sábado, 29 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 62: Kenji VS Retorn

  • De todos modos, no te desilusiones… Aquí estoy yo para acabar contigo... – Dijo Kenji mientras se colocaba en posición
  • ¿Tú? No me hagas reír Kenji… - Respondió Retorn – Si bien fuiste un gran guerrero aquel tiempo ya ha pasado, solo eres un anciano… Nunca podrías…
Un golpe, la pierna de Kenji impactaba contra el casco de Retorn. Retorn salió disparados unos metros hasta detener el movimiento enterrando sus pies en la tierra. Miró fijo a su adversario, era increíble, no podía entender como alguien como lograba dar un golpe como aquel. Kenji trazó una gran sonrisa en su rostro:
  • ¿Seguirás pensando que no puedo derrotarte?
Retorn lanzó un resoplido y desenvainó su florete, alzándolo en lo alto. Kenji siguió a su enemigo y tomó su filosa, portada con gracia en su cintura. Un paso al frente y ambos se lanzaron contra el otro, de inmediato un ataque salió desprevenido desde el lado de Kenji. La hoja de la espada fue bloqueada por la fina de Retorn y los golpes comenzaron a intercambiarse en el momento.
La filosa de Hamada danzaba como un látigo en el aire, Retorn bloqueaba algunos de sus golpes, pero eran demasiados rápidos para él, las heridas se abrían por todo su cuerpo y los tajos dejaban verse detrás de su ropaje. La mirada fija de Retorn seguía los movimientos de Kenji y su poder lo dejaba ver más allá de ello, pero nada podía hacer con aquella inigualable rapidez.
Kenji lanzó una sonrisa, dio un paso atrás y lanzó un último ataque, ambas espadas chocaron en el aire. Retorn cerró su puño y golpeó con fuerza el pecho de Kenji, quien tomó el brazo de su enemigo y lo lanzó contra el suelo.
Un paso por detrás, Hamada alzó la frente nuevamente observó a su enemigo, quien se levantaba lentamente luego de tal golpiza:
  • Eres más resistente de lo que pensaba… - Explicó Kenji – Ahora entiendo como conseguiste el mandato de la Tierra…
Kenji apuntó la punta de su gastada espada contra Retorn y las llamas del Kumitzu comenzaron a arder a su alrededor:
  • Creo que es hora de terminar con esto…
Retorn, enfurecido al ver el desnivel que Hamada le otorgaba, tomó su espada y se embaló hacia su enemigo. Un golpe, el filo del florete rozó el abdomen de Kenji, quien alzó la vista para encontrarse con el puño del enemigo justo frente a él. Los nudillos del dictador dieron contra su rostro y Kenji dio un paso atrás, para entonces alzar su espada y lanzar una llamarada de plasma verde contra Retorn.
Un movimiento, Retorn cortó el aire con su espada y la llama se desplomó al instante. Alzó la mirada, Kenji saltaba contra él con su puño fuertemente cerrado y su pupila clavada en sus ojos. El golpe dio justo contra el casco de Retorn y de inmediato el impulso se lo llevó por detrás, haciéndolo rodar por doquier hasta detenerse justo sobre el suelo.
Un crujiente sonido se oyó y de inmediato el casco de Retorn se quebró en mil pedazos. Kenji observó fijamente a su adversario:
  • Sabía que detrás de ese casco eras tú quien se encontraba… Wataru…

viernes, 28 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 61: Dios ha muerto

  • Ni lo pienses – Se escuchó en el momento que Touma se colocó en posición
El humano lanzó un vistazo y nuevamente quedó paralizado, un hombre de gran musculatura, barba, cabello complet5amente negro y ojos de un verde claro se colocaba al frente. Kenji Hamada, su padre, quién había muerto hace tanto tiempo, se encontraba allí, y esta vez no era ninguna ilusión:
  • ¿Padre? ¿Eres tú? – Preguntó Touma para entonces colocar la espalda recta y dar la vuelta
  • ¿Hamada? – Preguntó Retorn - ¿Qué haces aquí?
Kenji se acercó a su hijo y clavó su mirada sobre sus pupilas:
  • Touma, no debes ocuparte de los problemas terrenales… Esta no es tu tarea ahora…
  • ¿Qué quieres decir?
  • Él ha muerto… Nuestro dios ha muerto y alguien debe ceder su puesto… - Explicó Kenji
  • ¿Dios ha muerto? ¿Qué intentas decirme?
  • Eres el único capaz de hacerlo, Touma… - Dijo Kenji
  • ¿Quieres que tome el mandato del gran?
  • Así es…
Touma quedó boquiabierto. Sus ojos no parpadeaban y tan solo brillaban a la luz del sol. Kenji trazó una sonrisa en su rostro y alzó su mano, la cual, en un instante, ardió en llamas blancuzcas que se posaron sobre ella:
  • Lamento pedirte esto, pero eres el único capaz de hacerlo…
Touma bajó su cabeza y afirmo en el momento:
  • Bien…
Kenji acercó su palma al hombro derecho de Touma y de inmediato las blancuzcas llamas que Kenji poseía en su mano se trasladaron a todo el cuerpo de Touma. En el instante el grueso perímetro de un triángulo se posón sobre su cuerpo y la punta frente a él se separó con gracia. Sus ojos se colorearon blancuzcos y su cuerpo comenzó a absorber las llamas que lo alzaban.
Un paso al frente, Kenji abrió ambos brazos y abrazó fuertemente a su hijo:
  • Felicidades hijo… - Dijo él y las lágrimas comenzaron a caer de sus ojos
De inmediato el cuerpo de Touma desapareció en el lugar y Kenji dio un paso atrás, para entonces limpiar su rostro y alzar la vista:
  • ¿Acabas de quitarme a mi adversario? – Preguntó Retorn
  • No, acabo de poner en el lugar indicado a mi hijo… - Explicó – De todos modos, no te desilusiones… Aquí estoy yo para acabar contigo…

jueves, 27 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 60: Líder

  • Nunca pensé que te encontraría aquí, Touma… - Dijo Retorn, quien, acompañado de dos de sus soldados se hallaba de pie frente a Touma
Su grueso casco cubría su rostro, el enorme plato se sostenía de sus hombros y seguía tras su espalda. Sus brazos se ocultaban por detrás y la vista estaba fija en él. Touma alzó su mano y materializó una filosa en ella:
  • ¡Adham, váyanse de aquí! – Exclamó Touma
  • ¿Irnos? Por supuesto que no… - Respondió Adham para entonces tomar su bastón y apuntarlo contra el encubierto – Ahora que somos libres defenderemos nuestro planeta a como dé lugar… No podemos descuidarnos de gente sospechosa como esta…
  • ¿Gente sospechosa? Eso duele… - Comentó Retorn intentando entrar en gracia – Ellos tienen razón Touma, no tienes porqué detenerlos…
Touma frunció el ceño y crujió sus dientes:
  • ¿Recuerdan cuando me preguntaron si quería ser su líder? – Preguntó Touma - ¿Eso sigue en pie?
  • ¿A qué te refieres? – Preguntó Adham – Eres nuestro salvador, por supuesto que sigue en pie…
  • Entonces tomaré el puesto… - Dijo Touma, para entonces girar su rostro y clavar sus ojos sobre los guerrilleros – Y mi primera orden es que se vallan ahora mismo de aquí…
Adham bajó el rostro y lanzó una pequeña risa:
  • Muy bien… ¡Todos, nuestro trabajo terminó aquí! – Dijo el ser - Nuestro líder se encargará desde ahora…
El grupo guardó sus armas comenzó a retirarse con rapidez. Retorn alzó la vista y miró detenidamente a Touma:
  • Alguien alguna vez te lo dijo, hay algo que nunca debes combinar… ¿Recuerdas eso? – Preguntó Retorn
  • ¿De qué estás hablando?
  • El casco de jefe nunca debe ser manchado por algún poder externo, nuevamente cometes el mismo error, Touma…
Touma tomó su espada y se lanzó al ataque. Ambos soldados alzaron sus armas y de inmediato sus cabezas volaron por todo el lugar. La filosa de Touma se lanzó hacia Retorn, quien la esquivó e instantáneamente golpeó el pecho de Touma, haciéndolo retroceder:
  • Parece que ni me escuchas… Bueno, ¿Qué puedo hacer? - Dijo Retorn, para entonces dar un paso al frente y colocarse en posición – Lo único que queda es acabarte…
Touma volvió a empuñar su espada y por segunda vez miró a su adversario, listo para la batalla. De repente una voz familiar se escuchó en el lugar:
  • Ni lo pienses, Touma…

