- De todos modos, no te desilusiones… Aquí estoy yo para acabar contigo... – Dijo Kenji mientras se colocaba en posición
- ¿Tú? No me hagas reír Kenji… - Respondió Retorn – Si bien fuiste un gran guerrero aquel tiempo ya ha pasado, solo eres un anciano… Nunca podrías…
Un golpe, la pierna de Kenji impactaba contra el casco de Retorn. Retorn salió disparados unos metros hasta detener el movimiento enterrando sus pies en la tierra. Miró fijo a su adversario, era increíble, no podía entender como alguien como lograba dar un golpe como aquel. Kenji trazó una gran sonrisa en su rostro:
- ¿Seguirás pensando que no puedo derrotarte?
Retorn lanzó un resoplido y desenvainó su florete, alzándolo en lo alto. Kenji siguió a su enemigo y tomó su filosa, portada con gracia en su cintura. Un paso al frente y ambos se lanzaron contra el otro, de inmediato un ataque salió desprevenido desde el lado de Kenji. La hoja de la espada fue bloqueada por la fina de Retorn y los golpes comenzaron a intercambiarse en el momento.
La filosa de Hamada danzaba como un látigo en el aire, Retorn bloqueaba algunos de sus golpes, pero eran demasiados rápidos para él, las heridas se abrían por todo su cuerpo y los tajos dejaban verse detrás de su ropaje. La mirada fija de Retorn seguía los movimientos de Kenji y su poder lo dejaba ver más allá de ello, pero nada podía hacer con aquella inigualable rapidez.
Kenji lanzó una sonrisa, dio un paso atrás y lanzó un último ataque, ambas espadas chocaron en el aire. Retorn cerró su puño y golpeó con fuerza el pecho de Kenji, quien tomó el brazo de su enemigo y lo lanzó contra el suelo.
Un paso por detrás, Hamada alzó la frente nuevamente observó a su enemigo, quien se levantaba lentamente luego de tal golpiza:
- Eres más resistente de lo que pensaba… - Explicó Kenji – Ahora entiendo como conseguiste el mandato de la Tierra…
Kenji apuntó la punta de su gastada espada contra Retorn y las llamas del Kumitzu comenzaron a arder a su alrededor:
- Creo que es hora de terminar con esto…
Retorn, enfurecido al ver el desnivel que Hamada le otorgaba, tomó su espada y se embaló hacia su enemigo. Un golpe, el filo del florete rozó el abdomen de Kenji, quien alzó la vista para encontrarse con el puño del enemigo justo frente a él. Los nudillos del dictador dieron contra su rostro y Kenji dio un paso atrás, para entonces alzar su espada y lanzar una llamarada de plasma verde contra Retorn.
Un movimiento, Retorn cortó el aire con su espada y la llama se desplomó al instante. Alzó la mirada, Kenji saltaba contra él con su puño fuertemente cerrado y su pupila clavada en sus ojos. El golpe dio justo contra el casco de Retorn y de inmediato el impulso se lo llevó por detrás, haciéndolo rodar por doquier hasta detenerse justo sobre el suelo.
Un crujiente sonido se oyó y de inmediato el casco de Retorn se quebró en mil pedazos. Kenji observó fijamente a su adversario:
- Sabía que detrás de ese casco eras tú quien se encontraba… Wataru…






