martes, 30 de junio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 12: Salida del gran edificio

Andrei estaba temblando, se podía sentir el miedo en sus ojos. Ambos hombres lo observaban como con ganas de matarlo
  • Keil y Willis - Exclamo Andrei - ¿Cómo fue que me encontraron?
  • No puedes escaparte tan fácilmente de nosotros Andrei, luego de lo que paso aquella vez, juramos que acabaríamos contigo… - Dijo Janson
  • Eso no responde mi pregunta…
  • Ah, claro – Dijo Janson (Quien realmente se llamaba Keil) – No costo mucho, cociéndote sabíamos que en algún momento nos encontraríamos, y así paso – Dijo el - ¡Y es más! Mientras intentábamos encontrarte funde una de las mayores y multimillonarias empresas de todo el mundo. Solo cambiando mi nombre a Janson y poniendo algunos millones hice algo increíble. Ahora soy rico y poder tener mi venganza, tal y como lo había planeado...
  • ¿Y realmente valió la pena realizar todo esto para vengarse de mí? Me siento afortunado – Respondió Andrei
  • Ahora, acabemos con esto… - Dijo Willis mientras se acercaba con su cuchilla en su mano
Andrei tomo dos cuchillas de su saco y lanzándola contra ellos corrió y logro escapar de la sala. Sus pies se movían a una velocidad increíble, claro, estaba siendo perseguido por dos homicidas sedientos de sangre, los cuales, como si fuera poco, querían vengarse de él.
Andrei bajo las escaleras ágilmente y corrió hacia la entrada, pero al mirar hacia aras noto que Keil apuntaba hacia el con una 9mm. Andrei intento ocultarse detrás del escritorio del receptor.
Se escuchó un fuerte ruido y la gente comenzó a gritar y correr asustada. Andrei se encontraba agachado junto al cadáver del receptor, el cual había recibido el tiro y había perdido su vida, y en solo un instante había caído muerto y calado de sangre al sofrió suelo.
Ambos asesinos se acercaban lenta y amerengadamente, Andrei debía pensar en algo, y rápido. En ese momento se le prendió el albor. Tomo el cadáver del receptor y alzándolo y utilizándolo como escudo corrió hacia la puerta. Tres disparos se oyeron posteriormente, pero todos golpearon el cadáver, y así Andrei logro salir del lugar y comenzó a correr por la fría senda, la cual estaba repleta de gente (Y eso iba a su favor, así los homicidas no podrían distinguirlo).

lunes, 29 de junio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 11: La sonrisa del demonio

Andrei coloco la maleta sobre la cama, y la abrió para encontrarse con una M–40A3, la cual coloco sobre la ventana y se preparó para disparar. Ubico su ojo en la mira y de inmediato apunto hasta su objetivo.
Cabeza totalmente calva, ojos verdes y saltones, una sonrisa que haría temblar al mismísimo lucifer, pero a Andrei esto no le importaba, el debía terminar su trabajo. Coloco su dedo en el gatillo, listo para disparar, pero su corazón se comenzó a acelerar en ese momento, el ya savia que él estaba ahí, lo miraba con la misma terrorífica que antes.
Andrei lo tenía en la mira, pero por alguna razón no se atrevía a disparar. Andrei se levantó del suelo  y de inmediato noto que alguien se acercaba a su habitación. El tomo su cuchillo y se colocó en pose de ataque, listo para lo que viniera. Y en efecto, luego de varios segundos un hombre de cabello blancuzco como la nieve, con la misma sonrisa que su objetivo y con una pose desequilibrada y calmada
  • Hola Andrei… Hace bastante que no nos vemos, ¿Cierto? – Exclamo el hombre
  • ¿Quién eres? – Pregunto Andrei
  • ¡Oh! ¿Entonces ya te has olvidado de mí? – Dijo el – Bueno, no hay problema, ¡De todos modos en este momento lo recordaras!
El hombre dio un brusco e inesperado movimiento con su brazo y sacando varias cuchillas de su bolsillo las lanzo contra Andrei. Andrés las intento esquivar, y por suerte solo una de ellas rozo su mejilla, pero al volver su vista al hombre, se encontró con que su puño estaba a centímetros de su rostro.
El golpe despido a Andrei contra la pared. Mientras tanto el hombre volvía a colocarse de la misma forma que antes, con aquella pose delirada
  • ¡Oh, parece que tus habilidades han perdido estilo y técnica! Ya no son las mismas de antes – Exclamo el hombre
Andrei, lleno de furia, tomo una cuchilla del saquillo de su saco negro, y empuñándola en el aire e lanzo sobre el hombre. Un golpe por aquí, otro por allá. Andrei intentaba alcanzarlo, pero no era lo bastante rápido como para hacerlo. Es más, mientras lo intentaba, recibí una paliza formidable de parte de aquel individuo quien se movía enormemente tenue y sin faltas.
Andrei estaba agotado, no podía dar un paso más o acabaría en el suelo, y él lo savia. En cambio, el hombre se encontraba aún más activo que antes, aunque parecía algo fantástico. De repente se comenzaron a escuchar aplausos que se acercaban a la habitación lentamente, Andrei lanzo la mirada sobre la entrada de esta.
Era Janson que se acercaba lentamente hacia ellos
  • ¡Muy buen combate, realmente esplendido! – Exclamo el – ¡Andrei! ¡Amigo mío! parece que hallaste trabajo después de todo… - Indicó el, parecía hablar como si ya se conocieran de hace años
  • ¿De que estas hablando? – Pregunto Andrei
  • ¡Oh! ¡Parece que ciertamente te has olvidado de nosotros!
  • ¿De qué rayos hablas? ¡Yo no los conozco! ¡A ninguno de los dos!
  • En eso te equivocas… Andrew… – Dijo el
En ese momento Andrei comenzó a pensar; Andrew… Ese nombre le sonaba familiar… Savia que alguien lo llamaba así, pero no savia quien…
Un horrible recuerdo aterrizo sobre él y se percató de que si savia quien eran, el si los conocía. Pero no hizo más que infringir aún más temor que antes, ahora savia quienes eran, ahora savia de que eran capaces, ahora razonaba en la situación en la que estaba. Ahora, entendía realmente, que no saldría vivo de esa…

domingo, 28 de junio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 10: El trabajo de Andrei