miércoles, 26 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 59: Libres

Touma abrió ambos ojos, sus dedos se hallaban enterrados bajo la tierra y su cabeza daba vueltas y vueltas. Alzó la vista, un pasaje negruzco, oscurecido aún más por las llamas que se alzaban y por el humo que lo cubría. Los montes de tierra se contaban por millón y un gran dolor lo consumía:
  • ¡Maldito! – Se escuchó de inmediato
Touma dio la vuelta y un golpe aterrizó contra su rostro. Su cuerpo volvió a tenderse sobre el suelo y nuevamente levantó la mirada; Roger el guerrillero que anteriormente había provocado a Nicolas en la reunión de la base, se encontraba frente a él y fruncía el ceño con fuerza. Un segundo golpe se disparó en el momento, Touma esquivó el ataque, tomó el brazo del ser, lo dobló con pujanza y forzó a su adversario contra el suelo:
  • ¿Qué te sucede? ¿Qué está ocurriendo? – Preguntó Touma
  • ¿Touma? – Se escuchó, el humano dio la vuelta, Adham, seguido por todo el ejército de las banderas rojas se paraban justo allí
  • ¿Adham? ¿Están vivos, todos? – Preguntó – Eso es bueno… ¿Dónde estamos? ¿Dónde está el primer poder?
  • ¿Acaso no recuerdas nada? – Preguntó Adham sin entender del todo la situación
  • ¿De qué estás hablando? Yo solo… - De inmediato Touma se detuvo y comprendió lo que había sucedido – Nicolas, Nicolas tomó el control…
  • ¿Nicolas? ¿Fue él quien nos atacó?
  • ¿Atacar? ¿De qué hablas? Él tomó el control de mi cuerpo, tuve que combatir contra él para recuperarlo…
  • Entonces así fue… ¿Y dónde está él?
  • El… Nicolas murió… - Respondió Touma con la vista baja – Pero, ¿Qué ocurrió? ¿Qué aconteció mientras Nicolas tenía el control?
Adham alzó la vista y dibujó una sonrisa en su rostro:
  • Tan solo debes saber que el caballero oscuro nos salvó… El caballero oscuro derrotó al primer poder…
  • ¿Entonces son libres desde ahora?
  • Así es… Gracias a ti…
  • Eso es bueno…
Touma trazó un rostro de completa satisfacción y cerró sus ojos un momento. De repente algo pareció acercarse al lugar:
  • Volvemos a vernos, Touma… - Se oyó por detrás, Touma dio la vuelta - ¿Qué ocurre? ¿Acaso no me extrañabas?
Una gota de sudor fío comenzó a resbalar la cabeza de Touma. Su cuerpo había quedado completamente inmóvil y el terror comenzaba a tomarlo, Retorn surgía ante él, acompañado de dos de sus soldados que lo acudían con sus armas en mano.

martes, 25 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 58: Cinco fundadores (Parte IV)

La mano en alto. Tok lanzó un paso hacia atrás, intentando escabullirse de su adversario, pero ya era tarde, las garras de Ritter traspasaban su pecho por completo. El ser abatió contra el suelo, con su cuerpo embarrado de rojo y un rostro sorpresivo en su rostro. Nicolas, quedó impactado, sus pies no se movían y siquiera parpadear podía. Había visto morir a su compañero ante él y nada había podido hacer:
  • ¡Maldito! – Se escuchó de inmediato
Ritter lanzó un vistazo, Afanasi corría hacia él, con su enorme puño eh alto y un rostro tomado por la ira. Un golpe, el puño quedó en el aire, su brazo era cortado en dos por las filosas de Ritter, quién abrió su ojo y repentinamente apareció por detrás de él. Afanasi dio la vuelta, de inmediato un rápido golpe impactó contra su cuello y su cabeza salió disparada de su cuerpo. El cadáver descansó sobre la superficie y el rojizo liquido salpicó a su alrededor.
Los ojos por encima, un ruido comenzó a sonar y Ritter observó con cuidado. De repente una montaña de polvo se alzó en el lugar, Ritter extendió su poderoso ojo y su cuerpo reapareció a metros del lugar. El polvo se esparció por el lugar y finalmente logró ver a su nueva adversaria, Akulina, con un arma en sus manos y el sollozo en sus ojos, apuntaba contra el enemigo.
Su dedo pulsó el gatillo. El fuego se abrió contra Ritter y este usó nuevamente su poder. Las balas seguían golpeteando contra el suelo detrás de un manto de tierra que se abría paso en lo alto. Akulina soltó una última lagrima y cinco grandes garras surgieron ante ella.
Teñidas de rojo, las mortales garras salían de su pecho, formando una enrome herida en el lugar. Akulina lanzó un vistazo, el segundo poder la observaba con firmeza y sus garras acariciaban lentamente sus pechos. Akulina apuntó contra el ser y rápidamente Ritter retiró su mano. La herida se abrió aún más con pujanza y la mujer cayó sin poder hacer nada.
Ritter dio la vuelta y calvó sus ojos contra Nicolas, quien aún, sin poder hacer nada, babeaba por la situación en la que se hallaba. Un instante, Ritter apareció frente a Nicolas y el cuerpo de este último comenzó a temblar:
  • Al parecer eres el último… - Dijo Ritter - ¿Realmente Floy no pudo manejar esto? Fue demasiado sencillo…
Nicolas, llevado por las ganas de vivir, alzó su puño y lanzó un golpe. Ritter bloqueo el ataque y de inmediato pateó su abdomen. Nicolas rodó sobre el suelo y levantó sus ojos, el poder se acercaba lentamente y llevaba sus garras a la altura de sus ojos, listo para acabar con su vida:
  • Bien, despídete de este mundo…
Ritter lanzó el golpe cuando en este momento algo detuvo el golpe. Alzó la vista, un rifle sostenía sus filosas garras y las mantenía contra él. Sostenido por Cloud, el rifle, bloqueaba el camino a la muerte de Nicolas:
  • ¡Nicolas, no te quedes parado allí! ¡Retira a nuestros hombres, rápido! – Dijo el líder
Ritter lanzó una sonrisa y lanzó un golpe contra el enemigo, quien lo esquivó y pateó la mandíbula del poder, haciéndolo retroceder.
Su mano sobre su boca, Ritter fijó sus ojos contra Cloud:
  • Qué inesperado, lograste golpearme…
Ritter activó su poder, surgió tras Cloud e inyectó sus garras en el pecho del líder:
  • Fue inesperado, lo sentí… Pero no podrás hacer más que eso…
Ritter abrió sus garras y desgarró de inmediato el pecho del adversario. Cloud cayó de rodillas contra el suelo y un manantial de rojo comenzó a enjuagar la tierra:
  • ¡Rápido! ¡Retíralos! ¡Sálvalos!
Ritter dio un paso hacia Cloud y colocó sus afilados pies
Sobre su cabeza, para entonces clavar las garras bajas contra él y acabar con su vida en el momento. El difunto se recostó contra el suelo y la sangre comenzó a salir con pujanza de sus heridas. Nicolas, aún atemorizado, dio la vuelta y miró a sus guerrilleros:
  • ¡Retirada! – Vociferó con fuerza
Los guerrilleros, al ver la situación, dieron la vuelta y comenzaron a correr ahuyentados por Ritter. Nicolas dio un paso al frente, intentando comenzar a correr, pero sin poder hacer más Ritter apareció frente a él:
  • Eres un verdadero monstruo, no solo dejaste morir a tus amigos, si no que ahora escapas… - Explicó Debería matarte, pero solo estaría acabando con tu sufrimiento…
Nicolas dio un paso hacia atrás y las lágrimas siguieron cayendo una a una:
  • Además, si te dejara vivir de seguro algo interesante sucedería en algún tiempo… Creo que lo haré… Te dejaré vivir…
Ritter colocó sus garras sobre el cuello de Nicolas y lo alzó en el aire:
  • Pero te esperaré con ansias, Nicolas, fundador de las banderas rojas…

lunes, 24 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 57: Cinco fundadores (Parte III)

Las garras abatieron contra los oficialistas. El campo de batalla comenzó a dinamizarse y la sangre saltaba por doquier. Los guerrilleros se lanzan sorpresivamente contra los oficialistas y estos, en un intento de defenderse, acababan muertos antes de tomar su arma:
  • ¡Primera línea, abran fuego! – Ordenó Akulina
De inmediato, las armas se alzaron y los disparos comenzaron a dar contra los adversarios, quienes, aún en desventaja, daban marcha atrás y aprovechaban para encumbrar sus armas.
En un momento, el lugar se convirtió en un verdadero baño de sangre. Los cadáveres caían uno por uno, Nicolas y Tok se lanzaban con fuerza con cada uno de los enemigos y ni uno quedaba vivo. El jefe oficialista, al ver la situación, comenzaba a desesperarse, sus hombres caían frente a él y eran derrotados sin escrúpulos.
Una mano en alto, las enromes garras del ser se abrieron con pujanza y el jefe levantó la vista. De inmediato y sin perder tiempo, dio un paso al frente y varios guerrilleros cayeron enmudecidos por el regente. La sangre comenzó a empaparlo por encima y un disparo sonó.
Miró fijamente, una bala atravesaba su hombro izquierdo. Alzó la mirada en el momento, en lo alto de la montaña, una docena de guerrilleros sostenían rifles con fuerza y apuntaban contra el campo de batalla. El jefe, enfurecido, tomó una gran pistola de su abrigo y la alzó en el aire. De inmediato una segunda bala atravesó el lugar e impactó justo contra la frente del ser, el cadáver del jefe cayó al suelo.
Cloud, rápidamente, tomó un comunicador y pulsó un botón del aparato:
  • El jefe oficialista ha caído, en cuanto puedan ingresen a la fortaleza…
Mientras tanto, dentro de la estructura, Floy, el tercer poder, miraba con desprecio y un tanto e miedo la situación fuera de su guarida. Sus colmillos se inyectaban en su labio inferior y sus ojos se enrojecían por el odio hacia el pueblo:
  • Maldición, no puedo hacer más que llamarlo… - El ser tomó un comunicador a su lado y lo arrimó hacia su oreja – Necesitamos refuerzos… Los guerrilleros nos atacan… Así es, bien…
En el momento, Floy, tomó el comunicador y lo descansó sobre la mesa en la cual anteriormente se hallaba.
Por otro lado, en el campo de batalla la ventaja guerrillera era clara. Los oficialistas habían tomado una posición completamente defensiva y nada lograban hacer contra los revolucionarios. Nicolas y Tok habían arrasado con la mayoría de ellos y los guerrilleros restantes se encargaban de los que aún se encontraban de pie. Tok dio un paso atrás y guardó sus garras:
  • ¡Nicolas, vamos! – Exclamó - ¡Debemos ir por el premio mayor – Dijo él refiriéndose al tercer poder
Un paso atrás, Tok dio la vuelta con una sonrisa en su rostro. De inmediato su rostro se tornó completamente pálido, quedó boquiabierto, la mirada del ser era pulsante, abrazadora, tomadora, atemorizante. El segundo mando, Ritter, se hallaba justo frente a él.

domingo, 23 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 56: Cinco fundadores (Parte II)

Sus cuerpos se movían rápidamente entre las montañas para no ser vistos, el escuadrón dirigido por Nicolas y Tok seguía el plan exactamente como se debía. Mientras tanto, los demás grupos se posicionaban para comenzar con el ataque.
Pasaron unos cuantos minutos hasta que llegaran al lugar preciso donde debían estar. Nicolas tomó un comunicador de su abrigo y pulsó un botón:
  • Ya estamos listos, pueden comenzar…
  • Bien, daré la orden… - Respondió Cloud, para entonces cortar la llamada y pulsar el botón nuevamente – Afanasi, Akulina, ya estamos todos listos, pueden comenzar el ataque…
  • ¡Entendido! – Exclamó Afanasi, un ser oscuro de gran tamaño y que parecía estar en no muy buen estado físico, pero que se notaba en sus ojos la fuerza que corría en él
Afanasi lanzó una mirada sobre Akulina y ambos levantaron sus brazos:
  • ¡Disparen los misiles! – Enfatizaron ambos
De inmediato, los guerrilleros que se hallaban por detrás del grupo se asentaron en grandes basiliscos que apuntaban contra la fortaleza y al instante decenas de misiles salieron disparados hacia el lugar.
Los estallidos comenzaron a sonar. Las explosiones hacían volar todo alrededor de la estructura, sin tocarla, pero haciéndoles saber que estaban en peligro. De repente alguien se asomó por el ventanal, el tercer mando, Floy de Sordal, lanzaba un vistazo sobre el ejército contrario y fruncía el ceño:
  • Manda a todas nuestras tropas… - Dirigió el cabecilla
  • ¿Todas nuestras tropas? No es necesario, ellos solo son… - Reprochó el jefe de tropillas
  • ¡Manda a todas nuestras tropas!
  • Bien…
El jefe dio la vuelta, y bajó de la sala del poder. Los estallidos seguían sonando y un extraño presentimiento rondaba la cabeza de Floy.
No pasaron más de diez minutos hasta que las tropas oficialistas comenzaran a marchar hacia el campo de batalla, donde los misiles abatían cada dos por tres y el estruendoso sonido comenzaba a tomarlos:
  • ¡Ataquen! – Exclamó Tok desde lo alto, las tropas lanzaron un vistazo, los escuadrones dirigidos por Nicolas y Tok se lanzaban contra ellos, con sus garras bien abiertas y decididos a ganar

sábado, 22 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 55: Cinco fundadores (Parte I)

Los guerrilleros se preparaban para el ataque y los últimos detalles de la estrategia eran revisados por los cinco fundadores en la sala de reuniones de la base:
  • Entonces, Tú y Nicolas seguirán el camino montañoso a la derecha del castillo… - Reafirmó Cloud, el regente de las banderas rojas, señalando a Tok, un ser oscuro de gran masa muscular que siempre portaba una sonrisa en su rostro
  • Así es, luego bajaremos al campo de batalla y acabaremos con los delanteros… - Respondió Tok
  • Ustedes, Afanasi y Akulina, se encargarán de dirigir el grupo armado, estarán a diez metros del lugar y cubrirán el grupo de Nicolas y Tok…
  • No hay problema, déjanoslo a nosotros – Respondió Akulina, manteniendo la vista pegada a Nicolas y apoyando sus curvas contra él
  • Yo me hallaré sobre las montañas derechas, responderé al escuadrón de francotiradores y mantendré seguros a todos por debajo… ¿Alguien no ha entendido? – Preguntó Claus – Nicolas, ¿Tienes alguna pregunta?
  • No, estoy de acuerdo…
  • Bien, entonces damos acabada esta reunión, mañana a primera hora saldremos hacia la fortaleza del primer poder y comenzaremos el ataque…
  • Bien… - Respondieron todos a la vez
Todos se levantaron de su asiento y se dirigieron hacia la salida de la sala:
  • ¿Harás algo esta noche, Nicolas? – Preguntó Akulina – Me he sentido bastante solitaria últimamente ¿Sabes?, me vendría bien algo de compañía…
  • Lo siento, pero creo que no esta noche…
Nicolas colocó ambas manos en su abrigo, dio la vuelta y salió de la habitación al instante. Akulina observó detenidamente su espalda, la cual se alejaba poco a poco. Lanzó un suspiro:
  • ¿Por qué será tan frío? – Preguntó ella
  • No debería culparlo, sabes que no ha tenido una vida fácil, su padre murieron cuando pequeño y hace varios años que el régimen asesinó a su último hermano… Es normal que una persona sea así… - Respondió Tok
  • No es el único, todos nosotros hemos tenido una vida difícil… - Dijo Akulina por lo bajo
  • Por otro lado, si quieres esta noche yo estaré libre – Afirmó Tok con una sonrisa, para entonces colocar sus manos sobre el cuerpo de Akulina y acariciarlo lentamente – Yo podría acompañarte…
De inmediato un golpe hizo retroceder a Tok. Akulina pateaba su abdomen con fuerza y lo miraba con aborrecimiento:
  • Claro que no…

viernes, 21 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 54: Batalla decisiva

Touma alzó la vista, sus brillantes ojos se fijaban en Nicolas, quien a varios metros continuaba el contacto. Un paso al frente, Touma levantó con fuerza su frente y de inmediato encabezó el florete del Kumitzu.
Un golpe, Nicolas movió su brazo derecho de lado a lado y de inmediato un gran estallido se originó justo frente a Touma. De repente gran muro se materializaba en el lugar, cubriendo a Touma del ataque. Touma dio un paso al costado, se agachó un momento y rozó la hoja de la filosa con las verdosas llamas del Kumitzu que ardían con fuerza, de inmediato, el arma comenzó a arder en divinidad y el poder del Kumitzu comenzaba a descansar sobre las manos de Touma.
Nicolas tomó su sable y oportunamente se embaló hacia Touma, quien dando un paso al frente continuó la línea que los mantenían enfrentados. Un rápido movimiento, Touma dobló sus rodillas, tomó impulso, dando un gran salto hacia su adversario. La espada entre ambas manos, el sable abatió contra Nicolas, quién bloqueó el golpe con su filosa.
Touma derrumbó de pie sobre el suelo y nuevamente se lanzó al ataque. Ambas espadas comenzaron a chocar una y otra vez. Sus cuerpos se movían extrañamente y sus pasos parecían ser algún tipo de danza, una danza entre grandes llamas celestiales que enrollaban el cuerpo del humano y lo hacían brillar en la habitación.
Touma desvió la vista, al momento la mano de Nicolas se enredó en sus pies y su cuerpo impactó contra la superficie. Abrió sus ojos, el puño de Nicolas viajaba a una velocidad casi indetectable hacia él. Evadió el ataque y los nudillos del enemigo dieron a su lado, de inmediato, miles de escombros saltaron a la par. Touma inyectó su espada contra el suelo e intentó colocarse de pie. Al instante, una abrasadora patada dio contra el pecho de su adversario, elevándolo en el aire.
Nicolas manoteó el cuello de Touma y rápidamente comenzó a apartarlo, aún sosteniéndolo en el aire. Un golpe, Nicolas lanzó un vistazo, una enrome columna plasmada impactaba contra su costado izquierdo y el impulso lo lanzaba contra el suelo. Touma aprovechó el momento, se lanzó hacia atrás y rodó contra el suelo. Instantáneamente la columna se quebró en miles de trozos y su cuerpo dio contra el suelo.
Ambos se colocaron de pie. Touma empuñó con fuerza su espada y por tercera vez se lanzó al ataque. Nicolas levantó su mano y sin demasiado esfuerzo detuvo el ataque de su enemigo. Nicolas alzó la vista, su mano apretujaba con pujanza el arma en llamas divinas y esta se quebraba en el aire. Touma dio un paso atrás y frunció el ceño.
De inmediato, Touma saltó sobre su adversario, cerró su puño y lanzó un golpe. Nicolas esquivó el golpe y dio un puñetazo sobre el rostro del humano, quien cayó sobre el suelo.
Una mano sobre su hombro, Nicolas dio la vuelta, una figura humanoide sostenía una cuchilla en su mano y se lanzaba hacia él. Un golpe bastó, el cuerpo se convirtió en escombros negruzcos que si remedio se desplomaron en el piso. Observó a su alrededor, miles de clones lo rodeaban y se lanzaban con fuerza al ataque:
  • Realmente me subestimas, Touma… - Exclamó Nicolas, Touma levantó sus ojos – Hace años que combatimos juntos, ya deberías saberlo… Sé todo sobre ti…
Nicolas tomó su espada y la cruzó de izquierda a derecha, al instante, la masa de seres estalló en el acto:
  • ¡Sé, primeramente, que siempre que estén en problemas necesitaras ayuda! – Exclamó
De repente un nuevo clon saltó frente a él y cerró su puño. Nicolas cortó en dos al aterrizado y al igual que sus iguales dio contra el suelo:
  • ¡También sé que estos clones nunca me matarán! ¡No soportas ver que otros derroten a tus adversarios, no importa si tú eres quien los creó, solo quieres que ellos te brinden su ayuda! – Gritó con fuerza el ser - ¡Eres débil, eres egoísta y nunca podrás vencerme, Touma!
Dijo para entonces dar la vuelta y clavar sus pupilas contra él:
  • ¡Es por esa razón que esta batalla nunca podrás ganarla!
  • Es cierto…- Dijo Touma, para entonces colocarse de pie – Es cierto que soy débil, también sobre mi egoísmo, es cierto…
De repente un fuerte ruido cruzó por detrás. Nicolas dio la vuelta, un clon saltaba hacia él repitiendo la acción del anterior. Nicolas pateo al enemigo y la acción se reprodujo:
  • Pero hay algo que no sabes… ¡Esta no es mi batalla!
Nicolas dio la vuelta, un segundo humanoide se abría paso y sostenía la quebrada espada del Kumitzu:
  • ¡Mierda! – Maldijo Nicolas sin poder seguir la velocidad del clon
El clon alzó su rotoso sable en alto y las llamas comenzaron a fluir sobre la hoja del arma. Nicolas dio un paso hacia atrás intentando escapar del ataque, pero era tarde, un gigantesco redux se abría ante él y lo absorbía enteramente.

jueves, 20 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 53: Las llamas divinas se expanden

