario. Pero, Touma, se percató de esto y en instantes se lanzó hacia atrás. Touma encumbró una mirada fija, el refractario aun no se había dado cuenta de que su filosa ser deshacía en pedazos, aún existía una oportunidad de ganarle, la batalla aun no concluía.
Touma tomó la cuchilla y la lanzó con pujanza. El filo del arma rozó el cuello de Salamander, quien soltó toda su furia y dio un gran paso hacia Touma. Touma materializó nuevamente otra de sus cuchillas y bloqueo el ataque, los filos comenzaron a chocar una y otra vez, produciendo un familiar sonido.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 81: La batalla comienza

Touma tomó con ligereza su filosa e inmediatamente se lanzó camino a su adversario. Salamander se colocó de pie e imitó el movimiento de Touma, tomando su espada con ambas manos. Un gran paso, una gran chispa y un fuerte sonido bastaron para que ambos filos comenzaran a chocar una y otra vez, mientras sus dueños esquivaban y contraatacaban el ataque del otro.
Las llamas seguían elevándose con fuerza, Kou corría hacia el Ave, mostrando sus grandes colmillos y sus poderosas garras. De repente los escombros saltaron con fuerza, el pájaro se alzaba en lo alto, como la leyenda lo decía, renaciendo de sus cenizas.
Kou junto energía con prisa e inmediatamente un vigoroso fucilazo salió directo hacia la bestia. Las llamas comenzaron a moverse a su antojo, plumas en llamas comenzaban a caer al suelo, provocando un gran incendio, el ave realizó un rápido movimiento y una llamarada de fuego chocó contra el ataque del Torem.
Un gran explosión mandó a volar miles de restos que golpeaban uno contra el otro como si de una mesa de pool se tratara, Kou esquivó las roas y dio un gran salto. Los colmillos del Torem traspasaron la piel del Ave Fenix de inmediato, y moviendo su cuello con gran fuerza lanzó al pájaro contra los restos.
Mientras tanto, Touma y Salamander batallaban con todas sus fuerzas, realizando grandes ataques uno hacia el otro, intentando acabar con su enemigo lo antes posible y moviéndose a una gran velocidad. Touma dio un paso hacia atrás y dio un respiro. Lanzó una mirada, el filo de su espada, de Zulfingar, comenzaba a desgastarse poco a poco. Su arma no cortaba como antes y eso estaba claro, pero en ese momento, luego de todos aquellos impactos, estaba más deteriorada que nunca, no podía continuar así:
  • ¿Qué sucede Touma? ¿Acaso ya estás cansado? – Preguntó Salamander mientras caminaba hacia él. Touma se ahorró las palabras - ¡Responde cuando te pregunto algo, maldito!
Salamander hincó su filosa en la tierra y utilizándola como punto de equilibrio se balanceó y pateó fuertemente las costillas de su adversario. Touma viró en el suelo unos cuantos metros y un hilo de sangre comenzó a caer de su boca. Lentamente comenzaba a ponerse de pie, Salamander lo observaba desde lejos, con una enorme sonrisa en su rostro:
  • Voy a borrar esa pavorosa sonrisa que tienes… - Dijo Touma entre diente, para entonces dar un gran paso y apalear el rostro del enemigo
El puño de Touma dio sobre el mentón de Salamander, quien cayó inmediatamente al suelo:
  • Aún no he acabado, no me tomes tan a la ligera, Salamander…

lunes, 15 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 80: El muro cae en pedazos, El secreto tras los conductos

