jueves, 31 de marzo de 2016

Relato de un Imperio Capítulo 7: Acorralados

Un estallido tras otro, las balas impactaban contra el armazón de los autos, haciendo estallar las ventanas desde ambas veredas. Un chorro de sangre, posteriormente una caída y el rebote de una pistola en el suelo, esto se repetía cada vez que uno de ellos caía. La camisa encastrada en sangre, la familia del lado oeste se defendía del repentino ataque de los Maderos, vecinos territoriales y enemigos desde un comienzo.
Media docena de autos había acorralado ambos vehículos de la familia del lado oeste, comenzando un ataque a media jornada e impidiendo su paso ya hacía más de una hora. Los disparos seguían sonando, solo cinco miembros del lado oeste batallaban contra decenas de personas, armadas hasta los talones y siendo identificados por su siempre camisa blancuzca.
La cabeza de la familia, Riugato Valdamone, era asistido por su mano derecha, John Cortez, quien cuidaba en todo momento de su jefe. Eran tiempos duros para la familia, y esta guerra no era algo nuevo, venía desde hace meses que la familia Maderos intentaba tomar su territorio. Esto dejando de lado la crisis económica y una reciente masacre en su territorio de parte de la milicia. Todo esto sumado al endeudamiento del grupo.
Riugato, quien tampoco se hallaba en perfecto estado hablando de salud, gatillaba su pistola una y otra vez, haciendo caer uno, dos y luego tres de sus enemigos, quienes salían de sus refugios y lanzaban un ataque cara a cara, Esto solo para encontrarse con una penosa y hasta cómica muerte.
De repente una sirena comenzó a sonar en las cercanías:
  • ¡Rápido! ¡Acaben con todos y escapemos ya mismo!
Exclamo John, para en ese momento ponerse de pie, acabar con un par de contrarios y subirse con rapidez a su vehículo en pésimo estado. El motor se encendió de inmediato, y fuera del él todos los refractarios fueron consumados. El vehículo comenzó a moverse y segundos después giraba en la esquina de la calle.
Por detrás, el segundo auto de la familia seguía su paso por la calle, siendo perseguido a la vez por una patrulla que más por detrás hacía sonar la ya conocida sirena. Un disparo, el oficial salio por la ventana y presionó el gatillo. De inmediato la bala atravesó la ventana del segundo vehículo, haciendo saltar miles de fragmentos de vidrio.
El conductor, desesperado por el desastre en que se hallaban envueltos. Giró con rapidez, tomó su pistola y siguió el juego del policía. Un disparo en el parabrisas de parte del pistolero. El oficial se colocó en posición y segundo después una bala perforaba la frente del conductor. El vehículo dio un brusco giro y estalló contra uno de los muros:
  • Perdimos a Martin… - Exclamó Riugato

miércoles, 30 de marzo de 2016

Relato de un Imperio Capítulo 6: Descontrol

Paso tras paso, se podía notar la furia en sus ojos, Eric marchaba a paso ligero hacia el salón de Paul y George, quienes desconocían pero conseguían recelar de su enojo. Un fuerte golpe, la puerta se abrió de dos de un momento a otro. George dio la vuelta y sus ojos quedaron completamente abiertos:
  • ¡¿Que mierda hiciste?! – Exclamó Eric antes de lanzar el golpe y hacer caer a Paul de su asiento
El puño de Eric impactó contra la mejilla del chico, quien de inmediato rodó por el suelo. El silencio reinó en la habitación, todos observaban aquella extraña e incomprensible escena:
  • ¡¿Acaso entiendes en el problema que nos has metido?! – Repitió Eric antes de cerrar su puño. De repente William surgió por detrás e frenó un segundo porrazo
Eric giró su cabeza, comprendía claramente lo que William intentaba decir. El salón repleto de alumnos y decir públicamente que Paul había hecho estallar un edificio, y más importante, la edificación de la ALH, no sería nada bueno, tanto para él como para sí mismo. Eric suprimió de inmediato el apetito de un segundo golpe y dio la vuelta.
Paul se levantaba con lentitud del suelo, fregando una y otra vez la marca del puño:
  • ¿Qué tienes? – Inquirió Paul – ¿De qué problema estás hablando?
  • ¿De qué…? – Chinchineo Eric, para entonces, frenético, tomar del cabello al chico y aproximarse a su oído – Es claro que estoy hablando de la detonación
Paul se alejó unos pasos y lanzó una mirada sobre Eric:
  • ¿Entonces lo sabes? – Dijo Paul para entonces lanzar una sonrisa – No te preocupes… Ninguno de los dos tiene problemas… - Expresó templado – Y ya que estamos en eso, necesito tres más de esa
  • ¡¿Tres más?! ¡¿Acaso me estas jodiendo?!
  • Así es, necesito tres más para que el plan funcione como lo planeo…
  • ¡¿Un plan?! ¡¿De qué estás hablando?!
  • Ya te lo dije, esa es mi parte, tú solo debes tener tres más de estas y listo, todo acabará…
Eric lo pensó un momento y segundos después la respuesta llegó a su cabeza:
  • Está bien, pero luego todo acabara…
  • Dalo por hecho…
Eric giró con rapidez y medio furioso medio relegado se marchó del lugar. William, quien observaba lo sucedido metros por detrás, pegó una mirada sobre Paul y lo observó con cuidado:
  • Recuerda que esto no es un juego, debes saber que si llegamos a tener problemas gracias a ti, entonces puedes olvídate de estar vivo… - Dijo él, para entonces ir tras Eric

martes, 29 de marzo de 2016

Relato de un Imperio Capítulo 5: Aquella sonrisa

Un incontenible estallido, las llamas arrasaban piso tras piso haciendo estallar cada una de las ventanas y aterrando a la multitud delante de la edificación en llamas. Autos y camiones se acercaban a gran velocidad al lugar, abriendo paso con sus feroces sirenas y quemando llantas a través del lugar.
Una montaña de humo se desprendía en el cielo y hacia arder las pupilas de todos. Miles de cámaras filmaban y reportaban el acontecimiento, la estructura de la ALH había sido arrasada y completamente incinerada hace tan solo minutos, dejando en su haber varios heridos que pasaban junto a la edificación en el momento de la explosión:
  • ¡El edificio de la ALH ha sido completamente destruido! ¡El único poder constituyente y representativo de este país devastado ha sido completamente destruido hace tan solo media hora! – Gritaban los reporteros, preocupados y aterrados por el suceso – Por suerte la explosión ocurrió fuera de horario de trabajo, por lo que ningún trabajador ni civil ha muerto.
El brillo de sus ojos reflejaba las últimas llamas que se alzaban desde los ventanales. George observaba a su compañero de clase fijamente, pávido por lo que aquel chico acababa de hacer; había tirado abajo las esperanzas de un país entero, pero aquella sonrisa dentro de él seguía sonando, seguía allí.
Un último chorro de agua se alzó en el aire, extinguiendo el último brillo de luz en la estructura. Paul dio la vuelta y colocó sus manos en ambos bolsillos de su pantalón:
  • Vámonos de aquí… - Exclamó Paul, para en ese momento comenzar a alejarse del lugar
George miró al chico un momento, y luego, aunque temeroso, siguió su paso. Ambos se alejaban de la escena del crimen, del desastre que horas antes Paul había comenzado, solo con colocar aquel infernal aparato junto al lugar, solo con tomar aquellos planos, en aquel momento todo había comenzado, y todo sería peor de ahora en adelante. Un vistazo, George lanzó una ojeada sobre el rostro de Paul, aquella sonrisa, él lo sabía, seguía allí…

lunes, 28 de marzo de 2016

Relato de un Imperio Capítulo 4: Pedido


Un país decaído. Sofocado por desastres tanto políticos como económicos. Hundido en la miseria y la guerra. Endeudado con su país vecino, estos han decidido abordar en él y obrar su deuda con las vidas de sus habitantes, tomando total libertad y poder sobre el país. Cinco años después del ataque la guerra se generalizó en todo el territorio, la milicia de los países endeudados acaban con millones de personas por día. El crimen organizado crece cada vez más y bandas de todo el país luchan por encabezar el lugar, siendo, a la vez, dirigidos por la cabeza de la milicia enemiga.
Paul descansaba sobre su pupitre muy plácidamente, la algarabía en el aula se volvía nula de inmediato al cerrar sus ojos, colocar su mentón sobre sus brazos y estos sobre su cuaderno:
  • … Paul… Paul, te buscan… - Oyó Paul repentinamente
El chico abrió uno de sus ojos y lanzó una mirada sobre el emisor. George exclamaba la llegada de Eric y William a la sala, quienes se arrimaron de inmediato hacia Paul y frenaron junto a él:
  • Aquí está tu pedido… - Dijo Eric, para entonces levantar un bolso de cuero y lanzarlo sobre el banco de Paul
Paul aproximó su mano hacia la bolsa y pegó una vertiginosa ojeada. De un momento a otro una sonrisa se desprendió en su rostro:
  • Ahora dime, ¿Para qué lo quieres? – Preguntó Eric
  • ¿No te lo dije ya? Ese es mi problema, lo sabrás cuando llegue el momento
  • ¿Y eso? ¿Qué significa? – Curioseo al instante – Da igual, pero no me traigas exorbitantes problemas. La milicia ya ha puesto la mirada sobre mi primo y tengo demasiadas complicaciones
El chico dio la vuelta, y acompañado de William se retiró del curso. Paul tomó el bolso, lo colocó junto a su pupitre y nuevamente cerró sus ojos:
  • Te diré lo mismo que Eric, no traigas demasiados problemas… - Expuso George observando a ambos aislarse del lugar
  • No te preocupes… No habrá ningún problema

domingo, 27 de marzo de 2016

Relato de un Imperio Capítulo 3: Planos y anotaciones

  • ¿Una bomba?
Eric alejó su mirada del cuaderno y rápidamente la levantó hacia Paul, quien observaba con detalle sus planos y sus notas. Un desesperado movimiento y Eric se avalanchó sobre él, para entonces dar contra el muro y percatarse de que Eric lo había escarnecido:
  • Dime Eric… ¿Acaso no es ilegal poseer planos de una bomba? – Exclamó Paul con una pequeña mueca en su rostro, sabiendo que como él decía, así era
Eric frunció el ceño y de inmediato cerró sus puños, preparado para en cualquier momento lanzar un puñetazo contra Paul. Un rechinido, el constante ruido del teclado se detuvo y William giró al instante. Sus miradas se cruzaron y William negó ligeramente con su cabeza. Los ojos de Eric se volvieron hacia Paul:
  • ¿Qué quieres? – Preguntó Eric
  • Una de estas… - Respondió Paul señalando la enorme hoja
  • ¿Para?
  • De eso me ocupo yo… - Dijo con prisa
Eric retiró su mirada un momento y nuevamente la clavó sobre William, quien, de nuevo, con su cabeza dio permiso a Eric:
  • Bien… Tenemos un trato – Dijo Eric de mala gana
Paul lanzó una sonrisa de oreja a oreja, dejó caer los papeles sobre el suelo, desparramándolos completamente y caminó hacia la puerta:
  • ¡Bien George! ¡Es hora de marcharnos!
  • Pero aun no terminamos con el trabajo…
Paul dio la vuelta y miró a su compañero:
  • Estoy seguro de que ambos tienen mejores cosas que hacer…

sábado, 26 de marzo de 2016

Relato de un imperio Capítulo 2: Cuando todo inició

El joven miraba fijamente el espejuelo, las gotas caían una tras otra sobre él y regaban la superficie, distorsionaban la imagen. En su salón el ruido era abundante, los niños chillaban vigorosamente, su profesora remachaba las frases trazadas en el texto:
  • … Paul, Paul… - Escuchó de momento
El joven volteó su rostro, George, su compañero lo miraba firme:
  • ¿Qué quieres? – Preguntó el Joven
  • ¿Estás bien?, parecías cansado
  • Estoy bien…
Paul giró nuevamente y colocó su frente en la sofría ventana:
  • … Recuerda que hoy debemos ir a casa de Eric… - Dijo George al instante - ¡Paul!
  • ¿Qué?
  • Debemos ir a casa de Eric…
  • Ah, si… - Respondió sin mucho entusiasmo para luego ubicarse en la misma posición
Era una tarde nublada, una leve brisa corría en el ambiente, las plantas y el suelo estaban empapados por la reciente llovizna. El joven Paul y George se hallaban en la puerta de Eric, un alumno de su misma escuela, un año adelantado a ambos, de personalidad muy callada y a simple vista parecía tener propensiones suicidas o hasta homicidas. Dos toques bastaron y en unos segundos la puerta se abría lentamente y Eric se asomaba a ella:
  • ¿Ya están aquí? – Dijo Eric en voz alta pero para sí mismo, cosa que diariamente solía hacer – Pasen…
Eric se hizo a un lado y ambos entraron a la sala. Un tono infausto, colores negros y paredes oscuras, pequeñas lámparas y grandes cuadros. Los tres subieron una escalera de madera que se hallaba a solo metros de la puerta principal y se encontraron en una pequeña habitación:
  • William llegó hace un rato – Explicó Eric - Nos adelantamos un poco mientras los esperábamos…
En la esquina de la habitación, un niño rubio, de grandes gafas y una pequeña sonrisa se hallaba sentado frente a una gran pantalla, tecleando a una velocidad monstruosa el teclado bajo ella. George y Paul entraron a la habitación y se asentaron en un enorme sofá de cuero apoyado en una de las paredes.
Las horas pasaron. George y Eric se topaban frente a un cuaderno, realizando anotaciones y hablando entre ellos cada tanto. William seguía en la computadora, tecleando una y otra vez como no dejaba de hacer desde la llegada de ambos. Y, Paul, meneaba la mirada de un lado hacia otro, intentando encontrar algo con que entretenerse.
En ese momento algo saltó a la vista, grandes hojas de papel sobresalían detrás de un armario, eran de un color muy opaco y parecían haber sido escritas anteriormente. El joven se colocó de pie y lentamente caminó hacia ellas. Las tomó de una punta y las sacó de un tirón, repentinamente las tres hojas se abrieron completamente y grandes dibujos asimétricos y llenos de observaciones surgieron…

viernes, 25 de marzo de 2016

Relato de un imperio Capítulo 1: Prologo

El joven corría con prisa, la lluvia caía con potencia sobre él, ejerciendo peso y acrecentando el esfuerzo. Detrás de él, cientos de oficiales lo seguían con armas en mano y una triste boina azul:
  • ¡Detente!
Lagrimas caían de los ojos del joven, paso tras paso se acercaba hasta su fin. En su mano derecha, empuñada con fuerza, una gran pistola, oxidada y gastada. Los oficiales seguían el rastro del joven, quien ya cansado se encontraba sin lugar a donde correr.
Lanzó un vistazo, un gran, enorme, espacio vacío los separaba de la siguiente edificación. Una mirada hacia abajo, decenas de metros bajo ellos, dejando ver una empapada tierra y miles de personas que observaban cabezas arriba:
  • Es mi fin…
El joven dio la vuelta y observó a los oficiales, apuntaban a su cuerpo con sus armas en alto:
  • ¡No te muevas!
A lo lejos, el rector observaba despavorido, casi siendo atormentado por el escenario en que se encontraba. El joven tomó con fuerza su pistola, tragó saliva y la levantó lentamente:
  • ¡Suelta el arma!
El cañón en su frente, su dedo en el gatillo y los ojos bien abiertos. Los oficiales miraban sin poder hacer nada, esperado la orden de su mayor. Una sonrisa comenzó a levantarse poco a poco en su rostro, y un gran relámpago abatió en las cercanías. El cielo se iluminó por completo:
  • Mi imperio ha concluido...

jueves, 24 de marzo de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo (FINAL) 113: Singularidad

La nave se alzaba en el cielo con impulso. Tenma tras el panel de control. Touma y Mukamoto reclinados en la sala principal, recuperándose de sus heridas y tomando un respiro. Touma giró su rostro y arrojó una mirada sobre Joker:
  • Entonces han muerto… - Se dijo a sí mismo. Una lagrima comenzó a caer de su ojo izquierdo – Kou, Ryu, Claudio y Joker… Todos han muerto…
Joker rodó con rapidez su rostro y se halló con Touma. Sus ojos fijos en él, un rostro neutro se transfiguró en una diminuta mueca:
  • Entonces de allí te recordaba… - Exclamó el ser – En la arena, tú fuiste quien logró derrotarme… - Comenzó a recordar – Nunca podría olvidarte…
Touma quedó en silencio y volvió su rostro. Alzó la mirada y observó el techo de la nave. Joker, apático pero sereno hacia Touma, aisló la mirada y obstruyó sus ojos:
  • Kaurobo… - Indicó Mukamoto en voz baja –… Kaurobo también logró escapar… Intenté detenerlo pero…
  • Da igual… - Touma ubicó una mirada sobre su camarada – Kaurobo no me interesa, al menos nosotros estamos con vida…
Mukamoto cedió su rostro y observó el suelo:
  • Creo… Creo que tienes razón…
De repente un formidable golpe zarandeó la nave de un lado hacia otro. Los vidrios comenzaban a reventar y un enorme apremio hacia retroceder la falúa. Touma, tomado por el miedo, se colocó de pie con presteza y de inmediato anduvo hacia los ventanales:
  • ¡Es un agujero! – Gritó Tenma al instante - ¡Es un agujero negro!
Touma quedó embobado, la nave era llevada hacia él con rapidez, y en tan solo segundos seria tragada en segundos. Mukamoto, quien observaba metros lejos del ventanal, caía al suelo con pujanza:
  • ¡Es demasiada presión! – Dijo Tenma para luego dar la vuelta - ¡Si no logramos escapar seremos engullidos!
Un rápido movimiento. Touma se quitó su abrigo con rapidez y corrió hacia la salida. Tenma corrió detrás de él:
  • ¡Touma, no! – Prorrumpió Tenma, no sin antes tomar el brazo de Touma - ¿Qué intentas hacer?
  • ¡Ya perdí a demasiados tripulantes! – Apuntó Touma imprudente - ¡No voy a permitir que ustedes también mueran!
Touma adhirió un tirón con potencia y soltó su brazo, para entonces seguir su camino. Arrebató la escotilla, abrió la portezuela con prontitud y un magno céfiro comenzó tironearlo hacia fuera. Un gran pasó, Touma materializó una superficie y se alejó de la nave unos metros, para entonces plasmar una enorme muralla que detendría al fenómeno durante unos minutos:
  • ¡Ahora! – Vociferó - ¡Márchense ahora mismo!
Tenma, lo miraba desde la nave y sollozaba vigorosamente. El muro emprendía a desintegrarse y ser consumido poco a poco. Touma coreaba la misma oración una y otra vez y observaba con expectaciones a su tripulación:
  • ¡Vamos! ¡Deben escapar! – Exclamaba Touma mientras su piel era arrancada poco a poco por la singularidad
Nada sucedía. Ni Mukamoto ni Tenma, nadie se movería del lugar y mucho menos llevarían a cabo su orden. Touma, percatándose de que ninguno de los dos lo dejaría morir, lanzó sus esperanzas sobre el ser del que menos esperaría recibir ayuda. El demonio de Joker:
  • ¡Tú! ¡Maldito! – Exclamó luego de lanzar su mirada sobre el ser helado
Joker alzó la vista y observó a Touma. Quien se desangraba y derramaba lágrimas a medida que era enterrado por el fenómeno:
¡¿Quieres vengarte de mí?! ¡¿Quieres acabarme como yo lo hice antes?! – Expuso - ¡Pues hazlo! ¡Llévate la nave lejos de aquí o todos morirán! ¡Acaba conmigo de una vez por todas!
Joker, con una pegajosa sonrisa en su rostro se colocó de pie y de inmediato materializó una gran columna de hielo en su mano derecha:
  • ¡Hazlo!
  • ¡Ya cállate, maldito! – Gritó con una sonrisa de oreja a oreja en su rostro.
Un movimiento, Joker lanzó el objeto sobre Touma, el cual en instantes sacudió su cuerpo. Un golpe, eso fue asaz, la nave dio un impulso y con rapidez se soltó de la influencia del agujero. El cuerpo de Touma era calado por la singularidad, su carne era arrancada poco a poco y su bufanda, antes sostenida en su mano izquierda, era sujetada a su hermano, Tenma, quien se alejaba lentamente del lugar y la empapaba en lágrimas, que caían una tras otra sobre el tejido de la misma:
  • ¡Touma!

                                                                                                       Continuará…

miércoles, 23 de marzo de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 112: Punto de encuentro

Tenma caminaba lentamente hacia la nave. Desarmado y recuperándose de su pelea anterior, pero aun sintiendo un interminable dolor. Mukamoto lanzó una mirada:
  • ¿Eres el único? – Preguntó Tenma
  • Así es… O al menos así parece ser…
  • ¿Qué quieres decir?
Mukamoto alzó la cabeza y señalo dentro de la nave. Un ser blancuzco y alado observaba fijamente el suelo como pensando, sin siquiera parpadear y obstruido de todo sonido:
  • Al parecer su oponente fue demasiado para Joker – Dijo Mukamoto para echar su cabeza abajo – Vendió, por segunda vez, su alma al demonio…
Tenma quedó en silencio, observando como una lágrima se desprendía de su ojo izquierdo. Tenma colocó sus manos sobre el suelo y se sentó al lado de su compañero:
  • ¿Michsfield?
  • Descansado, la batalla fue muy dura… - Exclamó Tenma – Por suerte sobrevivió… Aunque Claudio no tuvo la misma suerte…
Mukamoto lanzó una mirada sobre Tenma y la retiró con rapidez:
  • Entonces murió…
  • Así es…
Tema lanzó la vista, el cubierto de las tuberías se había trasformado en un firmamento completamente rojizo, y el siquiera lo había notado. Un recuerdo llegó a su mente, las grandes llamas verdes que anteriormente habían cubierto el lugar, que parecían provenir de un lejano lugar. Y era seguro, aquel lejano lugar, era la ubicación de su hermano, Touma.
De repente un se oyó a lo lejos:
  • ¡Mira! – Exclamó Mukamoto
Tenma colocó su vista, una mancha negra se acercaba hacia ellos. Dando lentos pasos y dejándose ver cada vez con mejor profundidad. Touma, tomando uno de sus brazos, empapado en sangre y magullado hasta los tallos, se aproximaba espaciosamente hacia ellos. Tenma se movió con rapidez, se colocó de pie y observó con firmeza, una enorme sonrisa se dibujaba en su rostro:
  • Touma…
La imagen era cada vez más nítida, una pequeña sonrisa cubría todas sus heridas. Su bufanda revoloteaba en el aire como si fuerce una especie de hoja, alzándose en lo alto y siendo llevada por la fuerza del viento. Su abrigo, su enorme abrigo, colgaba de sus hombros como una especie de mochila. Y el resto de sus ropajes eran casi indistinguibles al estar encastrados de rojo. Tenma dio un paso y con rapidez comenzó a correr hacia su hermano:
  • ¡Touma!
Tenma se acercó hacia Touma, quien se dejó caer en los brazos de su hermano y ambos miradas se encontraron:
  • Vamos a casa…

martes, 22 de marzo de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 111: Touma VS Ryu, la muerte de un gran guerrero

Touma se colocó de pie y lanzó una mirada. Ryu se detenía justo frente a él. Un fuerte viento recorrió el lugar. Touma tomó su sable y se lanzó al ataque. Ambas espadas chocar de repente, sus miradas fijas uno en el otro, la sangre recorriendo sus cuerpos, aquellos compañeros que alguna vez habían batallado lado a lado, cuidándose uno al otro, ahora combatían a muerte, desatando la abominable furia que los ataba, librando un verdadero baño de sangre.
Touma dio un paso hacia atrás, materializó una cuchilla y de inmediato la lanzó hacia Ryu, quien dio un giro y la esquivo con facilidad, para entonces dar un gran paso y arrimarse hacia su adversario. Ambos filos comenzaron a toparse una y otra vez. Sus dueños, realizaban una extraña danza, dando pasos por delante y retirándose del campo, para luego regresar y nuevamente seguir la lucha.
Ryu dio un salto, y realizó un excéntrico movimiento en el aire, tomando con fuerza la cabeza del enemigo, para sostenerse de ella y matearla con pujanza. Un hilo de sangre caía de la boca de Touma. Dio la vuelta, asió su espada y al instante atrezo el pecho de Ryu. Un chorro de sangre se extendió en el lugar, dejando una enrome mancha en la superficie.
Ambos fueron un paso hacia atrás. Sus miradas se cruzaron un segundo. Tiempo suficiente para verse fijamente y percatarse en el mal estado que ambos se halaban. Un grito, ambos dieron un paso hacia adelante y sus puños impactaron sobre el rostro del otro. Touma dio la vuelta, materializó por tercera vez una navaja y acuchilló el brazo izquierdo de Ryu. Ryu, con ligereza, movió su cola y tomó del cuello a Touma. Para segundos después dar la vuelta y lanzarlo lejos de él.
Touma, viendo que nuevamente se alejaría de su oponente, lo tomó de sus hombros y ambos salieron disparados lejos del lugar. Sus cuerpos rodaban con fuerzas, eran raspados y magullados por las rocas, dispersas por todo el lugar. Ambos se colocaron de pie. Ryu tomó su filosa. Touma copio la acción y nuevamente se lanzaron al ataque. Un choque, trozos de hierro y materia saltaban por todo el lugar, ambos sables eran destruidos uno contra el otro. Touma, tomando ventaja, materializó una nueva espada y atravesó el cuello de Ryu. Lo miró a los ojos, una sonrisa despiadada cabria su rostro. Touma agachó la mirada, Ryu, habiendo plasmado una espada de igual manera, abría un tajo en su pecho, formando una línea recta que llegaba hasta su hombro.
Ambos dieron un paso hacia atrás y se miraron a los ojos, lanzaron una sonrisa y dejaron caer la sangre de sus heridas. Ryu dio un paso hacia delante, Touma rotó con rapidez. La batalla llegaba a su final, las espadas se cruzarían por última vez y todo acabaría.
Un segundo, el cuerpo de Ryu pasó de largo, su filosa era enterrada en el suelo y su cabeza rodaba en el aire, con sus ojos bien abiertos, una sonrisa de oreja a oreja y un gran chorro rojizo que salpicaba de su amputado cuello. Touma, observaba caer el cadáver sin cabeza de su antes compañero, Ryu, quien había sido decapitado por su filosa, pero el dolor era superado por la alegría, una sonrisa igual de exagerada que la de su oponente se plasmaba en su rostro. Cambiando la sangre por lágrimas y la muerte por la victoria.

domingo, 20 de marzo de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 110: Touma VS Ryu, la batalla comienza

  • Nos veremos en el infierno…
Un paso hacia adelante, su mirada fija en su oponente. Un grito de guerra y ambos comenzaron a correr. Ambos sables chocaron repentinamente y las chispas comenzaron a saltar de un lado al otro. Touma se colocó en posición y lanzó una patada la cual Ryu logró esquivar.
Ryu tomó con fuerza su filosa y lanzó el espadazo. De inmediato una placa completamente negra se plasmó junto a Touma y bloqueo el ataque, dando paso para que Touma lanzara el golpe. Ryu, al percatarse del contraataque, se lanzó hacia atrás y escapó del golpe.
Ambos alzaron la mirada, una tormenta de furias levantaba en sus pupilas, un calor ávido comenzaba a arder en el lugar. Touma dio un paso, no sin antes tomar su filosa y fruncir el ceño. Ryu se colocó de pie frente a él y las espadas comenzaron a chocar, una y otra vez, erigiendo una extraña melodía y sin detenerse un segundo.
Ambos dieron un paso hacia delante, los sables cruzaron uno junto al otro y ambos pasaron de largo, para entonces dar la vuelta y nuevamente encontrarse frente al enemigo. En ese momento una enorme bola de energía se materializó a la filosa de Touma, quien dio un salto y lanzó el ataque. Ryu, sin quedarse atrás, alzó miles de rojizas llamas a su alrededor, agarró su espada y un fulgor salió disparado hacia Touma. Ambos ataques colisionaron y el lugar se estremeció.
Un enorme ventarrón lanzaba las cosas lejos del lugar. Touma cayó sobre la superficie, materializó una cuchilla en su mano izquierda y se lanzó al ataque. Ryu, esperándolo firmemente y con la vista fija en él, alzó su cola y la sacudió con ligereza. Touma se agachó un momento y reapareció frente a él. Touma lanzó un ataque, el filo de su espada se movió a una velocidad monstruo, Ryu bloqueo con rapidez el ataque, alzó su pierna y pateo el rostro de Touma. De inmediato, Touma dio la vuelta arrojó un puñetazo sobre su rostro.
Ryu dio un paso hacia atrás y por un segundo se perdió en el dolor. Dio un giro, Touma corría hacia él, armado en ambas manos y sin quitarle la vista de encima. Un tenue movimiento, la cuchilla rozó su rostro. Ryu quedó en el lugar, mientras una columna se alzaba en el lugar, golpeado su pecho y dejándolo sin aire por un momento.
Frunció el ceño, tomó la columna plasmada por su adversario y de un golpe la tiró abajo, para entonces caer frente a él y de inmediato sacudir su cuerpo. Su cola se segregó del suelo y al momento dio contra su rostro, lanzándolo lejos de su enemigo, quien tomó su espada y la agitó con fuerza. Una llamarada cruzó la zona e impactó contra Touma. Ryu dio un paso y lentamente comenzó a acercarse. Touma colocó sus manos sobre el suelo y de inmediato se colocó de pie, una gran herida se abría en su abdomen, pero no era nada comparado a otras heridas que anteriormente habían sido realizadas en su cuerpo. Aún podría seguir...

