La furia en sus ojos había desaparecido, había vuelto a ser el mismo de siempre. Ambos caminábamos a nuestras casas como si no hubiera pasado nada, charlando normalmente, como siempre lo hacíamos, ambo intentando no hablar de aquello.
El camino se izó largo y aburrido, hasta que finalmente llegue a mi casa. Entre por la puerta e instantáneamente subí a mi habitación, en fin, la misma rutina de siempre.
Apenas entre, note que tenía ganas de dibujar algo, lo cual no ocurría muy a menudo fuera de la escuela. Tome mi lápiz, unas cuantas hojas y lanzándome sobre el escritorio comencé a trazar líneas por toda la hoja.
Unos cuantos minutos después acabe el dibujo, algo parecido a un gorila, con ojos saltones y con su mandíbula cubierta de sangre, estaba bastante bien pero por alguna razón no me terminaba de convencer.
Tome otra hoja y nuevamente abrí juego, minutos después ya estaba el segundo dibujo listo, una especie de ave cubierta de fuego, con lanzas atravesando todo su cuerpo. Pero al igual que el anterior, no era lo que estaba buscando.
Luego de repetir lo mismo ya varias veces, durante… (No lo sé, había perdido la noción del tiempo), me encontré con una montaña de dibujos apilada sobre mi escritorio, ¿Qué sucedía? ¿Por qué estaba pasando aquello?
Finalmente, ya habiendo echo más de quince dibujos sin que ninguno resultara, me levante para luego tirarme sobre mi cama, tomar mi celular y encontrarme con que habían pasado más de cuatro horas.
Pero no fue lo único que había encontrado; tenía un mensaje nuevo de un número desconocido, y otro con el número de Mei.
Primero abrí el del número desconocido, el cual decía;
- ¡Todavía no me rindo!, ¡No pienses que te has librado de mí!, Tora… –
¿Cómo rayos había conseguido mi número telefónico? Y ¿Por qué mierda parecía como si estuviéramos en algún tipo de “Anime”? Me decía mientras releía el mensaje una y otra vez con una risa en mi rostro. Luego abrí el mensaje restante, el mensaje de Mei;
- Tora, ¿Queres salir mañana? El café de la esquina de mi casa te dará dos cafés gratis si vas en pareja… ¡Quiero café…! ¡Veni a las 12! –

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