Ambos corrieron con rapidez, uno hacia el otro, y los golpes comenzaron a brotar. Las filosas chocaban una contra la otra, grandes heridas se abrían por todo sus cuerpos, pero no se detenían, seguían lanzando un ataque tras otro.
Mientras tanto, Kou aún  retenía el ataque del ave, quien cada vez lanzaba más y más peso sobre el golpe. Una gota comenzaba a caer por su pelaje, Kou no podía resistirlo, la fuerza ejercida por el Ave Fenix era demasiada, y las llamas expuestas a su garganta comenzaban a quemarla tras unos segundos.
Touma do un salto, su pierna se movió a una velocidad increíble mientras el enemigo esquivaba con facilidad el ataque. Un golpe, el puño de Salamander impactaba fuertemente contra el abdomen de Touma, quien no daba paso hacia atrás y contraatacaba:
  • ¡Maldito! – Gritaba mientras una pequeña plancha se materializaba delante de él
El puño de Touma salió lanzado a una velocidad monstruosa, para finalmente acabar sobre la superficie que hace unos instantes se había levantado. El cuerpo de Salamander salió lanzado de inmediato, el impacto del golpe había mandado a volar al enemigo.
Kou hundió fuertemente los colmillos sobre el dorso del ave y con una pujanza bestial arrojó al Torem justo hacia uno de los enormes muros. Los escombros abordaban a caer uno por uno. Salamander y el Ave Fenix eran encubiertos por el polvo de la estructura ya en pedazos, una fuerte algarabía sacudía el lugar, todo comenzaba a distinguirse.
Un enorme lugar, grandes serranías a lo lejos, un cielo rojizo, al igual que la sílice bajo él. Kou y Touma observaban sorprendidos, nunca se habrían imaginado que tras aquel canal se encontraría un lugar así.
En ese momento lo intuyeron, aquellos conductos solo eran una distracción, el verdadero reino, la verdadera fortaleza del Infarmento, su auténtica base se hallaba en aquel desolado lugar, eso era lo que realmente protegían los soldados, aquel magno lugar.
Las llamas del ave al golpear el muro habían comenzado a abrazar la zona, una formidable montaña de humo y polvo se alzaba en lo alto, Salamander comenzaba a alzarse espaciosamente, aun con la misma repugnante sonrisa de siempre, observándolos detenidamente y con su gran centella en sus manos.

domingo, 14 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 79: Masacre en el conducto

Kou era arrastrado fuertemente por el suelo, mientras, con su mandíbula, contenía el ataque del Ave en llamas, el Ave Fenix, y, acabando posteriormente justo sobre Touma. Touma encumbró la vista, el pájaro lo observaba fijamente, mientras sus llamas se esparcían fugazmente a su alrededor. La magnitud del ave era colosal, encontrándose casi a la par de Kou, pero notándose más que este al ser un volador.
De repente una fuerte corriente corrió frente a él, una espada se dirigía hacia él con gran rapidez. Touma tomó su espada y bloqueó el ataque, no sin antes dar un paso hacia atrás. Abrió los ojos y levantó la vista. Salamander se encontraba justo frente a él, siendo el autor del ataque antepuesto y derribando todo su peso en su filosa:
  • Finalmente nos volvemos a encontrar, Touma Hamada… - Decía Salamander, con una sonrisa de oreja a oreja en su rostro
Touma, al recordar que el único problema no era Salamander, sino que un pelotón completo que corría hacia él y lo acabaría en cualquier momento, concibió debía hacer algo, debía primero deshacerse de aquellas molestias:
  • Kou, préstame un poco de tu energía, yo me encargaré de los demás… - Oyó de repente Kou, proviniendo de su mente
  • Bien, te lo encargo…
De inmediato la energía de Touma comenzó a crecer y millones de cuchillas se comenzaron a materializar en lo alto, para entonces abatir sobre sus enemigos fuertemente, como si de una gran lluvia se tratara. La masacre duró unos cuantos minutos, hasta que, finalmente, todos los soldados, exceptuando a Salamander, se encontraban mutilados en el suelo, tendidos sobre un gran lago de sangre.
Un rápido movimiento, Salamander dio un salto y arrojó una patada sobre Touma, quien rápidamente la esquivó y se lanzó unos metros hacia atrás, alejándose del enemigo. Salamander se colocó nuevamente de pie y alzó su cabeza, realizando un ligero movimiento y echándola centímetros hacia atrás, todo esto mientras elevaba gradualmente su espada.
Touma dio un respiro y finalmente logró concentrarse y comprender la situación. Su espada, aquella espada que sostenía firmemente con su mano izquierda, no era una espada normal; un grueso filo, dos grandes detalles en su mango como alas y un dorado resplandeciente que cegaría a cualquiera que la mirara directamente, aquella era la legendaria Espada de Democles, la sexta arma del Infarmento:
  • ¿Cómo la conseguiste? – Preguntó Touma entre respiros
  • Oh, ¿Esto? – Dijo mientras observaba su filosa – Solo digamos que es mi paga…
  • ¿Tú paga?
  • Así es… Aunque no lo creas, el Infarmento me ha enviado para matarse, liquidarte de una vez… - Decía Salamander mientras se acercaba – Y, como mi odio por ti es tan profundo, que hasta vendería mi alma por acabarte, no pude negarme…
  • ¿Por qué no me buscan ellos mismos?
  • No se los detalles, pero las cabezas de la organización están muy atosigadas en estos momentos, al parecer es algo sobre un ataque – Explicó Salamander – Como sea, nos enviaron a nosotros, las cinco Calaveras rojas…
  • Entonces mis compañeros también están siendo atacados por ustedes…
  • Efectivamente… Y ninguno de ustedes quedara con vida, eso dalo por hecho… - Grito finalmente, ubicando una enorme y aterrorizante sonrisa en su rostro