El cuerpo del Kumitzu voló por los aires hasta impactar contra un enrome muro que detuvo su trayectoria. De inmediato el herido abatió contra el suelo y el polvo del lugar se despejó:
  • ¡Kumitzu! – Se oyó de inmediato, Touma se arrimaba rápidamente hacia su compañero, quien tendido sobre el suelo enseñaba su derrota
Touma, al ver la sangre rodeando a su preciado amigo, se lanzó a su lado y sus puños dieron contra el suelo. El cuerpo del Kumitzu estaba destruido, bañado en un tono rojo vivo que se esparcía por todo el lugar y provenía del desparejado torno de Touma, ya sin las piernas que antes lo ayudaban a moverse:
  • No te culpes Touma… La batalla aún no acaba, tienes que hacerlo tú…
  • Pero no puedo, no tengo el poder suficiente… - Decía Touma entre lamentos
  • No debes preocuparte por ello... – Respondió el Kumitzu – Mis fuerzas aún están aquí y mi poder aún vive, aunque no por mucho tiempo…
  • ¿Qué intentas decirme?
  • Touma, yo te confío mi poder, no, tu verdadero poder… Yo te confío las llamas divinas que hasta el día de hoy has sabido utilizar...
  • Espera, pero… Si lo haces tu vida acabará al instante, quedará sin energía por completo…
  • Descuida, mi tiempo ha acabado… No queda nada más por hacer, esta es mi misión… Ahora importas tú… - Exclamó él – Debo irme…
  • Espera… No te vayas aún…
  • No hay tiempo, debo irme…
  • ¡Espera…! – Gritó Touma desesperado, para entonces tomar los hombros de su compañero - ¡No te vayas…!
De inmediato grandes llamas verdosas comenzaron a expandirse por todo el lugar, haciendo arder en divinidad el suelo de aquel mundo astral. Touma lanzó un grito, y aquella pequeña sonrisa en el rostro del Kumitzu desapareció, entonces sus brillos se despojaron de aquel ultimo brillo:
  • Adiós, Touma…
Touma fijó sus ojos en él y el cadáver quedó contemplado en sus brazos. Un paso atrás, Touma aterrizó el interfecto en aquella superficie en llamas y arrimó sus dedos a la katana que sus manos aún sostenían, para entonces alzar la frente y detener sus ojos sobre Nicolas, quien a varios metros de distancia lo seguía precisando pujantemente.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 52: Verdad

Touma quedó embobado al ver la figura del Kumitzu, quien todo este tiempo lo había abandonado:
  • Kumitzu… - Dijo Touma medio susurrando
  • Quédate atrás, Touma… Yo me encargaré de este monstruo…
  • ¿Por qué regresaste, Kumitzu? – Preguntó de inmediato – Pensé que ya no estabas aquí…
  • ¿Realmente pensabas eso? Realmente te sobreestime… - Contestó el ser divino – No puedo abandonarte, yo soy la prueba de tu poder divino, soy el poder que ha salvado a miles de personas a lo largo de toda tu vida… No puedo dejarte porque yo dependo de ti, mi vida depende de ti…
  • ¿Entonces…?
  • Ya te lo dije, lo único que he hecho este tiempo es reaparecer cuando realmente necesitas de mi ayuda… Pero nunca podría abandonarte, sin más… - Explicó - ¡Ahora quédate donde estás!
  • ¡Espera…!
Las palabras quedaron en el aire, el Kumitzu daba un paso al frente y se embalaba contra Nicolas. Un choque, ambas filosas impactaron de inmediato y una explosiva onda se expandió por todo el lugar. El Kumitzu dio un paso atrás y empuñó su sable con fuerza. Las llamas se alzaron en lo alto y el grito de guerra acompañó al ataque. La hoja de su espada era esquivada por el deforme ser oscuro, quien alzó su puño y de inmediato golpeo su rostro.
El Kumitzu salió disparado de inmediato, hasta finalmente acabar recostado en el suelo. Levantó la vista, Nicolas alzaba su brazo derecho y un abrasador rayo era lanzado hacia él. Un paso de lado. El Kumitzu esquivó el ataque, tomó su florete y de inmediato una gran llamarada verduzca se disparó hacia el ser, quien con tan solo elevar su filosa detuvo el golpe:
  • ¡Te la devuelvo, maldito monstruo! – Exclamó el Kumitzu
Nicolas lanzó un vistazo, el puño en llamas de su adversario se arrimaba con fugacidad hacia él. De inmediato Nicolas dio la vuelta y evadió el golpe de su enemigo, quien cayó de manos sobre el suelo, fijó sus ojos en Nicolas y pateo y cuerpo con pujanza.
Bajó la vista, la pierna del Kumitzu, enrollada por las llamas divinas, impactaba contra el abdomen del ser y lo hacía retroceder al instante. Nicolas dio un paso hacia atrás y de inmediato el oponente se colocó de pie, tomó su espada y se lanzó sobre él. Nicolas, como desesperado, encumbró su sable con fuerza y las filosas volvieron a chocar, lanzando una segunda onda explosiva, haciendo estallar el mismísimo suelo y saltar millones de trozos de escombro en el aire.
Los jugosos ojos del Kumitzu se cruzaban con odio contra los del monstruo, quien continuaba el vistazo. Un golpe, la pierna de Nicolas dio contra el pecho de su enemigo, quién salió volando del lugar. Lanzó un ataque, de inmediato todo en lo alto comenzó a estallar y bolas de fuego comenzaron a caer. Nicolas bajó sus brazos aún con la vista en la cima:
  • ¡Acabaré contigo! – Se escuchó de repente
Nicolas quedó sorprendido, el cuerpo del Kumitzu abatía contra el suelo, con su arma aún en mano y la esperanza en sus ojos. Un golpe, la espada se movió a una velocidad monsturosa y un gran tajo se abrió de lado a lado en el cuerpo de Nicolas, quien, enfurecido, tomó el cuello de su adversario, lo alzó en el aire y lo golpeó con fuerza, un chorro de sangre saltó de su boca y empapó el rostro de Nicolas.
La hoja de su espada contra el abdomen de Kumitzu, Nicolas soltó el cuerpo de su enemigo y lanzó el ataque. Un grito se oyó del otro lado de la habitación, las lágrimas de Touma comenzaban a caer. El filo del sable atravesaba completamente el torso del Kumitzu, su cuerpo se dividía en dos y al instante salía embalado de su posición actual.

lunes, 17 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 51: Desastre

Los guerrilleros observaban palpitantes a su salvador, quién finalmente había acabado con aquellos infernales poderes que los regían. De repente el caballero dio la vuelta y sus brillantes ojos se vieron reflejados por la abertura del casco que lo cubría y se clavaron sobre los revolucionarios.
La mano en alto, realizó un rápido movimiento y de inmediato la sonrisa en los rostros de los seres desapareció. Una línea arrasadora cruzaba el lugar y hacía estallar todo en su camino:
  • ¡Cuidado! – Gritó Adham en el momento
Sin pensar demasiado, los guerrilleros se lanzaron sobre el suelo, escaparon del lugar o intentaron cubrirse como podían. El lugar voló en mil pedazos, la tierra se alzaba en el aire y los cadáveres abatían ya sin vida. Solo algunos pocos habían logrado sobrevivir al desesperante ataque de aquel monstruo que antes habían llamado salador.
Adham alzó la vista, la nube de polvo obstaculizaba la vista, pero sabía exactamente que sucedía detrás de aquella cortina de tierra. Los ataques seguían siendo lanzados por parte del caballero, siendo disparados contra toda estructura, montaña o fortaleza que se encontrara a su alrededor. Los estallidos seguían sonando, las llamas se abrían paso y los gritos avivaban el lugar.
Touma levantó la mirada, Nicolas, sin parecerse en nada a él, lo miraba con firmeza y sostenía una vara deformada en sus manos que simulaba ser un florete. Touma, desesperado, tomó su espada, la empuñó con ambas manos y se embaló hacia su adversario. De inmediato, y sin casi moverse, Nicolas lanzó un enrollante ataque. Un instante después un gras furor se abría delante de él, brillaba un momento, estallaba al siguiente y su cuerpo salía disparado al momento.
Un golpe, otro lo seguía y el tercero continuaba. Su cuerpo rodaba por la superficie, raspando e hiriendo por doquier a Touma, quien sin poder resistirlo más tomó su filosa y la inyectó en el suelo, deteniendo la fuerza del ataque de Nicolas. Levantó la vista nuevamente, su rostro se hallaba magullado, a diferencia de Nicolas, quien sin un solo rasguño seguía observando pujantemente a Touma.
Un paso al frente, Touma se colocó de pie ayudado por su espada:
  • No puedo dejarlo así… - Se decía Touma - ¡Acabaré contigo! ¡Te derrotaré y acabaré contigo, Nicolas!
La furia lo consumía, Touma alzó su espada y se colocó en posición, listo para lanzarse nuevamente. De repente un leve viento cruzó frente a él. Levanto la mirada, una mano se posicionaba ante él intentando detenerlo. Lanzó un vistazo; cabello negro, prendas robustas y negras, piel blanca como la nieve, una filosa espada en su mano izquierda y ardientes llamas verdosas que lo rodeaban, el Kumitzu, quien durante todo este tiempo lo había abandonado, volvía a surgir ante él.