sábado, 19 de marzo de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 109: El encuentro de dos compañeros

Las rocas se desmaterializaban poco a poco, los escombros se abrían paso y despejaban el camino de Mukamoto, quien, empapado de pies a cabeza, y aun sosteniendo sus sables, se colocaba de pie y comenzaba a recobrar el aliento:
  • Maldición… - Exclamó - Logró escapar…
De repente un sonido comenzó a acercarse, alguien se arrimaba lentamente hacia el lugar. Mukamoto lanzó una mirada, su piel era blancuzca y trizada. Sus ojos estaban fijos en la nave y su aspecto no era igual que antes, pero el parecido era indiscutible:
  • ¿Joker? ¿Eres tú? – Preguntó Mukamoto con una sonrisa en su rostro - ¿Y los demás? ¿Tienes idea de donde están?
Joker giró su rostro y al instante posicionó la vista sobre él:
  • Supongo debes ser Mukamoto – Se dijo el ser helado y sin demostrar sentimientos – Estas confundiéndote, yo no soy a quien buscas.
  • ¿Qué?
  • Tu amigo ha muerto…
Mukamoto quedó paralizado al momento. El ser dio varios pasos y entró a la nave, dejando a Mukamoto completamente desorientado y sin siquiera poder pestañear.
Mientras tanto, Touma se hallaba en un verdadero baño de sangre. Bajó la cabeza, miles de trozos comenzaron a caer al suelo, su yelmo caía en pedazos al suelo y las llamas del Kumitzu se escondían dentro de su cuerpo. Touma dio un respiro.
Al momento alguien se acercó, Touma alzó su cabeza y quedó sin palabras. Un ser, huesudo, de mirada fría como el hielo y un rostro neutro. Sosteniendo una espada de doble filo en su mano izquierda, lo observaba fijamente:
  • Ryu… - Touma lo supo al instante, se trataba de Ryu
  • ¿A que han venido? – Preguntó Ryu de manera cortante
Touma se colocó de pie y lanzó una mirada:
  • ¿Para qué? – Repitió Touma - Hemos venido a buscarte
  • ¿Y cuál es la razón?, no era necesaria su visita…
  • ¿Qué dices? – Preguntó Touma - ¡¿Qué mierda estas diciendo?!
  • ¿Acaso creíste que había sido apresado?, lo siento pero no es así… Estoy aquí por mi propia cuenta… - Exclamó Ryu – Ahora mejor vete o deberé acabar contigo…
Touma quedó inmóvil durante unos segundos:
  • ¿Puedo preguntar porque?, ¿Por qué nos abandonaste?
Ryu dio un paso y cerró su puño derecho:
  • Deberías saberlo mejor que nadie… - Ryu alzó la vista – Que nunca podremos ser compañeros… Ya deberías saberlo…
Una lágrima comenzó a caer de su ojo izquierdo, y al instante Touma lanzó una pequeña risa:
  • Asique así es… - Touma se colocó en posición y tomó su afilada espada – Entonces no me queda otra opción…
Ryu copió la acción de Touma y empuñó su sable:
  • Adiós… - Exclamó Touma
  • Adiós… - Repitió él
Ambos elevaron sus filosas y las apuntaron uno al otro:
  • Nos veremos en el infierno…

Energía X Zetsubo Capítulo 108: El guerrero del yelmo cerrado

Un polvo negruzco se alzaba en el aire, sus heridas se convertían en cenizas y cicatrizaban de inmediato, un gran yelmo cerrado se plasmaba y cubría su cabeza, su bufanda revoloteaba con fuerza y lentamente se colocaba de pie. El ambiente se tornaba de un color verde, haciendo saltar llamas y centellas del color.
Alzó su mano, un conjunto de cenizas se juntó sobre ella y  materializó al instante una gran espada de doble filo. Touma dio un paso y colocó la vista sobre el dragón, el cual se hallaba completamente paralizado. Un repentino movimiento, Touma tomó con rapidez su filosa y la sujetó con fuerza, para entonces colocarse en posición y hacer saltar miles de llamas del Kumitzu:
  • Conque todavía sigues vivo… - Exclamó Konan, quien caminaba con lentitud hacia él - ¡Eso no durara mucho!
El dragón dio un gran salto, abrió sus alas y se alzó vuelo hacia Touma. Una ráfaga de viento sobrevoló el aire, Konan se acercaba a una velocidad espeluznante, mirando fijo a su adversario. Un movimiento, Touma colocó su mano izquierda y con fuerza atajó al monstruo, para entonces elevar su pierna, patear a la bestia y arrojarla varios metros lejos de él.
Un gran estallido, el cuerpo del monstruo dio contra un gran monte, haciendo saltar trozos gigantescos de roca, que golpeaban y sacudían el lugar. Konan se levantó con rapidez, una enorme herida se abría en su hocico y la furia comenzaba a expandirse:
  • ¡Maldito!
Konan infló sus sopapos y al instante, con una presión casi infinita, un chorro de agua salió lanzado hacia Touma, quien tomó su espada, realizó un rápido movimiento y bloqueo el ataque. El dragón frunció el ceño, se alzó vuelo y nuevamente varios ataques salieron lanzados hacia el guerrero. Un giro, un deslice y nuevamente los ataques fueron inconclusos, interrumpidos por los certeros contraataques de Touma.
La bestia tomó impulso y se lanzó hacia Touma, quien alzó su mano derecha. Al momento una tormenta de cenizas se alzó en el aire y varias cuchillas, unidas una a las otras por gruesas cadenas, se cristalizaron en el lugar. Un fuerte golpe, las cuchillas abatieron sobre el lomo de la bestia, haciéndolo caer y perforarlo completamente. Molestos sonidos de sufrimiento comenzaron a sonar en el lugar. Touma observaba fijamente a su enemigo, siendo ahuecado por aquellas nimias cuchillas. Un paso, una velocidad monstruosa y Touma se hallaba frente al enemigo, abriendo una gran herida en su frente, haciendo saltar litros de sangre y desmaterializando las cientos de cuchillas sobre el enemigo. Un fuerte golpe y el cuerpo de la bestia impactaron nuevamente sobre el mugriento suelo. Touma dio un paso hacia atrás y observó nuevamente a su adversario, quien lanzó un vistazo sobre él y se lanzó de nuevo al ataque.
Sus filosos dientes se arrimaban, Touma tomó con rapidez su espada y bloqueo el ataque, haciéndolo retroceder para repetir nuevamente la misma acción. Touma patinó con ligereza y apaleo el cuerpo del dragón. La bestia salió disparada un par de metros. Un paso, luego otro y por cuarta vez se colocó de pie. Estiró su cuello y un magno rugido retumbo en el ambiente. El dragón sobrevoló el suelo, dirigiéndose hacia su rival. Touma dio la vuelta, se colocó en posición y de inmediato comenzó a correr hacia la bestia. Su arma en mano, Touma se agachó, se deslizó por debajo y un tajo se abrió en el pecho del monstruo, quien siguió su camino hasta caer al suelo.
Touma dio la vuelta, el dragón intentaba levantarse, lagrimas rojizas caían de sus ojos y los rugidos seguían sonando, la desesperación del momento, sus garras perforando el suelo, las llamas del Kumitzu alzándose constantemente, dejando ver un firmamento completamente verde, su bufanda revoloteando en el lugar. El menstruo, finalmente, se colocó de pie y llevado por la furia y el odio nuevamente se lanzó hacia Touma:
  • ¡Acabaré contigo! ¡Touma! – Exclamaba mientras sus enormes piernas daban paso tras paso y forjaban un camino hacia el enemigo - ¡Muere!
Touma tomó su espada con ambas manos, se colocó en posición y lanzó un vistazo sobre el monstruo. Una ráfaga de viento cruzó el lugar, Touma dio un giro y al instante el estómago del monstruo se abrió en dos, dejando caer un lago de sangre y embarrando el lugar completamente, haciendo caer cada uno de sus órganos y dejando sin vida a la bestia. Salvándose y dando por finalizada, su venganza…

