Acerque mis brazos y lo levante, di la vuelta y note que alguien se encontraba detrás mío, primero pensé que era Tomas, pero luego… Supe que no era el, era un Terrorista, el cual apuntaba su rifle justo entre mis ojos.
Mi corazón comenzó a palpitar rápidamente y mi sangre comenzó a correr más rauda de lo normal, estaba temblando del miedo, abrazando al niño entre mis brazos. El hombre estaba a punto de apretar el gatillo, cuando un dinámico ruido interrumpió hazañosamente la escena.
Varios trozos de vidrio caían a gran prontitud de las fragmentadas ventanas. Una moto dio un salto e ingreso en el edificio, escoltada de una gran camioneta verde pasto que lo seguía detrás
- Esa moto – Pensaba yo mientras la observaba torpemente – Esa moto es la de la otra vez – Comenzó a recordar aquel momento en que la moto abatió del edificio en llamas – La moto estaba siendo montada por un hombre de cabello verdoso, con chaleco negro y antiparras de motociclista, además de una terrorífica sonrisa que acompañaba su rostro y su loco peinado
La motocicleta se acercó hasta donde yo me hallaba (¿Que pasara?) (¿Podría el ser mi salvador?) El hombre salto de ella con certeza y pateo fuerte y dolorosamente el rostro del Terrorista.
El Terrorista cayó en el suelo, el hombre tomo una enorme pistola que portaba en su pantalón de cuero y abrió un hoyo en su cabeza. La cabeza derramaba sangre en el blancuzco suelo, el hombre giro su cabeza aun sonriendo y dijo;
- Pensé que quedarían más personas… - Tenia suerte de que las balas que abatían todo el edificio ni se acercaran a el – Bueno… - Estiro su mano - Soy Klaus… Tu salvador – Dijo finalmente, arruinando su asombrosa presentación. Yo acerque mi mano y la tome
- Yo… Yo soy Jimmy – Dije sin demostrar excelencia, saludando como lo haría con cualquier otra persona
El silencio irrumpió durante unos segundos (O almenas así se sentía)
- Realmente espere que este momento fuera mucho más sobresaliente… - Dijo el – De todos modos, debo sacarlos a los tres de aquí (Refiriéndose a Tomas a mí y al niño llorón) – Giro y dirigió su mirada al camión verduzco detrás de el - ¡Chicos pueden salir! ¡Contraataquen mientras los saco de aquí!
Rápidamente varias personas comenzaron a salir del camión (Un enorme gordo con gorro en su cabeza, un chico bien alto con un arma entre sus brazos, una chica de cabello negro con una hermosa figura y un chico con chaleco con cuchillas en sus dos manos) Todos bajaron del transporte y se lanzaron contra los Terroristas
- ¡Vengan!, ¡Suban a mi moto!, ¡Los sacare de aquí! – Dijo el
Los tres la miramos con desprecio, no parecía muy segura, pero no teníamos mucha más opción. Nos acercamos a ella, nos colocamos como pudimos. El hombre de cabello verde acelero y la moto salió disparada contra la ventana, lanzando fragmentos de vidrios por doquier.

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