El Hombre cargo su arma y apunto hacia mi cabeza, estaba a punto de disparar cuando el cuerpo del hombre cayó de lado, con un hoyo en su cabeza del tamaño de mi pulgar
- ¿Te encuentras bien? – Pregunto alguien a mi lado. Rote mi cabeza hacia el
Era Tomas, se hallaba con un rifle entre sus brazos (El mismo que halle limpiando aquel día) Y apuntaba con el hacia el hombre que se encontraba desangrándose en el suelo. Una felicidad dentro de mí me invadió
- Si – Respondí. El desvió su mirada hacia mi
- Vamos, será mejor que vallamos con los demás
El tendió su mano y me ayudó a levantarme. Para luego señalarme que fuéramos hacia abajo y comenzar a correr hacia el lugar.
El lugar estaba decorado al igual que aquella vez, todo de rojo, color rojo de la sangre de las personas que habían masacrado sin piedad, personas inocentes las cuales habían sido tomadas por el gobierno.
Momentáneamente se oyeron pasos, Tomas giro su cuerpo (Él se encontraba frente a mi) y observo a un Terrorista que se encontraba corriendo hacia nosotros. El tomo su cuchilla e intento cortar en dos a Tomas, pero rápidamente él lo detuvo con su igualmente filosa tajadera y con un solo movimiento corto la garganta del hombre, haciendo que este cayera al suelo tiñéndolo de rojo.
Seguimos corriendo hasta llegar a fuera, allí se encontraba Klaus y el grupo que la otra vez me había rescatado, incluyendo a la Joven de buena figura;
- Realmente tienes suerte Jimmy… - Exclamo Klaus – ¡Ya van dos asaltos que sales vivo!
- Gracias por venir a rescatarme…
- Es nuestro trabajo, no te confundas… - Explico el – Bueno, debemos irnos, hasta la próxima… - Dijo mientras se subía a su motocicleta y los demás enraban en el camión
- ¡Klaus! – Grite yo, el giro su rostro
- ¿Qué sucede?
- La oferta… - Dije – La oferta de la otra vez… ¿Sigue en pie? – El largo una pequeña risa
- Claro Jimmy… - Explico – ¿Porque lo preguntas?
- Cambie de opinión… - Pronuncie – Quiero unirme a su grupo… Quiero salvar a las personas tal como tú y Tomas lo hacen…
- Genial… - Dijo con una sonrisa y bajando de su motocicleta y extendiendo su mano – Bienvenido a la ACG… Jimmy…
Yo tome su mano y rápidamente Klaus me lanzo dentro del camión en el que todos se encontraban, dejándome caer sobre el firme pecho de la joven;
- ¡Ahora vamos! – Grito Klaus – ¡El ejército debe estar por llegar!
Klaus se montó sobre su moto y ambos vehículos salieron disparados contra la vía.

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