Ambos se encontraban recostados en la inmensidad del lecho. Los cálidos brazos de Andrei rodeaban el cuerpo de Mitsuki mientras ella terminaba de avivar de su sueño sempiterno.
De repente Andrei se levantó de la cama y se clocó su camisa alba y arrugada
  • ¿A dónde iras? – Pregunto Mitsuki
  • Debo trabajar… - Respondió Andrei sin devolverle la mirada
  • ¿Trabajar? – Reafirmo ella – ¿De que trabajas? – Pregunto muy a la pasada, como si no le importara realmente. Esta vez Andrei se detuvo y si dio la vuelta para observarla
  • Lo siento, pero aun no puedo explicarte… - Dijo el mirándola detenidamente, esta vez sí despertó la curiosidad en Mitsuki
  • Oh, está bien…
Andrei termino de cambiarse y se acercó a su armario para sacar una especie de maleta negra, la cual levanto sin mucho esfuerzo y salió del dormitorio. Mitsuki se quedó observando por la ventana, pensando ¿Cuál sería su trabajo?
Andrei se encontraba caminando hacia el edificio por el cual savia que Janson pasaba sin falta cada mañana a la misma hora. El savia que Hook era el esposo de Mitsuki, savia que no podría ocultar su trabajo mucho más, y también savia que si Hook golpeaba o maltrataba una vez más a Mitsuki, él no podría soportarlo y lo eliminaría instantáneamente, pero por ahora, debía seguir con su trabajo.
Cuando Andrei se encontraba frente al edificio, ingreso velozmente y subió una escalera que se encontraba justo en la recepción. Las paredes estaban pintadas de un rojo vivo y un negro fuerte, una combinación asombrosamente sofisticada y sublime de ver.
Andrei termino de subir las escaleras hasta el tercer piso y se colocó frente a una habitación que se encontraba justo al doblar. Andrei tomo un pequeño filamento de su bolsillo y ágilmente abrió la puerta como si tuviera la ganzúa de esta.
La habitación estaba pintada del mismo color que los afueras, tenía una televisión inmensamente grande, una cama de gran tamaño y una ventana que ofrecía una agradable vista hacia afuera. Andrei coloco su maleta sobre la cama y la abrió, para encontrarse con un M-40A3, el cual coloco sobre la ventana y se preparó para disparar.

sábado, 27 de junio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 9: ¡Acabare con el!

Hook se encontraba frente a la puerta de la casa de Andrei. La puerta entrecerrada dejaba un punto sigo entre él y Mitsuki que se encontraba adentro, sentada en uno de los cálidos sillones que Andrei poseía
  • Soy Hook… Tu cliente – Exclamo el
  • ¿A qué vienes? El trabajo ya está terminado y tú ya me has pagado…
  • Otro trabajo… Necesito que acabes con otra persona…
  • ¿De quién se trata? – Dijo esta vez con más silencio, como para que Mitsuki no se enterara de que él era un asesino
  • Estoy hablando del Jefe de una organización llamada Tenchip – Susurro el – Janson…
  • ¿Janson? ¿Otro empresario? – Reafirmo Andrei – Tu firma debe andar muy mal…
  • ¡Claro que sí! ¡Estoy perdiendo millones gracias a ellos! – Grito Hook desesperado – ¡Te pagare el doble que antes, pero acabalo cuanto antes!
  • Está bien… Ahora vete – Andrei cerró la puerta con fuerza y la horrible y grotesca voz de Hook desapareció lentamente (Finalmente calló)
Andrei se acercó nuevamente al sofá en que Mitsuki se encontraba y se sentó junto a ella
  • Lo siento por lo de recién… - Dijo el – No hagas caso a la conversación…
  • El… Él era… - Dijo Mitsuki estremecida
  • ¿El de recién? Si, el dueño de Hook Corps…
  • Él es mi esposo… – Dijo finalmente
El silencio permaneció en la habitación durante unos segundos en la habitación.
  • ¿Hook es tu esposo? – Pregunto Andrei tomándola de los hombros. Ella asintió con la cabeza – ¿Él es quien tanto te ha hecho sufrir y llorar? – Ella asintió nuevamente. La rabia consumía a Andrei rápidamente, llevándolo al punto que comenzó a gritar – ¡Te juro por mi vida Mitsuki, que si él te toca nuevamente acabare con el!
  • Gracias… Pero no te sulfures tanto por mí, eso es algo que yo debería confrontar…
  • Claro que no… Alguien tan hermosa y delicada como tú no merece ser tratada así, juro que en el momento que el vuelva a lastimarte, acabare con el…
Mitsuki lanzo una sonrisa y acerco su rostro a Andrei lentamente. Andrei imito el movimiento y ambos labios se encontraron. Lentamente se levantaron y se acercaron al dormitorio, y lanzándose sobre la cama comenzar a rozar y acariciar su cuerpo lentamente
  • Te amo… - Dijo Andrei soltando de momento a Mitsuki
  • Yo también, Andrei… - Y acerco sus labios nuevamente. La luna se colocó en el firmamento mientras ambos sentían la pasión dentro de sí, y así paso la noche…

viernes, 26 de junio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 8: El encuentro de dos almas miserables

Andrei caminaba hacia el lugar que había quedado, llevaba puesto el mismo gran saco negro de siempre, y su cara de pocos amigos, lo que lo distinguía de cualquier otra persona.
Cuando llego al café, se percató de que ella ya se encontraba allí. Entonces se acercó al lugar, y muy solícitamente se sentó frente a ella
  • ¿Has llegado hace mucho? – Pregunto Andrei
  • Salí unas horas antes, si mi esposo se llegara a enterar me podría salir caro – Respondió - Me excuse diciendo que saldría a hacer unas compras
  • Bien, ¿De que querías hablar?
  • Nada en especial, solo quería pasar el día alejado de ese monstruo – Exclamo Mitsuki
  • Como te dije, si llegas a necesitar ayuda llámame – Explico Andrei – Pero este lugar, dudo que sea seguro para conversar
  • Lo sé, pero no hay otro lugar en el que podamos estar solos… - Indicó ella, para dejar pensando unos segundos a Andrei
  • Si lo hay… Sígueme
Andrei tomo la mano de la chica, destempladamente la levanto y ambos salieron apurados por la entrada del local. Caminaron varias cuadras del mismo modo, hasta que finalmente llegaron a un complejo de apartamentos, grises, descoloridos y pequeños.
Andrei entro al complejo y sacando una llave dorada abrió la puerta de uno de ellos; Eran pequeños, unas cinco o seis habitaciones del mínimo tamaño
  • Esta es mi casa – Dijo el mientras encendía la estufa - Siéntate, traeré algo
La joven se acercó a uno de los sillones que ocupaban la sala y se sentó plácidamente.
Pasaron unos minutos hasta que Andrei volviera a aparecer, esta vez con dos grandes tazas en la mano, y una oleada de humo que se desprendía de ellos
  • Te gusta el café ¿Cierto? - Pregunto Andrei mientras le entregaba una de las tazas de porcelana
  • Si… - Dijo cortantemente para luego darle un sorbo y observar la estufa que Andrei había encendido
De repente sonó el timbre, Andrei se acercó a la puerta y la abrió espaciosamente
  • ¿Quién es? – Pregunto Andrei
  • Hook… Tu asiduo…

miércoles, 24 de junio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 7: El día de paga

Ya era lunes, Andrei se encontraba en su escritorio, las luces apagadas, todos menos la del computador, como siempre. De repente sonó el timbre, Andrei se acercó y abrió a la puerta, era Hook que venía a pagar el trabajo
  • ¿Tienes el dinero, cierto? – Preguntó Andrei
  • Si, Cien millones ¿Cierto? – Dijo Hook alcanzando un sobre
  • Si – Andrei lo tomo y cuidadosamente lo reviso para que no faltara nada de dinero – Bien, ya está. Ahora vete
Andrei cerró la puerta en su cara y se sentó nuevamente en su escritorio, justo a tiempo para que su teléfono sonara. Lo saco de su bolsillo y observo el detector de llamadas, un número desconocido, dudo un poco, pero finalmente acepto la llamada
  • ¿Hola? – Dijo el curiosamente
  • Hola… ¿Eres Andrei cierto? – Pregunto el desconocido, aunque por su voz sonaba como una mujer
  • Si, ¿Quién eres?
  • Ah… Soy Mitsuki… La chica de la otra vez – Andrei presto atención y se acomodó en la silla
  • ¿Mitsuki eh? ¿Que necesitas?
  • Te… ¿Te quería pedir si algún día de estos nos podríamos encontrar?
  • Claro… ¿Cuando quieres?
  • ¿Puedes mañana? – Pregunto ella
  • Si, mañana está bien – Respondió el
  • Bien… Nos vemos mañana en la esquina del café Rocks… Hasta entonces – Dijo rápidamente y corto
Andrei escucho el tono un momento y luego lanzo el teléfono sobre su cama.

martes, 23 de junio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 6: Muerte en el aparcamiento

Era de noche, él se encontraba en el estacionamiento de un hotel célebre en la ciudad. Andrei se encontraba a unos cien metros del objetivo, quien acababa de estacionar su vehículo. El caminaba lentamente acompañado de su único esbirro, ambos de trajes negros y muy formales. En ese momento, Andrei comenzó a moverse;
Ochenta metros: El objetivo aún no se percataba de que Andrei lo seguía
Sesenta metros: Seguía normalmente
Cuarenta metros: El cliente se dio cuenta e intento caminar más rápido y escapar de él
Veinte metros: El temor subió hasta la cabeza del objetivo, comenzó a sudar y su pulso comenzó a aumentar rápidamente.
Cinco metros, el acompañante giro y avivadamente tomo su pistola y apretó el gatillo. La bala salió lanzada contra Andrei, pero este pudo soslayar, tomar su cuchilla y en solo segundos abrir la garganta del guardia como si fuera un trozo de carne fresca y sin vida.
El cadáver cayó al suelo y el objetivo intento aventarse, dio la vuelta y comenzó a correr. Pero no paso mucho tiempo hasta que Andrei lanzara una cuchilla contra él y la incrustara en su pierna profundamente.
El objetivo cayó al suelo, herido. Andrei se acercó a él, tomo la cuchilla que se encontraba calando el muslo de la extremidad, y perforo con ella justo entre los ojos de la víctima.
Su trabajo ya estaba hecho, solo faltaba la paga. Andrei se alejaba lentamente del lugar, mientras limpiaba la sangre de sus manos.

lunes, 22 de junio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 5: El Camino hacia el Infierno

Ambos caminaban hacia la casa de la Joven, las calles estaban en silencio, sus hombros se acariciaban levemente y las estrellas se reflejaban hermosamente en el cielo;
  • ¿Por qué querías hacerlo? – Pregunto Andrei sin quitar la vista del camino
  • Te refieres a Saltar ¿Cierto? – Pregunto ella –Mí esposo… Ya no aguanto más a mi esposo…
  • ¿Injuria? ¿Adulterio?
  • Si… Si llegara a denunciarlo, el mismo se encargaría de matarme… Prefiero quitar yo mi vida y no dejarle el gusto a él… - Dijo ella. Ara que luego la calle quedara en completo silencio durante unos segundos – ¿Y tú? ¿Por qué me salvaste?
  • He hecho mucho mal en mi vida… Salvar a una o dos personas no esta tan mal… Supongo que sería un intento de perdón – Respondió Andrei
Se encontraban en un barrio de grandes casas, todas lujosas y bien iluminadas por los faroles. Pero especialmente, al final de la calle se encontraron con una casa aún más grande que las demás, con un inmenso patio y pintada de un tono blanco
  • Aquí es – Dijo acercándose a la entrada de la misma
  • Antes de irme… ¿Cómo te llamas? – Pregunto Andrei
  • Mitsuki – Dijo ella – ¿Y tú?
  • Andrei… - Respondió – Bien Mitsuki, adiós – Se despidió el
  • Adiós…
  • Recuerda; si necesitas ayuda cítame, yo te ayudare – Dijo Andrei colocando sus manos en el bolsillo y dando exageradamente la vuelta para volver salir de aquel lugar
El rostro de Mitsuki se tornó de color rojo, mientras observaba con grandes ojos a Andrei, parecía una especie de superhéroe. Mitsuki desato su mirada de él y abrió la gran puerta de su casa, la cual llevaba al jardín, el camino al mayor infierno… El hogar de su esposo.

domingo, 21 de junio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 4: La mujer del vestido blanco

Cruzo la calle, entro al enorme edificio, y tomando el ascensor subió a la azotea de este mismo. Era una Joven de unos veinte años, cabello negro, vestido blanco y pies fríos y descalzos.
La Joven dio vuelta su rostro, dos lágrimas caían de ellos
  • ¡No intentes detenerme! – Dijo ella - ¡No lo conseguirás! - Exclamo devolviendo la vista a la lejanía del camino
  • No he intentado nada… - Respondió Andrei – ¿Y realmente piensas lanzarte de allí?
  • ¡Sí!… ¡No aguanto más vivir en este mundo!
  • Conque si… ¿Eh? – Reafirmo Andrei – Entonces vamos, hazlo… Lánzate - Ella devolvió la mirada hacia Andrei, pero esta vez sorprendida
  • ¡Lo hare! ¡Ya lo veras! – Grito ella – Y no podrás detenerme – Sus pies descalzos se acercaron unos centímetros al precipicio y luego de unos momentos su cuerpo estaba balanceándose hacia adelante.
Un fuerte grito fue todo lo que se oyó… Su cuerpo estaba a punto de caer cuando de repente Andrei tomo su brazo y la sostuvo con fuerza
  • Dejaría morir a cualquiera que realmente lo quisiera … Pero nunca a alguien que después pudiera arrepentirse de ello… - Explico Andrei, las lágrimas de la Joven comenzaron a caer desde aquella altura
  • Ni siquiera me conoces… ¡No tienes manera de saber si me lamentaría!
  • Si… Tu mirada me lo dice – Exclamo Andrei subiéndola nuevamente hacia la Terraza… - Esos hermosos ojos, son los de alguien que teme morir, que solo intenta escapar de toda la mierda en este mundo – Ella quedo boquiabierta
Andrei termino de subir a la mujer, la coloco sobre el suelo y dijo:
  • Si intentas escapar de la mierda, llámame a mí – Dijo Andrei tocando su nariz contra la de ella – En ese momento yo te ayudare
  • Está bien… - Respondió silenciosa y tímidamente. El alejo su rostro del suyo y se puso de pie
  • Ahora vamos – Dijo el – Levántate
  • ¿A donde vamos? – Pregunto ella
  • Es obvio… No puedo dejar a alguien que intenta matarse, caminar por la calle sola… Te acompañare hasta tu casa
  • Está bien – Respondió ella con una pequeña sonrisa

sábado, 20 de junio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 3: Reunión en “Rocks”

Andrei y Hook se encontraban sentados en una de las muchas mesas del café “Rocks” Un café muy popular en la ciudad. Ellos se encontraban sentados uno frente al otro, Andrei con una tasa de nata en su mano, y Hook con un vaso de agua helada
  • Y bien… ¿Qué es lo que necesitas? – Pregunto Andrei
  • Necesito que acabes con Néstor Sánchez, dueño de la compañía competidora de la ciudad – Dijo Hook en tono cuidadoso – Hace ya varios meses viene superándonos las ventas
  • ¿Alguna especificación? – Examino el
  • No, no me interesa de qué forma… Solo acaba con su miserable vida – Explico Hook – Ahora… ¿Cuánto me cobraras?
  • ¿Para un trabajo de este tipo? – Curioseo - Cien millones – Dijo finalmente, luego de pensarlo un rato
  • ¡¿Cien millones?! – Exclamo Hook – ¿A qué viene ese precio? ¡¿Quién te crees que soy?!
  • ¡No! ¡Tu quien te crees que soy! – Dijo mientras se elevaba sostenía del cuello a Hook – Si no te gusta el precio entonces busca a otra persona – Exclamo mientras lo soltaba, prendía un pitillo y daba la vuelta para salir del lugar
  • ¡Está bien! – Grito Hook – ¡Te pagare los Cien millones!
Andrei volvió al asiento
  • Entonces trato echo… Si para el lunes no tienes el dinero listo, mejor despídete de tu vida… - Dijo apoyado en la mesa en que Hook estaba
  • Bien, tu encárgate de él, para el lunes tendré la plata – Dijo Hook finalmente
Andrei levanto su brazo y salió del lugar, dejando temblando a Hook en su silla y con un vaso de agua frente a él.
Andrei caminaba por la vereda, cielo azul claro, un radiante sol, miles de personas caminando de aquí para allá. Levanto la vista, edificios, grandes, enormes edificios… Y una persona a punto de caer sobre uno de ellos. La curiosidad invadió a Andrei, le interesaba saber porque aquella persona intentaba quitarse la vida.
Cruzo la calle, entro al enorme edificio, y tomando el ascensor subió a la azotea de este mismo. Era una Joven cica de unos veinte años, cabello negro, vestido blanco y pies fríos y descalzos.

viernes, 19 de junio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 2: El Día se acerca

Andrei se encontraba en su hogar, sentado en una silla de madera, observando fijamente la pantalla de su computadora, en la cual organizaba todos sus trabajos por hacer, cuando de repente sonó el teléfono.
Andrei estiro su brazo y lo tomo para contestar:
  • ¿Hola? – Dijo Andrei con su opaco tono de voz
  • Si, eres Andrei ¿Cierto?
  • ¿Quién habla? – Pregunto Andrei
  • Soy Hook, el dueño de Hook Corps (Compañía dedicada a la Tecnología)
  • ¿Que necesitas?
  • Quería contratarte para un trabajo, necesito que acabes con alguien - Respondió Hook
  • Bien, mañana nos encontramos en el café del centro, allí hablamos – Corto Andrei, lanzando el teléfono fuera de su alcance, como para que no volvieran a molestarlo.
Andrei volvió su vista hacia la pantalla y siguió trabajando, pero esta vez jugando con un cuchillo que había tomado de la mesa de al lado.
Mientras tanto, del otro lado de la ciudad, una Joven de unos veinte años se encontraba en su hogar. Acompañada de su marido, quien solo gritaba y golpeaba las paredes ya que su compañía había perdido dinero ese día.
Pero no solo era eso, la personalidad de este hombre era brusca y desagradecida, diariamente golpeaba a su mujer, obligándola a cocinar, limpiar y satisfacerlo. Si, su vida no era muy oportuna, pero en unos días todo eso acabaría.

jueves, 18 de junio de 2015

El Corazón de un Homicida Capítulo 1: Inicio

Era una noche fría y oscura, Andrei se encontraba en el tejado de una enorme casa en el centro. Cantidad de personas iban y venían debajo de él, pero no logran percatarse de que él estaba allí, su gran traje negro le permitía camuflarse en la noche. De pronto, pudo encontrar a su víctima entre toda la multitud, cabello negro, bigote y una gran barriga, era el jefe de una organización del lugar, donde se producían intercambios de armas ilegales.
Con sus ojos clavados en su víctima, Andrei espero a que llegara al punto adecuado, en otras palabras justo debajo suyo. El individuo caminaba sin preocupaciones, riéndose, acompañado de sus guardaespaldas y una joven chica que parecía solo interesarle el dinero. Pasaron cerca de dos minutos hasta que el hombre llegara al lugar, en ese momento, Andrei tomo su cuchilla y salto sin pensarlo dos veces. La filosa hoja del cuchillo había abierto una gran herida en el estómago de la víctima, haciéndolo caer al suelo, retorciéndose del dolor mientras el escapaba de la escena a gran velocidad.
Las miradas de las personas aterrorizadas y sus gritos de agonía, eso era lo que hacía tan divertido el trabajo de Andrei, era su razón de vivir.

martes, 16 de junio de 2015

CMCA? (FINAL) Capítulo 18: Revancha

Mi cuerpo se movió por sí solo, y cuando lo recupere, la barra de hierro se encontraba a solo centímetros de su cuello, el cuchillo de Noa se hallaba cayendo en el suelo. No pasaron más de tres segundos para que este cayera al suelo.
Todos quedaron helados, mi débil cuerpo había vencido en un instante a aquella bola de masa que pesaba cerca de cien y algo de kilos
  • ¿Ahora entienden? – Pregunto Klaus
  • Espera… Pu…Pudo ser solo suerte… Ahora iré yo – Dijo Alex
  • Adelante – Dijo Klaus con una sonrisa
Alex tomo un cuchillo que poseía en su bolsillo y se lanzó contra mí. Un solo golpe y mi barra se encontraba golpeando su débil hecho, mientras este derramaba un hilo de sangre de su boca. Klaus lanzo una risa, la furia consumió a Alex por completo, obligándolo a tomar su rifle y comenzar desde cero
  • Aun no acabo – Dijo mientras cargaba su armamento
Un fuerte ruido, Alex apretando el gatillo y la bala dorada acercándose hacia mí a gran velocidad. Mi barra se movió a la velocidad de la luz y logro detener la bala que viajaba hacia mi rostro.
Alex no se detuvo, nuevamente dio un paso hacia atrás y apretó el gatillo varias veces. Las balas rosaron mi cuerpo, pero no lograron darme, yo corrí hacia él y lanza el golpe. La barra de hierro golpeo el cañón de su rifle, cortándolo en dos y dejando caer aquel trozo en el frio suelo. El intento escapar, pero en ese momento mi barra dio un fuerte golpe en su pierna, haciéndolo caer ridículamente.
Alex había sido sometido a una golpiza de parte de quien hace unas horas se hallaba burlando
  • Es un monstruo… - Dijo mientras me miraba fijamente, pero en un tono muy bajo, el cual solo yo fui capaz de oír…
  • ¿Ahora entienden? – Pregunto Klaus. Todos estaban paralizados, sorprendidos. Aun peor que antes
  • El… Logro vencer a Alex… - Exclamaba Jessica sorprendida
Tomas se acercó a mí lentamente
  • ¿Dónde…? ¿Dónde aprendiste eso? – Dijo Tomas sorprendido
No entendía a que se refería, siempre había sido capaz de eso, nunca me había faltado habilidad con las manos. De repente y sin que pudiera responde Klaus me tomo de la remera y me tironeo contra una sala obstruida y lóbrega
  • Ahora Jimmy… Empecemos tu entrenamiento – Dijo Klaus para luego girar su rostro de forma repentina – ¡Ustedes no se queden allí! – Grito refiriéndose a los demás – ¡De seguro hay algo que hacer más que observar en el suelo!
Klaus tomo mi remera y nuevamente comenzamos a caminar lentamente hacia una habitación que se hallaba al final de un gran pasillo oscuro, ahí, en ese oscuro lugar, seria donde yo entrenaría, el lugar donde me convertiría en un verdadero atacante...

