Tenma se encontraba de pie junto al cadáver de su adversario, que más que cadáver parecía un monto de carne desparramada y empapada en sangre. Dio la vuelta, a lo lejos se lograba observar solo un punto negro, un punto negro que a mediadas te acercabas se convertía en un muro que de nada serviría.
- Lo siento Touma, los demás necesitan más de mi ayuda que tu… - Se dijo Tenma – Debo ir donde Michsfield
Tenma materializó dos cuerdas e inmediatamente dio la vuelta, comenzando su camino y siguiendo el rastro de su Torem.
Mientras tanto, Claudio y Michsfield se encontraban paralizados, Kazuo se hallaba frente a ellos con una sonrisa de oreja a oreja, observándolos muy detenidamente:
- Asique ustedes son el nuevo escuadrón h… - Exclamó Kazuo mientras caminaba a hacia ellos – Se ve que Touma ha perdido su toque… ¿Volvió a ser capitán, n o es cierto?
- ¡¿Quién mierda eres?! – Gritó Claudio al no poder escuchar como insultaban a su capitán
- Solo soy un viejo amigo… ¿Te suena el nombre de Kazuo? ¿O será que ya todos me han olvidado?
En ese momento Michsfield lo recordó, Tenma le había contado sobre un integrante del escuadrón, uno que los había traicionado, su nombre era Kazuo:
- ¡¿Eres tu maldito?! ¡¿Tú eres quien traiciono al escuadrón?!
- Al parecer si me recuerdan… - Dijo sonriendo – Ahora, si me disculpan, deben morir aquí…
Ambos quedaron helados al escuchar aquellas palabras, un ex compañero estaba a punto de matarlos sin siquiera pensarlo, aquel chico no era más que un monstruo. De repente un gran grito se oyó, Michsfield dio la vuelta; Claudio, enfurecido, corría con rapidez hasta su adversario, listo para lazar un golpe:
- ¡Maldito! ¡Acabaré contigo!
- No lo creo… - Kazuo realizó un rápido movimiento y desenvaino su espada, para entonces tomarla con fuerza y correr hacia el gigante.
El puño de Claudio salió disparado inmediatamente, Kazuo dio un gran paso y lo esquivó sin problema. El golpe impacto contra el suelo los escombros comenzaron a saltar con fuerza. Claudio bajó la mirada, un chorro de sangre saltaba de su ya amputado puño, Kazuo había rebanado sin problema aquella enorme mano, la sangre comenzaba a decantar…

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