sábado, 16 de enero de 2016

Energía X Zetsubo Capítulo 55: ¡No me subestimes!

Tenma se movía a una velocidad casi inhumana, lanzando golpes de un lado a otro, intentando golpear a su adversario, aquel hombre que o había subestimado de tal modo.
Su filosa convertía en una hélice que no paraba de moverse, su rifle en una maquina imparable que no dejaba de gatillar una y otra vez, pero el enemigo lograba esquivar todos y cada uno de los ataques.
Tenma dio un paso hacia atrás, para entonces empuñar fuertemente su espada y correr hacia él, el filo del arma rozó su pecho y volvió a amenazarlo, pero no logró siquiera tocarlo:
  • Será mejor que te rindas, si sigues así nunca lograras golpearme… - Dijo el hombre mientras miraba fijamente a Tenma – Solo estas atrasando tu muerte unos segundos…
  • ¡Cállate! – Gritó Tenma furioso, para entonces dar un gran paso y salir disparado contra el hombre
Un salto, el cuerpo de Tenma se suspendió un momento en el aire, tiempo suficiente para realizar un gran movimiento con su pierna izquierda y originar un enorme Redux que segundos después saldría disparado contra su adversario.
Una gran explosión, el ataque había impactado contra el suelo, haciendo volar la zona en millones de trozos. Tenma observó fijamente, el hombre, quien lo subestimaba tanto, se había visto obligado a utilizar su filosa para bloquear el ataque, y aun así hombro rostro estaba cubierto de sangre.
El  polvo tardó un momento en esparcirse completamente, el hombre había quedado perplejo por tan asombroso ataque. El hombre acercó su mano a su herida y retiró la sangre de ella:
  • Parece que tenías razón… No eres nada débil, te subestime demasiado… - Dijo el hombre - ¿Cómo es tu nombre?
  • Tenma, Tenma Hamada…
  • ¿Hamada, eh? Eso o explica todo… - Exclamó – Mi nombre es Rothard, una de las cinco calaveras rojas del Infarmento y mano derecha de nuestro Jefe…
  • Eso explica tu fuerza en comparación a los anteriores…
  • Bien, Hamada… Tal parece que ahora podremos tener una verdadera pelea… - Exclamó para entonces colocarse en posición – Pero déjame decirte algo, no importa si lograste dañarme… El resultado de esta pelea esta dicho, no podrás derrotarme
  • ¡Eso ya lo veremos! – Gritó fuertemente
En ese momento ambos comenzaron a correr uno hacia el otro, aquí comenzaría la verdadera batalla…

No hay comentarios:

Publicar un comentario