lunes, 5 de septiembre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 13: Reverencia

Los tres caminaban uno al otro, paso a paso, con sus manos abiertas y la vista al frente:
  • Aquí es… - Exclamó Augusto
En el momento, Touma y Nicolas alzaron la vista, una gran montaña los esperaba al frente, con una enrome entrada que les abría paso a su interior. Un agrio olor se percibía, la obscura tierra, la madera negra y un cielo completamente blanco; tonos tristes recubrían el paisaje por completo. Touma y Nicolas quedaron boquiabiertos:
  • Todo ha cambiado… - Dijo Nicolas entre labios
Touma lanzó un vistazo sobre Nicolas, intentando recordar si en algún momento aquel ser había actuado de tal manera. Augusto dio un paso frente:
  • Bien, vamos, será mejor entrar…
Augusto se arrimó a la enorme entrada. Colocó su palma en ella y de inmediato dio un pequeño empujón. Pasaron un par de segundos hasta que la entrada se abriera frente a ellos. El trío ingresó en el lugar.
El sitio era enrome, de un color metálico, repleto de seres oscuros que por doquier se reunían a otros:
  • ¡Jefe! – Se oyó - ¡Regresó!
Todos comenzaron a pararse de pie y dar una mirada hacia su cabecilla, quien ingresando en la habitación lanzaba una sonrisa a sus compañeros. De inmediato alguien surgió a su lado: un ser5 oscuro, vestido con extraños ropajes blancuzcos, un gran bastón de madera que sostenía con sus manos, sus ojos tono bergamota y portando un pequeño ser a sus hombros, un mayabi:
  • Bienvenido devuelta, jefe… No esperábamos su llegada, sentimos la desorganización que ante usted se presenta…
  • Adham, ya te he dicho que no es necesaria tanta formalidad… En vez de eso… - Augusto se dirigió hacia Touma y Nicolas y los tomó de los hombres - ¡Saluden a nuestros invitados! ¡Touma Hamada, el caballero oscuro y Nicolas, uno de los cinco fundadores!
Augusto se colocó frente a ambos y se agachó al instante:
  • Aún no les he agradecido su ayuda… Realmente les agradezco, siéntanse como en su casa…
Touma y Nicolas levantaron la vista. Todos en el lugar se arrodillaban y los observaban con calma.

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