viernes, 18 de marzo de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 107: ¡Es tu culpa!

Touma abrió sus ojos, un lugar completamente obscuro y siniestro lo rodeaba:
  • El mundo astral… - Se dijo Touma a si mismo
Agachó su cabeza un momento, lanzó un vistazo y se sorprendió al saber que su cuerpo se hallaba en aquel lamentable estado. Las heridas derramaban líquidos a montones, dejándolos caer en el suelo del lugar y encastrándolo todo. En ese momento un golpe abato contra su rostro y de inmediato cayó al suelo.
Touma alzó la vista, el Kumitzu se hallaba de pie frente a él, observándolo con desagrado y una inacabable furia:
  • Kumitzu… - Exclamó Touma. Nuevamente Kumitzu cerró su puño y lanzó un golpe contra él. Su pecho era exprimido más y más, un charco de sangre se formaba bajo él:
  • ¡Maldito! – Gritó Kumitzu - ¡Eres un maldito bastardo!
  • Lo siento… - Dijo Touma para entonces observar el rostro del ser. Lagrimas bajaban lentamente por sus mejillas, ardientes llamas verduzcas se acaban de sus orificios cada vez que este hablaba y una nube de humo se elevaba a la par – Realmente lo siento
El Kumitzu tomó a Touma del cuello y lo elevó con fuerza:
  • ¡Es por tu culpa, por tu debilidad que Kou está muerto! ¡Tu compañero ha muerto! – Vociferó – ¡Y ahora es nuestro turno! ¡Konan nos asesinará a ambos!
Touma bajó la cabeza un momento. Kumitzu colocó toda su fuerza en sus brazos y realizó un rápido movimiento, queriendo lanzar a Touma por los aires, pero eso no resolvería nada. El Kumitzu soltó a Touma, este cayó con fuerza al suelo, a su propio lago rojizo. Kumitzu dio la vuelta y lanzó una mirada sobre su compañero:
  • Nunca debí confiar en ti… ¡Debí haberte acabado hace años, debí haberte bloqueado! – Gritaba para sí mismo – Pero ya es tarde…
El Kumitzu se colocó frente a Touma, alzó su mano y una espada completamente negra se plasmó en ella:
  • Esto es lo quea haremos… - Kumitzu realizó uun movimiento y un tajo se abró en su pecho – Nuestra ultima carta, debemos usarla o ninguno de los dos sobrevivirá… - Un segundo corte cruzó al primero – Te prestaré mis poderes… Solo por esta vez lo haré… - El terceróp fue al centro y atravezó compeltamente su cuerpo. Un chorro de sangre saltó con fuerza y empapó las vestimentas del Kumitzu
Una gran llama verduzca rodeo a Touma:
  • ¡Y dejaré en tu espalda este enorme peso! ¡Es tu última oportunidad! – Gritó Kumitzu furioso, y sin estar completamente de acuerdo con lo que estaba a punto de hacer - ¡Deberás demostrar que la vida que salvó Kou vale algo!
Touma alzó la vista, Kumitzu dejaba caer más y más lagrimas a medida que soltaba cada palabra:
  • ¡Debes sobrevivir! ¡Touma!

miércoles, 16 de marzo de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 106: Un tormentoso poder

