_ Debo preguntarte algo… - Dijo Mei mientras colocaba el azúcar
_ ¿De qué se trata? – Pegunte o luego de dar un sorbo
_ Hace tiempo estamos saliendo, pero debo preguntarte este, que me lleva consumiendo hace días – Expreso sin sacar la vista de su café – ¿Sigues queriéndome como antes..?
El silencio estremeció la situación, haciéndola más incómoda de lo que ya era, yo estaba totalmente impactado, no podía creer lo que estaba pasando… Mis mano temblaban de una manera estrepitosa y mis ojos eran imposibles de cerrar;
_ ¿Qué clase de pregunta es esa? – Dije sabiendo que algo malo estaba por venir
_ ¿Me quieres como cuando nos conocimos, Tora?
Yo me levante bruscamente, la taza cayó al suelo rompiéndose en miles de pedazos y manchando el suelo con café
_ ¡Claro que sí! ¡¿Cómo puedes preguntar eso?! – Grite yo
Mei levanto su mirada, sus ojos estaban llenos de lágrimas que caían una tras otras sobre la mesada
_ ¡Hace tiempo no me dices que me amas!, ¡¿Cómo pretendes que yo sepa si de verdad me sigues queriendo?!
Yo quede boquiabierto;
_ Siempre estoy en contacto contigo, cada día me preocupo por ti, Tu mejor que nadie deberías saberlo…
_ Pero no pareciera que lo hicieras realmente por mi…
La furia comenzó a acumularse en mi ser y descaradamente tomé el rostro de Mei, la acerque bruscamente y la bese profundamente…
_ Claro que te amo – Grite luego de besarla – Siempre te he amado
Mei tomo mis brazos y suavemente los bajo;
_ Creo… Creo que deberíamos tomarnos un tiempo, Tora… - Dijo Mei girando su rostro
Una profunda soledad se apodero de mí, Mei tomo su bolso y se alejó de la mesada, lentamente. ¿Qué sucede? ¿Acaso está terminando conmigo? ¿El temor se hizo realidad… Mi cabeza comenzó a dar vueltas y vueltas, intentando encontrar razones y escusas, pero, al fin y al cabo, todo había terminado…

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