viernes, 12 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 78: Batallón suicida

El filo de su espada danzaba en el aire, haciendo caer miles de cadáveres, cadáveres que hace solo instantes hubieran sido soldados. Los colmillos de la bestia arrancaban y despedazaban a todo aquel que se metiera en su camino, sin dejar ni a uno de ellos vivo. Touma y Kou arrasaban con todo.
Las explosiones eran cada vez más frecuentes, miles de soldados atacaban a ambos, con la esperanza de salir vivos, pero aquel sueño se acababa cuando sus oponentes atravesaban su cuerpo. Lanzas, espadas, cuchillas y hasta rifles habían en el campo de batalla, pero ninguno era capaz de detener a aquellos monstruos.
Nunca acababa, a cada instante un nuevo adversario se colocaba frente a ellos, y hasta a veces más de uno. A pesar de que todos eran transformados en muñecos rojos, sus compañeros abandonaban su instinto animal y seguían con el ataque, sabiendo que de igual modo morirían, intentaran o no escapar. Touma daba saltos, giros y rápidos movimientos, esquivaba sus ataques y luego, sin siquiera pestañar, lapidaba a su adversario, sin el mínimo sentimiento de culpa y sin derramar ni una sola gota de sudor.
Volvían a atacar, los soldados se amontonaban sobre ellos y eran asesinados, así otro grupo de desesperados surgía. Este mismo hecho se repetía una y otra vez, sin parar ni un segundo, hasta que, de repente, una oleada de llamas se alzó a lo lejos. Touma alzó la vista, no sin antes acabar con los que por delante lo asechaban:
  • ¿Qué es aquello? – Se preguntaba Touma mientras observaba fijamente lo sucedido
Las llamas se acercaban con gran rapidez, pero aún no estaba lo suficientemente cerca como para comprender de que se trataba:
  • ¡Touma! – Se escuchó fuertemente. Touma giró su rostro, Kou corría hacia él con rapidez, al parecer preocupado por aquel ardiente fuego
Touma devolvió la vista, un ave, un enorme, gigantesca ave en llamas se acercaba hacia él con una velocidad desesperante, era seguro, no podía ser otra más que el Ave Fenix, el ave que resurge de sus cenizas, el Torem de Salamander.  
Kou dio un salto y con presteza se interpuso entre ambos, abrió su magna mandíbula y detuvo al volador en llamas con sus grandes colmillos.

jueves, 11 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 77: Su única sonrisa

