miércoles, 13 de mayo de 2015

Mi alma en pena “2nd” Capítulo 4: Recuerdos

Estábamos saliendo del cine, artos del palabrerío y las malas críticas de la pareja que se había sentado detrás de nosotros
_ Aun no me la creo, ellos estuvieron hablando toda la película… – Dije yo
_ Es cierto… ¿Siquiera prestaron atención a la película? – Exclamo Mei
_ Bueno, no pudimos ver la película, pero hace mucho no salíamos juntos, siempre esta Kazuki
_ Tienes razón – Respondió con una sonrisa – Pero no importa, podremos hablar mientras caminamos a mi casa
_ Está bien…
Ambos comenzamos a caminar por la vereda. El oscuro firmamento estaba repleto de brillantes estrellas que titilaban constantemente, los hermosos ojos de Mei reflejaban en ellos las miles de constelaciones que se hallaban allí arriba.
La mano de Mei era cálida y pequeña, como un pequeño pollito bebe (Aunque realmente esa no es una muy adecuada asimilación, más bien como un pequeño bollo de pan recién sacado del horno)
Como sea, Mei estaba realmente hermosa esa noche, me hacía acordar a nuestra primera cita. Era exactamente la misma situación; Estaba anocheciendo, caminábamos a su casa y ambos caminábamos por la misma vereda que en aquel entonces, solo que esta vez la timidez había desaparecido…
_ ¿Recuerdas nuestra primera cita? – Me pregunto Mei, como si hubiera estando leyendo mis pensamientos
_ Claro que si…
_ Sé que muchas veces nos peleamos y nos criticamos mutuamente… Pero… Realmente me haces feliz, Tora – Explico ella, sonrojada y  estando a solo pasos de la puerta de su casa
Yo acerque mi rostro y nuestros labios se encontraron, el beso fue perfecto, sentí como algo se encendía dentro de mí, como una caldera que ardía sin parar. Lentamente retiramos nuestros labios y con una pequeña sonrisa ella retiraba el rostro quedamente.
De improviso escuche el ruido de una rama quebrarse detrás de nosotros seguido de alguien dando un fuerte suspiro. Yo gire mi rostro, era el chico, el chico de aquella vez, el que se encontraba fuera de la casa de Mei. El intento dar la vuelta y correr, yo inmediatamente estire mi brazo y tome la muñeca del chico, impidiendo que pudiese escapar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario