viernes, 25 de septiembre de 2015

CMCA? “2nd” Capítulo 4: Compromiso

Tomas y yo nos encontrábamos camino hacia el ingreso, donde supuestamente estaría esperando la joven:
  • ¿Acaso sabes siquiera quien es ella? – Pregunto Tomas
  • No, no tengo ni idea…
  • ¡¿Y porque rayos la aceptaste?!
  • ¡Ya te dije que no lo sé! – Levante la voz – Según me dijo, ella me esperaría a la salida del colegio… Allí intentare hacer que responda todas mis preguntas…
  • ¿Y crees que las responderá?
  • No lo sé… Esa es mi gran duda…
Finalmente llegamos al jardín de la institución, ella se encontraba a unos ocho metros de distancia, esperando por mí, apoyando su hermoso rostro contra el portón:
  • Sera mejor que me retire, recuerda la reunión de esta noche…
  • Claro, iré… Antes quiero arreglar todo esto…
  • Bien…
Tomas se alejaba lentamente del lugar, gire mi rostro. Ella se había dado cuenta de mi presencia y caminaba hacia mí persona con tranquilidad:
  • Finalmente llegaste… Tenía miedo de que no vinieras…
  • Ho… Hola - Respondí avergonzado ¿A qué se refería con eso? ¿Acaso insinuaba que había llegado tarde? ¡¿Cómo mierda me tomaría en serio si llegaba tarde?! – Perdón por la tardanza… - Solo pude decir eso…
Caminamos unos pasos y nos asentamos en una banca, para entonces mirarnos mutuamente:
  • Y… ¿Cómo te llamas? – Pregunté
  • ¿Aceptaste salir conmigo sin siquiera saber mi nombre…? ¿En serio? – Respondió ella
  • Si, hablando de ello… Realmente no pensé a la hora de responderte… Como ya dijiste ni siquiera se tu nombre…
  • Tienes un punto… ¡Pero tu aceptaste, no dejare que te vayas tan fácilmente!
  • ¡No! Ese no es lo que quería decir… Me refiero a que deberíamos conocernos mejor para poder… Tú ya sabes…
  • ¿De qué hablamos exactamente? – Preguntó ella
  • Hablamos de que sería mejor conocernos antes de comenzar una relación…
  • ¿Una relación? ¿De que estas hablando? ¿Quién hablo de estar en una relación?
  • ¿Tú no pediste salir conmigo?
  • ¡Claro! Necesitaba que alguien me enseñara la ciudad, me mude hace unos días y no conozco a nadie, pensé que tú podrías enseñármela…
  • Entonces… No querías ser mi novia ¿O me equivoco?
  • Esta conversación se vuelve cada vez más extraña – Pronuncio ella – Claro que no… Como ya dije pensé que podrías enseñarme la ciudad
¡Mierda ¡Había confundido todo!, ¡Había quedado como un imbécil!
  • Entonces… ¿Podrás mostrarme el lugar? – Curioseo
  • Sí, no hay problema…
  • ¿Te parece bien mañana por la tarde? Mañana estoy libre
  • Yo también lo estoy…
  • Entonces decidido, mañana nos veremos… - Exclamo – Ahora será mejor que me vaya… Adiós
  • Hasta mañana…
Sus pies se retiraron con rapidez del lugar, había confundido todo… Aunque era un problema menos…

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