Cuando me desperté, me encontraba en mi cama, no recordaba nada ocurrido luego de que escapamos de allí, creo que solo caía dormido profundamente pero; ¿Cómo llegue hasta mi casa? Bueno, aunque realmente no era que me importara tanto.
Me levante de mi cama, me cambie de ropa (Me encontraba recostado con la ropa que el día anterior estaba usando) y me acerqué a mi cocina para prepararme una taza de café; Cuando finalmente estaba listo, me acerque a mi sofá y me lancé sobre él, para luego tomar el control y con un aburrido movimiento prender la televisión
- “El Centro comercial aún sigue en llamas, los Terroristas lo tomaron ayer por la tarde, el lugar está pintado completamente de rojo y las llamas consumen los restos de la edificación poco a poco. Se dice que en la próxima semana, más de cinco manzanas serán atacadas por el Gobierno” – Decía un viejo canoso y con traje en el canal de noticias, en ese momento me pregunte; ¿Quiénes eran esas personas que nos salvaron? Cosa que misteriosamente todavía no me preguntaba y menos savia responder
De repente alguien toco a la puerta. Yo me levante de mi cómodo sillón y me acerque a la entrada y abrí la puerta, mi taza de porcelana, cayó al suelo, dejando fragmentos del material y una gran mancha de café ¿Quién era? Era el Klaus, con sus antiparras, con su cabello verde y alocado y con su aterradora sonrisa
- ¿Bue… Buenos días? – Dije y a la vez sin decir nada
- ¡Hey Jimmy! – Grito el tocando mi hombro para luego correrme de lado y entrar como si nada en mi apartamento – ¿Cómo has estado desde ayer? (Mientras caminaba hacia la cocina)
- Bien… Supongo… - Exclame –Hey… ¿Klaus? ¿Que necesitas? – El giro su rostro hacia mi
- ¿Yo? Nada en especial – Explico para luego abrir la heladera y tomar una lata de refresco que se encontraba en el
Klaus abrió el refresco y se lanzó sobre el sillón para comenzar beberlo, observando la televisión y sin cambiar de canal
- “Algunos de los que vieron el incidente dijeron haber visto una camioneta entrar al edificio, acompañada de una motocicleta, la cual salió luego de unos minutos, con tres cuatro personas montada sobre ella” – Se escuchaba decir en el aparato – “Así es, una moto negra como la noche, el que la manejaba tenía un cabello verde y iba acompañado de tres jóvenes – Explicaba una señora
- Asique al final lograron vernos… - Dijo Klaus en voz baja – ¿Y? ¿Estás preparado para unirte al equipo? – Pregunto
- ¿Equipo? De que hablas – Respondí
- ¿Cómo? ¿No recuerdas? – Dijo el asombrado por mi ignorancia – Ayer, tú y tu amiguito dijeron que se unirían a nosotros
- ¿De qué estás hablando? ¡No recuerdo nada de lo que sucedió ayer!
- Asique es eso…. – Dijo el –Veras, como sabrás este país está en una dictadura, en un peligro constante de morir ¿Cierto?
- Si
- También está el ejercito que intenta defendernos, pero seamos sinceros; Ellos no podrían hacer nada contra el Gobierno
- ¿Cuál es tu punto?
- Mi punto es que esa es la única organización que la gente sabe de su existencia – Explico – Pero hay una más, existe la organización llamada; ACG (Ataques contra el gobierno) o como nos llama el ejército “Atacantes” – Apuntó Klaus – Ahora… Yo soy Klaus, el comandante de este grupo, nosotros los salvamos ayer por la tarde cuando el Gobierno ataco el Centro
- Asique era eso… ¿Pero a qué quieres llegar?
- Esto que te explico ya se los había explicado a ambos ayer… ¿Y adivina qué? – Comentó reiteradamente – Ustedes dos, son los más recientes miembros de la “ACG”

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