Una detonación se oyó por todo el lugar. Una enorme nube de humo se disipaba por todos lados y finalmente algo lograba verse. Un enorme cráter se encontraba justo frente a ellos, rayos caían sobre el hueco y se acumulaban en su cuerpo, él comenzaba a levantarse.
El cuerpo del monstruo se levantó en un instante, estaba cubierto de rayos que bailaban por aquí y por allá sin detenerse ni por un segundos, ojos llenos de oscuridad que harían temblar a cualquier ser viviente, un remolino se arena se elevaba junto a él en el aire, acercándose más y más a s adversario, hasta finalmente, encontrarse justo frente a Touma:
- La verdad que debo admitirlo... Eres impresionante, un humano realmente poderoso… - Exclamo – Permíteme preguntarte tu nombre, humano
- Touma, Touma Hamada… - Respondió Touma con su espada en mano
- ¿Touma, eh? Lo recordare… - Explico – Y como muestra de mi gran respeto hacia ti te diré mi nombre, Touma; Yo soy Kalous, hijo del soberano Rey de los Tohai…
Todo quedó en silencio, Touma no pudo hacer nada más que caer en sus propios pies y agachar su cabeza. El escudo que rodeaba a Kou comenzó a quebrarse rápidamente, cayendo en el suelo y dejando a Kou ser atraído por la gravedad.
- Fue un verdadero gusto pelear contigo, pero todo a acabado, Touma… Adiós…
Kalous elevó su brazo y una especie de filo comenzó a formarse en él. De repente sitio un pequeño dolor, giro su rostro, una enorme lanza atravesaba su cuerpo. Levantó la mirada, Joker y Mukamoto se acercaban rápidamente:
- ¡Aléjate de nuestro capitán, maldito de mierda!
Kalous tomó la lanza y la extirpo de su cuerpo sin el más mi mínimo cuidado, un chorro de sangre salto de su herida y comenzó a caer sobre el suelo. Mukamoto se arrimó hacia el monstruo y cerro su puño, para entonces largar un golpe, el cual Kalous esquivo fácilmente y devolvió a su adversario.
Joker materializó una espada de hielo y la tomó con ambas manos. Dio un salto y entonces se lanzó al ataque. Kalous lograba ver cada uno de sus movimientos, eran demasiados obvios para un ser de tal rango, pero a pesar de que sabía esto, Joker no podía detenerse.
Kalous abrió su mano y rápidamente tomó a Joker del cuello:
- No te muevas tanto, gusano…
Un movimiento, Mukamoto apareció repentinamente por detrás del monstruo y tomando su lanza de las manos del monstruo la elevó y se preparó para el ataque. Joker, al notar que Mukamoto ya se encontraba en posición, abrió su mano izquierda y tocó el cuerpo del monstruo, el cual comenzó a helarse al instante:
- ¡Ahora! – Grito Joker fuertemente

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