Energía X Revolution Capítulo 50: El poder del caballero se libera

Nicolas se colocó de pie frente a Touma y una malvada aura comenzó a rodearla:
  • No voy a dejar que esto acabe así...- Decía el ser, enfurecido por el actuar de su compañero
Rápidamente, Touma tomó espada y se lanzó contra él. Un golpe, Touma retrocedía con fuerza y las garras de Nicolas abrían tres líneas rojas en el pecho del humano. Touma cayó de rodillas y lanzó una mirada sobre su compañero, quien, frente a él, alzaba sus garras. De repente algo comenzó a materializarse en las manos de Nicolas, un gran casco obscuro se posicionaba sobre él, el casco de jefe que Touma poseía, era sostenido por aquel sucio ser:
  • ¡No lo hagas, Nicolas! – Exclamó Touma intentando detenerlo
El ser no escuchó palabras, e inmediatamente, sin pensar demasiado, colocó la prenda sobre su cabeza. De inmediato, llamas completamente negras comenzaron a rodearlo, su figura comenzaba a distorsionarse, dejaba de ser tan centrada como siempre lo había sido y el poder comenzaba a carcomerlo con fuerza.
Mientras tanto, fuera del mundo astral, Ai caminaba lentamente hacia Touma, quien se hallaba tendido en el suelo, completamente herido. En ese momento una pequeña llama negra se plasmó sobre él, el humano, tomado por Nicolas, materializó el casco en su mano. Ai, de momento, dio un gran paso y se lanzó con pujanza intentando impedir que aquella monstruosa fuerza fuera liberada. De inmediato, Touma colocó su casco en su cabeza y las mismas atrapantes llamas obscuras se alzaron en el aire.
De repente Ai desapareció en el aire, al igual que toda aquella figura inexistente que Haller hubiera metido en la cabeza de cualquiera. El cielo se tornó completamente negro y grandes relámpagos comenzaron a abatir contra el suelo. El ejército de guerrilleros, impresionados al ver a sus adversarios desplomarse en el aire, lanzó un vistazo. El caballero de la noche se colocaba de pie y miraba con firmeza a Haller, quien tras las ilusiones se ocultaba y se hallaba a no más de diez metros:
  • ¿Qué mierda está pasando? – Preguntaba Haller - ¡¿Quién demonios eres?!
El caballero colocó su brazo en alto. Haller, desesperado, abrió con fuerza sus garras y comenzó a correr hacia su enemigo. De repente un poderoso rayo cruzó la distancia e impactó contra el primer poder. Haller lanzó un vistazo sobre su cuerpo, estaba aterrorizado por el suceso, su brazo derecho había sido completamente pulverizado por el poder de aquel caballero.
Haller frunció el ceño y volvió a mirar a su enemigo:
  • Maldición… - Decía el poder - ¡Maldición! ¡No puedo morir así!
El caballero dio un paso al frente y movió su brazo horizontalmente. De inmediato un nuevo rayo cursó el lugar y dio contra el pecho del ser, cortando en dos su cuerpo. En ese mismo instante, el caballero dio un paso al frente y surgió justo frente al ser, quien caía empapado en sangre. Su mano en el aire y nuevamente la movió con rapidez. Un redux se abrió en el aire instantáneamente y arroyó el cuerpo del rey con fuerza. El lugar tembló por el increíble poder del caballero oscuro, quien había acabado con aquel “invencible ser” de tan solo tres golpes.

sábado, 15 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 49: Amada joven

Touma colocó la frene en alto mientras miraba hacia donde hace segundos Kou se hallaba. Un suspiro, Touma cerró sus ojos y dio la vuelta:
  • ¿Touma? – Se oyó de inmediato
Touma abrió sus ojos y una lagrima viajó por su rostro. Ai, su amada pareja, se hallaba allí, con su viejo uniforme del escuadrón, tan apretado como siempre, dejando a la vista cada curva que existiera en su cuerpo. Su cabello negro como el carbón y tan largo que tocaba su cintura.
Un paso al frente, la mujer comenzó a acercarse lentamente con una sonrisa en su rostro. Touma se dejó caer contra el suelo y las lágrimas comenzaron a formar un lago bajo él. De repente grandes llamas blancuzcas rodearon a la joven, sus ojos se tornaron brillantes y dos grandes alas surgieron de su hermosa espalda. Una filosa y larga espada se posaba en sus manos y su forma de semi-ángel volvía a surgir.
Touma agachó su cabeza y miró al suelo:
  • ¡Touma! ¡Levántate! ¡Debes acabarla, no importa si es ella! – Exclamó Nicolas, desde el mundo astral, intentando hacerlo entrar en razón - ¡Debes matarla!
De repente Touma apareció en el mundo astral y miró fijamente a su compañero:
  • ¡No lo haré! ¡No mataré a Ai! – Respondió con pujanza
  • ¡Ella no es Ai! ¡Tan solo es una ilusión! ¡Se trata del mismo demonio que anteriormente enfrentaste plasmado por tus compañeros!
  • ¡Te he dicho que no lo haré!
  • Entonces no queda más opción… Si no lo haces tú, tomaré el control de tu cuerpo, Touma…
Touma, enfurecido, materializó una enorme cadena que en un abrir y cerrar de ojos enredó al ser, inmovilizándolo completamente.
Ai se colocó de pie frente a Touma, y al instante la espada en sus manos se movilizó, abriendo un gran tajo en su brazo izquierdo. La sangre comenzó a gotear a la par de las lágrimas de Touma, quien siquiera podía observar la escena con firmeza.
Un paso al frente, Ai tomó a Touma del cuello con fuerza y lo elevó en el aire:
  • Te he extrañado, Touma… - Dijo el con una dulce sonrisa
Las lágrimas comenzaron a caer aún con más fuerzas. Ai lanzó el cuerpo de su amado y este salió disparado de inmediato. Su cuerpo golpeaba una y otra vez contra el suelo cuando el viaje acabó.
Su cuerpo se hallaba en un estado que podría ser descripto como lamentable. La sangre lo empapaba por completo y siquiera tenía fuerzas para colocarse de pie, tan solo miraba al firmamento, sin dejar de sollozar y estando en una posición vergonzosa.
Nicolas alzó la vista:
  • ¡Touma! ¡No voy a dejar que nos mates a ambos! ¡No puedes hacerlo! – Exclamaba Nicolas
  • ¡Cállate! – Respondió él
Nicolas, en un estado de locura y de ira incontrolable, frunció el ceño. De inmediato una gran aura comenzó a rodearlo y la cadena comenzaba a fragmentarse:
  • ¡No voy a dejar que esto acabe así! – Exclamó, de repente la cadena estalló en mil pedazos y Nicolas se liberó - ¡No voy a dejarte hacerlo, Touma!

viernes, 14 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 48: Bestia en llamas