Continuará...

lunes, 15 de junio de 2015

CMCA? Capítulo 17: Tornando a la madriguera

Cuando llegue a la planta baja me encontré con que todos se hallaban sobre la furgoneta (Y Klaus sobre su motocicleta)
  • ¿Terminaste allí arriba? – Pregunto Jessica
  • Si, nadie vivo allá arriba – Explique
  • Igual aquí, volvamos a la base – Dijo ella
Yo me subí a la parte trasera de la camioneta y esta arranco.
Al llegar note un logo en la entrada, un logo que no había visto la primera vez (Una cruz con brazos sobre ella, o algo así) Quede mirándolo fijamente mientras la camioneta entraba lentamente al lugar
  • Es nuestro logo – Explico Tomas
  • ¿Nuestro logo? – Reafirme
La camioneta entro en la zona e inmediatamente se detuvo, para que luego todos comenzaran a bajar de ella. De repente Klaus se acercó por mi espalda
  • ¡Atención todos! – Grito el mientras sostenía mi hombro. Todos dieron vuelta sus rostros
  • ¿Qué sucede? – Pregunto uno de ellos
  • ¡A partir desde hoy, yo y Jimmy entrenaremos juntos! ¡No sé si serán días, semanas o meses! ¡Pero sé que hasta entonces irán ustedes a cumplir las tareas! – Explico, todos quedaron boquiabiertos, incluyéndome. Savia que entrenaríamos, pero no savia que tendríamos que suspender las misiones y menos que sería desde ese día
  • En… ¿Entrenar? – Pregunto Kai
  • Sí, me di cuenta de que Jimmy no es nada bueno con armas de fuego… - Sorpresa… Se escuchó decir sarcásticamente a Alex – Pero también me percaté de que su habilidad con armas blancas como; cuchillos o barras de hierro, es extraordinaria
  • De… ¿De verdad? - Dijeron todos
  • Savia que no me creerían, el cuerpo y la cara de Jimmy dice todo lo contrario… Parece una especie de débil renacuajo – Dijo lastimándome profundamente, aunque él ni lo notaba – Pero observen – Dijo – Noa… Toma un cuchillo
Noa tomo un cuchillo que se encontraba cerca de él, en el suelo. En cambio, Klaus estiro su mano con una barra de metal hacia mí…
  • Jimmy solo usara ese trozo de metal - Exclamo Klaus. Mis manos temblaban imparablemente– ¡Comiencen!  
El grito fue como la campana de un ring. Noa giro su cuello y corrió hacia mí, con el filo de su cuchillo en el aire y con una enorme sonrisa en su rostro. Arrojo un porrazo con su filoso cuchillo. Mi cuerpo se movió por sí solo, y cuando lo recupere, la barra de hierro se encontraba a solo centímetros de su cuello, y el cuchillo de Noa se hallaba cayendo al suelo. No pasaron más de tres segundos para que este se cayera al suelo.

domingo, 14 de junio de 2015

CMCA? Capítulo 16: Lo mío no son las armas de fuego…

El hombre salió impulsado contra el suelo. Yo apreté con fuerza el caño de hierro y comencé a golpear una y otra vez al hombre, el cual se encontraba derramando sangre a montones, con su rostro herido y maltratado, pero aun con esa mirada perversa.
Intento levantarse, pero yo lo golpee, arrastrando mi brazo de forma exagerada y sacudiendo todo su cuerpo en el acto. La sangre salpico en mi rostro y el hombre cayó muerto al suelo. Yo me levante, limpie mi rostro y gire mi cabeza para afirmar que Klaus estuviera bien.
Su rostro era el de alguien que había visto un monstruo u algo parecido. Su boca bien abierta a la par de sus grandes ojos, tapados por sus antiparras. Ambos terroristas se hallaban muertos con una cortadura en la cien cada uno
  • ¿Que fue eso? – Pregunto el
  • ¿De qué hablas? – Respondí
  • El manejo de esa herramienta, nunca conocí a alguien que fuera tan bueno manejando armas blancas…
  • ¿Bueno con armas blancas? – Confirme
  • Haber, toma uno de estos – Dijo largándome un cuchillo extremadamente filoso – Ahora atácame
  • No creo que sea buena id…
  • ¡Que me ataques!
Tome el cuchillo me lance sobre el como un león se lanza sobre su víctima. El cuchillo atravesaría el pecho de Klaus y acabaría con su vida, pero momentáneamente el bloqueo el golpe con otro cuchillo igual al mío que había tomado de su bolsillo. Mi cuchillo se desvió, pero el tiempo sobro para que volviera a lanzarlo contra Klaus, este lo esquivo e intento cortar mi brazo. Pero yo me percate de ello y tomando su muñeca con fuerza, patee su estómago y lo lance unos pasos hacia atrás.
Pensé que lo había eco, había logrado golpear a Klaus, pero al volver a mirar, me di cuenta de que el había esquivado el golpe, y que su puño se acercaba a mi rostro a gran velocidad. Un fuerte dolor y yo me encontraba apoyado contra la pared
  • Tienes algunos errores, aunque son mínimos – Dijo observándome – Jimmy, no quiero volverte a ver con una pistola en la mano, eso no es para vos. Es más, das asco en ello – Expreso el – Desde ahora manejaras cuchillos, y serás entrenado por mí para ello
  • Bien – Dijo medio confundido
  • Ahora ve y fíjate si queda alguna victima viva, yo estaré abajo, debo confirmar que todos estén bien
Me acerque a las personas que se encontraban en el suelo, todos muertos… Encontré una puerta de madera, entre en ella. Varios cuerpos (Cinco en total) de jovencitas de buen cuerpo, desnudas (Parecía haber sido quebrantadas) pero muertas… No, nadie quedo vivo… Es una pena…

sábado, 13 de junio de 2015

CMCA? Capítulo 15: Incompetencia

Entramos al edificio, las personas ardían en el fuego, la sangre de inocentes personas era derramada a montones por terroristas del Gobierno
  • Jimmy, acompáñame hacia allí, que los demás se ocupen de esta habitación – Dijo señalando una habitación a lo largo de un pasillo teñido de rojo
  • Bien – Respondí
Ambos tomamos nuestras armas y corrimos hacia la habitación. Esta era una gran sala de estar, con una gran escalera la cual suponía que llevaba hacia las habitaciones del hotel. Varias personas se encontraban amarradas con cuerdas, y lo peor de todo, todas ellas se encontraban sin ojos, solo con huecos negros los cuales no podías ni ver
  • Que desagradable – Dijo Klaus – Jimmy, cúbreme, subiremos…
Yo asentí y tome mis armas. De repente unas cuantas personas se asomaron con pistolas y metralletas en la barandilla de la escalera. Klaus grito mi nombre, intentando hacerme entender que debía cubrirlo: Apunte con mis armas e intente darle, dos y tres de ellos cayeron heridos al suelo, pero todavía quedaban unos cuantos a los cuales me era imposible darles.
Uno de ellos salto hacia Klaus y apuntando con su escopeta dio un disparo, la bala roso el rostro de Klaus, haciendo que este se enfureciera. Klaus tomo una cuchilla y corto el estómago de este, acabándolo en solo unos segundos.
Tomo su pistola y acabo con los otros tres de dos disparos, aun sin dejar de subir hacia los cuartos de arriba. Tome mis pistolas y lo seguí, frustrado ya que no había logrado hacer una simple petición como era cubrir a un compañero.
Mientras subimos varios de ellos se asomaban por la escalera, yo intentaba acabarlos, pero erraba y nuevamente Klaus debía hacerlo por mí. Llegamos a la tercera y última planta del edificio. Varios de ellos se encontraban golpeando y apuñalando a las pocas personas vivas que quedaban allí. La cuales gritaban desesperadas.
Klaus tomo su pistola y de unos cuantos disparos termino con la vida de cinco de ellos, los cuales trasgredían y magullaban a un par de muchachas. Pero aun tres quedaban con vida, aunque uno de ellos solo observaba (Parecía ser el mandatas) Todos lanzaron las miradas sobre nosotros. Dos de ellos corrieron tras Klaus, inculyendo al que solo miraba. Entonces ¿Que hacia el otro? Pues amigos míos, salió disparado contra mí, comenzó a castigarme con sus puños una y otra vez, dejando ambos ojos morados y una gota de sangre corriendo de mi boca.
Yo di un paso hacia atrás y golpee el rostro de este, haciendo que retrocediera unos pasos y luego se lanzara otra vez. Las armas pesaban en mi cintura, por lo que las tome y las lance al suelo. El largo una sonrisa y nuevamente interpuso su puño contra mi rostro. Yo no le di mucha importancia y otra vez escape de sus golpes.
Me percaté de que en una esquina, un caño de hierro duro se encontraba tirado. Mire al sujeto, él se acercaba corriendo hacia mí, yo me lance sobre el pedazo de hierro y sujetándolo con ambas manos golpee al hombre en la mandíbula.

viernes, 12 de junio de 2015

CMCA? Capítulo 14: La primera Misión

  • Debes mejorar tu técnica – Exclamo Alex aun apuntando a mi cabeza – Siendo sincero eres horrible manejando las pistolas… - Dijo finalmente ayudando a levantarme
  • Más bien tu eres realmente bueno en esto… - Respondí yo – No creo que sea mi problema, te aseguro que a cualquier otra persona la vencería fácilmente
  • ¿Realmente crees eso? – Pregunto – Sé que no me creas, pero solo use un cuarto de mi habilidad… Eres tú el problema, no intentes encontrar escusas tan penosas como esas….
Yo me levante me puse de pie y camine hacia mis pistolas, para luego agacharme y levantarlas y sacarles brillo con mi mano arañada
  • Por eso te digo, no creo que este lugar sea para ti… Klaus lo cree, al igual que Tomas y Jessica, pero yo creo que solo eres un estorbo – Explico
  • Lo siento… - Dije sin tener una respuesta valida
De repente una alarma comenzó a sonar y la puerta se abrió de golpe. Jessica entro a la habitación y dijo:
  • Vamos ambos, prepárense – Grito fuertemente y apurada – El Gobierno lanzó un ataque a unas cuadras de aquí… Sera mejor apurarnos – Para luego salir corriendo del lugar
  • Sera mejor que no estorbes… - Dijo Alex mientras salíamos de la habitación
  • Bien – Respondí
Ambos tomamos nuestras armas y corrimos hacia la furgoneta. El resplandor de la luz roja de la alarma, iluminaba mi rostro mientras me alejaba del edificio, montado en la parte trasera de la camioneta
  • Ahora Jimmy – Dijo Tomas sin quitar la vista de su rifle – En unos minutos llegaremos al lugar del ataque, dicen que esta vez es un hotel a unas cuadras de aquí – Explico – Apenas lleguemos tú ya tendrás tu arma cargada con estas balas – Me paso un bolso lleno de cartuchos con verdaderas balas, no de plástico, sino balas que realmente matarían
  • ¿Y qué debo hacer?
  • Tu sigue a Klaus, el me pidió específicamente que él quería tenerte como apoyo. Parece que quiere entrenarte - Exclamo Tomas
  • Bien – Respondí mientras cargaba mis armas y colocaba el bolso repleto de municiones en mi cintura
Momentáneamente la camioneta se detuvo, todos comenzaron a saltar de ella y a correr hacia un edificio que se encontraba en llamas. Klaus se acercó a la camioneta y me dijo:
  • Vamos Jimmy, apúrate
Yo coloque una pistola en cada mano y ascendí con la cabeza, para luego salir de la camioneta y comenzar a correr hacia el edificio.

