miércoles, 3 de junio de 2015

CMCA? Capítulo 5: Masacre en el Centro comercial

  • ¡Todos quietos! ¡El Gobierno ha tomado este edificio! – Grito fuertemente uno de ellos
El estrepitoso ruido de las personas corriendo y las armas agravando para rápidamente comenzar a dispersar los disparos por todo el lugar se podían escuchar atentamente mientras las personas se ocultaban donde podían.
Gire mi rostro, Tomas se encontraba detrás de mí, corriendo sabiendo que su vida dependía de ello. Devolví mi vista al camino, una columna de concreto se hallaba frente a mí, ocultando todo lo que se encontrara detrás de ella. Tome la mano de Tomas y lo lance contra el suelo a la misma vez que yo saltaba junto a él.
Savia que no era un buen lugar para ocultarse, era solo una columna, pero debía correr el riesgo. Ambos nos levantamos del suelo y rápidamente nos apoyamos contra el poste.
Los disparos golpeaban una y otra vez, pedazos de concreto saltaban hacia nuestros rostros. La gente seguía intentando ocultarse, algunos eran aniquilados de inmediato, otros tenían más suerte y lograban correr unos metros más, pero el final era el mismo.
El rostro de desesperación de las personas hacían que pequeñas lagrimas cayeran de mis ojos, sentía lastima y a la vez sentía miedo, era una masacre. Tomas toco mi hombre
  • Si nos quedamos aquí moriremos, debemos ir por allí – Dijo señalando la salida de emergencia que se encontraba a unos cuantos metros de nosotros
  • ¿Estás seguro que llegaremos? – Pregunto
  • No lo sé, pero no perdemos nada, igualmente moriremos
Yo asentí con la cabeza y ambos salimos sigilosa y a la vez rápidamente, corriendo hacia la puerta que nos salvaría.
Íbamos bien, faltaba solo un poco, aun no nos habían visto y en unos segundos nos encontraríamos fuera y a salvo. Hasta que… Tome la peor decisión de mi vida, mirar hacia atrás. Un niño se encontraba llorando en una esquina. “Quiero salvarlo” Un sentimiento me abordo e hizo que regresara, mis pies andaban por si solos, no poda detenerlos.
Tomas intento detenerme, pero yo no preste atención y seguí corriendo, obligando a Tomas a seguirme. Me acerque al niño, el lanzo una mirada sobre mí, sus ojos brillaban como diamantes. Acerque mis brazos y lo levante, di la vuelta y note que alguien se encontraba detrás mío, primero pensé que era Tomas, pero luego, supe que no era el, era un Terrorista apuntando con su arma entre mis ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario