De improviso escuche el ruido de una rama quebrándose, seguido de alguien dando un fuerte suspiro detrás de nosotros. Yo gire mi rostro, era el chico que días atrás se había aparecido frente a la casa de Mei. El intento dar la vuelta y correr, yo inmediatamente estire mi brazo y estire mi muñeca impidiéndole escapar.
El pánico que tenía se podía ver en su rostro, yo observe sus ojos llenos de temor y pregunte:
_ ¿Quién eres?
El no dijo nada, solo espero unos segundos hasta finalmente reaccionar a la situación. El chico extiendo su mano e intento golpearme, yo esquive le golpe y con mi puño cerrado aporree su estómago.
El chico, cayó al suelo y dio unas arrastradas hacia atrás, para luego levantarse y limpiar con su mano el hilo de sangre que caía de su boca. Nuevamente, el chico intento alcanzarme, esta vez con su pierna, yo intente esquivarla, pero al hacerlo, me di cuenta de que había sido un gran error.
Rápidamente el puño del chico se acercaba hacia mí, estaba a solo centímetros de mi rostro. El impacto lanzo mi peso contra una pared, dejándome descubierto para luego lanzarse sobre mí y comenzar a arrojar puño tras puño sobre4 mi cuerpo.
El puño del chico se acercaba hacia mi estómago, pero no podía dejar que conectara, ya estaba lleno de moretones, no podía darme la libertad de quedarme así, sin más. Visto eso, cerré mi puño y contraataque golpeando su rostro fuertemente y alejándolo de mí.
El chico tropezó contra el suelo y cayo repetidamente al suelo. Yo, consumido por la ira, me acerque lentamente hacia el chico, ya no podría escapar. Extendí mi brazo y listo para golpear lanza el golpe. De repente alguien tomo mi muñeca, pausando mi golpe justo antes de conectarlo
_ ¡Deténganse! – Grito ella con lágrimas en sus ojos – ¡Ya dejen de pelear!
Mi brazo, acepto la orden y cayo desvanecido y sin fuerzas. El chico es quedo allí, tirado campo un sucio trapo en el suelo. Mei soltó mi mano y dio la vuelta, triste y furiosa a la vez por mi comportamiento.
Yo quite mi vista del chico y rápidamente intente tomar la mano de Mei, pero ella el esquivo, abrió la puerta de su casa y la cerró justo frente a mí. Gire mi vista, el chico se alejaba rápidamente del lugar, con una mancha de sangre en su camisa y con su ojo izquierdo hinchado por mis golpes. Yo me preguntaba ¿Qué mierda era lo que había hecho?

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