Tamou dio un paso al frente y se avalanchó sobre su oponente, inmediatamente el pie de Joker aterrizó sobre su rostro, haciéndolo retroceder e impactar nuevamente contra el muro. El cuerpo del niño se encontraba entre miles y miles de escombros, apretujado e incómodo en aquel hueco en la pared. Joker sostuvo el cuerpo por unos segundos y lo dejó caer.
Tamou alzó la vista y se disparó nuevamente, esta vez para lanzar ataque tras ataque mientras perseguía al enemigo, quien esquivaba fácilmente cada uno de ellos. Un golpe, el puño del ser dio contra el pecho del pequeño y detuvo todos sus ataques. Dio un vistazo, Joker seguía allí, justo de pie frente a él, observándolo fijamente, penetrando en su cerebro como si fuera alguna especie de mentalista.
De repente su mano comenzó a acercarse lentamente, Tamou lo miraba con odio, con miedo y hasta con apocamiento, el hombre a quien antes había golpeado y apaleado una y otra vez, sin dejar que ni uno de sus golpes lo tocara, ahora lo utilizaba como muñeco sin esfuerzo. La mano se cerró inmediatamente y tomó el cuello del pequeño, para entonces alzarlo en lo alto y cortar su respiración. El niño gritaba y pataleaba una y otra vez, pero Joker apretaba cada vez más y más fuerte, sin quitar siquiera un segundo la mirada de encima. Las filosas uñas  comenzaban a escindir en la piel del niño, los gritos se hacían cada vez más fuertes, su respiración comenzaba a desaparecer.
Un rápido movimiento, Joker alzó su brazo derecho y cerró su mano de repente, de inmediato una magna esfera de hielo se cristalizó en lo alto. Joker se colocó en posición, uno, dos y tres, un fuerte lanzamiento, el cuerpo de Tamou salió embalado hacia la gran esfera y atraído por su intensa gravedad.
Tamou cayó sobre el suelo de la gran bola y rodó varios metros y se colocó de rodillas, para entonces lazar una mirada. A lo lejos, una montaña de humo y hielo se alzaba en el cielo, Joker había caído sobre la esfera, y su inquietante mirada seguía sobre el niño.
El temor crecía minuto a minuto, Joker caminaba rápidamente hacia Tamou, quien intentaba colocarse de pie y escapar inmediatamente. Tamou se levantó luego de unos segundos, pero repentinamente un gran asta se elevó del suelo y perforó su pierna izquierda, impidiéndole escapar. Tamou levanto la vista, Joker se encontraba justo frente a él.
Un golpe, el puño de Joker impactó sobre Tamou, haciéndolo caer de nuevo. Otro de sus porrazos, Tamou intentaba bloquearlos, pero eran demasiados, y todos ellos aterrizaban justo sobre su rostro, del cual comenzaban a saltar chorros de sangre cada vez más y más altos, embarrando el suelo por completo.  Tamou cambió la dirección, su mano ya no se dirigía hacia su rostro, sino más abajo, esta vez intentaba tomar la cola de Tamou, y lo conseguiría de momento, para entonces elevarlo en el aire y hacerlo estallar contra el suelo.
El niño levantó su rostro, su ojo izquierdo estaba bloqueado por un gran manchón de sangre sobre, él. El restante, apenas lograba ver lo que sucedía, el ser lo observaba, esta vez desde lejos, pero con la misma intensidad de siempre. De repente un dolor infernal apresó el cuerpo del pequeño, un gran astil, esta vez varios metros mayores que las anteriores, atravesaba su viento y lo alzaba en el cielo mientras el mismo crecía. Un hilo de sangre colgaba de su boca. Joker sacudió su mano izquierda, el gran cuerno se quebró en dos y cayó sobre el suelo, aplastando ambas piernas de Tamou.
Tamou volvió a mirar a su oponente, quien seguía en la misma posición. En ese momento varias cornamentas volvieron a surcar su cuerpo, haciéndolo sangrar más y más:
  • Entonces esto es el dolor… - Se decía el niño – Entonces esta es la muerte…
Una sonrisa se plantó en su cara y una lágrima comenzó a desprenderse de su ojo:
  • Tamou lo entiende… Finalmente lo entiende… - Seguía diciendo – Lo siento, padre… Debo morir aquí…
La lagrima cayó en el suelo y una gran lanza de hielo atravesó la frente del niño, quien murió al instante y con una gran sonrisa en su rostro.

