El sol se alzó en el firmamento y la mañana llegó con rapidez. La búsqueda realizada por los hombres de Touma no había dado datos relevantes y el grupo dirigido por Adham acababa de llegar a la fortaleza. Adham ingresó en el lugar, los escombros formaban pequeños montes por los que había que andar. El cuerpo militar, exhausto, se hallaba fuera del lugar, descansando luego de tal viaje:
- Entonces… ¿Has pensado en que debes hacer? – Preguntó Adham a Touma. Ambos se hallaban en la habitación antes ocupada por el tercero
- Tengo todo planeado, ya está todo listo, podríamos partir ahora mismo, pero hay un problema…
- Así es, todos están demasiados cansados y heridos por la última batalla… Algunos casi pierden la vida en combate, tienen suerte de estar de pie en este momento…
- ¿No hay ningún médico que pueda ayudarnos?
- Si, lo hay, pero sus habilidades no son demasiadas, no podría curar tales heridas…
- Maldición…
Touma dio la vuelta y golpeo con fuerza el muro del lugar:
- Entonces tendremos que esperar… Mínimo una o dos semanas, es demasiado tiempo… - Explicó - ¿No hay alguna otra solución?
- A decir verdad, yo podría ayudarlos… - Dijo alguien
El humano dio la vuelta, el Mayabi y Adham se hallaba postrado en su hombro y miraba al caballero fijamente:
- ¿Qué dices? – Preguntó Touma
- A juzgar por la conversación entre Adham y tú hace unas noches puedo suponer que tú entiendes lo que es un Mayabi y lo que nuestra raza es capaz de hacer, asique voy a ir a mi punto… - Explicó – La regeneración que nosotros poseemos y adquieren los individuos pactados, yo soy capaz de afectar a otros, sin necesidad de pactar…
- ¿Pueden afectar a otros? ¿Entonces puedes curarlos?
- En efecto, tan solo necesito originar un Mizaru, soy parte de la minoría Mayabi que es capaz de hacerlo…
- ¿Y serás capaz de curarlos a todos? – Preguntó Adham, algo molesto por enterarse en el momento de aquella asombrosa capacidad
- Creo que así es…
Touma alzó la vista, dio la vuelta y tendió la mano hacia la criatura:
- Entonces no hay que esperar más, hazlo… - Dijo Touma
El ser dio un pequeño salto y abatió contra el suelo, para entonces tomar colocar su mano en su boca retirar un gran bastón de madera de ella. La punta del bastón tocó el suelo y un enrome circulo se formó a sus pies. Unas llamas verduzcas se alzaron en el aire y un abrir y cerrar de ojos estas rodearon a Touma.
Touma lanzó un pequeño grito, las llamas se retiraron y dejaron caer a Touma. Touma se hallaba recostado en el suelo cuando alzó sus manos y lanzó un vistazo, sus heridas habían sido completamente recuperadas por el Mayabi. Touma lanzó una sonrisa y se colocó de pie:
- Bien, vayan afuera, creo que a esa velocidad seremos capaces de estar listos mañana por la tarde, ¿Cierto?
- Así es, ese tiempo sería acorde a mi poder…
- Entonces no hay nada que hablar, comencemos…

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