Una enorme edificación, con grandes banderas teñidas de rojo que ondean sin parar, bajo un cielo gris. Dentro, llamas rojas se balancean de un lado hacia otro sobre grandes columnas, iluminando todo el lugar, y dejando a la vista aquella macabra escena.
Una voz fúnebre entona cánticos mientras un hombre se acera al altar, acompañado de dos seguidores. El hombre da unos pasos y se coloca frente al tabernáculo, observando fijamente a todos sus subordinados, que lo observan con atención:
- Los he convocado a esta reunión por una única razón, la llegada de alguien que fortalecerá infinitamente nuestras fuerzas… - Decía el hombre mientras alguien se acercaba lentamente a su lado, alguien completamente desconocido para todos – Estoy hablando de alguien sin duda alguna conectado a nuestro antiguo líder, Ebisawa… - En ese momento el hombre elevó su rostro - ¡Ante ustedes se encuentra el hombre que algún día nos dictará a todo el Infarmento! ¡Ryu Ebisawa!
Todos quedaron boquiabierto, nadie pestaño, nadie dijo nada, tan solo el lugar quedó en un profundo silencio. Ryu se acercó a la plataforma y se colocó en lugar:
- Soy Ryu Ebisawa, hijo de Long Ebisawa y descendiente de la familia de fundadores del Infarmento… - Exclamó Ryu - ¡Y por ello mismo es que acabaré con todo aquel que muestre incumplir o revelarse ante el mismo!
Nadie dijo nada nuevamente. Ryu, se colocó en posición y paso tras paso se alejó del lugar. Todos lo observaban fijamente mientras este se excluía del grupo, algunos con odio, algunos admirándolo, pero ninguno neutro por lo que recientemente había sucedido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario