La nave del escuadrón seguía su recorrido por los conductos, y faltaban tan solo unos minutos para que el turno de Joker finalmente llegara. La compuerta ya había sido abierta, y Joker miraba el suelo desde arriba:
- Recuerda, luego nos reuniremos todos en la nave… - Dijo Mukamoto
- Claro, allí estaré… - Respondió. Mukamoto giró su rostro y observó a su compañero
- No mueras…
- Tú tampoco…
Joker dio un salto y dos enormes alas escarchadas comenzaron a abrirse en su espalda. La nave paso de largo y Joker aterrizo plenamente sobre el suelo. Ahora solo quedaba el ultimo; Mukamoto.
Mientras tanto Touma y Kou corrían con rapidez por su conducto:
- Tenma se está tardando demasiado… - Exclamó Touma en un momento
- No te preocupes, es un Hamada… Tú mismo lo dijiste… - Explicó Kou – Además no olvides que es acompañado por Michsfield
- Tienes razón… - Dijo sin dejar de correr – Dejando eso de lado, hace trato no vemos un enemigo
- Es cierto… Aunque después de todo tiene algo de sentido, recuerda que este conducto acabara siendo solo un muro frente a nosotros
- Es cierto, tal vez me preocupo demasiado…
Touma dio un gran paso y su cuerpo salió disparado, siguiendo su extenso camino.
Por otro lado, en el lugar de la batalla; el cuerpo de gigante descansa en el suelo, con sus enormes ojos cerrados, un lago de sangre bañándolo y Kazuo, observándolo fijamente desde la lejanía. Michsfield se encuentra paralizado, intenta controlarse, espera que Claudio se levante repentinamente y acabe con su adversario, o que al menos muestre alguna señal de vida, pero se aferra a una hipótesis errónea y sin fundamente, su compañero ha muerto.
Kazuo dio la vuelta y lanzo una mirada sobre el Torem:
- El gigante sí que me dio un mal momento… Creo que lo subestime – Decía mientras se limpiaba su rostro – Y ahora es tu turno…
Michsfield no escucha lo que Kazuo dice, más bien lo deja de lado, en este momento lo único que puede hacer es quedar quieto:
- Hey, tú… Te estoy hablando… - Dice nuevamente, pero el Torem sigue sin darle importancia - ¡Maldito monstruo te estoy hablando!
Michsfield lanzo una mirada sobre su enemigo. Sus ojos eran completamente oscuros, la ira se había convertido en odio hacia Kazuo, ahora lograba verlo, lograba ver que el único culpable de la muerte de su compañero era él.
De repente Michsfield abrió su mandíbula, sus grandes colmillos brillaban con fuerza en aquel oscuro conducto, Kazuo lo miraba, sin poder entender lo que intentaría hacer. En ese momento una bola se formó dentro de su boca e instantáneamente el lugar brillo con una colosal fuerza. Segundos después el cuerpo de Kazuo era atravesado por la mandíbula del Torem.

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