Touma alzó su brazo en señal de ataque y los centenares de clones se embalaron todos juntos contra Ritter. El segundo alzó la vista, era una enorme masa movilizándose en su contra, no podría con todos, eran demasiados y él lo sabía. El primer ser alzó su puño y lanzó el golpe, Ritter esquivó el ataque y pateo su espalda, haciéndolo caer. El siguiente venía por encima, con una bola de energía en sus manos y a punto de hacerla estallar contra él. Ritter lanzó un vistazo, abrió su ojo y este se tornó brillante, de inmediato el ser desapareció sin dejar rastro.
Lanzó un vistazo, los enemigos seguían llegando desde todos lados. Dio la vuelta, de inmediato el puño de uno de ellos impactó contra su mentón, el cuerpo de Ritter se alzó unos metros en el aire y abatió de espalda. Sin esperar más, el segundo abrió nuevamente su ojo y reapareció al límite de la multitud, para entonces ponerse en posición.
Los clones dieron la vuelta y colocaron la vista sobre Ritter. Nuevamente, dieron un paso al frente y se lanzaron al ataque. Ritter, a la defensiva, comenzó a bloquear, esquivar y hacer desaparecer a sus oponentes, recibiendo, cada tanto, algún que otro golpe que castigaba a su cuerpo. El segundo dio la vuelta, intentando tomar aire y con la guardia aún en alto. De repente una sombra lo cubrió por completo, alzó la vista, una magna bola de energía caía del cielo a una velocidad impresionante. Sin otra opción, Ritter abrió su ojo y desapareció. Los clones volvieron a dar la vuelta cuando Ritter surgió justo frente a ellos. De inmediato, sus manos comenzaron a tomar con fuerza el cuerpo de su oponente, arrastrándolo hacia la multitud, quien lo sometía con pujanza.
Ritter abrió sus ojos, la luz no llegaba hasta sus ojos y no era capaz de ver nada por los cuerpos apilados por encima de él. De repente los rayos comenzaron a entrar, os cuerpos se desmaterializaban y formaban, en el cielo, millones de pequeñas bolas que se posicionaban en torno a Ritter. El segundo se colocó de pie y alzó la vista, las bolas comenzaron a dispararse a una velocidad monstruosa hacia el mando, quien otra vez, como ya era costumbre, abrió su ojo y retornó a unos metros de la lluvia.
Ritter agachó su cuerpo un tanto cuando una filosa rozó su vientre. Ritter esquivó el ataque y lanzó un vistazo, Touma se hallaba allí frente a él, con una espada en sus manos y aun manteniendo la enfermiza sonrisa:
- Pudiste acabarme… Cuando ellos se acoplaron por encima de mí… Lo sabes… - Explicó Ritter – Déjame decirte que perdiste tu oportunidad, no habrá otra como esa…
- ¿Dices que no? – Preguntó Touma, para entonces revolotear con su espada un momento y lanzarse al ataque - ¡No me subestimes!
La filosa fue bloqueada por las filosas garras de Ritter, quien había logrado bloquear el golpe. Ritter alzó su pierna y lanzó una patada que Touma logró esquivar y nuevamente atacó. Un pequeño tajo se abrió en el cuello del segundo, quien justo a tiempo lograba evadir el golpe.
Touma dio un paso atrás y de inmediato Ritter se trasportó por detrás de él. Las garras salieron disparadas y se clavaron en el brazo izquierdo del caballero. Touma dio la vuelta y nuevamente ambos contrincantes comenzaron a chocar filos, mientras Ritter se trasportaba de un lugar a otro y Touma lograba adivinar sus posiciones.
En ese momento Touma lanzó un golpe hacia el mando, quien lo esquivó y pateo el vientre de Touma con fuerza. El cuerpo del humano se alzó en el aire y salió disparado. Ritter tomó impulso y lo siguió por delante.
Sus garras estaban a punto de despedazar el cuerpo de Touma en el aire cuando Ritter sintió algo por detrás. Dio la vuelta aún en vuelo, uno de los clones, con una filosa cuchilla en su mano derecha, ansiaba penetrar la piel de Ritter y acabar con su vida sin que este se diera cuenta. De inmediato, Ritter, abrió sus garras y partió al enemigo en dos:
- ¡Caíste! – Gritó Touma de inmediato

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