sábado, 15 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 49: Amada joven

Touma colocó la frene en alto mientras miraba hacia donde hace segundos Kou se hallaba. Un suspiro, Touma cerró sus ojos y dio la vuelta:
  • ¿Touma? – Se oyó de inmediato
Touma abrió sus ojos y una lagrima viajó por su rostro. Ai, su amada pareja, se hallaba allí, con su viejo uniforme del escuadrón, tan apretado como siempre, dejando a la vista cada curva que existiera en su cuerpo. Su cabello negro como el carbón y tan largo que tocaba su cintura.
Un paso al frente, la mujer comenzó a acercarse lentamente con una sonrisa en su rostro. Touma se dejó caer contra el suelo y las lágrimas comenzaron a formar un lago bajo él. De repente grandes llamas blancuzcas rodearon a la joven, sus ojos se tornaron brillantes y dos grandes alas surgieron de su hermosa espalda. Una filosa y larga espada se posaba en sus manos y su forma de semi-ángel volvía a surgir.
Touma agachó su cabeza y miró al suelo:
  • ¡Touma! ¡Levántate! ¡Debes acabarla, no importa si es ella! – Exclamó Nicolas, desde el mundo astral, intentando hacerlo entrar en razón - ¡Debes matarla!
De repente Touma apareció en el mundo astral y miró fijamente a su compañero:
  • ¡No lo haré! ¡No mataré a Ai! – Respondió con pujanza
  • ¡Ella no es Ai! ¡Tan solo es una ilusión! ¡Se trata del mismo demonio que anteriormente enfrentaste plasmado por tus compañeros!
  • ¡Te he dicho que no lo haré!
  • Entonces no queda más opción… Si no lo haces tú, tomaré el control de tu cuerpo, Touma…
Touma, enfurecido, materializó una enorme cadena que en un abrir y cerrar de ojos enredó al ser, inmovilizándolo completamente.
Ai se colocó de pie frente a Touma, y al instante la espada en sus manos se movilizó, abriendo un gran tajo en su brazo izquierdo. La sangre comenzó a gotear a la par de las lágrimas de Touma, quien siquiera podía observar la escena con firmeza.
Un paso al frente, Ai tomó a Touma del cuello con fuerza y lo elevó en el aire:
  • Te he extrañado, Touma… - Dijo el con una dulce sonrisa
Las lágrimas comenzaron a caer aún con más fuerzas. Ai lanzó el cuerpo de su amado y este salió disparado de inmediato. Su cuerpo golpeaba una y otra vez contra el suelo cuando el viaje acabó.
Su cuerpo se hallaba en un estado que podría ser descripto como lamentable. La sangre lo empapaba por completo y siquiera tenía fuerzas para colocarse de pie, tan solo miraba al firmamento, sin dejar de sollozar y estando en una posición vergonzosa.
Nicolas alzó la vista:
  • ¡Touma! ¡No voy a dejar que nos mates a ambos! ¡No puedes hacerlo! – Exclamaba Nicolas
  • ¡Cállate! – Respondió él
Nicolas, en un estado de locura y de ira incontrolable, frunció el ceño. De inmediato una gran aura comenzó a rodearlo y la cadena comenzaba a fragmentarse:
  • ¡No voy a dejar que esto acabe así! – Exclamó, de repente la cadena estalló en mil pedazos y Nicolas se liberó - ¡No voy a dejarte hacerlo, Touma!

No hay comentarios:

Publicar un comentario