El cuerpo desapareció de Tenma desapareció de inmediato. Touma cayó de pies contra el suelo y alzó la mirada fijamente. Una segunda bola de energía caía contra él y se hallaba a solo centímetros de su rostro. Rápidamente, uno de los raquíticos brazos plasmados de Touma se interpuso en medio y cortó en dos el ataque. La bola estalló instantáneamente.
Touma dio un giro, alzó su brazo con su espada en mano y fijó contra Kou. La bestia aparecía entre la gruesa capa de polvo. El enorme hocico, grandes colmillos y un enfurecido rostro. Sus rojizos ojos se fruncían gradualmente. Touma dio un paso al frente y apuntó su filosa contra él. De inmediato, los doce brazos salieron disparados hacia la bestia. Quien abrió enormemente su mandíbula y sus magnos colmillos se lazaron sobre el humano. Los dientes se cerraron, los brazos de Touma eran contados con fuerza por los fuertes colmillos.
Touma tomó su espada con ambas manos, dio un salto y sus brazos volvieron a recomponerse, para entonces sostenerse de los detalles faciales del Torem. El monstruo lanzó un enrome aullido y al momento Touma aterrizó justo frente a los ojos de Kou.
La espada en alto, Touma frunció el ceño y una lagrima se soltó de su ojo:
  • Adiós, viejo amigo…
Un golpe, Kou se alzó en dos patas y se sostuvo con fuerza. El enorme ruido que expresaba la bestia hacía temblar el lugar. Touma dio un salto y tomó su espada, para entonces lanzarse al ataque.
Un golpe, los colmillos de la bestia impactaron contra la hoja de Touma, quien retrocedió un momento y lanzó un enrome Redux contra su oponente. El ataque impactó justo contra la pierna derecha delantera de Kou, quien se agitó de nuevo y materializó una tercera bola de energía. Touma dio un giro y copió el ataque de Kou, plasmando una enorme esfera en la punta de su espada. Un paso al frente, ambos se lanzaron al ataque y en instantes ambas bolas chocaban una contra la otra.
El estallido hizo volar y Kou retrocedió un momento, para entonces alzar la vista. Quedó petrificado, Touma, con una cuchilla en su mano, saltaba con fuerza a su misma altura, con su rostro empapado y sus ojos pegados en él.
Sus gritos se unieron, ambos lanzaron un feroz ladrido y la cuchilla salió lanzada de las manos de Touma. Kou abrió su boca pujantemente, intentando atraparla. La cuchilla se disparó a una velocidad monstruosa y como una flecha ingresó en la boca de la bestia. Quien levantó la mirada y, al notar que nada había pasado, se embaló hacia Touma.
Touma aterrizó sobre el suelo y clavó su espada sobre el suelo. Kou corría rápidamente hacia él:
  • Lo siento… - Expresó Touma, para entonces agachar la vista - ¡Lo siento!
De inmediato el cuerpo de la bestia se detuvo y grandes pinchos comenzaron a perforar su cuerpo desde adentro. La cuchilla, ates lanzada por Touma, se abría con fuerza en su interior y se deformaba, inyectándose por doquier y atravesando a Kou completamente. La sangre comenzó a saltar por todos lados, Touma dio un último vistazo y el cuerpo volvió a desaparecer.

jueves, 13 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 47: Sangre hermana

La hoja de Touma acariciaba lentamente el cuello de Tora, su hermano. Un movimiento, Touma lanzó un vistazo, Kou saltaba del hombro de Tora y, con su bastón en mano, golpeaba la frente de Touma. El impulso lo llevó por detrás, Touma dio unos cuantos pasos a la zaga y cayó de rodillas.
La vista en alto, Touma alzó sus ojos y de inmediato se halló en una situación comprometida. Kou el mayabi, aún con su báculo en mano y apoyándolo sobre el suelo, hacía accionar el terreno y una gran columna de tierra se embalaba hacia él. Rápidamente, Touma plasmó una columna similar en un abrir y cerrar de ojos ambas chocaron entre sí. Los restos de ambas estructuras abatieron contra el suelo.
Touma se colocó de pie y materializó una cuchilla en su mano, seguido por su hermano, quién tomó su katana y corrió contra su contrario. De inmediato, los filos de ambos hermanos comenzaron a chocar una y otra vez. De repente un puñetazo dio contra el rostro de Tora, quien retrocedió al instante. Touma, aprovechando el momento, lanzó su cuchilla contra el enemigo y de inmediato la punta del arma atravesó el brazo izquierdo de Tora.
Un leve grito, Tora abrió sus ojos fuertemente y una sonrisa se plasmó en su rostro:
  • Esta vez no lo harás… No me vencerás, Touma… - Exclamó Tora
Al momento una magna bola de energía abatió justo frente a Touma. Rápidamente, Touma se lanzó de espalda al suelo y una enrome explosión hizo volar todo a su alrededor. Levantó la mirada, un enrome ser se veía detrás de la espesa nube de polvo, pero no era necesario más detalles, Touma sabía perfectamente que se trataba de Kou, su modo Torem había sido liberado y su inmenso poder comenzaba a ser lanzado contra él.
Un paso al frente, Touma materializó una espada en ambas manos y comenzó a correr contra Kou, cuando alguien se interpuso en su camino. Llamas verdes del Kumitzu resplandecían a su alrededor y ojos rojizos brillaban en el lugar, Tora, tomaba con fuerza su brazo y hacía brillar su Kumitzu, su poder divino contra su hermano menor:
  • ¡¿A dónde crees que vas, Touma?! – Gritó mientras apretujaba la extremidad de Touma - ¡Estás peleando conmigo en este momento, maldito!
Tora alzó su puño y al instante impactó contra la mandíbula de Touma. Este dio un giro y un hilo de sangre comenzó a colgar de su boca:
  • ¡Vamos! – Exigía
Una pierna en alto y de inmediato un puntapié dio directo en la barbilla del humano. Touma agachó la vista y frunció el ceño:
  • Maldición… - Se decía mientras las lágrimas seguían cayendo – Debo hacerlo, debo acabar con él… Es tan solo una ilusión, ¿Por qué me cuesta tanto?
  • ¡Batalla, Touma! ¡¿Acaso te rendirás ahora?!
Tora, emocionado, pateo el costado izquierdo de Touma y un chorro de sangre salió disparado. De inmediato, la mano abatió contra el cuello y Tora alzó en el aire a su hermano menor. La espada contra la frente, un pequeño tajo se abría y una gota de rojo se escapaba de la herida. Touma miró fijamente a su hermano, quien con un rostro de odio y sed de sangre lo sostenía con pujanza:
  • Dile fin a tu miserable existencia… Touma… - Dijo Tora con una enfermiza sonrisa en su boca y la punta de la filosa apuntando hacia su adversario
La sangre saltó por doquier. Su cuerpo era atravesado con fuerza y las heridas se abrían más y más. Los ojos de Touma desprendían lágrimas en demasía y la mano de Tora soltaba su cuello. Una docena de brazos se materializaban desde la espalda de Touma y traspasaban a Tora por completo. La katana rebotaba contra el suelo y las llamas del Kumitzu se extinguían, Touma había acabado con Tora.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 46: Heridas mortales