Mukamoto abatió sobre el suelo. Un charco de sangre empapó el lugar. Alzó la vista, metros arriba, el cilindro caía a una velocidad monstruosa, y no tendría la suerte para salvarse de aquello:
  • ¡No puedo morir aquí! – Se decía Mukamoto - ¡No puedo dejarlo ir! ¡Debo vencerlo!
Un formidable chorro de agua se levantó con pujanza y el cilindro cayó en pedazos. Mukamoto se levantaba entre la corriente y reviviendo de su último respiro colocaba la vista en su objetivo, quien se hallaba varios pisos arriba. Un grito, Mukamoto se unió a la corriente y en un instante se alzó en el aire, llegando hasta el lugar indicado, donde Kaurobo observaba sin poder creerlo.
Una sonrisa, una pequeña y casi actuada risa, Kaurobo tomó sus guadañas y luego de dar un paso se lanzó hacia Mukamoto. Mukamoto se colocó frente a él, y al instante miles de regazos de agua comenzaron a salir disparadas hacia Kaurobo.
Uno por uno, Kaurobo bloqueaba y esquivaba cada uno de los chorros lanzados contra él, utilizando toda su fuerza en la atajada y exponiendo a sus armas a una inevitable destrucción. Mukamoto dio un paso, alzó una de sus espadas y realizó un corte. De inmediato un lazo de agua golpeo el pecho de Kaurobo. Su cuerpo era arrastrado hacia atrás, la fuerza era demasiada, aquella tormenta tenía una potencia monstruosa, no podría resistirlo.
Un muro en alto, Kaurobo alzó una pared, abrió un hueco en el suelo y se lanzó a la siguiente habitación. Una caída firme, varios pasos y un enorme ruido cubrió el lugar. Una catarata de agua caía desde el hueco, el muro había caído en pedazos y nuevamente los lazos de agua salían tras él:
  • ¡Mierda!
Mukamoto se dejó caer al suelo y al instante relanzó hacia Kaurobo. Un corte en su cuello y el siguiente en su abdomen, dos grandes heridas se abran en su cuerpo. Mukamoto dio un salto, seguido por un fuerte remolinete y un golpe en su rostro. El cuerpo de Kaurobo salió lanzado, destruyendo varios pisos por debajo y aun sin escapar de la corriente.
Los escombros comenzaban a caer sobre él, Kaurobo se levantaba con ligereza y escapaba del lugar, intentando desaparecer completamente, materializando muros y habitaciones para detener el paso del abominable ataque de Mukamoto, pero era imposible, era traspasado y derrumbado con facilidad por aquel maremoto. Kaurobo dio la vuelta, a lo lejos, Mukamoto observaba fijamente, con sus siete espadas sujetadas una a la otra y siguiendo el camino de la destrucción. Desesperado, plasmó una gran escalera que comenzó a transitar al instante, haciendo caer cada uno de los escalones ya caminados y dejando a Mukamoto fuera de su alcance.
Piso tras piso, paso tras paso, Kaurobo subía con rapidez más y más, hasta finalmente llegar a su destino, el techo de la construcción, a más de cien metros sobre el suelo y sin rastro de llegada.
Su respiración se hacía cada vez más y más fuerte, miraba hacia todos lados, intentando estar en todos lados, pero era imposible. De repente una fuga en el lugar, un pequeño chorro de agua se convirtió en un tormentoso rio que se alzaba en el suelo y caía ocupaba todo el lugar. Kaurobo quedó paralizado, Mukamoto caminaba lentamente hacia él, intentando atraparlo de una vez por todas.
Un momento de desesperación. Kaurobo abrió un hueco en el lugar y nuevamente se dejó caer un piso bajo él. Mukamoto lo siguió. Kaurobo corría a una velocidad impresionante por el cuarto, Mukamoto seguía lanzando lazos de agua que golpeaban e inundaban el lugar. Un salto, Kaurobo abrió una enorme ventana delante de él y saltó en el momento.
No pasó más de medio segundo, Mukamoto se arrimó al ventanal, el cual fue cerrado al momento. Grandes bolas impactaban contra el edificio, haciendo caer la estructura y derrumbándolo con fuerza. Kaurobo caía al suelo, mientras observaba el acontecimiento, lo que él había provocado, la construcción y la destrucción de su misma creación, los frutos de su enorme poder, había logrado deshacerse de un poderoso enemigo.
Kaurobo aterrizó en la superficie, lanzó un vistazo sobre el lugar aun en destrucción. Dio la vuelta e instantáneamente comenzó a escapar…

martes, 15 de marzo de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 105: Mukamoto VS Kaurobo

Kaurobo giró con lentitud su rostro. Mukamoto se hallaba detrás de él, lo observaba con furia y gritaba:
  • ¡Maldito!
Una sonrisa, Kaurobo se burló un momento de su enemigo y dio la vuelta. Mukamoto frunció el ceño. De inmediato dejó colgar las siete espadas en su cuerpo, tomó dos de ellas y se lanzó al ataque. El filo del sable rozó el rostro de Kaurobo, quien dio un paso hacia atrás, alzó su pierna derecha y el momento pateo la nuca del enemigo.
El rostro de Mukamoto era velado en el suelo. La magnitud del golpe había hurgado una enorme herida, pero no frenaría tan corridamente. Mukamoto alzó la vista, Kaurobo lo miraba alegre, pensando que la batalla había acabado:
  • ¡Aun no!
Mukamoto se elevó con fuerza y nuevamente una de sus filosas se lanzó hacia él. Kaurobo esquivó el ataque, contuvo su fuerza y lanzó un golpe. El puño del adversario acribillaba el pecho de Mukamoto, quien era arrastrado a la fuerza hacia atrás. Un paso, Mukamoto giró su brazo izquierdo y al instante uno de sus sables se alzó y se dirigió hacia Kaurobo.
Kaurobo se percató al momento, teniendo tiempo suficiente para detener el ataque, plasmar una enorme guadaña en su mano izquierda y segar el hombro del enemigo. Un líquido rojizo se revoloteó en el lugar y empapó el lugar. Kaurobo dio un salto hacia atrás. Mukamoto dejó de lado la herida y volvió al ataque.
Dos de sus espadas en mano, las demás colgando de él como si fueran barriletes que danzaban de un lado al otro. Dio un salto y lanzó un golpe. Kaurobo arrojó la mirada sobre él, para entonces materializar un enorme muro que bloquearía su movimiento en un abrir y cerrar de ojos.
Mukamoto dio un paso hacia atrás y levantó su rostro, una enorme edificación se alzaba en el lugar, dentro de ella, tras una enorme abertura en una de las habitaciones, Kaurobo reía por lo bajo y esperaba al enemigo. No podía resistirlo. Mukamoto dio un salto y de inmediato ingresó al lugar.
Al llegar, una enorme habitación de blanco, con tres entradas a la misma, adornado con grandes columnas del mismo material. Mukamoto tomó sus espadas y dio un giro, las cinco espadas en su cuerpo se movieron hacia Kaurobo, quien forjó una segunda Guadaña y bloqueó los ataques.
Mukamoto dio un paso hacia el costad, colocó toda su fuerza y lanzó un golpe. Su puño se acercaba a una velocidad y una fuerza bestial hacia él. Kaurobo realizó un extravagante meneo, se agachó por completo y apaleo al adversario. El cuerpo de Mukamoto salió lanzado por todo el lugar, chocando contra columnas y muros que bloqueaban su camino.
Se levantó al momento, Kaurobo corría hacia él, con ambas armas en sus manos y con la misma aterradora sonrisa de siempre. Mukamoto tomó con fuerza sus sables y corrió hacia él, los filos comenzaron a chocar al momento. Mukamoto lanzaba una avalancha de ataques sobre Kaurobo, quien bloqueaba cada uno de ellos con una simpleza desesperante.
Un golpe, el mango de una de sus guadañas impactaba en su abdomen, haciéndolo escupir un chorro de sangre que dejaría caer en las ropas de Kaurobo. Dio un giro, Kaurobo volteó a Mukamoto y nuevamente golpeo su cuerpo.
Mukamoto salió disparado contra la techumbre del lugar. Una nube de polvo y escombros de materia comenzaron a caer, junto a litros de sangre que brotaban del enemigo. Kaurobo dio un salto y subió al lugar, la siguiente habitación era exactamente igual a la anterior, con una pequeña diferencia; una enorme fosa que no dejaba ver su fondo.
Se arrimó hacia el adversario, quien se hallaba tendido en el suelo, con sus ojos bien abiertos y casi muerto. Kaurobo dejó salir una sonrisa, cuando entonces tomó al enemigo de sus cabellos y comenzó a caminar hacia la enorme y obscura fosa:
  • Es tu fin, Mukamoto…
Kaurobo lo alzó en el aire y lo sostuvo sobre la fosa unos segundos:
  • Hasta aquí llegaste… - Exclamó – No impedirás mi escapatoria…
Abrió sus manos y el cuerpo comenzó a caer al momento:
  • ¡Muere!
Un enorme cilindro se materializó sobre la fosa y comenzó a caer en ella, con el único fin de abatir sobre el futuro cadáver de Mukamoto…

lunes, 14 de marzo de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 104: El legendario dragón surge