jueves, 11 de junio de 2015

CMCA? Capítulo 13: Jimmy VS Alex

Caminamos hacia la sala iluminada, para luego entrar y observar que era enorme. Jessica dio la vuelta y desvió la mirada hacia mí;
  • Bueno… Este es el campo de practica… - Dijo ella – Aquí se realizan batallas, utilizando como munición balas de plástico. Hay mucho espacio, asique no creo que haya problema en cuanto a ello – Dijo ella. De repente alguien entro por la puerta, gire mi rostro, era Alex que caminaba hacia nosotros – Hoy practicaras con Alex. Tendrás una rápida batalla y veremos cómo te va…
  • Está bien… – Conteste
  • ¿Tienes idea de cómo manejar una de esas? – Pregunto
  • Si, más o menos – Respondí yo
  • Bien, ahora ¡Empecemos! – Dijo mientras salía de la habitación
Alex saco su metralleta y largo una pequeña sonrisa
  • Bien Jimmy ¿Estás listo? – Pregunto él. Yo observe los cartuchos de ambas pistolas, los dos estaban cargados al tope, con balas de plástico como ella había dicho hacia unos minutos
  • Claro – Afirme yo colocando los cartuchos nuevamente en posición
Tome ambas pistolas con mis manos y di unos pasos hacia atrás. Alex salió disparado contra mí, cargo su armamento y apretó el gatillo. Un par de balas salieron expulsadas del cañón, pero por suerte ninguna logro golpearme. Él se colocó de pie y dando un gran salto comenzó a correr a su derecha, aun con su temible sonrisa.
o levante las pistolas, eran más pesadas de lo que pensaba, intente apuntar a Alex, pero la mira se movía demasiado, mi pulso no era nada bueno. Finalmente cerré mi ojo izquierdo y largue unos cuantos disparos.
Todos fueron errados, o más bien, era como si él nunca hubiera estado allí, ya que no lograba verlo, y menos sentía su presencia
  • Por aquí… - Dijo alguien, di la vuelta
El cañón apuntaba a mi nariz, di un gran salto hacia atrás e intente correr lejos de él. Pero luego de unos segundos corriendo, mire hacia atrás, para confirmar que el siguiera allí, pero no, el ya no se encontraba allí, más bien ni cerca de su posición.
Alguien toco mi hombro, di la vuelta y como ya me esperaba, él se encontraba a mi lado, con su metralleta apuntando a mi pecho, nuevamente intente escapar, pero no tuve suerte. El apretó el gatillo y varias balas golpearon mi cuerpo descubierto.
Dos, tres segundos mi pecho estuvo siendo apretado, como si alguien intentara cortar con mi vida asfixiándome, pero ese dolor desapareció luego de un momento. Levante la mirada, el puño de Alex se acercaba a gran velocidad hacia mi rostro, mi cuerpo salió impulsado contra el suelo, haciendo que mis brazos y piernas se enrojecieran y comenzaran a arder.
Ambas pistolas cayeron al suelo y salieron arrastradas fuera de mi alcance, intente agarrarlas, pero Alex ya me había derrotado, su cañón se encontraba asentando mi cabeza.

miércoles, 10 de junio de 2015

CMCA? Capítulo 12: Si un atacante quieres ser... Un buen armamento debes tener...

  • Yo me llamo Jessica – Explico la Joven – Él es Kai – Dijo mientras señalaba al chico de chaleco – Él es Noa – Refiriéndose al Grueso – Y finalmente… él es Alex (Con una obvia referencia a que se trataba del flaco y alto)
  • Yo me llam…
  • Ya lo sabemos… Jimmy ¿Verdad? – Dijo Alex – Tomas nos dijo todo sobre ti… - Mire con cara de odio a Tomas, instantáneamente el dio vuelta el rostro, intentando evadir la culpa – Ahora Jimmy… Necesitaras un arma si piensas unirte al grupo – Dijo mientras me observaba
  • ¿Un arma? – Pregunte
  • Si, cada uno tiene su propia arma… Eso depende de que tan bien te manejes y la comodidad de cada uno… -
Todos tomaron cada uno la suya; Tomas poseía el rifle que ya varias veces había visto, Jessica tenía dos pistolas plateadas que le iban muy bien con su ropa negra. Alex cargaba una gran ametralladora, en cambio Noa tenía un lanza explosivos, el cual podía cargar con facilidad aunque pareciese imposible. ¿Y Kai? Kai aún no dejaba ver su armamento, estaba apoyado contra una pared, con su cabello tapando sus ojos y con sus manos en sus bolsillos. Una pose bastante genial debo aceptarlo.
  • ¿Y yo que instrumento tendré entonces? – Curiosee
Jessica se quedó mirándome como tonta durante unos segundos mientras pensaba en una respuesta;
  • No lo sé… No pareces ser del tipo que manejaría un rifle, y menos armamento pesado… - No savia como tomar eso – Creo que ya lo tengo, lo que podrías manejar… - Dijo para luego dar la vuelta y caminar hacia una habitación oscura.
Yo la seguí por detrás, como un sabueso sigue a su dueño. Entramos en un cuarto, Jessica encendió la luz, miles de muebles y repisas repletas de armas y municiones, igual de grasiento y sucio que la habitación en que Klaus y los demás se encontraban
  • Ven – Exclamo ella
Yo me acerque lentamente. Ella dio la vuelta, sostenía dos pequeñas pistolas, acompañadas de un cartucho cada una;
  • Un par de Walther P99… - Dijo ella orgullosa de su hallazgo. Yo acerque mis manos y las tome – Creo que te vendrían muy bien…
  • Son cómodas… - Dije en voz baja
  • Claro que si… - Dijo ella – Ahora ven, probémoslas…- Ambos comenzamos a caminar hacia una sala bien iluminada y de suelo blanco que se hallaba justo por detrás de la que me encontraba.