martes, 8 de septiembre de 2015

Energía X Dokusai Capítulo 37: Los comandantes retornan

Kazuo se acercaba lentamente hacia el cuerpo de Ryu, mientras este intentaba escapar a rastras. Kazuo coloco sus manos en los bolsillos de su traje y de un solo movimiento clavo sus talones en el abdomen de Ryu.
La sangre salto de la boca de Ryu, quien agonizaba y se constreñía por dentro. Kazuo se alejó unos pasos y lanzo una sonrisa
  • Entonces ¿Vendrás con nosotros? – Pregunto el hombre
  • Nunca… - Respondió Ryu adolorido
Kazuo se acercó nuevamente, coloco su pie bajo el semblante de Ryu y lo apaleó vigorosamente, alzando su cuerpo para luego patear su rostro con suma facilidad.
El cuerpo de Ryu quedo enterrado bajo miles de trozos de concreto que tapaban por completo su cuerpo. No entendía de dónde diablos Kazuo había obtenido ese poder, pero no era lo que importaba en ese momento.
Mientras tanto a lo lejos, en la ciudad. Joker y los demás se encontraban batallando contra los soldados y terroristas al mando de Retorn, quien se encontraba a no más de un kilómetro de ellos. Touma corría con suma ligereza hacia ellos, como si el futuro dependiera de ello, y así era, el futuro dependía de él.
Claudio observaba fijamente mientras los cuerpos de sus oponentes caían uno tras otro, de repente una gran fuerza aterrizo tras él.  Claudio dio la vuelta rápidamente y quedo boquiabierto al ver lo que tras él se encontraba… Eran los comandantes; Liniel y Onudrin, observándolo fijamente. Onudrin portaba a Taenvan sumamente magullado y lacerado bajo sus brazos
  • Parece que efectivamente, los demás fueron derrotados… - Exclamo Onudrin – Que decepción…
La poca respiración que provenía del cuerpo de Taenvan se sentía con sutileza en el ambiente. Claudio dio un paso hacia atrás, una gota de sudor descendía por su rostro, el miedo se apoderaba de él segundo a segundo. Si tres de los comandantes habían sobrevivido, ¿Acaso representaba que sus oponentes habían muerto? Esta pregunta consumía la cabeza de Claudio y no le dejaba pensar en nada más. Pero solo algo estaba seguro; El peligro era inminente…

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