Ese día había llegado a casa bastante tarde, cubierto por golpes y moretones. Subí rápidamente hasta mi habitación y me lanza sobre mi cama, inmediatamente comencé a escuchar maullidos que se aproximaban lentamente, Kai se acercó y se subió sobre mi pecho para acostarse.
- ¿Qué fue lo que hice? Ahora Mei está muy furiosa – Me decía yo mismo – Pero… Quien podrá ser aquel chico, ¿Sera que Mei realmente me está engañando…? No, es imposible, ella no sería capaz de hacerlo…
De pronto mi celular comenzó a sonar bajo mi almohada, donde lo había dejado la noche anterior. Inmediatamente lance la almohada contra la pared y tome el celular, desesperado, pensando que tal vez podría ser ella…
_ ¿Hola? – Pregunte yo
_ Finalmente contestas… Te he estado llamando todo el día – Dijo una voz, yo mire la pantalla, era Kazuki
_ Oh… eres tú, si lo siento, había olvidado mi teléfono en casa – Explique decepcionado – ¿Qué quieres?
_ Necesito ayuda, debes venir rápido a mi casa… ¡Es muy importante! – Grito el
Yo lance el teléfono sobre mi cama, me coloque un abrigo y rápidamente salí por la puerta de mi cuarto, no savia que era, pero parecía ser algo realmente importante.
Mis pies estaban cansados y adoloridos por la pelea de antes, al igual que mis brazos, pero Kazuki, mi amigo, necesitaba de mi ayuda, no era capaz de detenerme.
A los minutos estaba frente a la casa de Kazuki, él vivía solo, sus padres habían viajado a Australia para… Bueno, no recuerdo, pero el tema es que él vivía solo. Inmediatamente me abalance sobre su puerta y la abrí con fuerza. Kazuki se hallaba en el suelo, con lágrimas en sus ojos y revolcándose de un lado hacia el otro
_ ¿¡Que paso!? – Pregunte preocupado
El giro su rostro y apenas me vio se levantó, elevo su mano y aun llorando señalo el microondas
_ ¿El microondas? ¿Qué sucede con él?
_ El mic… El microonda… ¡ondas no enciende! – Baladro desesperado
- ¿Porque mierda me llamaste para eso? – Tenía ganas de decirle, pero savia bien que él nunca había sido bueno con este tipo de cosas
Yo doble la mirada hacia el aparato, la luz no había encendido, un plato de fideos se hallaba adentro, obviamente frio como el hielo. Me acerque y mire más detalladamente, todo parecía andar a la perfección, pero igualmente no encendía, aproxime aún más la mirada y quise golpearlo con todas mis fuerzas cuando encontré el bendito problema, un cable negro colgaba desde la mesada, el aparato estaba desconectado…

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