martes, 9 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 76: Sin vida

Un gran ojo en su frente, cabello largo y de un color blanco helado, grandes alas envueltas en hielo y una gran cicatriz en su herida. Tamou lo observaba sorprendido, mirase cuanto lo mirase aquel ser no tenía vida, pero de igual modo vivía, su alma ya no estaba, pero de igual modo existía, su poder había desaparecido, pero de igual modo sentía una enorme fuerza emanando de él, ¿Que rayos era él?
Joker levantó la mirada, un rostro neutro semejante al de su oponente tomaba su rostro, lentamente el ser comenzaba a ponerse de pie. Él se encontraba sobre un prequeño monte de hielo, rodeado de grandes llamas que desaparecerían al instante en que este colocara los pies en el suelo. Sus tres ojos estaban fijos en el niño, quien no movía ni uno de sus dedos, estaba paralizado por lo que acababa de presenciar, su oponente había vendido su alma al demonio.
Tamou alzó los brazos inconscientemente y dos grandes llamas salieron lanzadas hacia Joker. Una fuerte explosión, el fuego ardiente había sido bloqueado por una gran placa escarchada que se alzaba desde el suelo, protegiendo el cuerpo del ser.  Tamou no se dio por vencido, con rapidez se colocó en posición y miles de fulgores comenzaron a salir lanzados y caer sobre el enemigo. El humo se disolvió después de unos segundos, nuevamente había sucedido, Joker había logrado bloquear cada uno de sus ataques.
El niño quedó inmovilizado de momento. Un gran ventarrón corrió los cabellos del pequeño. Tamou alzó la vista, Joker ya no se hallaba donde antes, había desaparecido de repente, dejando tras él, trozos de hielo que saltaban en el aire. Dio un giro y su pecho se paralizó, su puño impactaba justo en su cuerpo, dejándolo sin respiración y apagando su vista un instante. El niño levantó la mirada, Joker lo observaba fijamente, Tamou sentía un increíble peso en su cuerpo, tan fuerte que siquiera podía moverse, estaba completamente abierto a cualquier ataque.
El cuerpo del pequeño salió lanzados metros por detrás y dio contra uno de los muros, haciendo caer escombros sobre él y dándole un momento para pensar. Tamou no tardo en colocarse nuevamente de pie:
  • ¿Debo hacerlo? ¿Deberé activarlo? – Se preguntaba el niño – Pero papa dijo que nunca lo hiciera… Pero es una emergencia… Tamou no entiende…
Joker emprendía a caminar lánguidamente hacia su contendiente, con sus puños cerrados y helando el ambiente con cada paso que daba:
  • Pero si no lo hago ahora Tamou morirá… - Exclamó Tamou. Instantes después las lágrimas comenzaron a caer de sus ojos – Ya es momento… Lo siento, padre…
Una fuerte llama rojiza se alzó en el aire, Joker lanzó una mirada sobre el pequeño, su cráneo comenzaba realizar extraños movimientos mientras un pequeño cuerno se abría paso en su frente, una enorme cola comenzaba a salir de su espalda y su mirada se tornaba completamente negra, sus huesos comenzaban a salir a la vista uno por uno, el niño había activado  su más temible trasformación.

lunes, 8 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 75: Joker VS Tamou

