miércoles, 16 de marzo de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 106: Un tormentoso poder

Mukamoto abatió sobre el suelo. Un charco de sangre empapó el lugar. Alzó la vista, metros arriba, el cilindro caía a una velocidad monstruosa, y no tendría la suerte para salvarse de aquello:
  • ¡No puedo morir aquí! – Se decía Mukamoto - ¡No puedo dejarlo ir! ¡Debo vencerlo!
Un formidable chorro de agua se levantó con pujanza y el cilindro cayó en pedazos. Mukamoto se levantaba entre la corriente y reviviendo de su último respiro colocaba la vista en su objetivo, quien se hallaba varios pisos arriba. Un grito, Mukamoto se unió a la corriente y en un instante se alzó en el aire, llegando hasta el lugar indicado, donde Kaurobo observaba sin poder creerlo.
Una sonrisa, una pequeña y casi actuada risa, Kaurobo tomó sus guadañas y luego de dar un paso se lanzó hacia Mukamoto. Mukamoto se colocó frente a él, y al instante miles de regazos de agua comenzaron a salir disparadas hacia Kaurobo.
Uno por uno, Kaurobo bloqueaba y esquivaba cada uno de los chorros lanzados contra él, utilizando toda su fuerza en la atajada y exponiendo a sus armas a una inevitable destrucción. Mukamoto dio un paso, alzó una de sus espadas y realizó un corte. De inmediato un lazo de agua golpeo el pecho de Kaurobo. Su cuerpo era arrastrado hacia atrás, la fuerza era demasiada, aquella tormenta tenía una potencia monstruosa, no podría resistirlo.
Un muro en alto, Kaurobo alzó una pared, abrió un hueco en el suelo y se lanzó a la siguiente habitación. Una caída firme, varios pasos y un enorme ruido cubrió el lugar. Una catarata de agua caía desde el hueco, el muro había caído en pedazos y nuevamente los lazos de agua salían tras él:
  • ¡Mierda!
Mukamoto se dejó caer al suelo y al instante relanzó hacia Kaurobo. Un corte en su cuello y el siguiente en su abdomen, dos grandes heridas se abran en su cuerpo. Mukamoto dio un salto, seguido por un fuerte remolinete y un golpe en su rostro. El cuerpo de Kaurobo salió lanzado, destruyendo varios pisos por debajo y aun sin escapar de la corriente.
Los escombros comenzaban a caer sobre él, Kaurobo se levantaba con ligereza y escapaba del lugar, intentando desaparecer completamente, materializando muros y habitaciones para detener el paso del abominable ataque de Mukamoto, pero era imposible, era traspasado y derrumbado con facilidad por aquel maremoto. Kaurobo dio la vuelta, a lo lejos, Mukamoto observaba fijamente, con sus siete espadas sujetadas una a la otra y siguiendo el camino de la destrucción. Desesperado, plasmó una gran escalera que comenzó a transitar al instante, haciendo caer cada uno de los escalones ya caminados y dejando a Mukamoto fuera de su alcance.
Piso tras piso, paso tras paso, Kaurobo subía con rapidez más y más, hasta finalmente llegar a su destino, el techo de la construcción, a más de cien metros sobre el suelo y sin rastro de llegada.
Su respiración se hacía cada vez más y más fuerte, miraba hacia todos lados, intentando estar en todos lados, pero era imposible. De repente una fuga en el lugar, un pequeño chorro de agua se convirtió en un tormentoso rio que se alzaba en el suelo y caía ocupaba todo el lugar. Kaurobo quedó paralizado, Mukamoto caminaba lentamente hacia él, intentando atraparlo de una vez por todas.
Un momento de desesperación. Kaurobo abrió un hueco en el lugar y nuevamente se dejó caer un piso bajo él. Mukamoto lo siguió. Kaurobo corría a una velocidad impresionante por el cuarto, Mukamoto seguía lanzando lazos de agua que golpeaban e inundaban el lugar. Un salto, Kaurobo abrió una enorme ventana delante de él y saltó en el momento.
No pasó más de medio segundo, Mukamoto se arrimó al ventanal, el cual fue cerrado al momento. Grandes bolas impactaban contra el edificio, haciendo caer la estructura y derrumbándolo con fuerza. Kaurobo caía al suelo, mientras observaba el acontecimiento, lo que él había provocado, la construcción y la destrucción de su misma creación, los frutos de su enorme poder, había logrado deshacerse de un poderoso enemigo.
Kaurobo aterrizó en la superficie, lanzó un vistazo sobre el lugar aun en destrucción. Dio la vuelta e instantáneamente comenzó a escapar…

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