Touma observaba con dolor su filosa, el único recuerdo de Wataru, convertirse en cenizas mientras la caja de pandora tragaba todo su ser. Konan observaba felizmente a su adversario, quien era despedazado segundo a segundo. Pasaron un par de minutos hasta que los haces de luces que emanaban del cielo desaparecieran y la caja del bien y el mal se alzara en lo alto, para instantáneamente demolerse en una lluvia de luces que destellaban sin cesar.
Trozos de madera y oro caían al suelo, rebotaban un par de veces y se quedaban estáticos en el momento. Konan dio un paso y junto ambas manos:
  • ¡Y ahora Touma! ¡Prepárate para el acto final! – Exclamó Konan, quien levantó su brazo derecho, lo colocó en su hombro izquierdo y dio un gran tirón. Un chorro de sangre saltó varios metros por delante y embarró el rostro de Touma
De inmediato dos grandes alas se encumbraron en su espalda y sus ojos se tornaron celestes. Su cuerpo comenzó a adquirir una forma diabólica, con grandes garras, piel azulenca, enorme tamaño y un extraño pico:
  • Estoy seguro de que lo conoces – Dijo Konan con una atroz voz
Touma levantó la mirada y su ojo se abrió al tope, una enorme bestia, un dragón, se hallaba de pie frente a él
  • La bestia que arrió tu hogar – Konan dio un paso y el suelo retumbó – La legendaria bestia del agua, tu mayor enemigo ¡Soy yo!
Konan se lanzó con prisa y bruscamente su formidable cola sacudió el cuerpo de Touma, quien salió desalado con pujanza:
  • ¡Ódiame!
El cuerpo de Touma salió embalado e impactó contra una gran montaña que se hallaba a metros del lugar, quedando enterrado en ella sin poder salir, sin siquiera poder moverse. El monstruo observaba a Touma con firmeza y caminaba hacia él lentamente, acercándose paso tras paso a su enemigo:
  • ¡Vamos!
Mientras tanto Mukamoto volvía hasta la nave, el punto de encuentro del escuadrón. A lo lejos, una mancha negra se asomaba en el lugar:
  • Al parecer no soy el primero… - Se decía Mukamoto. Grandes heridas y manchas de sangre cubrían todo su cuerpo. Siete grandes espadas colgaban de cuerdas a su alrededor, la espada de siete brazos separada por completo, formando espadas completamente uniformes y dejando de ser parte del Infarmento
Paso tras paso Mukamoto se aproximaba más al lugar y seguía sin reconocer a aquella persona que se hallaba en su nave. Observaba una y otra vez, pero por más que lo intentara le era imposible distinguirlo. O al menos hasta ese momento. De repente, el hombre a lo lejos, dio la vuelta y lanzó una sonrisa. Fue entonces que Mukamoto lo reconoció:
  • ¡No puede ser! – Prorrumpió Mukamoto - ¡Mierda!
Un gran pasó y Mukamoto comenzó a correr con apresuramiento hasta el lugar. Pasaron un par de minutos hasta que Mukamoto finalmente llegara y se encontrara con que, como pensaba, aquel hombre, era Kaurobo…

domingo, 13 de marzo de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 103: Dolor

Una nube de polvo se deslizaba por toda la sala, impuesta por la anterior batalla, la nave se llenaba de cenizas y un silencio infinito. Kaurobo sonreía terroríficamente, con su cuerpo aun entre cadenas y presionándolo con fuerza:
  • Ya es hora…
Kaurobo dio un tirón, miles de trozos de materia X comenzaron a saltar en el aire, su brazo izquierdo estaba completamente libre. Su mano en la siguiente cadena, un apretón y la misma escena se repitió. Su cuerpo era finalmente autónomo, aquellas cadenas que lo habían encerrado por más de un hao, ahora se hallaban fragmentadas en el suelo de la nave. Kaurobo levantó su rostro y lentamente comenzó a caminar, era el momento de hacerlo.
Mientras tanto Touma se hallaba en una situación completamente desigual. Daba bocazas de aire para mantenerse en pie, su mano temblequeaba, el cadáver del esclavo se hallaba despedazado en el suelo. Touma dio un giro y lanzó una mirada sobre Konan:
  • ¡Ahora es tu turno! – Vociferó Touma para luego lanzarse al ataque con su Zulfingar en mano
Touma arrojó el ataque, el filo de su espada rozó el rostro de Konan, quien dio un gran paso, se colocó a su derecha y con rapidez pasteo el cuerpo de su adversario. Touma salió disparado del lugar, dando choques y giros mientras era empujado por la execrable potencia del enemigo.
Una mirada, el enemigo se hallaba a varios metros de él, su cuerpo dio el giró completo y su rostro nuevamente volvió al frente. Su presteza era bestial, se hallaba a solo centímetros y arrebataba su cabeza con su mano izquierda.
Un empellón, Konan lanzó el rostro de Touma contra el suelo. El impacto provocó que miles de rocas salieran disparadas, sacudiendo todo a su alrededor.
Touma alzó la mirada, Konan lo observaba fijamente y nuevamente tomaba su cabeza. Un momento de desesperación acabó cuando de un momento a otro su cráneo comenzó a aporrear una y otra vez contra enormes piedras que nunca se rasgarían. Pasaron un par de segundos hasta que ello acabara. Konan tomó los cabellos de Touma y colocó su mirada sobre él. Una mancha de sangra se abría en el cráneo de Touma, sus ojos ensangrentados le decían que ya no había energía en aquel cuerpo, no se levantaría:
  • Me sorprendes… - Exclamó Konan – Nunca pensé que realmente vencerías a mi esclavo… Después de todo era una de las cinco calaveras rojas… - Explicó – Aunque si hablamos de ti te convendría haber sido derrotado, pues ahora serás torturado hasta la muerte por mí…
Konan acercó su mano desocupada hasta la cadena que colgaba de su ojo izquierdo, la cadena que unía su cuerpo con su espada, la cadena obsequiada por su padre:
  • Ahora entenderás lo que es el dolor…
Konan lanzó un tirón e instantáneamente la cadena extirpó el ojo de Touma. Un charco de sangre comenzó a formarse bajo él, Touma lanzaba gritos de dolencia mientras Konan soltaba su cabello y se alejaba unos pasos. Konan elevó su mano, dijo unas míseras palabras y al instante una luz comenzó a bajar del firmamento, en ella, una enorme caja de madera, con detalles en oro y muy buen estilo:
  • ¿Sabes lo que es esto? – Preguntó Konan. Touma abrió su ojo sano y lanzó una mirada – Así es, es la caja del bien y el mal, la caja de pandora – Explicó – Pero a puesto a que no sabes que es lo que realmente es capaz de hacer… Bueno, esta caja, no solo es capaz de pedir cualquier deseo, esta caja es el lugar donde todas las armas del Infarmento se crearon, y el lugar donde también serán destruidas…
Touma frunció el ceño y junto sus dientes:
  • ¡Ahora prepárate para ver una increíble escena!
Konan colocó sus manos sobre la caja y con fuerza la abrió. De inmediato miles de rayos se alzaron en el cielo. Touma colocó su mirada sobre su Zulfingar, la que se desvanecía en el aire, dejando solo un sucio polvo en el suelo. Las diez armas del Infarmento eran destruidas por sus dueños, y nunca más regresarían…