Tamou se hallaba en el suelo, eso era cierto, pero el golpe no había causado ningún daño al pequeño, y para peor, había utilizado su golpe en su contra, ahora una patada del niño sacudía su cuerpo con fuerza y lo lanzaba metros lejos de él.
Joker salió lanado en el momento, dando golpes contra el suelo una y otra vez, mientras una pila de montes congelados comenzaba a elevarse medida que su portador pasaba. Joker, con rapidez y al ver la magnitud del golpe, decidió acabar en el momento, una montaña se conformó por detrás, acabando con el paseo de Joker, quien impactó contra esta de inmediato.
Joker se colocó de pie, el niño seguía allí, como toda la pelea había estado, observándolo. Un gran paso, Joker comenzó  correr hacia Tamou, quien lo esperaba a lo lejos, preparado para hacerlo trizas nuevamente. Joker lanzó un golpe, su oponente inmediatamente lo bloqueo con una llama. Joker no se rindió, y siguió lanzado golpe tras golpe, intentado que al menos uno de sus miles de cuernos diera contra el niño, pero no sucedía.
Saltos y giros, Joker se movía por doquier a una velocidad impresionante mientras su cuerpo realizaba acrobacias. Tamou seguía a su enemigo con su mirada, bloqueaba cada uno de sus golpes con su impresionante poder y de momentos lanzaba ataques igual de fuertes, que daban contra Joker y lo hacían retroceder un momento, pero luego volvía a su lugar.
De repente Joker se deslizó sobre el suelo, una gran asta se alzó en el lugar, justo delante de Tamou, quien dio un paso hacia atrás y devolvió la mirada. Joker corría hacia el enemigo, con sus puños cerrados e igual de dispuesto que antes. Un movimiento, Joker dio un giro e intentó perforar el abdomen del niño, pero este, prevenido ante el ataque, dio un salto, se acercó repentinamente y apaleó el cuerpo de Joker reiteradas veces, quebrando cada uno de sus cuernos, haciendo saltar litros y litros de sangre y luego, despidiendo una enorme llamarada y lanzándolo metros por detrás.
Joker abrió los ojos, ya no le quedaban fuerzas, un hilo de sangre caía de su rostro y terminaba en su pecho, el morado de sus ojos forzaban a cerrarlos, varias llamas ardían en su cuerpo, no podía seguir así, pero tampoco podía dejar vivo a alguien tan poderoso, y que para peor, estuviera en su contra, debía vencerlo, así él cayera también, pero debía llevárselo a la tumba con él, no había otra opción.
Lentamente comenzó a levantarse, con las mínimas fuerzas que le quedaban, cristalizando una enorme lanza en su mano izquierda y elevándola en el aire:
  • Es tu fin… Tamou… - Susurro Joker – Adiós a todos, por favor, no se olviden de mí…
El niño lo observaba fijamente, intentando descifrar en que estaba pensando, pero era imposible, nunca podría hacerlo.
Joker colocó sus últimas fuerzas en la punta de la lanza y con fuerza realizó el movimiento. Instantes después la lanza atravesaba el cuerpo de Joker, un chorro de sangre era expulsado de la herida y repentinamente su cuerpo murió.
Un gran ojo en s frente, cabello largo y de un color blanco helado, grandes alas envueltas en hielo y una gran cicatriz en su herida. Tamou lo observaba sorprendido, solo de algo estaba seguro, quien se encontraba allí no era Joker.

domingo, 7 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 74: La furia de Joker

Joker corría ágilmente, alejándose de su oponente y de su temible poder. Alzó la vista, el camino había sido cerrado por aquellas fuertes llamas, ya no había escapatoria, ahora dos enormes paredes de fuego acabarían con él.
Dos enormes montañas de Fuego se lanzaron contra Joker, quien inmediatamente comenzó a arder en llamas, acompañado de fuertes gritos que lo único que hacían era aumentar el dolor aún más.
Lanzó una mirada, a lo lejos, fuera de aquel infierno, el niño lo observaba, aun sin dar señal de vida, con su rostro neutro y mirada vaga:
  • ¡Mierda! – Vociferó Joker de inmediato. En ese momento un enorme cubo de hielo se cristalizó sobe él y comenzó a derretirse al instante, segundos después, litros de agua caían sobra la llamarada que lo acometía, apagándola sin más.
Las llamas se apagaron, Joker observaba con furia al pequeño, ahora estaba seguro, el no era un niño, no era alguien a quien tenerle lastima ni mucho menos, era un demonio, era el mal en persona, no merecía vivir, eso era seguro. Inmediatamente enormes astas de hielo comenzaron a plasmarse sobre todo el cuerpo de Joker, sus ojos se tornaron completamente negro y un tizne sofrió abordó a alzarse a su alrededor:
  • Ahora prepárate para morir, niño… - Un ser cubierto de varias capas de hielo, con grandes cuernos adornado su cuerpo y una mirada helada, Joker no era el mismo, había trasmutado a su persona
Joker dio un paso y el suelo comenzó a congelarse, propagando cada vez más un manto de hielo que cubría todo el lugar. Joker comenzó a correr con rapidez hacia Tamou, quien lo seguía observando con su rostro nulo. Joker llegó en segundos a su lado, un rápido movimiento sacudió el lugar, uno de las encornaduras de Joker rozó el rostro del niño y volvió a su lugar, para que Joker nuevamente lanzara un ataque.
El niño dio un paso hacia atrás y lanzó una llamarada. Joker, levantó un muro con rapidez y bloqueo el ataque. Un fuerte sonido de oyó junto a Joker, este dio la vuelta, Tamou corría hacia él, con su puño cerrado y listo para lanzar un golpe. El niño dio un salto y alcanzó el rostro de Joker, para entonces lanzar el ataque. El puño impactó sobre su rostro y lo hizo caer inmediatamente, no sin antes colocar todo su peso en él.
De repente una columna de hielo apareció frente a sus ojos, se dirigía hacia él a una velocidad espeluznante. Tamou dio un paso hacia atrás y un muro de fuego derritió la estructura al instante. Bajó la mirada, Joker ya no se encontraba allí, aquel ataque era solo una distracción.
Dio la vuelta, Joker lo observaba fijamente y su codo izquierdo estaba a solo centímetros de dar contra su rostro. Un fuerte impacto, el brazo dio su golpe, justo en la frente de Tamou, lanzándolo contra el suelo de inmediato. Joker dio un vistazo, Tamou se hallaba en el suelo, eso era cierto, pero el golpe no había causado ningún daño al pequeño, y para peor, había utilizado su golpe en su contra, ahora una patada del niño sacudía su cuerpo con fuerza y lo lanzaba metros lejos de él, de nada había servido.

