- ¡Ahora!
Mukamoto lanzó el ataque y el filo de la lanza atravesó el omoplato derecho de Kalous. El hielo comenzó a quebrarse rápidamente y el cuerpo del enemigo quedó al descubierto. Kalous dio la vuelta y observó a Mukamoto, para entonces retirar la lanza de su cuerpo y golpeó fuertemente a su adversario, quien salió lanzado contra el suelo.
Joker dio un salto hacia atrás y lanzó una llamarada de hielo sobre el enemigo, pero de nada sirvió, Kalous la repelió con un enorme rayo de energía y derritió el ataque instantáneamente. Se acercó a Joker y golpeo su vientre, un chorro de sangre comenzó a caer de su boca. Kalous levantó su pierna y enterró el rostro de Joker en el suelo sin mucho esfuerzo.
Kalous dio la vuelta y lanzó una mirada sobre Mukamoto, pero el ya no se encontraba allí:
- ¡Aquí, imbécil!
Giró su rostro, Mukamoto se acercaba rápidamente. Tras él, una enorme ola que arrasaría con todo en segundos. Kalous preparó su cuerpo y se disparó contra Mukamoto, quien tomó su lanza y lanzó el maremoto:
- ¡Ahora eres mío! – Exclamo Mukamoto con una sonrisa en su rostro
Kalous se encontraba sumido en una enorme ola, intentaba escapar, pero era imposible, la corriente no lo dejaba. De repente una lanza cruzó frente a sus ojos y se incrustó en su pecho, una gota de sangre comenzó a caer de su ojo izquierdo, mientras intentaba arrancarla. En ese momento un golpe dio vuelta su rostro, Mukamoto se encontraba frente a él, lanzando rápidos ataques mientras lo observaba fijamente y sonreía de oreja a oreja.
Kalous, al ver que su cuerpo estaba siendo maltratado increíblemente, se dejó llevar por la ola y luego de unos minutos, aferrado en la corriente, su cuerpo prorrumpió por si solo de la misma.
Kalous cayó en el seco suelo, levantó la mirada, la ola se desplazó sobre la superficie y mojo toda la arena. Mukamoto se encontraba de pie, metros frente a Kalous, observándolo. Kalous colocó su mano y se levantó lentamente:
- Debo admitir que duraron bastante, esa ola logró dañarme… - Explicó Kalous, para luego tomar la lanza y desclavarla finalmente – Pero quiero hacerles una pregunta… ninguno de ustedes es humano, entonces; ¿Cómo logran mantenerse de pie? – Preguntó – Según tengo entendido solo los humanos pueden materializar esa extraña materia
- Así es… Puede ser que no seamos humanos, y que no tengamos las capacidades que ellos… - Afirmó Mukamoto – ¡Pero tenemos algo mejor que ello! ¡Confianza en los compañeros!
- ¿A qué te refieres?
- ¿Recuerdas el gigante que atacaste al principio? Él tiene la capacidad de controlar la fuerza de las personas… Con un poder así es bastante fácil hacerlo, y permitirme decirte algo; ¡Él aún sigue vivo!
Mukamoto se acercaba rengueando y debilitado hacia Kalous. La ola había dañado bastante su cuerpo y ya no tenía fuerzas para pelear:
- Hasta aquí llegué… no puedo pelear más… - Pensaba Mukamoto mientras se arrimaba
Kalous tomó con ambas manos la lanza de Mukamoto y crujió su cuello:
- Entonces era eso… bien, parece que no eran tan inútiles como pensaba… pero lo siento, hasta aquí llegaron…
Kalous dio un paso y en segundos se encontraba frente a Mukamoto, con la lanza atravesando su cuerpo y un chorro de sangre derramándose en el suelo.

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