Touma dio un paso atrás y clavó sus ojos sobre Tora:
  • Tora…
  • ¿Cómo has estado, hermanito? – Preguntó Tora
Una pequeña risa, Touma la dejó escapar y sus ojos se aguaron completamente:
  • Maldición, las ilusiones siguen llegando… ¿Acaso no hay ninguna forma de pararlas?
  • Pero por supuesto que hay una forma… - Exclamó alguien por detrás, Touma dio la vuelta, Haller se hallaba allí – Debes acabar con mi vida, entonces todo terminará…
Touma materializó una cuchilla y la lanzó contra el ser, el filo atravesó el pecho de Haller y de inmediato su cuerpo desapareció en el viento:
  • Hasta entonces, cosas como estas sucederán… - Exclamó Haller – Observa bien, Touma…
El humano alzó la vista y Haller reapareció a su lado:
  • Allí, en el campo de batalla – Decía el primer poder mientras señalaba con su dedo el batallón de guerrilleros - ¿Ves el cielo sobre ellos? ¿Qué notas?
Touma miró firmemente, una lluvia de cuerpo abatía contra el campo de batalla y grandes nubes de polvo se levantaban:
  • Esos, aquellos que caen, son mis soldados… Mi ejército, atacando a los tuyos… - Decía él – No serás el único que sufra si no me derrotas, todos morirán…
  • ¿Morir? Tan solo son malas pasadas de parte de nuestras cabezas, no moriremos por eso…
  • ¿Eso crees?
Halles juntó su mano y rápidamente la lanzó contra el abdomen de Touma, de inmediato, una profunda herida se abrió en su cuerpo. Touma derrumbó de rodillas, la sangre caía con fuerza en el suelo:
  • Si bien es cierto que no morirás por la herida, tu cerebro cree que si existe, morirás de igual modo…
Touma tomó su filosa e instantáneamente cortó en dos el cuerpo de Haller, quien nuevamente desapareció ante él y Tora se colocó de pie nuevamente frente a Touma. Touma colocó sus manos sobre el suelo y se enfrentó a Tora:
  • Entonces no hay otra opción… - Exclamó Touma
Rápidamente, Tora lanzó un puñetazo sobre Touma, quien lo esquivó y luego de dar un giro y empuñar su espada, la colocó justo contra la garganta de Tora y lo observó con firmeza a los ojos:
  • Debo acabar con este juego…

martes, 11 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 45: Estallidos

Touma lanzó un vistazo, una gran explosión se ocasionaba a solo centímetros de él. Rápidamente dio un paso al costado y abatió contra el suelo. El lugar voló en mil pedazos y la tierra saltó por todo el lugar. Touma se colocó de pie y observó a su adversario. Wataru tomaba su espada y se lanzaba nuevamente al ataque contra él:
  • Maldición… Tener que pelear contra mis compañeros… - Se decía Touma a sí mismo – Acabaré con Haller, lo aseguro…
Touma empuñó su filosa y bloqueo a su enemigo. Ambas hojas chocaron y de inmediato la batalla se transformó en una danza de floretes alrededor que se movían siguiendo el son de miles de estallidos a su alrededor.
Wataru alzó su espada y lanzó un nuevo ataque que su oponente logró evadir. Instantáneamente Touma alzó su puño y golpeó a su compañero, haciéndolo retroceder para entonces patearlo con fuerza. El cuerpo de Wataru impactó contra el suelo rodó un momento. Touma bajó la guardia y clavó sus ojos sobre Wataru.
Un paso al frente, Touma apuntó su arma contra su enemigo y lanzó el golpe. La hoja rozó el rostro de Wataru, quién había prescindido el ataque y pujaba su pecho con eficacia. Un chorro de sangre salías embalado de su boca y Touma agachaba su cuerpo. Wataru, sin perder tiempo, se lanzó contra su compañero y su espada atravesó el costado derecho de Touma.
Touma alzó la vista, y una bola amarillenta comenzaba a formarse frente a él, una nueva explosión sonaría en el lugar y acabaría con ambos. Rápidamente, Touma materializó un muro frente a él y la explosión sonó por detrás. Touma había logrado bloquear el impacto y estaba a salvo de toda herida.
Miró a su enemigo, Wataru, sin haber logrado esquivar su propio ataque, se mantenía de pie a pesar del enorme hoyo que remplazaba su pierna izquierda. Touma, aprovechando el momento, tomó su espada con ambas manos y cortó en dos el pecho de Wataru. Las lágrimas nuevamente empaparon su rostro y el cadáver desapareció en el acto.
Un suspiro, Touma barrió su cara con su abrigo y las lágrimas se retiraron de él. De repente algo comenzó a acercarse, Touma dio la vuelta, una espada viajaba a gran velocidad contra su abdomen. Enérgicamente Touma detuvo el golpe y lazó un vistazo, su hermano, Tora, se hallaba frente a él, llevando en su hombro a su preciado Kou, aún en forma de Mayabi.

lunes, 10 de octubre de 2016

Energía X Revolution Capítulo 44: Batallas cercanas

Touma dio un paso al frente, materializó una espada en sus manos y se lanzó al ataque. Kenji, a varios metros de distancia, empuñó con fuerza su cuchilla y siguió el camino de Touma. Los filos chocaron y un mar de chispas saltó en el momento. Kenji lanzó una risa y golpeo el cuerpo de Touma, haciéndolo retroceder unos pasos. Touma plasmó una gran bola de energía y al momento la hizo estallar contra el lado izquierdo de su padre. El cuerpo de Kenji salió disparado del lugar.
De repente la hoja de una espada de doble filo cruzó ante sus ojos. Touma dio un paso atrás y lanzó un vistazo, la excálibur se portaba ante él: Wataru surgía y se colocaba al frente de la batalla. Wataru alzó la vista, tomó su espada y atacó a Touma, quien esquivó el movimiento y de inmediato lanzó un espadazo contra su compañero.
Saltaron chispas nuevamente, la navaja de Kenji detenía el golpe, y, a su alrededor, grandes llamas de Kumitzu se alzaban con pujanza. Touma se retiró un momento y volvió a cruzar vistazos con sus cercanos. Las lágrimas volvieron a caer.
Tomó su filosa, un paso al frente y una ola de viento se alzó con fuerza. La espada de Touma se lanzaba una y otra vez contra ambos. Las chispas seguían saltando y las lágrimas seguían brotando. Wataru dio un gran salto hacia atrás y alzó su espada. Kenji bloqueo el ataque de su hijo y materializando una enrome bola de energía la lanzó hacia él. Una enorme explosión sonó en el lugar. Touma dio un paso al costado, alzó su arma y la balanceo en el aire, de inmediato un gran redux se formó y salió disparado hacia Kenji.
El ataque atravesó el costado derecho de Kenji y una catarata de sangre comenzó a caer. Touma bajó la vista un momento, secó su rostro y volvió a mirar. Su padre, desprendiendo sangre e demasías, se acercaba intentando acabarlo sin prestar atención a su estado. La cuchilla cruzó ante sus ojos. Touma la esquivó y de inmediato el puño de Kenji abatió contra su pecho. Touma cayó de rodillas en el lugar.
Kenji dio un paso al frente y alzó su cuchilla, para entonces dibujar una gran sonrisa y atacar otra vez. La navaja se inyectó en el hombro de Touma, haciendo saltar un chorro de rojo que se extendió por todo el lugar. Touma, dolorido, extirpó la cuchilla, tomó su florete y lanzó el ataque.
De inmediato, el filo de su espada cortó en dos el brazo sano de su padre, haciéndolo abatir contra el suelo. Touma se colocó de pie y soltando gran cantidad de lágrimas atravesó con su espada la garganta de su padre. El cuerpo de Kenji se detuvo al instante y se esfumó en el aire.
Touma lanzó un vistazo sobre Wataru, quien corría hacia él con fuerza. Touma se colocó en posición defensiva y en instantes ambas espadas comenzar a chocar. Un agudo sonido comenzó a sonar al compás de las filosas y ambos dieron un paso atrás. Wataru alzó su mano e hizo sonar sus dedos de momento. En segundos, grandes explosiones comenzaron a sonar en el lugar. Touma observó a su alrededor, aquel poder tan temido que admiraba de su compañero, el Mukigen no bakuhatsu no kiken, era utilizado nuevamente en el campo de batalla.