sábado, 6 de febrero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 73: Su nombre es Tamou

Las llamas se arrojaron sobre Joker, quien tan solo tuvo tiempo para cubrir su cuerpo con una fina capa de hielo, el cual se derretiría inmediatamente. Joker cayó plenamente en el suelo, levantó la mirada, él seguía allí, observándolo.
Joker se colocó inmediatamente de pie nuevamente realizó dos filosas de hielos, con las cuales se lanzaría al ataque. Joker se movía a una velocidad impresionante, pero ninguno de sus ataques lograba llegar a su enemigo, quien esquivaba de manera muy tranquila y atacaba a su oponente lanzando grandes llamas de fuego.
Un salto, un giro, un desesperado meneo, Joker apenas lograba esquivar los ataque del pequeño, quien aún siquiera se veía interesado en combatiré, era más bien una orden que se le había dado, era solo un juego para él. Joker dio unos pasos hacia atrás, su respiración se hacía cada vez más rápida y profunda. Su cuerpo apenas lograba moverse, su vista comenzaba a tornarse borrosa, peor no se detendría, seguiría batallando a si le costara la visa.
Joker dio un gran paso y se arrimó al niño, quien lanzo una vaga mirada y repentinamente apaleo su pecho con una de sus llamas. Joker salió lanzado unos metros, cayendo de espalda y dando un gran giro en el suelo, las raspaduras comenzaba a abundar en su lastimado cuerpo, no podía seguir así, el reciente ataque había quemado su pecho, el cual Joker, socorriéndose a si mismo, había cubierto con hielo, pero de todos modos estaba herido, muy mal herido y no podía ocultarlo, debía cambiar su estrategia:
  • ¿Porque haces esto, niño? – Dijo Joker entre respiros - ¿Qué es lo que quieres?
  • Tamou debe matarte, eres un intruso… Un intruso… - Dijo el niño sin pestañar
  • ¿Tamou? Supongo que ese es tu nombre… - Expuso Joker – Escucha Tamou, no debes matarme, nosotros no pretendemos hacerles daño…
  • Eres intruso, los intrusos deben morir, deben ser castigado… Eso es lo que me ordena mi padre…
  • ¿Tu padre? ¿Quién es tu padre?
  • Mi padre es quien desea verte muerto… El intruso debe morir
  • ¡No debes hacerlo! ¡No lo hagas caso a tu estúpido padre! – Gritó Joker
  • ¿Mi padre, estúpido?... ¿Mi padre estúpido?... – Dijo el niño mientras razonaba. Segundos después miles de llamas lo encerraron por completo - ¡Mi padre no es estúpido… ¡El intruso debe morir!
Las llamas se abrieron con fuerza y comenzaron a dirigirse rápidamente hacia Joker, quien luego de plasmar una enrome barrera comenzó a correr rápidamente. Los ataques impactaban contra el muro, trozos enromes de hielo comenzaban a caer y cocaban contra el suelo, abriendo el paso del monstruo. El niño comenzaba a acercarse.