Kalous soltó una pequeña risa, y de un momento a otro el brazo de Kalous había sido rebanado, separado completamente de su cuerpo. Kalous bajó su mirada, Touma se encontraba allí, con su espada en ambas manos y bajo un chorro de sangre que provenía de su herida.
Kaurobo, que a pesar de que el brazo de su enemigo había sido amputado, aun se encontraba atravesando su pecho, así es, era tan solo una pieza de carne traspasando su cuerpo:
- Entonces volviste… ¿No es así, Touma? – Exclamó el monstruo
Touma se colocó de pie y lanzó una mirada sobre su enemigo, para entonces dar la vuelta y entregar una pequeña bolsa a Kaurobo:
- La bolsa tiene unas cuantas pastillas tokoro, entrégale una a cada uno de los miembros, incluyéndote – Explicó Touma - Las que sobren entrégaselas a Tenma
- ¿Y cómo estás seguro de que no me dejaré todas? – Preguntó Kaurobo
- No lo sé, tan solo tengo fe en que lo harás… - Dijo Touma, Kaurobo soltó una risa. Touma tomó su bufanda y su abrigo y los colocó en las manos de Kaurobo – También deja mis cosas en la nave, dije a Tenma lo que está sucediendo, que repare la nave, si no regreso dentro de dos horas tienen la orden de irse inmediatamente…
Kaurobo lanzó la bola al aire y la regreso a su mano, para entonces tomar una de las pastillas y colocarla en su boca:
- Está bien…
Touma dio la vuelta y se colocó frente a Kalous:
- Ya estoy listo… Sígueme
- Claro que si…
Touma materializó una placa y saltó sobre ella, en momentos se encontraba corriendo a una velocidad increíblemente alta, y seguido tras Kalous, quien lo perseguía volando como si de nada se tratase.
Luego de unos cuantos minutos Touma decidió detenerse, se encontraban en el cráter antes formado por los ataques de Touma, el enorme cráter. Touma apoyó sus pies en una de las paredes de arena, y espero a que Kaurobo llegara, segundos después ambos se encontraban frente a frente.

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